Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2013

Seguimos siendo el patio trasero de Estados Unidos?

Pedro Brieger
Telam


Las acciones llevadas adelante por la Casa Blanca en la ltima dcada, desmienten el supuesto "desinteres" del Imperio hacia una regin que sigue siendo una preocupacin para la poltica exterior estadounidense.

Despus del atentado a las Torres Gemelas y el Pentgono en 2001 numerosos analistas sostenan que Estados Unidos haba relegado Amrica Latina a un segundo plano.

Supuestamente esto se deba a que la guerra contra el terror enunciada por el presidente George Bush (h) centraba todos los focos en Afganistn e Irak. Algunos incluso aseguraron que Amrica Latina se haba convertido en irrelevante para los proyectos norteamericanos.

Si uno se guiara por los dichos pblicos de los principales funcionarios norteamericanos y los debates entre los candidatos presidenciales en todos los procesos electorales desde 2001 hasta la fecha uno podra llegar a la conclusin que -efectivamente- Amrica Latina ocupa un lugar secundario e irrelevante en la poltica exterior de la Casa Blanca. Mas no es as. Lo demuestra da a da el gobierno de los Estados Unidos aunque algunas de sus acciones no tengan gran alcance meditico.

A la vista estn la continuacin del bloqueo a Cuba, la red de bases militares en Sudamrica, el Plan Colombia, el fracasado proyecto del rea de Libre Comercio de las Amricas (ALCA), el apoyo al golpe de Estado contra Hugo Chvez en 2002, la intervencin militar en Hait en 2004 para derrocar a Jean Bertrand Aristide, entre tantas otras actividades que incluy la participacin abierta del embajador Paul Trivelli en Nicaragua para unir a la oposicin e intentar evitar el triunfo electoral de Daniel Ortega. Ya esta serie de hechos alcanzaran para demostrar que la Casa Blanca no slo que no considera irrelevante a Amrica Latina, sino que es una regin vital a sus intereses y su esfera de influencia natural.

Es tan importante la regin que a comienzos de 2012 el Congreso de los Estados Unidos aprob un acta denominada Contrarrestando a Irn en el Hemisferio Occidental. All se puede leer que Estados Unidos tiene intereses polticos, econmicos y de seguridad vitales en el Hemisferio Occidental (todo el continente americano). Sin aportar pruebas y en base a mltiples aseveraciones vagas se afirma que la Repblica Islmica de Irn est perpetrando operaciones vinculadas al trfico de drogas, armas y de personas, lavado de dinero, falsificacin de documentos, pirateando software y msica.

Adems se la acusa de brindar apoyo logstico en el continente a todo tipo de organizaciones terroristas (como la palestina Hams y el Hezbol libans) y a narcotraficantes como Los Zetas mexicanos. Por otra parte, se la vincula a los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA en la Argentina. Leyendo el documento uno podra llegar a la conclusin que las toneladas de cocana que ingresan a Estados Unidos las transportan iranes y que casi todos los males de la regin recaen sobre sus espaldas.

Una simple lectura del documento permite comprender que Estados Unidos est preocupado porque Tehern estrecha sus vnculos con varios pases latinoamericanos para minimizar los efectos de las sanciones internacionales impulsadas por la primera potencia mundial. Algn lector desprevenido puede pensar que esto tiene que ver con los planes nucleares de la Repblica Islmica. Sin embargo, vale la pena recordar que las primeras sanciones contra Irn son del 14 de noviembre de 1979, diez das despus de la toma de la embajada norteamericana en Tehern y mucho antes que nacieran Hamas o el Hezbol, o los iranes desarrollaran tecnologa nuclear. El gran pecado de los iranes es haber derrocado a la dictadura del Sha Reza Pahlevi -uno de principales aliados de Estados Unidos durante la guerra fra, y fue eso lo que motiv la furia del Departamento de Estado y las multinacionales petroleras que controlaban el negocio del oro negro.

Como se menciona en el documento, la gran preocupacin de la Casa Blanca es que Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Venezuela y otros pases latinoamericanos estrechen sus relaciones con Tehern. Para evitarlo el Congreso propone realizar un seguimiento de todo aquello vinculado a Irn en el Hemisferio occidental; desde embajadas, centros religiosos, culturales y de caridad hasta medios de comunicacin, empresas, puertos y aeropuertos. En pocas palabras, un minucioso monitoreo de toda la regin controlado por el Departamento de Estado. En realidad, no es la Republica Islmica de Irn lo que ms preocupa a los Estados Unidos, sino que esta corriente de gobiernos progresistas de Amrica Latina se consolide como un bloque independiente. Lo de Irn es una nueva excusa, como en otros momentos lo fue la amenaza comunista.

Fuente: http://www.telam.com.ar/notas/201301/3307-seguimos-siendo-el-patio-trasero-de-estados-unidos.html


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