Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2013

Conversando con las FARC en La Habana

Hernando Calvo Ospina
Le Monde Diplomatique

A principios de septiembre pasado, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos anunci pblicamente, por sorpresa, que su Gobierno iniciara negociaciones de paz con los insurgentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Primero en Oslo y luego en La Habana, con el apoyo de los Gobiernos de Cuba y Noruega como garantes, y de los Gobiernos de Venezuela y Chile como acompaantes. El enviado especial de Le Monde Diplomatique pudo reunirse, en La Habana, con los principales representantes de las FARC. Estas son las reflexiones de los comandantes guerrilleros a la hora de su cita con la historia


Casi siempre fueron jvenes mujeres las que hacan guardia ante la enrejada puerta de ingreso, vestidas en uniforme verde olivo, aunque rara vez con arma al cinto. Durante los metros que recorra nuestro vehculo bordeando un pequeo lago se vean varias casas, casi todas de dos pisos y separadas por rboles y jardines. Rodeado de un alto muro, sin presencia notoria de centinelas, ni cercas elctricas o cmaras de vigilancia, apareca el complejo residencial El Laguito, en La Habana. Aqu, el Estado cubano suele hospedar a personalidades del mundo. Desde noviembre pasado, en este sereno entorno se llevan a cabo las negociaciones de paz entre representantes del gobierno colombiano y delegados de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) (1)

Entre febrero y octubre de 2012, llegaron all 13 mujeres y 17 hombres: los representantes de las FARC. Vinieron para adelantar los dilogos que esta organizacin est teniendo con el Gobierno colombiano. Su traslado desde diversas regiones de Colombia fue asegurado por representantes de la Cruz Roja Internacional y del Gobierno de Cuba.

El Laguito se convirti en una obsesin para muchos de los casi sesenta corresponsales extranjeros acreditados para dar seguimiento a las negociaciones. Adems de entrevistar a los guerrilleros, queran saber cmo vivan. Al no lograr el ingreso, empezaron a tejer historias sobre los presuntos lujos que los rodean. Y aunque las casas son modernas (se terminaron de construir en los aos 1950), la ostentacin no es lo que resalta. Claro, para casi todos esos combatientes resultaban palacios, pues slo haban conocido humildes viviendas, adems de selvas y montaas. No fue fcil adaptarme a dormir encerrado en una habitacin, sin los ruidos del campo. Nunca haba tenido un colchn tan cmodo, me dice Miguel Pascuas, uno de los campesinos fundadores de las FARC en 1964.


De izda a dcha, los comandantes de las FARC-EP Rodrigo Granda e Ivn Mrquez durante la entrevista en La Habana

Mientras se fuma un cigarrillo y toma caf, Ricardo Tllez, ms conocido como el canciller Rodrigo Granda por su trabajo diplomtico, me cuenta que, a diario, reciben correos pidiendo entrevistas: Poco a poco los iremos encontrando en algn hotel, o en sus oficinas. La reticencia la tienen con los grandes medios de comunicacin colombianos, porque siempre estn buscando una palabra que sirva para hacer escndalo en contra nuestra, me precisa Tllez, miembro del Secretariado de las FARC, la mxima instancia de direccin de esa guerrilla. Marcos Calarc, otro ducho en las relaciones internacionales, pone un ejemplo del comportamiento de la prensa colombiana. El 18 de octubre pasado, durante la inauguracin oficial de los dilogos en Oslo, las dos principales cadenas informativas, Caracol y RCN, cortaron la transmisin cuando Ivn Mrquez, el segundo al mando en las FARC y jefe de la delegacin guerrillera, empezaba su intervencin: La mayora de colombianos slo pudo escuchar y ver al delegado gubernamental, Humberto De La Calle Lombana.

En uno de los almuerzos que los guerrilleros me invitaron a compartir, quise continuar con mis preguntas. Justo en ese momento llegaron dos de los cocineros cubanos preguntando si era de nuestro agrado el plato. Y aquello se convirti en una amena charla. Al hacrselo notar, un cocinero me dijo que era imposible aplicar las reglas de protocolo como se hace muy regularmente con otros visitantes, porque se comportan como si furamos su familia. Al escuchar esto, pregunto a los dems comensales si no se renen con los enviados del gobierno por fuera de la mesa de negociaciones, aunque sea para hablar de ftbol. El guerrillero que se haba ofrecido a servir la carne de cerdo en salsa, me responde que rara vez los ven a pesar de no pernoctar lejos. Parece que no somos de su nivel por no poseer ttulo universitario o fortuna. Son muy prepotentes. Lo que s es fcil de constatar es que casi ningn medio de prensa extranjero se interesa por los representantes gubernamentales.

A finales de noviembre llegaron fuertes lluvias. El cicln Sandy estaba pronto a pasar por la Isla. Supe que los guerrilleros se ofrecieron al Gobierno cubano para participar en las labores de apoyo que fueran necesarias; cuando los miembros de la otra delegacin insistieron cerca de sus jefes para que les permitieran refugiarse en Bogot.

