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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2013

Islandia... Albania
Dos modelos de lucha

http://madrid.tomalaplaza.net/2013/01/03/islandiaalbania-dos-modelos-de-lucha/


Existen ideas un tanto confusas, y a veces muy mitificadas, de lo sucedido en Islandia desde 2007. Intentaremos sintetizar aqu. La privatizacin de recursos y la especulacin de cuatro entidades bancarias principalmente con la vivienda condujo a un colapso financiero. Se nacionalizaron tres de los bancos y la deuda pblica empieza a dispararse. Lo cierto es que dos de esos bancos volvieron a privatizarse al poco tiempo, al pasar a manos de los acreedores, y slo uno (Landsbanki) es propiedad del estado. En 2008, el parlamento decide pagar la deuda con Gran Bretaa y Pases Bajos, sus principales acreedores bancarios. Comienzan las protestas populares. El primer ministro Haarde negocia un rescate al FMI para pagar la deuda extranjera, a cambio de brutales recortes. Pero la presin popular, que iba in crescendo y ya era masiva, obliga al gobierno islands (conservador) a convocar un referndum sobre la deuda. El pueblo decidi que no pagaba. Se convocan elecciones anticipadas y vencen los socialdemcratas (Jhanna Sigurdardttir). Se crea una Comisin de Investigacin especial del Parlamento para esclarecer lo sucedido, y se lleva ante los tribunales al exprimer ministro Haarde y al exgobernador del Banco Central Islands. La polica empieza a detener a algunxs de lxs principales banquerxs, y muchos cargos ejecutivos bancarios se enfrentan a pleitos millonarios. Es decir, se decidi en teora: 1) que lxs ciudadanxs no pagaran la deuda bancaria, 2) que se investigara y juzgara a los responsables, y 3) que el estado no pagara la deuda contrada por los bancos. Lo cierto es que esto se ha traducido en la prctica en que 1) la mayora de lxs ciudadanxs no han podido condonar su deuda; 2) slo se ha condenado a penas menores a responsables de tercera fila; ningn responsable poltico ha recibido condena de ningn tipo; 3) el FMI sigue monitorizando la economa de Islandia.

Al mismo tiempo, uno de los movimientos ciudadanos crea un Frum Nacional en forma de asambleas de ciudadanos, que ser el germen de una Asamblea Constituyente creada en 2010 y retransmitida pblicamente por internet encargada de redactar una nueva constitucin. Para ello se design primero a 1.200 personas de manera aleatoria, que luego pasaron a ser 950, despus 500 y finalmente slo 25, que conformaron un Consejo Constitucional. El parlamento acept en junio de 2010 este procedimiento, y nombr un Comit Constitucional para supervisarlo. El 29 de julio de 2011 el Consejo present ante el parlamento su borrador de nueva constitucin. El parlamento decidi por votacin los representantes del partido conservador votaron en contra organizar un nuevo referndum no vinculante para aprobar reformas en la constitucin. Gan el s a esas reformas.

A su vez, en abril de 2011 tuvo lugar otro referndum una prctica absolutamente extica en nuestro estado para el pago de la deuda exterior. De nuevo venci el no a pagarla, con lo que el gobierno ingls y el dans decidieron llevar el caso a los tribunales europeos competentes. La inexistencia de medidas realmente transformadoras ha hecho que la economa islandesa no est creciendo. Esto hace que, segn las encuestas, es ms que probable un triunfo del partido conservador el mismo del juzgado Haarder, que a su vez qued absuelto, y el mismo partido que llev a la crisis en las prximas elecciones de abril de 2013.

En el caso de Islandia no puede hablarse en un sentido estricto de una revolucin, sino ms bien de la bsqueda de un conjunto de reformas puntuales para retornar a la situacin anterior a 2007, reformas que ni siquiera se llevaron a cabo en sentido estricto. Se trata de un movimiento eminentemente ciudadano, articulado en torno a manifestaciones, caceroladas, asambleas deliberativas e iniciativas legales, con escasa friccin con los aparatos del estado.


El caso de Albania, ocultado y deformado de manera interesada por los medios de comunicacin occidentales, es otra cosa. El rgimen dictatorial burocrtico comunista albans se desintegr en 1990. Surgieron dos partidos, alimentados ambos por figuras del rgimen: el Partido Socialista y el Partido Democrtico conservador. El lder de este ltimo, Sali Berisha hombre de confianza del dictador Enver Hoxha gan las elecciones en 1992. Berisha inaugur su gobierno presentando un plan para la total privatizacin de la economa. La tierra fue privatizada, las empresas estatales cerradas o vendidas a pulpos extranjeros y se produjo un feroz endeudamiento guiado por el FMI para financiar importaciones en masa. En virtud de este plan, Albania fue considerada por la banca internacional como uno de los modelos exitosos de transformacin de los ex estados obreros a la economa de mercado; tuvo el respaldo absoluto y privilegiado del gobierno imperialista yanqui - era el mayor receptor de ayuda per cpita de Estados Unidos en Europa del Este y actu a cambio como pen de su diplomacia. En este contexto de maniobras ultraliberales de la transicin albana tan similar a la espaola, y hasta ese momento tambin tan modlica , se dio manga ancha a toda una serie de empresas financieras ligadas al gobierno que funcionaban de manera piramidal.

