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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2013

Los grandes xitos de Inditex et alteri
Ganancias empresariales y esclavitud obrera femenina

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para Francesca Rodrguez, Vanessa Rodrguez y Marta Navarro, imprescindibles y ejemplares compaeras del IES Puig Castellar

 

El Corte Ingls, sin las ganancias abultadas de otros aos, va viento en popa. A Cortefiel tampoco le van mal las cosas. Inditex, que era en 2011 la 120 empresa del mundo, es en 2012 la 75 (su valor financiero roza los 66.000 millones de euros). Amancio Ortega, su fundador, es la tercera fortuna ms importante del mundo-mundial. Su patrimonio sube como la espuma incluso en momentos de crisis-estafa como los actuales. Su presidente ejecutivo, Pablo Isla, ingres en 2011 unos 20 millones de euros (se desconocen las cifras de este ao).

Cmo se come todo esto? Con qu ingredientes se elabora? Con los siguientes:

Un documentado informe, Captured by cotton (Atrapadas en el algodn), elaborado sobre el terreno con entrevistas a ms de un centenar de obreras y ex trabajadoras, adems de sindicalistas, miembros de ONG's y acadmicos, por el prestigioso Centre for Research on Multinational Corporations -una organizacin holandesa sin nimo de lucro que analiza a las grandes multinacionales- y el India Committee of the Netherlands -una ONG impulsora de la campaa Ropas Limpias contra la explotacin vinculada a la produccin y comercio textiles- saca o debera sacar los colores a algunos de los gigantes mundiales de la moda [1].

Nias y adolescentes (de nuevo mujeres) trabajando sin contrato (por supuesto), privadas de libertad real y en condiciones insalubres (por supuestsimo) durante ms de 72 horas a la semana (12 horas diarias si consiguen un da de descanso) cuando hay picos de produccin, por un salario de 0,88 euros al da (la hora les sale a 0,073 euros), del que slo podrn disponer cuando hayan transcurrido de tres a cinco aos y que servir para pagar su dote matrimonial. Ese es el humansimo escenario laboral de miles de jvenes del estado de Tamil Nadu (al sur de la India). Son libres-muy-libres como el sol cuando amanece aun cuando ellas tengan una libertad de movimientos estrictamente restringida al interior del complejo textil (1984, Un mundo feliz): slo pueden abandonarlo una vez al mes y bajo vigilancia- para trabajar en condiciones que rozan la esclavitud.

Trabajan para empresas textiles del pas asitico que luego, por supuesto (sta es la sabia estrategia de nuestros sabios y sofisticados emprendedores), suministran sus productos a grandes firmas internacionales. Low Cost le llaman a esto? Entre esas grandes corporaciones, las mismas que se las dan de preocuparse por el medio ambiente y el bienestar ciudadano, las espaolas-muy-espaolas Inditex, El Corte Ingls y Cortefiel. No son las nicas. En el informe de la organizacin holandesa se citan tambin las siguientes firmas: Tommy Hilfiger, Timberland, H&M, Marks&Spencer, Diesel, Gap, C&A (Los autores del estudio revelan que ese conglomerado indio tiene 24 centros textiles y una capacidad de produccin de seis millones de prendas de ropa interior al da y otros seis millones de pantalones, faldas y vestidos al mes).

Quines son estas nias y jvenes indias de entre 14 y 20 aos, cmo se reclutan por los fabricantes textiles de Tamil Nadu? La inmensa mayora pertenece a los Dalit, la casta ms baja de la India, considerada impura y dedicada a tareas marginales con mseros salarios: limpiadores, lavanderos, artesanos callejeros. Son atradas por sus empresarios y sus agentes con falsas promesas de una vida mejor que incluye comida y alojamiento en las mismas factoras. Sus padres tambin ejercen su papel por el reclamo de un salario diferido que cobrarn al acabar sus contratos para costear su dote y contraer matrimonio. La pobreza no da para grandes lujos ni para sesudas reflexiones existenciales [2].

La situacin tiene incorporada un infame vrtice semntico: el proceso de reclutamiento se ha bautizado como Plan Sumangali. El trmino se aplica a las mujeres solteras que aspiran a casarse, a ser felices y verse colmadas de bienes materiales. La rosa, definitivamente, no es su nombre.

