Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2013

Una tica de la accin poltica
Frente a la difamacin, tiene la palabra el pueblo mapuche

Hctor Llaitul/Punto Final
Punto Final


Gobierno, medios de comunicacin y hasta la oposicin -mediante la ambigedad y ambivalencia de sus declaraciones-, han desatado una campaa de imprevisibles consecuencias contra el pueblo mapuche y sus reivindicaciones histricas. La suma del poder se descarga sobre los mapuches a raz del incendio que cost la vida al matrimonio Luchsinger-MacKay en Vilcn, regin de La Araucana. Este acto criminal fue imputado de inmediato, sin ninguna prueba, al pueblo mapuche. Una tempestad de amenazas y medidas represivas, a las que hace coro una racista y malvola campaa de prensa, intenta amedrentar a las comunidades mapuches.

PF condena el crimen de Vilcn y demanda justicia para sus vctimas, lo cual exige determinar quines fueron los autores y cmo ocurrieron los hechos. A la vez, condenamos enrgicamente la odiosa campaa contra el pueblo mapuche. No cabe duda que se orienta a aniquilar la Coordinadora Arauco Malleco, bastin contemporneo de la resistencia mapuche, propsito que en vano intentaron los gobiernos de la Concertacin. Se trata de una operacin que coloca al Estado al servicio de los consorcios forestales y latifundistas que explotan tierras usurpadas al pueblo mapuche. En este momento sombro, cargado de malos presagios, creemos necesario dejar la palabra -que hacemos nuestra-, a uno de los dirigentes mapuches ms representativos.

Editorial de Punto Final, edicin N 774, 11 de enero, 2013
<http://www.puntofinal.cl>

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"Tenemos una tica de la accin poltica"

En la Araucana hay mucha riqueza para los grupos econmicos y mucha pobreza para sus habitantes. Es un gran contrasentido. Usted me dir que ocurre tambin en el resto de Chile y de Amrica Latina. Es verdad. Pero pienso que en pocos sitios es tan brutal como en nuestros territorios. Aqu, los indicadores de pobreza son ms altos y la riqueza que se genera se la llevan las grandes empresas, buena parte de ella fuera del pas. El abuso es enorme.

Bajo nuestras definiciones y praxis poltica anticapitalista, tenemos claro quines son nuestros principales enemigos y por eso no damos prioridad a lidiar con latifundistas y parceleros. En algunos lugares hay conflicto con agricultores pequeos, porque comunidades autnomas especficas desarrollan objetivos que ellos mismos han definido. Pero las orientaciones de la CAM no consideran una lnea de accin contra parceleros menores, y menos contra campesinos pobres, muchos de los cuales quedaron situados entre comunidades durante la Reforma Agraria.

Nuestros enemigos son las forestales y los grandes latifundistas. Sin embargo, ellos, que son los verdaderos responsables de la explotacin y despojo de nuestro territorio, usan a su favor las disputas con parceleros para mostrar al mapuche como un enemigo de los pequeos propietarios y agricultores. Para eso cuentan con una prensa fascista al servicio del poder, que permanentemente desarrolla campaas para denostar la lucha mapuche y crear las condiciones para incriminarnos artificiosamente, lo que a su vez sirve de plataforma para los discursos y posturas antimapuche de las autoridades de turno.

Lo habitual es que los Organos de Resistencia Territorial (ORT) que se identifican con la CAM, reivindiquen las acciones que ejecutan. As, no se da lugar a ambigedades. No se acta contra cualquiera ni de cualquier manera. Tenemos una tica de la accin poltica. Naturalmente, hay expresiones de la lucha mapuche que no controlamos. Nuestra poltica es avalar los enfrentamientos que se producen cuando la participacin mapuche es defensiva. No planteamos acciones ofensivas, ni siquiera contra la fuerza policial que sostiene hoy una forma de ocupacin y militarizacin. No se han desarrollado acciones contra ellos, por ms que los medios de comunicacin han intentado hacer creer lo contrario.

Como es evidente al analizar nuestro accionar, no propiciamos muertes ni pretendemos daar a las personas. Nunca hemos planteado emboscadas. Pese a todo, incluso a circunstancias como las actuales, nos identificamos con valores, con propsitos nobles. Buscamos reconstruir armona, buscamos justicia, luchamos por restablecer un tipo de sociedad mapuche sana y justa. Por eso, la lucha es eminentemente poltica. Hay que evitar a toda costa una lucha cruenta

HECTOR LLAITUL CARRILLANCA (*)

(*) Dirigente de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM). Actualmente se encuentra en la crcel en huelga de hambre desde hace dos meses.

(Tomado del libro Weichan. Conversaciones con un weychafe en la prisin poltica, Hctor Llaitul/Jorge Arrate, Ceibo ediciones, 2012; pgs. 293 y 294).


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