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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2013

Espaa
Ganar para qu

Samuel
Quilombo


Quienes viven ms pendientes del Estado que de construir una fuerza poltica autnoma dedican mucho tiempo a discutir cmo acceder a los puestos decisorios, conseguir la hegemona poltica y mantenerla frente al acoso de los adversarios. Qu se hace luego realmente desde esos puestos o con dicha hegemona suele quedar en un segundo o tercer plano.

Con frecuencia, el carcter transformador de la prctica institucional de los partidos que se proclaman de izquierdas suele ser inversamente proporcional a la retrica que despliegan. Cuanto ms reiteran sus llamamientos a la rebelda y a la lucha, cuanto ms critican el capitalismo -no digamos si vociferan sobre la revolucin-, ms decepcionantes pueden llegar a ser las polticas que acuerdan desde el Estado cuando acaban ocupando sus puestos directivos. Esto no tiene por qu deberse necesariamente a la corrupcin de sus dirigentes, a errores de diagnstico, o a la incorporacin en sus programas de demandas imposibles, sino a los propios lmites que impone la representacin poltica -que tiende a la contencin del antagonismo- y a un Estado concebido para favorecer el mando del capital por encima de la cooperacin social. Adems, el mismo Estado-nacin hace tiempo que perdi la competencia exclusiva en la mayor parte de las polticas. No obstante, an asumiendo estos lmites, es posible y necesario discutir sobre el buen uso de las herramientas institucionales disponibles, en paralelo a la construccin de otras nuevas. No habr muchas opciones, pero una est clara, si se est dispuesto a asumir las consecuencias: poner el "no" en prctica.

En una poca marcada por el fracaso histrico del neoliberalismo como proyecto poltico y econmico -que las elites europeas tratan de enmascarar con un ataque sin escrpulos contra lo pblico-, y si asumismos que estamos ante un fin de ciclo, o una encrucijada, los partidos que se presentan como alternativa no pueden limitarse a amortiguar los efectos de un modelo sin cuestionarlo radicalmente. En este sentido, la experiencia de cogobierno de Izquierda Unida en Andaluca, y su papel en Asturias y Extremadura -donde sus escaos son relevantes-, no por esperable ha resultado ser menos decepcionante, al desperdiciar ocasiones nicas para mostrar con ejemplos claros y rotundos el rechazo a la lgica de los recortes sociales y cuestionar la deuda odiosa. Lo mismo sucede con ERC, cuya estrategia de autodeterminacin le ha llevado a convalidar las polticas neoliberales de CIU. Ya no hay lealtad institucional que valga, y as lo han entendido las propias derechas, que cuando les conviene emplean argumentos rupturistas para saquear a gusto o para buscar nuevas legitimidades como en Catalua.

He mencionado IU y ERC por la responsabilidad institucional que han asumido en sus mbitos respectivos, pero estas reflexiones valen para partidos como Bildu, CUP, ICV, Alternativa S se puede, etc. Partidos que pueden llegar a contar en autonomas, diputaciones forales o ayuntamientos. 2013 es el ao en el que las comunidades autnomas debern recortar sus presupuestos en ms de 6.827 millones de euros, sobre todo en sanidad y educacin (El Pas, 29 de diciembre de 2012), en virtud de la reforma constitucional pactada por PSOE y PP y puesta en prctica por la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Suele hablarse de la PASOKizacin de los socialdemcratas. Pero si los partidos a su izquierda no acompaan a los movimientos en la confrontacin, se corre el riesgo de acabar como Chipre, con un presidente comunista que implora un rescate bancario y acepta el control de la isla por parte de la troika como un "mal menor", mientras por otro lado denuncia con amargura la austeridad impuesta. Al menos Demetris Christophias no se presentar a la reeleccin en febrero. Para qu.

Esta es la disyuntiva. Si desde los partidos se quiere hacer poltica democrtica, habr que desobedecer, replantearse muchas cosas y apostar por el comn. Porque si lo que quieren es gestionar quiebras con buenos modos, mejor ser que monten otro negocio.

Fuente:
http://www.javierortiz.net/voz/samuel/ganar-para-que


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