Inditex asegura, por supuesto, que desconoca la situacin -y cmo es eso posible sabido lo que se sabe desde hace dcadas?- y que "inmediatamente se adoptaron acciones preventivas para impedir que cualquiera de las situaciones de riesgo sealadas en el informe se pudieran llegar a producir". Tras nueve meses de trabajo, ha declarado un portavoz de la compaa, el resultado final apunta a que las situaciones de riesgo estn ahora monitorizadas y se persiguen de forma eficaz las irregularidades. Se lo creen? Coincidimos: yo tampoco.

El joven y agresivo emprendedor Pablo Isla nos ense de qu va la cosa realmente hace pocos das. Durante la presentacin en Madrid de los resultados de Inditex en 2011, un periodista de la televisin pblica francesa France 2 hay periodistas y periodistas y no es casual que ste trabaje para un canal pblico- le pregunt a don Pablo por qu la empresa que presida permita el trabajo infantil en algunos de sus proveedores indios. Este periodista que no tiene a don Jess Hermida como modelo asegur, adems, que la cadena emitir en mayo de 2013 un documental en el que se da cuenta de todo ello. Don Isla no se cort ni un pelo. Su cara y el hormign no son asuntos disjuntos. Las preguntas eran "improcedentes" y estaban "fuera de lugar", declar, grit. A otra cosa! Son clones del mismo modelo que se intenta vender entre nuestros jvenes! La compasin no es un atributo que est en su agenda crematstica!

Por si hubiera alguna duda, tenemos tambin el historial de los gigantes del textil en Bangladesh del que ha hablado recientemente Albert Sales i Campos en Diagonal [3]. Algn detalle:

El 24 de noviembre un desastre mataba a ms de un centenar de obreros y obreras que trabajaban en la fbrica Fashions Tazreen, proveedora de marcas como C & A, Carrefour, Walmart o Kik. Al llegar a la fbrica siniestrada, los bomberos constataron que no haba ninguna salida de emergencias habilitada y que muchos trabajadores salvaron la vida saltando desde las ventanas de los pisos superiores a pesar de quedar malheridos. Por qu esa situacin? Porque los costes que se ahorran inversores y grandes firmas produciendo en Bangladesh no son slo los salariales. La inversin en seguridad es mnima y no existe control alguno sobre el deterioro de las estructuras o sobre la construccin de nuevas naves o el crecimiento vertical de los edificios donde se alojan los talleres y las fbricas. Tambin en Bangladesh, en el interior de las edificaciones, las trabajadoras y los trabajadores pasan sus largas jornadas, demasiado a menudo por encima de las 14 horas diarias durante 6 7 das a la semana, a cambio de salarios de unos 30 euros mensuales.

Otros ejemplos. En febrero de 2010, en el derrumbamiento de Garib & Garib, una factora que tena como gran cliente a la empresa sueca H&M, murieron 21 personas (tambin se encontraron evidencias de que haba producido para El Corte Ingls; la empresa espaola, por supuesto, asegur que se trataba de un pedido de muestra). Diez meses despus, en diciembre de 2010, murieron 29 personas en el accidente de That's It Sportwear, una fbrica que trabajaba para firmas norteamericanas como The Gap, VF Corporation, JC Penney, Philips Van Heusen (propietaria de Tommy Hilfiger), Abercrombie & Fitch.

Hay ms ejemplos. No es necesario proseguir.

La gran Rosa Luxemburg lo seal aos antes de ser asesinada: o socialismo o barbarie. La veracidad (y vigencia) de la disyuntiva es ms evidente que nunca. Definitivamente, el capitalismo desbrindado o no- no es un humanismo ni tampoco, por supuesto, una civilizacin en la que la mujer sea considerada algo ms que un objeto de explotacin, deseo sin goce compartido y escarnio.

Notas:

[1] http://economiasolidaria.org/noticias/trabajo_esclavo_en_la_india_tres_empresas_espanolas_estan_incluidas_en_la_lista_negra

[2] El pago de una dote fue prohibido por ley en India en 1961. Pero sigue siendo una prctica habitual en las zonas rurales y ms deprimidas del pas.

[3] http://www.diagonalperiodico.net/global/historial-gigantes-del-textil-bangladesh.html

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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