A principios del ao 1997, decenas de miles de albaneses han perdido todo por la bancarrota de la empresa financiera Vefa Holding. Esta compaa, proponiendo fantsticos tipos de inters (del 35% al 100% en un mes) atrajo fondos de todo el pas. Lxs albanesxs vendieron todas sus posesiones para invertir en esa sociedad y en otras similares, que trabajaban conforme a esquemas piramidales, donde los depsitos de los nuevos inversores servan para pagar los intereses de los anteriores. Hasta que la cadena piramidal se quebr y con ella toda esas empresas, con lo que el 70 el 80 por ciento de las familias albanesas se vieron de golpe despojadas de sus ahorros.

Las manifestaciones empiezan a sucederse en todo el estado albans. El Partido Socialista, ahora en la oposicin, quiso utilizarlas en su beneficio, intentando ponerse a la cabeza de un movimiento pacfico como en Belgrado o Sofa aos antes. Pero pronto qued claro que las masas populares queran otra cosa. Comienzan a sucederse los incendios; se queman los ayuntamientos de Lushnje, Berat, Vlore, Peshkopi, etc., las comisaras de Berat, Elbasan, Kuove, La, etc., se asaltan bancos, algn polticx es apaleado y encerrado por la fuerza en el estadio municipal (Lushnje). La represin policial es especialmente cruda en Vlore, donde muere un manifestante, y donde algn polica es asesinadx. El 28 de febrero lxs manifestantes de esta ciudad asaltan el cuartel general de los servicios secretos (SHIK) y lo incendian con granadas. Mueren 3 agentes. Los rebeldes avanzan, asaltan los cuarteles del ejrcito y saquean las armas sin oposicin alguna. Al da siguiente se asaltan depsitos de armas y municiones y cinco barracones del ejrcito. La insurgencia armada comienza a extenderse desde Vlore a ciudades vecinas.

Por todo el pas se siguen produciendo incendios y asaltos de comisaras, cuarteles, bancos y centros comerciales de las empresas financieras quebradas. El 2 de marzo el gobierno de Berisha declara el estado de emergencia, y recibe de Alemania un milln de marcos. Lxs insurgentes se hacen fuertes especialmente en el sur y suroeste de Albania (Stjar, Sarande, Gjirokaster). El ejrcito italiano apoya a Berisha y realiza intervenciones relmpago en la zona costera. En Sarande, a 300 km. al sur de Tirana, unos 30.000 manifestantes toman las calles, la aterrorizada polica desaparece, se asaltan las oficinas del SHIK, se confiscan unos 400 fusiles de asalto, se ataca los juzgados y las prisiones, de donde se liberan un centenar de presxs. Algo similar sucede en Gjirokaster, en huelga general desde hace das: se liberan unos 50 presxs y se incendia la comisara. Stjar y Sarande son tomadas por lxs insurgentes, y su movimiento se extiende hacia el norte. Memaliaj y Tepelene son tomadas. Se crean Comits de Salud Pblica ciudadanistas en Vlore, con todos los partidos de la oposicin. Estos Comits proliferan en el resto de ciudades tomadas, y generalmente son ignorados por lxs insurgentes, que disponen de sus propios mecanismos de autogobierno. Ante la gravedad de la situacin, Berisha propone una amnista general si se declara un alto el fuego. Lxs insurgentes desoyen esta propuesta-trampa.

La revuelta sigue extendindose hacia el centro y el norte del pas. En Gramsh, en el centro, lxs rebeldes se apoderan de tres cuarteles, de una fbrica de armas y queman la comisara y los juzgados. El aeropuerto militar de Kuove es atacado y lxs insurgentes se apoderan de cuatro cazas MIG. Tambin se toma el poder de Polian, donde hay otra fbrica de armamento y municin. El balance de estos combates son 14 heridxs y la desercin de muchxs soldadxs de Berisha. El 11 de marzo son 16 las ciudades en manos de lxs rebeldes. La revuelta se extiende al norte, a Shkoder, donde lxs soldadxs abandonan los cuarteles, se derriban las puertas de las prisiones, se devastan los juzgados y se saquean bancos y almacenes. En la capital Tirana la polica secreta patrulla la ciudad en sus carros blindados, disparando fuego de ametralladoras. Comienzan combates con lxs insurgentes en las calles, mueren seis personas, unxs 600 presxs escapan de las crceles abandonadas, y se saquean depsitos de alimentos, la academia de polica y algunas embajadas. La polica y lxs soldados acaban desertando. Se saquea el puerto de Durazzo. Berisha pone a salvo a su familia en Italia, y recibe el apoyo logstico y militar del exterior (en especial Grecia e Italia). Se enva apoyo humanitario desde la UE: 50.000 soldados bien equipados y comida a cambio de armas robadas. Lxs insurgentes, sin embargo, se quedan solxs en cuanto a apoyo exterior. La revuelta se extiende al este, a Kore.