Otra sesin de entrevistas. Mientras preparo mi material, observo a los cinco guerrilleros que me acompaan. Se me ocurre decir que nunca he estado rodeado de tanto dinero. Me miran intrigados. Es que, por ellos y los dems negociadores de las FARC, el gobierno colombiano y el de Estados Unidos ofrecen recompensas que van desde 500.000 a los 5 millones de dlares. Mrquez, Tllez y Pascuas son los ms cotizados, vivos o muertos. Pascuas, que est a mi lado bebiendo un jugo, me dice: Imagnese que para salir del pas hacia Cuba y despus a Oslo, el Gobierno le pidi a la Interpol de retirar las rdenes de captura que tenemos varios de nosotros. Al volver de Oslo, dos das despus, el Gobierno colombiano volvi a pedir nuestra captura: tan slo en Cuba y Noruega no son efectivas. Tiene eso lgica?.

Le pregunto a Calarc si aceptaron las negociaciones por sentirse cerca de la derrota: Nos han golpeado y hemos golpeado, pero, a pesar de los miles de millones de dlares que han invertido en armamento y alta tecnologa, seguimos con presencia en casi todo el pas. Por eso estamos dialogando y no claudicando. Sentados bajo un frondoso rbol, quiero seguir el tema con Granda. Lo cuestiono sobre la validez de la lucha armada, en una Latinoamrica donde han llegado al Gobierno fuerzas de izquierda por la va electoral. Aspira el cigarrillo y responde: Quien no conozca la historia del terrorismo de Estado en Colombia, no podr entender su vigencia. Y nuestra lucha tendr validez mientras la oligarqua contine siendo violenta e intolerante como pocas han existido en el mundo, porque toda seal de inconformismo es reprimida. Histricamente, cada proyecto poltico o social que ha intentado disputar el poder ha sido masacrado. Y todas las estructuras del Estado sirven a ello.

Granda pasa a contarme que fue el presidente Manuel Santos, recin elegido, quien acept la persistente propuesta de las FARC de buscar una solucin poltica al conflicto. Santos le envi el mensaje a la organizacin por intermedio de uno de sus principales dirigentes, Jorge Briceo, ms conocido como Mono Jojoy. Lo hizo a pesar de considerar a Jojoy como el principal enemigo de Colombia. Propuso un dilogo sin publicidad. La dirigencia guerrillera acept. Estbamos en ello, cuando, el 22 de septiembre 2010, cayeron sobre el campamento del Mono 30 toneladas de bombas y misiles, de las cuales siete dieron en el lugar donde Jojoy dorma. Fue la Operacin Sodoma. Veinte das antes, Briceo haba expresado en una entrevista: la guerra no se termina a tiros ni a bombas, ni a misilazos ni con aviones. Se termina con cabeza pensante, con poltica, resolviendo lo que necesita el pueblo. Ante tal hecho, Fidel Castro expresara: Fue un burdo y bochornoso asesinato () Esas acciones estn lejos de llevar la paz a Colombia (2).

Cuando se esperaba una fuerte reaccin militar de las FARC, la direccin insurgente expres en un comunicado: No es por la va de la exterminacin del contrario que Colombia encontrar la paz y la reconciliacin. (...) El nico camino es la solucin poltica y pacfica para el conflicto social y armado interno. La dirigencia decidi continuar los dilogos secretos, pero el presidente Santos orden abatirlos si no se rendan. El 4 de noviembre 2011, el jefe mximo de las FARC, Alfonso Cano, fue cercado por 800 soldados de las fuerzas especiales apoyados por aviones y helicpteros. l estaba acompaado de 4 hombres y un perro. Su asesinato fue un golpe muy duro, pero decidimos seguir siendo consecuentes con nuestro pensamiento: la bandera de la paz es nuestra. Y tampoco rompimos los encuentros con los enviados de Santos, me precis Rodrigo Granda. Entonces el nuevo jefe de las FARC, Timolen Jimnez, Timochenko, le envi una carta pblica al presidente que terminaba diciendo: As no es, Santos, as no es. Como respuesta, el presidente orden intensificar las operaciones militares.

A Pascuas, le pregunto qu estn haciendo para enfrentar a la aviacin y la alta tecnologa que poseen esas naves, pues con ellas les han propinado fuertes golpes en los ltimos aos: Estamos desarrollando nuestra propia tecnologa, por eso ya les hemos tumbado o averiado muchos helicpteros y aviones, aunque tratan de ocultarlo, me responde. Rubn Zamora, comandante del Frente 33 de las FARC, uno de los ms fuertes y ubicado cerca a la frontera con Venezuela, me cuenta que ellos se ren cuando leen o escuchan que las FARC les compran misiles a los talibanes en Afganistn: Usted se puede imaginar a uno de nosotros haciendo esos negocios en ese pas invadido? Tambin piense lo que sentimos cuando interceptamos las comunicaciones de las naves, y escuchamos que las rdenes de bombardear las dan en ingls. Por eso, nuestros rsticos misiles salen disparados con ms potencia. Zamora comanda en una de las regiones ms militarizadas: En algunas zonas existe un soldado por cada tres habitantes, sin contar con sus fuerzas paramilitares, porque la estrategia es acabar con la resistencia para entregar las inmensas reservas de carbn y petrleo a las transnacionales.

