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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2013

2013: Santos enfrentar al latifundismo ganadero?

Fernando Dorado
Rebelin

desde el anlisis de clase se puede prever que la burguesa transnacionalizada puede sacrificar intereses de la oligarqua latifundista y ganadera a cambio de terminar el conflicto armado, porque en lo fundamental lo que les interesa es conseguir un ambiente propicio para profundizar las inversiones extranjeras en infraestructura vial y energtica, y en la explotacin de recursos minerales y de agrocombustibles.


Uribe termin por distanciarse y enfrentarse a Santos durante el ao 2012. Era previsible. No por cuestiones personales, caracteres o intereses individuales. Son intereses de clase y de sectores de clase los que determinan e impulsan esos cambios.

Por ello, el fenmeno poltico (y econmico) de mayor relevancia en Colombia durante el ao 2012 fue la abierta confrontacin entre los representantes polticos de la oligarqua latifundista tradicional (grandes ganaderos) y la burguesa transnacionalizada [1] (que incluye a grandes terratenientes productores de caa de azcar y palma). Uribe Vs. Santos.

La contradiccin entre grandes terratenientes y burgueses industriales ha existido de tiempo atrs, y se expres durante la dcada de los aos 30 y 40 (Lpez Pumarejo), y 60 y 70 (Lleras Restrepo) del siglo pasado (XX). La precaria y parcial reforma agraria que lider la dbil burguesa industrial colombiana fue una de las expresiones de esa contradiccin.

Esta contradiccin siempre existi pero ahora se ha manifestado abiertamente y parece profundizarse hacia el futuro. Circunstancias particulares como los dilogos con la guerrilla, la reforma tributaria, y otros asuntos menores, han hecho evidente ese rompimiento de una manera pblica y con tendencia a profundizarse. Por eso, no es casual que el gobierno haya aceptado debatir el tema del desarrollo rural y el problema de la tierra como primer punto de la agenda a debatir con la guerrilla, y que en esa mesa por primera vez no estn representados los grandes latifundistas y ganaderos colombianos.

Tal situacin es un aspecto de la evolucin de las contradicciones estructurales que alberga la realidad colombiana y que debe entenderse estudiarse a fondo, para poder orientarse en la vida y la accin poltica.

La burguesa transnacionalizada (urbana, gran financiera, gran industrial y agroindustrial) tambin se muestra independiente de las polticas ms derechistas de la inteligencia estadounidense (halcones del Departamento de Estado y de la CIA), plantendose la posibilidad de iniciar un nuevo camino frente al problema de las drogas.

Detrs de esa diferenciacin est la creciente conciencia entre amplios sectores de las burguesas transnacionalizadas de Amrica Latina (principalmente las de Brasil y Argentina, pero tambin las de Colombia, Mxico, Chile, Per y algunos pases de Centroamrica) de que su futuro ya no puede estar ligado total y nicamente a los EE.UU. Saben que la bonanza extractivista de materias primas (petrleo, gas, oro, carbn, cobre, coltn, agrocombustibles, etc.) no puede ser aprovechada plenamente si no juegan en un bloque latinoamericano que les permita utilizar las contradicciones y tensiones que se presentan en los mercado globales.

En Colombia la mayora de la izquierda no acepta la evolucin de esa contradiccin. Frases como Santos es Uribe III o Santos es igual a Uribe sirven para salir del paso sin mucho anlisis. Sin embargo, el no analizar la tendencia y progreso de esas contradicciones los conduce muchas veces a llevar agua a molino ajeno, a encontrarse de buenas a primeras al lado de uno de sus ms irreconciliables enemigos, como est sucediendo hoy.

No es casual que algunos sectores del MOIR (partido poltico de izquierda que hoy es el principal sostn del Polo Democrtico Alternativo PDA) terminen coincidiendo en muchos aspectos con el uribismo. Por fin parece que han encontrado su burguesa nacional, representada por los terratenientes ganaderos y grandes productores cafeteros, que han empezado a sentir y descubrir que las polticas santistas (que son herencia de las polticas de Uribe), les estn golpeando intereses vitales de sus economas agrarias.

Pero del otro lado estn los grandes terratenientes que ya han re-convertido sus procesos productivos y que se sienten seguros con la poltica de las cinco locomotoras neoliberales. Ellos no tienen propiamente intereses nacionales. Son parte de la burguesa transnacionalizada.

Quiere esto decir que la burguesa transnacionalizada puede ceder en asuntos vitales con respecto al campo? Todo depende de la correlacin de fuerzas que alcance a mover la mesa de negociaciones entre el gobierno y la guerrilla. Si las masas campesinas se movilizan unificada y ampliamente, y sobre todo, si logran involucrar amplios sectores sociales urbanos en los asuntos de la Paz, los sectores dominantes hoy representados en el gobierno podrn negociar en forma puntual no una reforma agraria pero s algunos cambios en la poltica para medianos y pequeos productores as como para campesinos sin tierra, que podrn afectar intereses de grandes latifundistas, sobre todo de Antioquia y la Costa Atlntica.

Es decir, desde el anlisis de clase se puede prever que la burguesa transnacionalizada puede sacrificar intereses de la oligarqua latifundista y ganadera a cambio de terminar el conflicto armado, porque en lo fundamental lo que les interesa es conseguir un ambiente propicio para profundizar las inversiones extranjeras en infraestructura vial y energtica, y en la explotacin de recursos minerales y de agrocombustibles.

El gobierno y las fuerzas econmicas en l representadas requiere, por tanto, de que las guerrillas y las organizaciones populares que luchan por Paz con justicia social logren desarrollar un importante movimiento social y poltico en torno a la Paz que sirva para contrarrestar la fuerza poltica de la oligarqua latifundista y ganadera que encabeza Uribe.

Sin embargo tal tarea no va a ser fcil. El gobierno tiene la presin de fuerzas econmicas y militares que no aceptan por ningn motivo algn tipo de distensin en la guerra que se adelanta contra la insurgencia. Por ello no puede declarar un cese bilateral de fuegos aunque, en la medida en que los dilogos ganen fuerza poltica, tal eventualidad podra ser contemplada por el alto gobierno.

Pero adems, el gobierno es temeroso de que ese movimiento social si se convirtiera en un fuerte torrente de opinin lo obligue a ceder en aspectos estratgicos que el gran capital no est dispuesto a conceder. He ah la balanza con la que juega y de all su actitud medrosa y calculadora.

NOTA: Uno de los temas poco estudiados por los tericos de la izquierda en Colombia es la transformacin de importantes sectores gran-terratenientes y gran latifundistas (caeros, palmeros, rentistas) en grandes industriales del agro, lo que les dio un peso importante dentro del bloque financiero que se consolid durante la dcada de los aos 90s del siglo XX, y que hoy fungen a nivel regional latinoamericano como grandes burgueses transnacionalizados (Ardila Lulle, Sarmiento Angulo, entre otros)


[1] Nueva burguesa urbana la denomina Ignacio Ramonet en su anlisis sobre el proceso de Paz en Colombia. Ver: Paz en Colombia? http://www.rebelion.org/noticia.php?id=160119. Sobre la categora burguesa transnacionalizada ver: La Burguesa trans-nacionalizada y la reeleccin de Santos: http://viva.org.co/cajavirtual/svc0280/articulo14.html y Tres tipos de burguesa; tres grupos de pases: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=143893


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante unalicencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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