Por todo el pas se extiende la misma dinmica: incendio de bancos y comisaras, liberacin de presxs, toma de armas en bases militares, que luego se reparten entre la poblacin. Berisha promete triplicar el sueldo de lxs policas que vuelvan a sus puestos. Mientras, la propaganda oficial habla de bandas criminales, de terroristas y de cientos de muertxs y heridxs, ninguno por arma de polica. La OSCE (Organizacin para la Seguridad y la Cooperacin Europea) negocia con el gobierno de Berisha y se crea una misin humanitaria protegida por una fuerza multinacional bajo mandato de la ONU. Se inicia la operacin ALBA: se envan 6.000 soldados a los puntos estratgicos. Las tropas francesas desembarcan en Durazzo el 12 de abril. Una delegacin de la OSCE se rene con varios representantes de Comits de Salud Pblica, que haban realizado un congreso nacional das antes. La situacin se normaliza en Tirana. Se fijan elecciones para finales de junio, y se nombra un nuevo jefe de la polica secreta (dos de las reivindicaciones de los Comits de Salud Pblica). La polica comienza a tomar el control en las ciudades levantadas.

Las elecciones se celebran el 29 de Junio, con victoria clara de los socialistas. Berisha dimite. La poltica oficial retorna, y el fantasma de la revolucin se aleja. El 12 de agosto, las fuerzas multinacionales abandonan el pas, que ha vuelto a la calma institucional.

Lo sucedido en Albania ese primer semestre de 1997 s apunta a una revolucin malograda. Los ataques de lxs insurgentes se dirigan a objetivos institucionales claros: edificios oficiales (juzgados, comisaras, crceles, oficinas de la seguridad social), bancos e instituciones financieras, cuarteles del ejrcito. Se conform una resistencia popular armada sin lderes que cre un vaco de estado y una destruccin del aparato estatal en muchas de las ciudades del pas. Las armas, alimentos y dinero se saqueaban y repartan entre la poblacin. Pero la resistencia estatal del gobierno de Berisha, la ayuda armada internacional, bajo un manto democrtico, humanitario y conciliador, y los Comits de Salud Pblica de ciudadanxs atenuaron y acabaron disolviendo la revuelta.

Ninguna de las dos luchas (ni la de Islandia ni la albanesa) trajeron consigo un cambio real, nicamente reformas. La primera se movi siempre en el mbito del reformismo y no dese ms. La segunda, aunque planteada como una lucha realmente revolucionaria, y que s amenazaba realmente al sistema, no consigui establecer las redes y los mecanismos suficientes para perpetuarse ante la magnitud de los poderes nacionales e internacionales, seguramente porque no consigui aglutinar al mximo de poblacin y porque no fue capaz de aportar un modelo coherente de organizacin, frente a los Comits de Salud Pblica que optaban por integrarse en la poltica institucional. Trajo adems consigo numerosas vctimas mortales.

Las dos luchas dejan claro que desde diferentes frentes se puede atacar la estructura de dominacin poltico-econmica. Queda por ver si existe un modelo intermedio, que ane la revuelta popular generalizada y el asalto a las instituciones dadas con mecanismos de decisin y organizacin populares que permitan a la revuelta legitimarse ante la totalidad del pueblo del que surgen.

Tal proceso debe pasar, a nuestro entender, por 1) un abandono sistemtico de posturas e ideologas ciudadanistas que apoyan a las estructuras de poder desde dentro, reforzndolas , 2) la extensin de una conciencia clara de la injusticia del rgimen econmico capitalista y poltico democracia totalitaria y del deseo real de liquidarlo, y 3) la creencia firme en la posibilidad de substituir dicho rgimen por formas de vida, de organizacin y de relacin ms justas, libres y equilibradas, fundamentadas en valores ticos diferentes (solidaridad, apoyo mutuo, reparto equilibrado, libertad individual y colectiva real) y en una horizontalidad poltica radical que excluya toda jerarquizacin, todo autoritarismo y toda representatividad que favorezca el enquistamiento del poder.

En la base de todo esto debe estar una transformacin radical de las relaciones econmicas actuales, en favor de otras que excluyan la explotacin, la competitividad, la acumulacin de capital y la plusvala. Si estos procesos se dan juntos construccin de una economa distinta, creacin de una conciencia social y poltica diferente, eliminacin sistemtica del aparato represivo y autoritario del estado y lo hacen a nivel internacional, seguramente existirn ms posibilidades de que revueltas como la de Islandia o la de Albania se conviertan en verdaderas revoluciones.


Puede verse informacin bastante contundente al respecto aqu: http://y-el-exhibicionismo.blogspot.com.es/2012/12/que-esta-pasando-realmente-en-islandia.html#.UOSyyqzSp1H

La mejor informacin al respecto se encuentra en el libro Albania, laboratorio de la subversin, Aldarull Ediciones, Barcelona. Puede consultarse la versin inglesa aqu: http://anti-politics.net/distro/download/albania-read.pdf Radio Almania le dedic un programa de mucho inters: http://relojesrotos.radioalmaina.org/2012/02/29/3-la-revuelta-de-albania-1997/



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