Tecnologa propia y de la mejor, me dice otro da Viviana Hernndez, una mujer que tiene bajo su mando a una buena cantidad de combatientes. En nuestros hospitales de campaa ya hemos hecho operaciones a corazn abierto. Me quedo mirndola. Como me nota incrdulo, pide que un joven me muestre fotos y un vdeo. La mayora de los mdicos y enfermeros que tenemos, han sido formados por profesionales que prefirieron poner sus conocimientos a nuestro servicio. Sandra Ramrez, la viuda del dirigente histrico Manuel Marulanda Tirofijo, completa las palabras de Viviana, y me cuenta que ella tuvo que dejar los estudios en primaria por falta de dinero. Al ingresar a la guerrilla se hizo enfermera, pero tambin se especializ en comunicaciones: La oportunidad de superacin es para hombres y mujeres por igual, porque en las FARC se lucha por la igualdad de gneros y su bienestar. Ellas me aseguran que, por lo menos, el 40% de combatientes son mujeres, porque el respeto por la mujer y la posibilidad de que avancemos como personas, combatientes y profesionales es lo que ha hecho que tantas ingresen (3).

Unas horas antes de que empezaran las negociaciones en la capital noruega, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia hicieron pblico un vdeo musical. Este comienza con palabras de Timochenko: Llegamos a la mesa de dilogo sin rencores ni arrogancias. E inmediatamente se ve a varios jvenes interpretando un rap , sin portar armamento ni traje camuflado. Esto tuvo un gran impacto. La prensa colombiana lo consider como un manifiesto poltico, ya que la letra dice: Ay, me voy para la Habana, esta vez a conversar, el burgus que nos buscaba no nos pudo derrotar; ay, me voy para la Habana, esta vez a conversar con aquel que me acusaba de mentir sobre la paz () Ay, me voy para La Habana, supieran con qu emocin, me voy para conversar la suerte de mi nacin. Me encuentro al hombre que compuso esa cancin. Est acariciando las cuerdas de su guitarra. Trabajar con la juventud en cuestiones culturales me hace sentir muy joven, dice Jaime Nevado, quien se acerca a los 70 aos de edad y es el cantautor ms destacado de las FARC. Yo le canto a la vida, a la libertad, a la lucha revolucionaria, a lo que vive el pueblo. Le pregunto si no cree que sea contradictorio hablar de ello cuando estn catalogados de narcoterroristas. Y l, con la calma de un poeta, me responde: Odio a los narcoterroristas porque son los que torturan, bombardean, asesinan al pueblo, a los nios. Hemos cometido errores, pero terroristas no somos, menos narcos. Los narcoterroristas son los que nos quieren hacer aparecer como ellos. Y sin ms se pone a cantar.

De la mesa de negociaciones no nos vamos a levantar. No seremos nosotros quienes rompamos los dilogos, me asegura el comandante Ivn Mrquez. Estamos sentados en el muro de un jardn, a la sombra de palmeras y de un florido rbol. Sabemos que se intentar provocarnos agredindonos, buscarn un pretexto o lo crearn, pero seguiremos insistiendo en la necesidad de la paz. Eso s, la paz con justicia social para la mayora de colombianos. Porque la paz no es slo el silencio de los fusiles. Tres das antes, Pascuas me haba dicho: Conozco bien al enemigo y a su amo, Estados Unidos. Ellos slo quieren nuestra rendicin de rodillas, pero no la van a lograr. Estamos aqu para negociar otra Colombia, no para entregarnos ni vendernos (4).

El 19 de noviembre de 2012, el Estado Mayor de las FARC orden a todas sus estructuras un cese de operaciones ofensivas hasta el 20 de enero de 2013. En el comunicado, le peda al Gobierno que hiciera lo mismo para que los colombianos pasaran una Navidad en tregua. Adems de rechazar la peticin, las autoridades ordenaron multiplicar las operaciones militares. Paralelamente, el delegado De La Calle Lombana segua repitiendo: Ni el modelo econmico, ni la doctrina militar, ni la inversin extranjera estn en discusin.


Hernando Calvo Ospina

Enviado Especial

* Periodista colombiano, autor, entre otros libros, de Colombia democracia y terrorismo de Estado , Foca, Madrid, 2008 y El equipo de Choque de la CIA , El Viejo Topo, Matar, 2010.

Notas:

(1) Lase Ignacio Ramonet, Paz en Colombia ?, Le Monde diplomatique en espaol, diciembre de 2012.

(2) Fidel Castro: Piedad Crdoba y su lucha por la paz, La Habana, 30 de septiembre 2010.

(3) Leer la entrevista completa con Sandra Ramrez: http://hcalvospina.free.fr/spip.php?article414

(4) Leer la entrevista completa con Miguel Pascuas:http://hcalvospina.free.fr/spip.php?article417



Artculo publicado originalmente por Le Monde Diplomatique. Rebelin lo ha reproducido con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons , respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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