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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2013

Grecia y el futuro de Europa

Costas Douzinas
Greek Left Review


En el verano de 1918, Constantinos Kavafis se reuni con E.M. Forster en Alejandra. Kavafis compar los griegos con los ingleses. Ambos pueblos se parecen, son listos, ingeniosos y atrevidos. Sin embargo, hay una diferencia. Los griegos estamos en la quiebra ms absoluta. Rece, mi querido Fortster, rece para que jams se encuentre usted en el trance de perder su patrimonio. Giorgio Agamben, al comentar la misteriosa afirmacin de Kavafis, escribi: Lo nico cierto es que desde [1918] todos los pueblos de Europa, y acaso del mundo entero, estaban en bancarrota. Grecia se declar en quiebra en el ao 2010, aunque de un modo ordenado y slo temporalmente. Una quiebra temporal se parece a una muerte temporal. Es para siempre.

Qu ocurrira si Grecia, y quiz Europa entera, hubiera quebrado no econmicamente sino moral, cultural y polticamente? En qu consiste la ganancia si los griegos pagan sus deudas, coadyuvan a la supervivencia del euro y pierden su alma? La bancarrota poltica y moral es algo que no slo persigue a los griegos sino a Europa entera. Grecia constituye el futuro de Europa. Y ya se sabe que en el futuro lo mejor y lo peor siempre van de la mano. Empezar por lo peor.

Los efectos acumulados de las tres fases de aplicacin de medidas de austeridad estn dando resultados pavorosos. El primer memorndum impuso recortes en los salarios y pensiones de los empleados pblicos de hasta un 50% y una prdida estimada de 150.000 empleos. El segundo programa imperativo de medidas de ajuste se dirigi al sector privado y disminuy el salario mnimo en un 32%, aboli la negociacin colectiva y otros sistemas de proteccin laboral vigentes desde haca muchas dcadas. Estas medidas fueron acompaadas de aumentos en los impuestos directos e indirectos, en las tarifas de los transportes pblicos y en los peajes de las autopistas, as como un muevo gravamen sobre la propiedad articulado a travs de la factura elctrica. Los bienes y edificios an de titularidad pblica, comprendiendo puertos, aeropuertos e incluso islas, se privatizaran a precio de saldo. La acrpolis ser el prximo. La economa se contrajo un 24% en slo cinco aos, la mayor cada que se haya producido en cualquier pas en tiempos de paz. En 2012, la tasa de desempleo ronda el 25%, y alcanza el 55% en el caso de los jvenes que buscan trabajo. Conlleva la muerte de una generacin entera, un genecidio, si se me permite el neologismo. La austeridad ha conducido a una crisis humanitaria de una magnitud descomunal que afecta a los que han perdido su vivienda y que ha provocado un aumento de las enfermedades mentales y los suicidios hasta niveles sin precedentes. Los hospitales no pueden funcionar por no disponer de las medicinas ms bsicas, las escuelas no disponen de libros de texto ni petrleo para calefaccin, los comedores populares no han dejado de proliferar, con dos millones de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza.

Cmo pudo llegarse a esta situacin tras tal cantidad de importantes reuniones al ms alto nivel y anlisis concienzudos de los expertos? No es necesario ser un sabio para explicarse este fracaso estrepitoso. Los recortes en el gasto pblico y los aumentos de impuestos durante una depresin siempre contraen la demanda, aumentan el desempleo y detienen el crecimiento. Los ingresos fiscales caen, mientras los gastos por prestaciones por desempleo y otras partidas sociales se disparan. El dficit aumenta, los objetivos de la poltica fiscal se incumplen, lo cual lleva a aplicar nuevas medidas de austeridad para tratar de reducir la brecha. Se trata de una espiral viciosa dictada por la idolatra txica de la teora econmica dominante. Si los funcionarios del Fondo Monetario Internacional fueran estudiantes de primer curso de Economa, sin duda habran suspendido sus exmenes. Desgraciadamente, su diktat ha provocado que muchos suspendan sus vidas.

