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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2013

Plataformas ciudadanas y grupos ecologistas se movilizan contra la proliferacin de antenas de telefona
Antenas de telefona mvil, un peligro para la salud

Enric Llopis
Rebelin


Antenas de telefona mvil, sistemas de transporte de energa elctrica, transformadores de alta tensin, inalmbricos, Wi-Fi, Bluetooth. Nuestras ciudades y hogares se han convertido en un polvorn de contaminacin electromagntica. En la diana de la protesta, las antenas de telefona mvil. Ciudadanos, plataformas vecinales y grupos ecologistas se oponen a la implantacin de estas infraestructuras, pero se enfrentan a los intereses de las grandes compaas del sector y a la pasividad cuando no connivencia- de las diferentes administraciones.

En Santa Apolonia, urbanizacin que linda con el municipio de Torrent (uno de los ms poblados de la provincia de Valencia), Vodafone y Orange proyectan una gran antena de telefona mvil. Algunos vecinos, que anteponen la mejora en la cobertura de sus celulares a los riesgos sobre la salud pblica, apoyan la iniciativa. Otra parte de los vecinos ha iniciado una campaa de protesta. La ubicacin de la antena ha despertado las alarmas: en plena zona residencial, junto a un parque infantil y en un entorno protegido por su valor paisajstico.

Los casos se multiplican y desde hace ms de una dcada salpican el territorio del estado espaol. En Valladolid (ao 2001) estall uno de los escndalos ms sonados. En un colegio de educacin infantil se detectaron cinco casos de cncer (cuatro leucemias y un linfoma) en nios de entre tres y seis aos. En la azotea de un edificio aledao a la escuela haba instalado un bosque de antenas (cerca de 300) sin licencia. Tras el auto judicial que orden el desmantelamiento de las antenas, no se volvi a registrar otro caso de cncer en el colegio.

Hace ms de dos aos que los vecinos de Arganzuela (Madrid) comenzaron a movilizarse contra la implantacin de dos antenas de telefona mvil camufladas, junto a dos colegios en los que estudian 725 nios de entre tres y doce aos. La inmobiliaria Larcovi pretenda arrendar una azotea a Vodafone y Movistar para que ejecutaran la infraestructura. El pasado 19 de noviembre la inmobiliaria inform a los vecinos de que desista finalmente de sus planes. En febrero de 2012, un grupo de docentes de un IES de Santiago denunciaban en una carta que en los ltimos seis aos se haban registrado once casos de cncer de mama entre trabajadoras del instituto. Apuntaban, entre otras posibles causas, la proximidad de una antena de France Telecom.

Los vecinos afectados se enfrentan a un enemigo muy poderoso: los grandes operadores de telecomunicaciones (Orange, Telefnica, Vodafone y ONO), asociados en un grupo de presin denominado Redtel. Estas compaas se benefician de una legislacin laxa, que establece lmites muy amplios y poco estrictos a la emisin de radiaciones electromagnticas. En ocasiones, las empresas instalan grandes antenas que emiten con una potencia mayor de lo que bastara para un servicio adecuado. Compiten de este modo entre ellas por ofrecer mejor cobertura a sus clientes y alcanzar mayores parcelas de territorio. Es el nimo de lucro por encima de la salud pblica.

Cegada la va legal del riesgo por la exposicin a los campos electromagnticos, la alternativa ms factible para litigar contra las empresas es la urbanstica, explica Agustn Bocos, abogado con ms de 20 aos de experiencia en derecho ambiental. Adems de contar con una autorizacin del Ministerio de Medio Ambiente, las antenas han de ajustarse a la normativa urbanstica del municipio en el que se instalen. Pero en la prctica, hay antenas que durante aos operan sin ningn tipo de licencia; se cometen multitud de irregularidades; no se respetan volmenes, usos ni distancias de proteccin; Las empresas actan as porque piensan que nadie actuar contra ellas por la va urbanstica; o que les compensa operar un tiempo de modo irregular y luego a ver qu pasa, explica el abogado en una conferencia ante los vecinos de Santa Apolonia.

Por lo dems, las empresas son conscientes de que un incremento de la masa crtica les puede empaar el negocio. Por eso, hay antenas de telefona mvil que, por inverosmil que parezca, se camuflan entre el mobiliario urbano, pinos, palmeras o incluso cruces de iglesias. Se trata de no llamar la atencin y evitar que salten las alarmas entre los potenciales afectados.

