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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2013

Una leccin de lealtad y solidaridad

Aram Aharonian
Rebelin


Era el da marcado para que Hugo Chvez asumiera un nuevo mandato. Pero en lugar de l, miles y miles de venezolanos y venezolanas, con bandas presidenciales cruzando su pecho, se juramentaban ante el soberano, porque Chvez, chico, somos todos. Junto al pueblo, estaban representantes de ms de una veintena de pases latinoamericanos, en un abrazo solidario.

La espera haba sido larga: el presidente re-re-reelecto con ms de ocho millones de votos tres meses atrs, est en Cuba, donde hace un mes fue sometido a una cuarta ciruga debido al cncer. Y, mientras los grandes medios comerciales del mundo, cartelizadamente, intentan crear la imagen de un vaco de poder y desorden en el pas, la tranquilidad, la atenta, triste, esperanzada tranquilidad de ojos bien abiertos (y rodilla en tierra, dijera Chvez) reina en Venezuela.

Desde El Pas y ABC de Madrid, La Nacin de Buenos Aires, El Tiempo de Bogot, el Nuevo Herald de Miami se trataba de crear confusin en el mundo sobre la situacin en Venezuela. La meta, dividir a los bolivarianos, dirigentes y pueblo, en busca del pretexto de lograr una intervencin militar gringa para apoderarse del petrleo.

En Venezuela, controlar el gobierno implica controlar la industria petrolera y la capacidad para dictaminar si con la explotacin de esos recursos naturales se beneficia a la sociedad en su conjunto o a pequeos sectores privilegiados, como se haca en el pasado

La oposicin est consciente de su incapacidad de vencer electoralmente al chavismo (y no solo a Chvez) y algunos sectores siguen mostrando los pelos gorilas de su permanente inclinacin golpista e injerencista.

Y al da siguiente, otro balde agua fra para la oposicin, que amenazaba primero con un paro frustrado y frustrante para ellos- y con irse a quejar a todos los foros internacionales. Se los dio el secretario general de la OEA, el guatn os Miguel Insulza, quien asegur que el organismo hemisfrico respeta cabalmente, como no poda ser de otra forma, la decisin tomada por los poderes constitucionales de Venezuela con respecto a la toma de posesin del Presidente de ese pas.

La derecha local y sus patrocinadores y financistas externos todava intentan aprovechar el cncer de Chvez para liquidar polticamente - con un golpe blando- al arquitecto de los nuevos aires de unidad latinoamericano-caribea, la locomotora de la integracin de nuestros pueblos, desconociendo la voluntad de los ms de ocho millones que reeligieron a Chvez y apoyaron su propuesta poltica hacia el socialismo.

Pepe Mujica, quien viaj especialmente para dar su aliento a Chvez y al chavismo, resumi el hoy y lo que podra venir: Hay un hombre que est dando la batalla por la vida y est en el corazn de ustedes, eso es lo que tiene sentido. Pero si maana no est: unidad, paz y trabajo, queridos compaeros.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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