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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2013

Paisajes flmicos. Material sensible a la luz

Isabel Alba
La Madeja


Hacer una pelcula significa exponer material sensible a la luz. 1

Ken Loach


Una fotografa tiene dos dimensiones, la pantalla de un televisor tambin, ni la una ni la otra pueden recorrerse. De un lado a otro de la calle, doblados o arqueados, los pies empujando una pared y la cabeza apoyada en la otra, los cadveres, negros e hinchados, que deba franquear eran todos palestinos y libaneses. Para m, como para el resto de la poblacin que quedaba, deambular por Chatila y Sabra se pareca al juego de la pdola. Un nio muerto puede a veces bloquear una calle, son tan estrechas, tan angostas, y los muertos tan cuantiosos. Su olor es sin duda familiar a los ancianos: a m me incomodaba. Pero cuntas moscas. Si levantaba el pauelo o el peridico rabe puesto sobre una cabeza, las molestaba. Enfurecidas por mi gesto, venan en enjambre al dorso de mi mano y trataban de alimentarse ah 2 .

El texto es de Jean Genet. Lo escribi en Beirut, en 1982, pocas horas despus de las matanzas de Sabra y Chatila.

Un paisaje es una porcin de terreno visto desde un punto. Pero el sujeto que mira no lo hace desde cualquier lugar. Se sita para mirar. Este posicionamiento del sujeto frente al objeto, del que el mismo objeto es cmplice, se revela en el paisaje. Un paisaje es, pues, un resultado del que participan el sujeto que mira y el objeto de su observacin.

El paisaje que Jean Genet describe con palabras manifiesta a la vez el horror del que ha sido testigo y su posicin ante ese horror.

En una secuencia de la pelcula La mirada de Ulises, de Theo Angelopoulos, la niebla vela un paisaje. Durante un paseo por el bosque, se extiende poco a poco hasta apartar de la vista a los personajes. Solo nos llegan sus voces, los sonidos con toda su carga dramtica. La pantalla, indiferente, permanece en blanco. Impasible ante un destino que no es fruto del azar sino de las decisiones humanas. Theo Angelopoulos destapa el espanto que no se quiere ver quitndolo de delante de los ojos. Nos obliga a presenciarlo escamotendoselo a nuestra mirada.

La primera pregunta es la pregunta por la realidad. El sujeto que mira est impelido a una confrontacin. Es la realidad lo que enfrenta, y su disyuntiva es, siempre, desde dnde acometerla. Puede ignorarla. Lo que no puede es esquivarla. La primera pregunta es la pregunta por la realidad.

Elegir la posicin es definir el paisaje.

Jean Genet sabe que la muerte en Sabra y Chatila no puede filmarse. Encuadrada por la cmara adquirira un poder perverso. Movera a la simpata por las vctimas. Incitara a la compasin. Despus, viene la indiferencia. Genet no est dispuesto a ser indulgente. No transige. Quiere dejar constancia de la brutalidad de Sabra y Chatila. Se lo debe a los muertos. No acepta que los muertos se borren. Por eso huye de la imagen. Se decanta por la palabra. La palabra perpeta el paisaje. El paisaje es real.

Al principio fue el viaje. 3 Los ojos que descubren un paisaje son los ojos de quienes viajan. Para m al comienzo est el viaje 4 , dice Theo Angelopoulos en una entrevista y en otra aade, Es la mirada la que lo ha retenido todo. Los cineastas no podemos trabajar sin los ojos 5 . Retener para contar. Mirar y preservar. Relatar. El viajero posiciona la cmara. Sus ojos no son inocentes. Saben hacia dnde mirar. La pelcula es la mirada del que viaja. Su relato del viaje.

La mirada construye el paisaje.

Ulises recorre Europa. Los paisajes que afrontan sus ojos son muchos. La cmara los ilumina. Pero hay uno que no se le somete. Angelopoulos no puede arriesgarse a que la cmara, al enfocarlo, lo transfigure, le haga perder su fuerza delatora. Y as, precisa filmar en blanco. Es la ausencia la que alumbra el paisaje. La ceguera del blanco es el lugar que escoge para hacerlo emerger. El paisaje es real.

Encuadrar es excluir6, dice Susan Sontag. Pero encuadrar es, tambin, incluir. Hacer visible lo invisible. Devolverle su sitio a lo que est y no se ve. Retornar a su lugar lo que se ha arrinconado. Encuadrar es un acto de resistencia.

El cometido de la cmara es hacer tangible el paisaje.

Lamerica de Gianni Amelio. Un barco surca las aguas del Adritico. Los migrantes se amontonan, invisibles, en cubierta. Solo la nave, rodeado por el vasto ocano, est presente en el paisaje. Repleto y vaco. No hay rastro humano. Se pierde en la distancia de los nmeros. Entonces, la cmara destruye el paisaje. Lo aniquila. Lo hace pedazos. De sus fragmentos, surgen los rostros. Las caras. Una a una. Todas las caras. Y, cmplices, devuelven la mirada al sujeto que las filma. Nos miran directamente a los ojos: Y adnde iremos maana?7 De horizontes me fabrico una hamaca8. El paisaje se ha deshecho. En su lugar, hay mujeres y hombres. Ahora la nave es una promesa. La cmara no puede ser ms explcita.

Un paisaje es una fraccin de terreno que se avista desde un lugar. Pero los ojos no son inocentes. Se posicionan al mirar. Retener para contar. La primera pregunta es la pregunta por la realidad. Encuadrar es la decisin primigenia.

TRES BREVES NOTAS AL TEXTO:

Fuente: La Madeja n 3. Paisajes/monogrfico

http://descargas.localcambalache.org/lamadeja_3.pdf

Notas:

1 DE GIUSTI, Luciano (1999), Ken Loach, Bilbao, Ediciones Mensajero, P. 7, cita procedente de SILVESTRE Roberto (1995) , Un pool di occhi puliti, Cinema & Libert, Roma, Edizioni Minimum Fax.

2 GENET, Jean (1984), Cuatro horas en Chatila, Traduccin Antonio Martinez Castro para CSCAweb.

3 SEFERIS, George, Poema citado por Theodoros Angelopoulos en La mirada de Ulises (1995).

4 MUOZ, Abel (2012), Entrevista a Theo Angelopoulos, La tempestad, Blog Intermedio.

5 CHESSA, Alberto (2008), Para endulzar el tiempo que pasa, entrevista a Theo Angelopoulos, Minerva.

6 SONTAG, Susan (2003), Ante el dolor de los dems, Madrid, Editorial Alfaguara, p. 57.

7 BERGER, Jon (1996), Distancia, Pginas de la herida, Madrid, Coleccin Visor de poesa, Editorial Alfaguara, p. 119.

8 BERGER, Jon (1996), Poemas de emigracin, Pginas de la herida, Madrid, Coleccin Visor de poesa, Editorial Alfaguara, p. 132.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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