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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2013

Adis al Maestro Hoyos, quien reivindic siempre a las vctimas, los excluidos y defendi la diferencia

Roberto Romero Ospina
Rebelin

*El pasado 5 de enero falleci en Bogot Guillermo Hoyos, uno de los ms destacados filsofos colombianos comprometidos con la paz


Corra 1982 y los pocos alumnos de Filosofa de la Nacional que bamos para el sexto semestre, no ms de media docena, comentbamos quin sera el profesor de epistemologa. Por lo general, casi a la vspera del comienzo de las clases se publicaba en la cartelera el listado de maestros. Todos, sin excepcin, aplaudimos la decisin de la Facultad de que nos tocara con Guillermo Hoyos. Sus clases siempre estaban motivadas por la agitacin que representaban los temas novedosos.

Y as fue. Hoyos desde un comienzo se despach con un anuncio: Muchachos, este semestre vamos a trabajar un filsofo que anda inquietando este mundo del pensamiento, se trata del vietnamita de Tran Duc Tao. De inmediato nos recomend su obra capital Fenomenologa y materialismo dialctico, editada en 1951.

Desde ese momento comprend que Hoyos era el profesor de filosofa ms ajeno, por conviccin y sobre todo por amor a sus discpulos, a las coyundas del dogmatismo. Educado en la Universidad de Colonia, Alemania, con una tesis laureada sobre la fenomenologa de Edmund Husserl, no vea imposible que un pensador marxista como Tao y a la vez admirador de Husserl podran congeniar en sus tesis sobre las realidades de este mundo. Fue uno de los semestres de mayor debate que haya tenido donde casi la media docena de alumnos se consideraba seguidora de las doctrinas de Marx.

Y as era siempre Hoyos. Nunca se limit a las escuetas cartillas del saber. Le fascinaba contraponer las ms encontradas escuelas para bucear sus verdades. Y todo en medio del sacudn del tema palpitante, marcado por una vehemencia nada hiriente en la exposicin. Desde entonces comprend que Hoyos era el ms intransigente defensor de la diferencia.

As lo entenda con la introduccin de un marxista que hizo suyo como Tran Duc Tao. Con razn sus colegas lo describieron como el profesor que reabre continuamente sobre el pas posible, la paz, la cultura poltica, la democracia, la inclusin social y cultural y el perdn. Guillermo Hoyos representa, para la academia colombiana y latinoamericana, un autntico maestro; un maestro por su disposicin para la crtica, el libre examen y la renovacin de las ideas como seal Eduardo Rueda, Profesor Asociado de la Pontificia Universidad Javeriana.

Hoyos, educador de ms de medio siglo, el primer doctor en Filosofa que tuvo el pas, ha sido un eterno convencido de que desde el respeto por la diferencia y la formacin de buenos ciudadanos es posible construir una sociedad ms justa, ordenada y solidaria. Su compromiso con la democracia lo acerc a la iglesia y tambin lo alej de ella, lo volvi docente, representante de los maestros, lder de programas acadmicos y eminencia intelectual como dijo El Espectador.

Oriundo de Medelln, crey, desde nio, en su vocacin social. A los 11 aos se uni a los jesuitas, los primeros sacerdotes que prescindieron de la sotana y se volcaron a las comunidades pobres para ayudarlas desde adentro. Los curas estudiaban a Marx, investigaban otras religiones y convivan diferentes razas y creencias. La ruptura de Hoyos con la iglesia se dio luego de viajar a Alemania donde estudi teologa en la Universidad de Frankfurt, bajo los preceptos del Concilio Vaticano II, y ms adelante se convirti en doctor de Filosofa de la Universidad de Colonia. A su regreso Hoyos se declar en desacuerdo con los lineamientos de la iglesia colombiana y despus de ms de treinta aos de servicio, renunci al sacerdocio en 1976. Sin embargo, muri cerca de los jesuitas, tan cerca que fue el ltimo director de su instituto Pensar, adjunto a la Universidad Javeriana y al Instituto de Biotica.

Como anotan las referencias de prensa, se dedic a la docencia y se convirti en un activo seguidor y el principal gestor latinoamericano de las teoras comunicacionales del socilogo alemn Jrgen Habermas. Desde su discurso se plante estrategias pedaggicas basadas en la escucha y el respeto por las opiniones libres, quiz por eso en un reciente homenaje, profesores como Nathalie Chingate, de la Universidad Javeriana, resaltaron la capacidad de Guillermo Hoyos de ensearles a travs del ejemplo la capacidad de aprender y desaprender y de construir y deconstruir los modelos de formacin.

Su fin es caminar hacia una ciudadana amable, incluyente y propositiva dice Chingate. Por eso no dud un instante cuando Camilo Gonzles Posso, director del Centro de Memoria, Paz y Reconciliacin, le propuso en abril de 2010, dictar una ctedra magistral en el ciclo de conferencias para docentes del Distrito Memoria con sentido de futuro.

Hoyos disert ante ms de medio millar de maestros sobre la enseanza de las ciencias sociales y su papel en la consolidacin de una sociedad incluyente, participativa y democrtica. Ya lo aquejaba una enfermedad mortal. Pero se le vio con esa entereza y poder de conviccin que rayaba en el discurso de tribuna. El tema lo toc tomando como referencia fundamental al maestro Walter Benjamin, autor de Tesis sobre la filosofa de la Historia, apartes de cuya obra cit para expresar que es hora de revertir el aserto de que la historia la hacen los vencedores. Hoyos reivindic el papel de las vctimas, de los excluidos, de quienes no aparecen o estn invisibilizados, y sealando algunos puntos de la obra de Kant, La paz perpetua, record que "no debo hacer la guerra, ni a mis congneres ni a mis vecinos", para indicar que lo ms pedaggico es reconocer al otro, estar en el pensar del otro.

Hoyos, que se apoy en unas lminas inmensas en power point que cubran las paredes de tres costados del saln de actos de Compesar, con citas de varios autores subray que la educacin es comunin y a la vez comunicacin, esencia de la participacin. El Maestro consider que lo fundamental para la enseanza no debe partir de la competitividad y el xito como lo multiplican los medios malsanamente, sino en la cooperacin, la colaboracin, para desarrollar los activos sociales. Una praxis que llev siempre consigo. De ah su impronta en los dilogos que culminaron en los acuerdos de paz con el M-19 en 1989. Y el proceso de paz con las FARC de la Uribe. Varias veces lo encontr en Casa Verde, en 1984, l como miembro de la Comisin de Verificacin del Cese al Fuego con las FARC y yo como periodista. Siempre sonriente, hablando duro, fraterno y lleno de fe en los caminos de paz. Se saludaba de abrazo con Marulanda y Jacobo Arenas Hoyos, quienes lo escuchaban con respeto. Hoyos siempre fue un filsofo, pero tambin un hombre accin. Hoy continuara brindando todo su entusiasmo al proceso de La Habana.


(*) Roberto Romero Ospina es periodista e investigador del Centro de Memoria, Paz y Reconciliacin. Ex redactor del semanario Voz durante 16 aos bajo la direccin de Manuel Cepeda, y ex jefe de redaccin del mismo, tallerista de cursos de redaccin del movimiento sindical, colaborador de la USO y profesor universitario de periodismo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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