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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2013

Una lectura pormenorizada del discurso de Asad

Abdel Bari Atwan
Al-Quds al-Arabi


Cinco acontecimientos principales pueden, mediante la profundizacin en ellos y la comprensin pormenorizada de sus matices y significados, llevarnos a inducir los elementos de la escena siria global, en los prximos meses del nuevo ao.
El primero es el prolongado discurso que ha emitido el presidente Bashar al-Asad ayer en el que ofreci un plan, una salida pacfica a la crisis y su visin del futuro del pas.

El segundo es la emisin de una fatua por parte del muft general de Arabia Saud, el sheij Abd al-Aziz al Sheij, en la que prevena a los ulemas saudes de llamar a la yihad en Siria y les peda que se limitasen a orar por los luchadores y apoyarlos con dinero, pero por medios oficiales.

El tercero es el anuncio de Benjamin Netanyahu, el primer ministro israel, de la intencin de su gobierno de edificar un muro a lo largo de los Altos del Goln como medida de proteccin tras la llegada de la yihad internacional a las fronteras y la ocupacin por parte de sus miembros del lugar del ejrcito sirio que se ha retirado de la zona.

El cuarto es el aumento de las quejas de la oposicin armada sobre el terreno, liderada por el ESL, del cese de la llegada de ayuda tanto econmica como militar, lo que refleja un cambio en las posturas de los Estados que les apoyan, rabes y occidentales, de forma temporal o permanente.

El quinto es la prxima celebracin de una conferencia en Ginebra dentro de dos semanas con la participacin de miembros sirios opositores que creen en el dilogo con el rgimen bajo el lema de la preservacin de la unidad geogrfica y demogrfica, y la prevencin de la divisin del pas y su desintegracin. Lo que llama la atencin es que esta conferencia, como dijeron sus organizadores, est apoyada por pases europeos entre los que se encuentran Alemania, Suecia y Suiza.

Estos cinco acontecimientos estn relacionados, por no decir que se completan entre s, y definen parcial o completamente la forma que tendr Siria, y tal vez algunos de sus vecinos tambin, en el nuevo ao, como reflejan los cambios que han tenido lugar y las nuevas lecturas de la escena siria por parte de las fuerzas regionales e internacionales al mismo tiempo.

El discurso del presidente Al-Asad frustr las esperanzas de sus opositores puesto que no fue el discurso de una persona derrotada que vive bajo tierra, y que se traslada de un lado a otro, o de una piedra a otra, sino que fue ms fuerte y elocuente que todos sus discursos anteriores desde el estallido de la intifada popular contra su rgimen.

Es cierto que ha reconocido por primera vez que hay una crisis y que hay una falta de seguridad, pero a pesar de centrarse en la solucin poltica y recibirla positivamente, ha lanzado un golpe preventivo a todas las soluciones polticas propuestas, incluida la iniciativa de Ginebra, que haba aceptado su rgimen, producto de un acuerdo EEUU-Rusia.

El presidente Asad, dijo con total claridad, que no negociar con la oposicin del exterior a la que acus de ser agentes de Occidente y dijo que si no tuviera ms remedio que negociar, lo hara con sus maestros, es decir con el origen y no la imagen (segn su expresin), y que se quedara en sus sitio y no aceptara ni siquiera que se le pida, aunque sea de forma momentnea, que renuncie.

Estamos ante un hombre, segn se entiende de su discurso, que insiste en continuar por la va actual hasta el final, sean cuales sean las prdidas humanas.

El que el presidente Asad se centrara en luchar contra los grupos yihadistas y el Frente de Al-Nusra, que no nombr pero que se entenda que se refera a l, para marginar a la oposicin exterior y sus prolongaciones interiores en primer lugar, y el reconocimiento del papel activo de estos grupos sobre el terreno en segundo lugar, fue un intento de coquetear con Occidente y EEUU en concreto, que ha puesto a algunos de estos grupos en la lista de terrorismo.

Hay tres puntos que se mencionaron en el discurso y que descubren la situacin de negacionismo del presidente que no se pueden ignorar:

El primero: Su propuesta de una iniciativa pacfica, que incluye nuevas elecciones, un nuevo parlamento, una nueva constitucin y un dilogo nacional inclusivo, supone un reconocimiento de que todos los pasos reformistas que ha dado a trompicones en un intento de contener el enfado de la calle en su momento, y que se materializaron en elecciones parlamentarias y una constitucin no han convencido y no han logrado ganarse a la calle ni interior ni exterior.

El segundo: Su descripcin de la primavera rabe como una burbuja es demasiado simplificada, pues la primavera rabe, aunque discrepo con este trmino, ha derrocado a un rgimen egipcio que haba paralizado a la comunidad rabe durante ms de cuarenta aos y que estaba al servicio del proyecto sionista, del asesinato de la resistencia y la humillacin de la comunidad. Adems de que si la primavera rabe no hubiera tenido lugar, el presidente Asad no habra hablado de un dilogo inclusivo y un nuevo parlamento electo, ni habra reconocido la existencia de una oposicin interior con la que se debe dialogar, ni las injusticias que haban acaecido al pueblo sirio durante los cuarenta ltimos aos. Tal vez sirva recordar que el presidente Asad incit a la revolucin contra los regmenes no antiimperialistas al inicio de esta primavera.

El tercero: Que dijera que no hay una oposicin con la que se pueda dialogar, y expresara su total rechazo a hablar con la oposicin exterior, pues la falta de presencia de una oposicin en Siria se debe al rechazo del rgimen a que existiera cualquier oposicin ms que en las crceles y centros de detencin. Incluso la oposicin interior que acepta el dilogo, como los seores Hasan Abdel Azim, Aref Dalila y Louay Hussein, y antes que ellos Michel Kilo (la lista es ms larga), haban estado en las crceles y haban cumplido su tiempo de condena, siendo sometidos a torturas corporales, psicolgicas o ambas.

Es difcil que el presidente Asad sea derrocado sin una intervencin militar exterior, pero dicha intervencin es ahora menos probable, si no es ms descartable que nunca, pues la administracin estadounidense teme sus consecuencias y no puede acarrear los resultados humillantes como sucedi en Iraq y Afganistn. Esto junto a la fatua del muft saud, las palabras del emir Saud al-Faisal ayer sobre el apoyo de su pas a la solucin poltica en Siria y la necesidad de dejar la cuestin de la salida de Asad a los sirios, y las quejas del ESL de la sequa de las fuentes de apoyo financiero y militar, son indicios que hacen que el presidente sirio est menos nervioso por su destino que antes.

Muchos predijeron que Asad caera en 2012, incluso antes, y muchos han predicho que caer este nuevo ao, pero la plvora estadounidense, la degradacin de la polarizacin sectaria y la prolongacin de los peligros de la crisis siria a los pases vecinos (Iraq por ejemplo, el muro israel en la frontera del Goln, la fatua del muft de Arabia Saud y la indiferencia del rgimen egipcio, adems de la desestabilizacin de algunos pases de la primavera rabe) son factores que pueden alargar la vida del presidente Asad y su rgimen durante otro ao, si no es ms.

Fuente original: http://traduccionsiria.blogspot.com.es/2013/01/una-lectura-promenorizda-del-discurso.html?spref=fb


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