Pero el fracaso y la responsabilidad de la elites griegas es si cabe an mayor. Fueron los polticos, banqueros y patrones de los medios de comunicacin quienes acabaron poniendo su pas de rodillas tras 40 aos de ejercicio inmisericorde de su capitalismo corrupto y clientelar. Harn lo imposible para retrasar el final inexorable de su modus vivendi. Grecia constituye un caso de manual de un proceso de descomposicin moral y colapso poltico de un sistema de poder. Existes muchas evidencias de que el gobierno griego maquill las cifras macroeconmicas en 2001 para conseguir entrar en el euro. La espiral imparable de crditos y acumulacin de deuda fue entonces utilizada por las elites gobernantes para engrasar a fondo los mecanismos clientelares. El gobierno de Papandreu actualiz las cifras del dficit, pasando del 3% al 15,4% y provocando as la intervencin europea. Para taparlo todo, cada paquete de medidas que se aprobaba significaba un aumento de la deuda. En 2009, la deuda griega representaba el 120% del Producto Interior Bruto. Al ao siguiente ya estaba en el 190% y, tras un sufrimiento indecible de una docena de aos, puede que en 2021 se haya reducido al 125%, es decir por encima del guarismo del ao 2009. Las medidas de austeridad son un multiplicador de la deuda, que no deja de aumentar y acta como la metstasis de un tumor maligno. La sociedad griega se est hundiendo antes nuestros ojos y la nica respuesta consiste en ms prstamos para refinanciar los prstamos antiguos, lo cual aumenta la cuanta global de lo que se debe. Es como tomar prestado de la Visa para cancelar la deuda de la Mastercard.

He denominado la combinacin de neocolonialismo europeo y obediencia servil de la elite griega el deseo de deuda. Y al ser un doble genitivo, el deseo de deuda nos obliga a hacernos dos preguntas a la vez: Quin dese la deuda y qu desea la deuda? La nica explicacin coherente consiste en que las elites deseaban la deuda, primero a travs de su insensata borrachera de gasto y endeudamiento y despus a travs de los deliberados incrementos en el clculo de la misma. Qu desea la deuda? Puesto que los griegos son deudores, entonces los griegos deben destruir lo viejo y adoptar valores econmicos, culturales y morales radicalmente nuevos. Como el platnico pharmakon, la deuda es veneno y cura, maldicin y bendicin, causa de pasin y a la vez de resurreccin.

La austeridad apunta a una reestructuracin entera de la vida en el capitalismo tardo sumido en una crisis crnica. Las prcticas laborales se van pareciendo cada vez ms a las de China. La urdimbre moral de las relaciones sociales entre las personas, los lazos de amistad, solidaridad y hospitalidad que aun persistan del periodo previo a la modernizacin capitalista estn siendo debilitados. La moralidad dominante es ahora el cinismo y el nihilismo. La austeridad puesta a prueba en Grecia se exporta ahora a Portugal, Irlanda, Espaa, Italia y Gran Bretaa. Lo que nos espera es la reinstauracin de un capitalismo victoriano a travs de un Estado autoritario. Grecia puede ser el futuro de Europa.

Ahora las buenas noticias. La contratapa de la edicin griega de un libro que publiqu el mes de diciembre de 2011 dice: Europa utiliza Grecia como conejillo de indias para experimentar las condiciones de la reestructuracin del capitalismo tardo en crisis. Lo que no esperaban las elites europeas y griegas era que el conejillo de indias tomara el mando del laboratorio, echara a los cientficos ciegos y empezara un nuevo experimento: su autotransformacin de objeto a sujeto poltico. El significado y lmites de la democracia se renegocian en el lugar en el que sta naci. Algunos amigos me dijeron entonces que estaba siendo demasiado optimista o, an peor, que haba perdido contacto con la realidad. En ese momento el movimiento de protesta estaba prcticamente inactivo, haba regresado la habitual melancola de la izquierda.

