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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2013

En apoyo a Carlos Latuff
El arte de denuncia como vctima de la difamacin del sionismo mundial

Rubn Kotler
De Igual a Igual


En los ltimos aos, dada la escasa oferta de antisemitismo, se ha declarado una enconada rivalidad entre las principales organizaciones judas defensivas; en particular la LAD y el Centro Simon Wiesenthal. Cuando se trata de recaudar fondos, las supuestas amenazas contra Israel cumplen una funcin similar. [1]

En el mes de noviembre el Centro norteamericano Simon Wiesenthal (CSW) elabor un listado de los principales antisemitas del mundo y lo difundi en su sitio al mejor estilo de los criminales buscados del lejano oeste, propio de las pelculas del western. En el tercer lugar de ese listado y subido al podio de los principales antisemitas de fama mundial, el Centro Wiesenthal ubic al gran caricaturista brasilero Carlos Latuff. [2]

Quienes seguimos hace aos a Latuff y conocemos sus caricaturas, no podemos ms que repudiar este vil intento de difamacin de una organizacin, reconocida internacionalmente, alineada con un pas cuyo pasado y presente blico pone permanentemente en peligro a la paz mundial [3] y que lleva adelante, desde su nacimiento, una limpieza tnica de su poblacin nativa.

Israel, y dicho esto y denunciado con fuentes, hasta incluso por historiadores israeles, es un pas racista y colonialista que desde 1948 e incluso antes de su creacin, lleva a cabo la limpieza tnica de Palestina. Adems, hay que decir, que las ilustraciones de Latuff exceden a la denuncia contra Israel y todo su arte apunta a la denuncia de los regmenes opresivos, de esos que atentan contra la libertad de los pueblos, tanto en Oriente Medio como en Occidente, en temas como el capitalismo, las jerarquas eclesisticas (de todo color), los totalitarismos en el mundo rabe. En esto, los dardos de Latuff apuntan a varios centros de poder y no nicamente a los crmenes que Israel y sus dirigentes acometen contra los palestinos. Incluso, Lattuf, ha denunciado en algunas caricaturas, la complacencia de la Autoridad Nacional Palestina con el Estado de Israel, marcando claramente sus diferencias polticas en torno a la propia cuestin Palestina. En este sentido que Latuff denuncie al Estado de Israel no solo no es novedad sino que se incluye en otras denuncias de conjunto que realiza en sus ilustraciones el caricaturista.

Resulta entonces llamativo que un Centro que se presenta como perseguidor del nazismo y los crmenes del rgimen nazi, no tengan nada que decir de la historia presente y no denuncie los crmenes de lesa humanidad que Israel comete contra la poblacin palestina, crmenes que nos recuerdan y mucho al nazismo. Dicho por quienes han estado en Gaza, por ejemplo, es, este territorio palestino, una inmensa crcel a cielo abierto, digno de cualquier crcel propias del rgimen nazi, rodeada por un muro y acechada permanentemente por Israel, bloqueada e imposibilitada en su desarrollo, cuando no bombardeada por aire, tierra y mar.

Pero sin lugar a dudas, quienes conocen la historia del CSW y sus vnculos con el sionismo mundial, pronto se dan cuenta que la intencin del centro no es denunciar a los criminales nazis sueltos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, sino legitimar, por medio de lo que el intelectual Norman Finkelstein denomin La industria del holocausto los crmenes que desde 1948 acomete el autoproclamado Estado Judo.

Pero veamos qu argumentos esgrime el CSW para colocar en el podio del Top Ten del antisemitismo mundial a Carlos Latuff. Dice en concreto en su sitio web que durante el reciente conflicto de hostigamiento de Hamas contra el Estado Judo, el caricaturista brasilero ha calumniado a Israel y al Primer Ministro Benjamn Netanyahu por hacer lo que cualquier lder del mundo hubiera hecho contra los ataques de misiles que impactaron en civiles inocentes. [4]

Latuff no ha hecho otra cosa que lo de siempre: denunciar los crmenes de lesa humanidad a travs de sus caricaturas, poniendo, al servicio de una causa justa, su arte. Quienes le seguimos hace aos, no vemos en sus ilustraciones atisbo alguno de antisemitismo. Por el contrario las ilustraciones del caricaturista brasilero son un fiel reflejo de la denuncia poltica de los crmenes de Israel que los grandes medios de comunicacin, sobre todo los alineados con el sionismo, se niegan a hacer.

Ha colmado el vaso de quienes nos proclamamos amantes de la libertad los bombardeos de fines de 2009 que cegaron la vida a ms de 1400 palestinos, incluso el asalto criminal a la Flotilla Libertad un ao despus. Como cereza del postre, los ltimos ataques, esos que Latuff ha vuelto a denunciar con sus ilustraciones, no solo no calumnian al primer ministro cuyas manos manchadas con sangre debern ser juzgadas alguna vez, sino que es denunciado como lo que es, un criminal de guerra cuyos propsitos electoralistas no se fijan en medios y de manera maquiavlica conduce a la maquinaria de muerte, como es el Ejrcito de Israel, una y otra vez contra el pueblo palestino.