La Plataforma Estatal contra la Contaminacin Electromagntica (PECE) explica por qu no trascienden a la opinin pblica estos hechos. Las compaas de telecomunicaciones influyen por medio de sus poderosos grupos de presin en los medios de comunicacin e instituciones, con el objeto de impedir que se establezca una legislacin que controle la catica proliferacin de estas infraestructuras y se proteja la salud de la poblacin. La plataforma llama la atencin, asimismo, sobre los recursos que estas empresas destinan a investigaciones cientficas que casualmente no encuentran casi nunca impactos sobre la salud.

Pero lo cierto es que son crecientes las patologas y los problemas de salud relacionados con las antenas de telefona y el uso de mviles e inalmbricos. Ahora bien, los efectos no son inmediatos, matiza Ceferino Maestu, doctor en Medicina y director del Laboratorio de Bioelectromagnetismo de la Universidad Politcnica de Madrid. Pueden pasar 15 20 aos antes de que las consecuencias se hagan visibles; adems, muchas veces no se asocian las enfermedades a las radiaciones porque no aparecen dolores ni sntomas claros.

A juicio de Maestu, no hay evidencias, ni puede demostrarse una relacin causal entre radiaciones y patologas. Pero s que hay aproximaciones estadsticas, aade, y esto debera bastar para que se aplicara el principio de precaucin. La Ley 33/2011 de Salud Pblica establece, en ese sentido, la cesacin, limitacin o prohibicin de actividades sobre las que haya indicios fundados de afectacin grave a la salud pblica (an cuando hubiera incertidumbre cientfica sobre los riesgos).

Pese a que se realiz hace ms de cinco aos, el Informe BioIniciativa es uno de los estudios de referencia. Redactado por 14 cientficos y expertos en salud pblica, apunta que una excesiva exposicin a los campos electromagnticos derivados de artefactos electrnicos puede causar leucemia infantil, tumores cerebrales, alteraciones en la actividad elctrica del cerebro, daos en el ADN, problemas de sueo, fatiga, cefalea y cncer de mama, entre otros efectos. No podemos permitirnos una actitud de aqu no pasa nada, concluye el estudio. Adems, los cientficos explican que los impactos sobre la salud pueden darse incluso a niveles muy bajos de exposicin a las radiaciones.

La Organizacin Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional de Investigaciones del Cncer (IARC) insisten en la misma idea. En mayo de 2011, clasificaron los campos electromagnticos de radiofrecuencia como posibles cancergenos para los seres humanos, por un aumento en el riesgo de Glioma (un cncer cerebral asociado al uso de telfonos mviles). Se habla de posibilidad y de riesgos potenciales.

A la luz de estas investigaciones, debera aplicarse el principio de precaucin? Hace apenas un mes, decidi quitarse la vida ngela Jan, una mujer que resida en Pinto (Madrid), a la que se diagnostic hipersensibilidad a los campos electromagnticos. Se vio obligada a abandonar su casa, afectada por unos niveles de radiacin muy altos generados por una antena de telefona situada a 50 metros de su hogar, segn denuncia la Asociacin de Electrosensibles por el Derecho a la Salud. ngela Jan no obtuvo respuesta del gobierno municipal de Pinto (PP), ni le atendieron adecuadamente los responsables de salud, que segn un comunicado de la asociacin- trataron su problema como psiquitrico.

Un ejemplo de indefensin que llega hasta el extremo del suicidio. Sin llegar a estos ejemplos, la legislacin vigente deja a los ciudadanos en el desamparo. En 1999, el Consejo Europeo estableci unas recomendaciones en materia de exposicin del pblico a los campos electromagnticos. Seal unos lmites muy amplios que son los vigentes hoy en el estado espaol- incompatibles para muchos especialistas con la salud pblica y el principio de precaucin. El mismo Parlamento europeo, en una Resolucin de septiembre de 2008, declar estos lmites como obsoletos, ya que, adems de ser declarados hace una dcada, no considera las normas ms exigentes, adoptadas por pases como Italia, Blgica o Austria; tampoco se tienen en cuenta, afirma el Parlamento Europeo en la Resolucin de 2008, la situacin de los grupos ms vulnerables, como mujeres embarazadas, recin nacidos y nios; ni las conclusiones del trabajo cientfico del grupo BioIniciativa. Enquistada la va jurdica, las antenas de telefona mvil devienen un problema de salud pblica, al que slo la presin ciudadana est ofreciendo salida.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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