En qu basaba mi optimismo? La actitud de resistencia contra las medidas de austeridad se haba robustecido durante los aos 2010 y 2011. Se haban producido ms de 25 huelgas de un da, ocupaciones de ministerios, declaraciones de rebelda contra el pago de los nuevos impuestos sobre la propiedad, los aumentos de las tasas de transportes y los peajes de las autopistas, adems de muchos otros actos de desobediencia civil. Pero no se haba conseguido ningn cambio significativo en las polticas gubernamentales. En mayo de 2011, la resistencia pareca haber descarrilado, un sntoma del regreso de la slita melancola de la izquierda. Algo cambi el 25 de mayo con la ocupacin espontnea de la plaza Syntagma en el centro de Atenas, as como con ocupaciones ocurridas en unas sesenta ciudades por grupos de personas que se autodenominaban aganaktismenoi (indignados), en homenaje a los indignados espaoles. Ese gran grupo estaba formado por personas de ideologas muy diversas, e incluso por algunas que no se adheran a ninguna ideologa en particular, por mayores y jvenes, desempleados y clase media, griegos y extranjeros. La ocupacin rechazaba la lgica de la representacin, la ideologa de partido o el liderazgo poltico al uso, y en cambio daba pie a la participacin pblica de grandes partes de la poblacin que hasta entonces no se haban movilizado polticamente o que slo haban sido votantes de los partidos establecidos. La ocupacin dur tres meses. En parte como resultado de aquella ocupacin, el gobierno de Papandreu dimiti dos veces, una en el mes de junio y la definitiva en noviembre. Signific un recordatorio de que los gobiernos occidentales tambin pueden caer cuando abandonan los principios bsicos de la democracia, la decencia y la independencia.

Habl en la plaza Syntagma el pasado mes de junio. Los pocos que aquel da habamos tenido la suerte de que saliera nuestro nmero para poder dirigirnos a los asistentes estbamos nerviosos y mostrando cierta ansiedad. Me llam la atencin un hombre agitado y tembloroso con evidentes sntomas de pnico antes de realizar su discurso. Cuando lleg su momento se expres con gran precisin y claridad en cada frase y en cada prrafo, y logr presentar un completo y persuasivo plan para el futuro del movimiento. Cmo pudo hacerlo tan bien?, le pregunt despus. Le aseguro que tema que acabara derrumbndose. Cuando empec a hablar, me dijo de un modo calmado, estaba pronunciando las palabras pero alguien estaba hablando en mi lugar. Un extrao que habitaba en mi interior iba apuntndome qu decir. Esta transubstanciacin, el extrao que hay en mi, es lo que significa la de- y la re-subjetivizacin, la extirpacin de las personas de la economa del deseo-consumo-frustracin del capitalismo biopoltico y de su transicin a la regeneracin moral y poltica.

En Syntagma y otros espacios ocupados me acord de los escalofriantes y excitantes das de 1973. Las ocupaciones de las facultades de Derecho y de la Politcnica en Atenas fueron las espoleta que precipit la cada de la dictadura militar. Los estudiantes salieron a las calles con la frente muy alta, cargados con pesados tomos de textos acadmicos, signos de identidad y orgullo. En 2011, en medio de la catstrofe que estaba asolando Grecia, la gente sonrea de nuevo a los extranjeros en plazas y calles, con aquella mirada brillante tan distinta de la mirada vaca prevalente hoy en Grecia.