Si ser antisemita, para el CSW, es denunciar el crimen de Netanyahu y toda la camarilla poltica y militar que gobierna Israel, con la complacencia de Europa y Estados Unidos, entonces debo decir, que yo tambin me asumir como antisemita. Pero lejos de la verdad, el argumento, vil y falaz por cierto, de acusar de antisemitismo a quien denuncia, de una u otra manera, los crmenes de Israel, no es nuevo, como tampoco lo son, las persecuciones polticas contra intelectuales, artistas y ciudadanos de a pie que osan levantar la voz de la denuncia.

El CSW como mecanismo de la Hasbar sionista

La hasbar, trmino que en hebreo significa la explicacin supone una especie de organizacin no formal ni de hecho, que promueve el aparato de propaganda israel en todo el mundo a los fines de explicarle, sobre todo a los miembros de las comunidades judas del mundo, la verdadera historia de Israel por medio de una cantidad de espacios virtuales, medios de comunicacin, acciones concretas como la realizacin de exhibiciones, etc. El aparato de propaganda sionista al desnudo supone la compra de voluntades, medios y recursos en todo el mundo, destinados a explicarle a la humanidad la legitimidad del Estado judo como tal y sus acciones contra los palestinos, quienes resultan los malos de la pelcula. Y la historia. Israel, por medio de este aparato de propaganda se posiciona como vctima histrica de los rabes al mismo tiempo que ensea al mundo la histrica victimizacin del pueblo judo, que histricamente habra sido vctima de la persecucin y el odio por el solo hecho de ser el pueblo elegido. Segn las explicaciones de la Hasbar Israel desde su nacimiento ha buscado la paz y no ha encontrado nunca un socio dispuesto en Oriente Medio.

La hasbar funciona de manera eficaz en el mundo judo, a pesar que en la actualidad, sobre todo en las ltimas dcadas, el mundo judo ha sufrido toda clase de fracturas a su interior, con agrupaciones y organizaciones judas que no solo no comulgan con el sionismo y el Estado de Israel, sino que adems se erigieron en denunciantes de los crmenes que el propio Israel comete en nombre del judasmo mundial. A quienes no ha podido convencer, la Hasbar se ha ocupado de atacar, difamando y acusando directamente de antisemita a aquellos, que siendo judos o no, cuestionen, critiquen o denuncien a Israel y a sus dirigentes polticos.

En este sentido, el CSW es un eslabn ms de esa cadena hasbardica que promueve el ataque a todo aquel que denuncie a Israel, instalando un discurso de amigo / enemigo legitimado, a su vez, por la victimizacin del fundador del centro, Simn Wiesenthal, quien fuera en ltima instancia, segn la historia sionista oficial, un sobreviviente del antisemitismo nazi. Si Wiesenthal sufri en carne propia el holocausto, nadie ms que l y su centro, con la suficiente legitimidad para indicar quines son los antisemitas y por ende, elaborar un podio con los principales antisemitas del mundo peridicamente.

Pero vayamos ms a fondo en la cuestin sobre qu es el CSW y las denuncias que pesan sobre la honorabilidad del Centro. Volviendo a Finkelstein, judo norteamericano, hijo de sobrevivientes del holocausto nazi, pone los puntos sobre las es en la implicancia del CSW en el marco de La Industria del holocausto, que como sostiene el politlogo, la mancha que le pesa es ms grande que las denuncias de antisemitismo que le podemos leer.

En el captulo de su libro, en el que habla de la extorsin que supuso la presin de algunas organizaciones para hacerse con cuantiosas sumas de dinero, Finkelstein desbarata un plan urdido para extorsionar a Suiza por parte del propio CSW. Segn se denuncia en el mencionado libro el rabino Marvin Hier, director administrativo del CSW, hizo la espectacular afirmacin de que los suizos haban encarcelado a refugiados judos en campos de trabajo forzados. Al mismo tiempo denuncia que Hier dirige el CSW como un negocio familiar y tiene en plantilla a su mujer y a su hijo; en conjunto, los Hier cobraron en 1995 un sueldo de 520.000 dlares. Y concluye que el Centro se ha hecho clebre por sus exposiciones permanentes de estilo Dachau a la Disneylandia y por recurrir con xito a tcticas sensacionalistas y alarmantes para recaudar fondos. [5]

