El rally, que se largó en Lima
el día 5, ingresará este miércoles 9 a territorio chileno, mientras
cifras oficiales establecen que su paso en sus cuatro ediciones
anteriores por el sur americano destruyó más de 200 sitios arqueológicos
en el norte del país.
Se trata, en muchos casos, de geoglifos (figuras sobre laderas y
planicies) que están siendo estudiados por los científicos, senderos del
llamado Camino del Inca, vestigios residenciales, talleres líticos y
huellas troperas.
"Están desapareciendo grandes piezas que articulan la comprensión de
nuestra prehistoria y cada vez que uno de estos sitios se destruye es un
libro que se quema", dijo a IPS la arqueóloga Paola González.
Recordó que "en Chile hay apenas 500 años de historia occidental
documentada a través de crónicas o relatos escritos, pero otros 20.000
años anteriores solo los comprendemos a través del estudio de estos
restos materiales que han quedado".
"El desierto de Chile es un lugar privilegiado para la conservación
de estos restos arqueológicos por sus condiciones climáticas, entonces
es tremenda la destrucción que se produce" con el paso del Dakar,
añadió.
La Ley 17.288 de Monumentos Nacionales establece la categoría de
Monumento Arqueológico de Propiedad del Estado de los sitios
arqueológicos y paleontológicos de Chile.
Además, la destrucción de monumentos es un delito tipificado en la
legislación chilena y que conlleva sanciones de cárcel, pecuniarias y
administrativas, en el caso de funcionarios públicos que faciliten su
destrucción.
La 34 edición del Rally Dakar, que originalmente se desarrollaba
entre París y la capital de Senegal y que se mudó a América del Sur con
la alegación de falta de seguridad en África, comenzó el 5 de este mes
en la capital de Perú, con más de 3.000 competidores de 53 países.
La quinta travesía en tierras sudamericanas se desplaza a Chile este
miércoles 9, para seguir después por territorio argentino, y culminar
nuevamente en este país el 19 de enero.
Participan 459 vehículos, de ellos, 189 motos, 155 automóviles, 75
camiones y 40 cuadriciclos, según datos de los organizadores.
El director del Rally Dakar, Etienne Lavigne, aseguró antes de
iniciar esta edición que la organización adoptó todas las medidas
necesarias para el cuidado y la protección del ambiente, así como para
evitar daños al patrimonio arqueológico en los tres países del
recorrido.
Por su parte, el gubernamental Instituto Nacional de Deportes,
organizador de la prueba en Chile junto a la empresa Amaury Sport
Organisation, insiste en que el Rally Dakar no pasa cerca de
"manifestaciones arqueológicas".
Para el Colegio de Arqueólogos "esto es mentir descaradamente al pueblo de Chile".
"Lo que estamos viendo es que año a año hay una enorme destrucción de
sitios arqueológicos en cada una de las versiones del Rally Dakar",
enfatizó González, vicepresidenta de la entidad.
Precisó que la norma chilena es explicita en que todas las
actividades que puedan afectar sitios que cuentan con protección oficial
deben ingresar al sistema de evaluación de impacto ambiental.
Sin embargo, aseguró que hasta ahora no se hizo una línea de base,
como se denomina la evaluación arqueológica, ni se implementaron
medidas efectivas de protección o de compensación.
La situación llevó al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) a
solicitar por oficio la intervención del Consejo de Defensa del Estado.
El documento, firmado por el secretario ejecutivo de la entidad,
Emilio de la Cerda, advierte al ministro de Educación y presidente del
CMN, Harald Beyer, que con el paso del Rally Dakar "la afectación de
sitios arqueológicos y paleontológicos se hace evidente en la zona del
desierto de Atacama, riquísima en evidencias de este tipo".
En el oficio ordinario número 5216/12, al que tuvo acceso IPS, el
organismo estatal señala que "desde 2008 hasta la última versión del
rally, el Consejo de Monumentos Nacionales ha solicitado insistentemente
al Instituto Nacional de Deportes, organismo bajo cuya coordinación
está la realización del Dakar en Chile, evaluaciones arqueológicas y
paleontológicas previas (líneas de base)".
Añade que, "sin embargo, hasta la fecha no se han cumplido los
requerimientos establecidos por el CMN, constatándose cada año la
afectación de nuestro patrimonio arqueológico e histórico".
Luis Mariano Rendón, coordinador de la organización Acción Ecológica
dijo a IPS que "no cabe duda de la gravedad del paso del Rally Dakar por
Chile" y criticó que, pese a ello, "tanto la justicia como los
gobiernos que lo promocionan han decidido mirar para el lado".
Rendón fue el encargado de interponer, el lunes 7, un recurso de
protección que busca como medida cautelar el desvío del trazado de la
competencia en Chile por carreteras adaptadas para el paso de vehículos
motorizados a gran escala, como los que compiten en el Dakar.
"Hay gente que piensa que en el desierto no hay nada, pero en muchas
zonas hay formas de vida extraordinariamente frágiles, donde, por
ejemplo, se producen fenómenos maravillosos como el ‘desierto florido’,
que ocurre en el de Atacama, el más árido del mundo", repasó el
ambientalista.
Agregó que, más allá de los daños patrimoniales o naturales que
genera la competencia, el Rally Dakar "es una promoción del consumo de
vehículos 4x4, una gigantesca publicidad que se hace a nivel
planetario".
Consideró que el objetivo es "incentivar el consumo de esos
vehículos, los que más impacto tienen en términos de seguridad vial y
que implican el consumo absolutamente frívolo y desmedido de
combustible".
Para González, en tanto, es urgente frenar el paso del Dakar y evitar
que se siga destruyendo el patrimonio histórico de Chile y América del
Sur.
La experta reveló que se planea una conexión con arqueólogos y ambientalistas de Perú para iniciar acciones conjuntas.
En Chile, la iniciativa ya cuenta con el apoyo de la Organización de
las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y
los críticos del rally no descartan recurrir a la Corte Interamericana
de Justicia, si no hay respuesta de los tribunales locales.