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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2013

Para ti no hay salario justo: la conexin Lansing-Beiying

Harold Meyerson
The Washington Post


China tiene un problema: el aumento de la desigualdad. La brecha entre beneficios y salarios se est disparando. Aunque ha habido intentos por parte de elementos del gobierno que han intentado impulsar los ingresos de los trabajadores, se han visto desbaratados por empresas y bancos importantes que no quieren conceder ms ganancias al pas y dejar que el gobierno las distribuya segn declaraciones de Qi Jingmei, investigador de un centro de expertos gubernamental al Wall Street Journal [1].

Por supuesto, si China permitiera la creacin de sindicatos, subiran los sueldos. Pero por razones fundamentalmente polticas unos sindicatos independientes socavaran la autoridad del Partido Comunista chino los sindicatos estn descartados.

Mientras tanto, los Estados Unidos tienen tambin el problema de una creciente brecha entre beneficios y salarios. El estancamiento de los sueldos se ha convertido en un dato admitido por todo el espectro poltico; columnistas conservadores como Michael Gerson y David Brooks han reconocido que las rentas de los trabajadores parecen haberse estancado.

Lo que los conservadores no han reconocido y lo que hasta los comentaristas ms liberales no consiguen apreciar es hasta qu punto resulta central el derrumbe de la negociacin colectiva en la incapacidad de los trabajadores norteamericanos de conseguir un aumento. S, globalizar y mecanizar puestos de trabajo ha recortado el sustento de millones de trabajadores norteamericanos, pero eso dista de ser toda la historia. Aproximadamente 100 millones de los 143 millones de trabajadores con empleo del pas tienen puestos de trabajo que no se pueden mandar fuera, que no compiten con los trabajadores de aceras de Sao Paulo o con quienes montan los iPod en Shenzhen (China). Vendedores, camareros, bibliotecarios y carpinteros utilizan todos tecnologa en su trabajo, pero no hasta el punto de haberse convertido en prescindibles.

Sin embargo, aunque no se puede prescindir de ellos, tampoco pueden negociar colectivamente un aumento. Hoy en da, menos del 7% de los trabajadores del sector privado son miembros de sindicatos. Esa cifra puede reducirse un poco ms con las nuevas leyes de derecho al trabajo [right-to-work] de Michigan, trmino propagandstico para los decretos que permiten a los trabajadores beneficiarse de contratos sindicales sin tener que pagar cuotas a los sindicatos.

Los defensores de las leyes de derecho al trabajo argumentan que mejoran la economa de un estado al crear ms puestos de trabajo. Pero un estudio exhaustivo [2] de la economista Lonnie K. Stevans, de la Universidad Hofstra, ha determinado que los estados que han puesto en prctica esas leyes no han registrado ningn aumento en empresas incipientes o su tasa de empleo. Los salarios e ingresos personales son ms bajos en esos estados que en los que no disponen de dichas leyes, conclua Stevans, aunque las rentas de los propietarios sean ms altas. En resumen, las leyes de derecho al trabajo simplemente redistribuyen los ingresos de trabajadores a propietarios.

Por qu se aplican entonces dichas leyes? La diferencia entre las rentas del capital y las de trabajo en los EE.UU. no era tan grande desde antes del New Deal; por qu ensancharla todava ms? La respuesta, en Lansing [capital del estado de Michigan] no menos que en Beiying, es poltica. Los republicanos, que se hicieron con el control de la legislatura del estado de Michigan en 2010, han entendido que los soldados de a pie de los demcratas proceden en nmero desproporcionado del mundo del trabajo. Los esfuerzos del Partido Republicano por reducir la influencia de los sindicatos ayudan polticamente a los conservadores bastante ms de lo que les ayudan los negocios o gobiernos municipales con sede en Michigan. (La legislacin, que el gobernador republicano, Rick Snyder, ratific mediante su firma el martes por la tarde [11 de diciembre] establece requisitos de derecho al trabajo tambin para el sector pblico).

Los que dudan de que la intencin de las leyes de Michigan es ms poltica que econmica deberan tomar en consideracin las dos clases de sindicatos exentos de su aplicacin: los sindicatos de la polica y los bomberos. Sus contratos se encuentran entre los ms costosos a los que han de hacer frente los gobiernos municipales: policas y bomberos se jubilan por lo general (y con razn) antes que otros empleados pblicos, con prestaciones relativamente generosas en sus pensiones. Pero, en Michigan, los sindicatos de polica y bomberos respaldan con frecuencia a los republicanos. Hacer que se contrajeran su erario y su poder poltico sometindolos a las restricciones del derecho al trabajo no hara otra cosa que daar las perspectivas electorales de los republicanos (y bien puede tener malos resultados en relacin con los votantes).

Con la firma de Snyder, Michigan se convierte en el segundo estado del Medio Oeste, antao fuertemente sindicalizado e industrial, en adoptar ese decreto; hasta ahora, esas leyes haban quedado limitadas a estados del Sur, de las llanuras y del Oeste montaoso. Los United Auto Workers (UAW) [Trabajadores Sindicados del Automvil] fueron en otro tiempo un coloso de la poltica de Michigan, pero la afiliacin al sindicato ha cado hasta 381.000 personas aproximadamente una cuarta parte de lo que era hace 35 aos , vctima de la globalizacin y los obstculos legales y culturales que han encontrado los UAW para organizar a nuevos miembros.

Los republicanos de Michigan han visto la posibilidad de debilitar a los UAW y el poder sindical en un momento de elecciones. Al obrar as, disminuye el nmero de trabajadores que pueden negociar un aumento. Est bien que los conservadores estn reconociendo por fin que se estn estancando los ingresos de los trabajadores, Pero los trabajadores no consiguen aumentos si no pueden negociar colectivamente, y todo ese mesarse los cabellos sobre la creciente tasa de desigualdad no ser ms que vacua retrica a menos que insistamos en Lansing y Beiying en el derecho de los trabajadores a crear sindicatos fuertes.

Notas:

[1] China Tries to Shut Rising Income Gap, Bob Davis, The Wall Stret Journal, 10 de diciembre de 2012.

[2] The Effect of Endogenous Right-to-Work Laws on Business and Economic Conditions in the United States: A Multivariate Approach, Review of Law and Economics, Vol. 5, No. 1, pp. 595-614, 2009, Lonnie K. Stevans, Hofstra University - Frank G. Zarb School of Business

Harold Meyerson es un veterano y reconocido periodista estadounidense, director ejecutivo de la revista The American Prospect y columnista de The Washington Post

Fuente: http://www.washingtonpost.com/opinions/harold-meyerson-unions-still-matter-in-michigan-just-as-in-china/2012/12/11/d77d9948-43c9-11e2-8061-253bccfc7532_story.html

Traduccin para www.sinpermiso.info: Lucas Antn



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