Esta cuestin nos lleva directamente al siguiente punto que conviene aqu destacar, en orden de poner negro sobre blanco las implicancias de la difamacin al caricaturista Latuff y es el uso y abuso que tanto el Centro como Israel hacen del tema holocausto para legitimarse en cada accin. Si bien algunas organizaciones se han enriquecido de manera cuanto menos sospechosa, como lo demuestra Finkelstein, el uso por parte de Israel de la idea de antisemitismo y del peligro de un nuevo holocausto judo, les lleva a colocar a cualquiera que critique, denuncie o mencione las atrocidades de Israel contra los palestinos, a estar en el podio de entre los mximos representantes de fama mundial. Y si no en el podio, al menos en el top ten del antisemitismo, como llaman desde el propio portal del CSW. Al mismo tiempo que equiparan anti sionismo con antisemitismo siendo que son dos cosas absolutamente distintas. Pero como mecanismo hasbardico dentro de las comunidades judas, tal equiparacin es eficaz y el solo hecho de provenir de una institucin que trabaja con la memoria del holocausto, ya legitima cualquier barbaridad semntica. De hecho insistimos en los miles de judos alrededor del mundo que no comulgan con el sionismo y que sin embargo lejos estn de ser antisemitas. Pero esto excede lo comunitario relacional dentro del judasmo y supone el rechazo a cualquier ideologa que contemple la diferenciacin tnica, de raza, de gnero, etc etc. Ese rechazo no es exclusivo al sionismo pero se hace evidente cuando la propaganda, bajada de las distintas embajadas de Israel en el mundo, sale a la luz en el apuntalamiento de personas pblicas reconocidas, como ya conocemos en Argentina y otros pases latinoamericanos.

Eplogo: En palabras de Latuff

Latuff, vctima de la difamacin del Centro Simon Wiesenthal ha denunciado la campaa en su sitio de Facebook explicando la lgica de la difamacin. Creo conveniente, dejar al lector sus palabras, las que mejor describen la situacin en la que el propio caricaturista es vctima:

No pretendo me estender mais sobre meu terceiro lugar no ranking dos "maiores antissemitas do mundo" pelo Simon Wiesenthal Center, porque a vida continua e a fila anda, mas deixo aqui registrado como funcionam as campanhas de difamao promovidas pelos defensores do estado de Israel, no Brasil e pelo mundo.

1 - Primeiro lanam uma denncia de antissemitismo contra algum que publicamente se colo ca a favor dos palestinos, pode ser uma denncia forjada, como essa em 2004: http://www.midiaindependente.org/pt/blue/2004/09/290329.shtml. A divulgao pode ser feita na Internet atravs de blogs ou pginas de associaes e federaes que apoiam Israel.

2 - Depois disso, a "denncia" vai parar em portais de notcias, jornais e revistas, para que se torne notcia e tenha algum respaldo. Sabe como , se deu no jornal, porque aconteceu mesmo.

3 - Se a "denncia" for feita contra um artista, haver uma patrulha ideolgica atenta a toda vez que um veculo for publicar um trabalho de sua autoria. Da quando isso acontece, organizaes e indivduos alinhados com Israel faro presso contra o veculo, enviando emails de protesto do tipo "no publiquem o trabalho de um artista considerado pelo Simon Wiesenthal Center o terceiro maior antissemita do mundo".

4 - A maior parte dos editores e seus veculos no tem disposio de enfrentar essa chantagem vinda de um lobby to influente, e acabam muitas vezes recuando, pedindo desculpas e no mais publicando trabalhos deste artista.

Como cierre no me queda ms que sumarme a la propia expresin de humor del caricaturista quien adems de rerse del galardn que le es dado por el CSW, lanza su denuncia sobre la difamacin que el Centro lanza sobre su persona, en claro desafo que ni esta ni ninguna otra difamacin en su contra, lograrn silenciar sus plumas. Esperemos que as sea, pues las caricaturas de Latuff son imprescindibles para iluminar un tiempo de oscuridad, desde el humor en muchos casos, pero desde el retrato de la ms cruel realidad. Algunos podrn negarla, pero atacan a Latuff porque se ven reflejados en sus ilustraciones como un espejo y lo descalifican con un mote que ya no engaa a nadie. Los antisemitas tendrn entonces, que buscarlos en otros lugares, pues en el arte de denuncia solo encontrarn eso, la multiplicacin de una denuncia urgente y necesaria, cada vez que la mano criminal acomete contra el pueblo palestino.

Notas:

[1] Norman Finkelstein: La Industria del Holocausto, P. 41, Edit. S XXI.

[2] El sitio web de Latuff donde pueden apreciarse sus caricaturas sobre Israel y medio oriente todo: http://latuffcartoons.wordpress.com/

[3] Cuando hablamos del peligro para la paz mundial, nos referimos a varias cuestiones. En primer lugar al apoyo que el propio Israel diera en el pasado a cruentas dictaduras en el cono sur; en segundo lugar al aparato militar de Israel que cada tanto se lanza a una aventura guerrera; en tercer lugar al arsenal nuclear reconocido nico en la regin con un poder de destruccin importante.

[4] http://www.wiesenthal.com/atf/cf/%7B54d385e6-f1b9-4e9f-8e94-890c3e6dd277%7D/TT_2012_2.PDF / La traduccin me pertenece.

[5] Norman Finkelstein: La Industria del Holocausto, Pp. 100 - 102, Edit. S XXI.

Fuente: http://www.deigualaigual.net/es/opinion/firma/5896-el-arte-de-denuncia-como-victima-de-la-difamacion-del-sionismo-mundial


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