Mi optimismo qued confirmado por los apabullantes resultados de Syriza, el partido de la izquierda radical, en las elecciones de 2012. Exista algn tipo de vnculo entre la resistencia y los resultados electorales? Al fin y al cabo, los viejos partidos siguen en el poder. Pero son como zombis. Tratar de explicarme. La resistencia que llev al final de la guerra civil se dividi entre una derecha victoriosa y una izquierda derrotada. Pero la situacin actual lleva a que personas que tienen posiciones ideolgica opuestas y trayectorias histricas dispares se hayan encontrado de pronto en el mismo lugar. Un desempleado izquierdista sufre lo mismo que uno de derechas; los intereses comunes de clase se han vuelto ms importantes que las antiguas rivalidades. Tras Syntagma, el sistema de poder imperante toc a su fin. Slo faltaba el empujn final. El 6 de mayo y el 17 de junio la multitud de las plazas se convirti en un solo pueblo y vot masivamente a la izquierda. La democracia directa adquiri su homnimo parlamentario.

Por qu Syriza y no cualquier otro partido contrario a las medidas de austeridad? Los miembros del partido estuvieron con la resistencia desde el principio sin ninguna pretensin hegemnica. Syriza no trat de liderar ni de utilizar las plazas para reclutar gente. En segundo lugar, Syriza haba adoptado internamente la ideologa del pluralismo y la democracia directa mucho antes de la crisis. El partido es una coalicin de doce partidos y grupos que anan eurocomunistas, ecologistas, post-marxistas, demcratas radicales y post-anarquistas. Estn permitidas las tendencias y las facciones. Se trata de un nuevo tipo de partido que se ha desprendido de las caractersticas propias de un partido leninista y se aproxima cada vez ms a la forma de proceder de las multitudes y las dinmicas organizativas de las ocupaciones. Las plazas han visto en Syriza su eleccin obvia. Se ha desarrollado una doble estrategia que avanza en paralelo: movilizacin social y presencia parlamentaria, democracia directa y democracia representativa, presencia en el Estado y actuacin contra el mismo. El encuentro entre las ocupaciones y la izquierda radical tuvo mucho de fortuito; en realidad fue algo preparado por la astucia de la historia.

Por utilizar una expresin que a buen seguro provocar ms de una sonrisa en los labios de muchos marxista o de algunos cnicos, el final del sistema de poder es un asunto de necesidad histrica. Histricamente, las revoluciones triunfaron cuando un sistema de poder haba terminado su recorrido y se haba convertido en obsoleto y daino. Esto es lo que ha ocurrido en Grecia. Pero la necesidad histrica no es suficiente. Adems, se requieren otros tres elementos: una voluntad popular fuerte, una agente poltico preparado para tomar el poder y, finalmente, un catalizador que combine los elementos anteriores para que el fuego prenda en ese combustible. Los tres elementos han convergido en Grecia: la voluntad popular encarnada en la resistencia, Syriza como agente poltico y las medidas de austeridad que conducirn a que finalmente en Grecia haya el primer gobierno de izquierda radical en Europa. Est preparada la izquierda para este cometido? Cmo podr lograrlo?

La estrategia de la izquierda debe mitigar los efectos catastrficos de la austeridad a la vez que debe empezar a tratar de zurcir los profundos desgarros existentes en el tejido social. Acabar con la corrupcin, as como con los impuestos abusivos sobre deudas impagables y penalizar la evasin fiscal son medidas evidentes. Pero un gobierno de este tipo no puede, y no debe, basarse en la idea de un regreso gradual a la normalidad. Deber hacer frente a una Unin Europea hostil; el tiempo poltico ser muy apremiante. Las medidas paliativas y las acciones de alcance limitado contra la austeridad no sern suficientes. La izquierda se ver obligada a orientarse hacia un orden socialista democrtico, algo que no ha ocurrido anteriormente y para lo que no existen ni ensayos ni experiencias previas. La experiencia, energa y recuerdo de la resistencia y de las ocupaciones son los mejores avales para esperar que se pueda ejecutar con xito.

Cules son las lecciones que podemos sacar de lo ocurrido en las plazas? En primer lugar, el redescubrimiento de los valores de la actividad pblica, de la colaboracin y de la igualdad. Lugar, tiempo e intensidad fueron fundamentales. Lugar: la localizacin en una plaza como algo opuesto al Parlamento cre un nuevo espacio fluido y abierto de poder poltico. Tiempo: el tiempo lineal del trabajo se convirti en el tiempo teleolgico de la praxis. Finalmente, la intensidad de la proximidad fsica y emocional, creada por un deseo poltico comn, tuvo las caractersticas propias de un poder constituyente [1]. La composicin social del capitalismo post-fordista significa que ha tocado a su fin la etapa en que los lderes, tanto de los partidos polticos como de los sindicatos, pretendan representar a sujetos polticos slidos y conscientes. Cooperacin y trabajo en red, solidaridad y organizacin horizontal, compartir conocimiento y aptitudes son ahora los principios rectores. Las plazas transfirieron estos valores del trabajo a la poltica, dando un vuelco al orden jerrquico, a los mtodos disciplinarios y la gestin autocrtica del capitalismo. La izquierda debe adoptar y difundir el espritu de las ocupaciones a travs de los campamentos virtuales y las reuniones locales, de las asambleas en barrios, suburbios y ciudades, de las redes de solidaridad y las actividades culturales. Los principios de las ocupaciones temporales deben convertirse en el rasgo permanente de la poltica. La forma de vida social (el ethos) del trabajo horizontal debe institucionalizarse y difundirse, manteniendo activa la ciudadana de las plazas.

Nosotros somos las plazas, estamos por todas partes, debe ser el principio orientador. La extensin de estas ideas debe llegar a todas las reas de la vida econmica, social y cultural. Las iniciativas desde abajo, la democracia directa, la colaboracin fsica y virtual, al poner en comn las personas y las aptitudes podra revivificar el disuelto sentido de comunidad. Todas las empresas econmica y socialmente provechosas podran estar basadas en estos principios. Los trabajadores de la empresas cerradas, por ejemplo, podran tomar el mando de las mismas y gestionarlas en rgimen de cooperativa. Un banco especial, fundamentado en una fiscalidad solidaria y con impuestos especiales sobre los ricos financiara proyectos que promovieran la colaboracin y el trabajo en red. Las universidades de las plazas difundiran concepciones alternativas que cuestionaran la supuesta objetividad de los expertos. Los mtodos democrticos directos podran introducirse en los gobiernos locales e incluso potencialmente en el gobierno central. El debate pblico y el voto tanto de los presupuestos, como de los principales asuntos de carcter local podra ser un interesante comienzo. Los eventos artsticos y literarios gratuitos y pblicos supondran la introduccin de una cultura poltica alternativa. La poltica debe repolitizarse y el ethos colectivo debe incorporarse a todos los aspectos de la vida pblica. Grecia necesita un renacimiento cultural y moral. Profundizar en la democracia y hacer que sta conforme cualquier tipo de actividad y vida es la leccin ms importante que hemos aprendido de las plazas.

La izquierda griega tiene una gran ventaja moral basada en parte en su pasado limpio pero, ms importante an, basada sobre todo en su compromiso con valores universales. Cualquier propuesta poltica debe someterse al careo con los principios de igualdad y justicia social. Slo con la combinacin de poltica con propsitos radicales y movilizacin social puede lograrse todo esto. La tarea de la izquierda griega consiste en desarrollar la idea del comunismo para una poca de crisis capitalista [2]. Se trata de un propsito muy serio para un pequeo pas. Slo tendr xito si los movimientos europeos aprenden de la experiencia griega y adoptan estrategias similares. De ser as, la resistencia griega se convertir en el futuro de Europa.

NOTAS:


[1] Costas Douzinas, Philosophy and Resistance in the Crisis: Greece and the Future of Europe, Cambridge, Polity, 2013, captulos 9 y 10. [2] Costas Douzinas y Slavoj Zizek (eds.), The Idea of Communism, Londres, Verso, 2011.

Costas Douzinas, filsofo, es autor de Resistencia y filosofa en la crisis, publicado a principios de este ao por Alejandria Press, Atenas.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Jordi Mund

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5576


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