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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2013

Annimo para una gran mayora, el consejero delegado de Capio Sanidad es el hombre del momento
Vctor Madera, el ministro de Sanidad en la sombra

Carlos Hernanz
El Confidencial


Como si de un derbi futbolero se tratara, Espaa ha entrado en tromba en el debate sobre el presente y futuro de su Sanidad. Y como es costumbre, todo est fervientemente polarizado, con el sistema pblico asociado al modelo bueno y el privado, al bando malo. Hay poco espacio para los matices, los argumentos y los datos. Las etiquetas enseguida son repartidas, sin posibilidad alguna de opinin distinta a la que se espera. Tal vez por este motivo, Vctor Madera guarda velado silencio. Annimo para una gran mayora, el consejero delegado de Capio Sanidad es el hombre del momento, el ogro que se enriquece con la salud de los espaoles para unos y un brillante gestor para otros, casi con ms responsabilidad sobre la buena marcha del sistema que cualquier ministro o consejero del ramo.

Quin le iba a decir a este asturiano de 51 aos afincado en Londres y padre de tres hijas que se convertira en el hombre de la sanidad privada en Espaa. Especialista en medicina deportiva, su paso acadmico por Estados Unidos y la posterior formacin en la primera promocin del mster en Direccin y Gestin de Instituciones Sanitarias, impartido en la Escuela Nacional de Sanidad, hicieron de Vctor Madera un prototipo de gestor con cartilla de mdico. Sus primeros pasos como directivo sanitario fueron al frente de varios centros de la Cruz Roja. Entonces era slo un treintaero y estaba en fase de rodaje, pero pronto tuvo la oportunidad de desembarcar en un incipiente negocio, la atencin a los pacientes en lista de espera, que un matrimonio de mdicos haba comenzado a cultivar en Castilla La Mancha (Bono) bajo una red de clnicas bautizada como Recoletas.

De la mano de un inversor institucional, el fondo de inversin CVC, el mdico asturiano dio forma a Ibrica de Diagnstico y Ciruga (IDC), sociedad desde la que compr en 1998 aquella red de pequeas clnicas con las que la sanidad pblica concertaba la ciruga de las listas de espera. El camino estaba marcado y tanto Vctor Madera como su socio Javier de Jaime, responsable del fondo de capital riesgo para Espaa, vieron en el modelo de externalizacin de servicios sanitarios un negocio en ciernes. A partir de entonces, como recuerda el propio impulsor, replicaron el modelo y desembarcaron en Extremadura, tambin bajo signo socialista (Ibarra), para saltar luego a la popular Comunidad de Madrid (Gallardn-Aguirre) y a la convergente Catalua (Pujol), irrumpiendo as en las principales plazas sanitarias del pas y abarcando todo el espectro poltico.

El avance de IDC no llam la atencin hasta que a partir de 2002 fueron a por grandes hospitales pblicos. En una situacin similar a la actual, su oportunidad de compra se debi a la mala situacin financiera que arrastraban el Hospital General de Catalua y la Fundacin Jimnez Daz. Dos grandes centros, por nmero de pacientes atendidos, que iniciaban el proceso de gestin pblico-privado en la sanidad espaola. Estos golpes de efecto convirtieron en muy poco tiempo al grupo sanitario en el primer gestor privado del pas, una tarjeta de presentacin que sirvi para que CVC, en la poca de vino y rosas, vendiera la compaa a principios de 2005 al grupo hospitalario sueco Capio por ms de 300 millones de euros. Cambiaron los accionistas, pero el alma mater de la compaa sigui al frente, dispuesto a llevar el proyecto a un nuevo estadio.

El paraguas del socio industrial sueco, paradigma del modelo de bienestar europeo, dur poco. A finales de 2006, el gigante asistencial, controlado por fondos de pensiones suecos, fue adquirido por las firmas de capital riesgo Apax y Nordic tras pagar cerca de 2.000 millones de euros. Otra rotacin de accionistas, esta vez en la matriz, que tampoco afect a Victor Madera, entonces vicepresidente del grupo y consejero delegado en Espaa, que adems de continuar en el puesto cont con el apoyo financiero necesario para desarrollar la compaa durante esa nueva etapa, hasta el punto de consolidar un grupo que cuenta en nuestro pas con 30 centros, 7.500 empleados y 1.800 camas. Esta historia empresarial de xito hizo que Madera se reencontrara con su colega De Jaime a principios de 2011, cuando CVC compr el negocio espaol de Capio por 900 millones.

De la mano del capital riesgo

Y como en las etapas anteriores, el modelo sigue siendo el mismo. En este ltimo periodo, Capio ha aumentado su peso en el negocio con la apertura de nuevos hospitales y ha peleado por la compra de su principal competidor en este segmento, la compaa valenciana Ribera Salud, fundada y controlada por las cajas de ahorro locales Bancaja y CAM. Como con otros activos, la mala situacin financiera de algunos hospitales por impagos de la Comunidad de Valencia y la necesidad de vender de sus propietarios, dos entidades financieras quebradas que han sido engullidas por Bankia y Banco Sabadell, provoc una nueva oportunidad para Madera consolidara su posicin de dominio en el mercado. La operacin, sin embargo, ha quedado en suspenso, mantenindose un estatus quo al que se arriman otros operadores privados como Sanitas o USP-Quirn.

Muy en especial durante los ltimos aos, la sanidad privada lleva siendo uno de los principales objetivos de los inversores. Cualquier private equity lo explica con sencillez y alude a un par de factores para justificar su inters. Los actuales propietarios (Comunidades Autnomas) de los hospitales necesitan dinero o, dicho de otra forma, no disponen de los recursos suficientes para financiar su funcionamiento y tampoco tienen el valor de tomar decisiones, en el mbito de la gestin, contrarias a sus intereses polticos. De esta manera, la oportunidad para el comprador es doble, pues puede presionar a la baja para comprar un activo ante la urgencia del vendedor y adems puede optimizar la inversin va costes con la implementacin de medidas eficientes sin atender a consideraciones polticas, sino puramente empresariales, y sin afectar a la calidad del servicio.

En este sentido, Madera lleva explicando el mismo discurso desde hace diez aos. As ocurri cuando IDC, el germen del actual grupo, adquiri la madrilea Clnica de Nuestra Seora de la Concepcin, conocida popularmente como La Concha, propiedad de la Fundacin Jimnez Daz. Tambin entonces, en el no tan lejano 2002, la venta tuvo lugar a raz de la ruinosa situacin econmica que atravesaba el propietario, un organismo sin nimo de lucro que se vio abocado a desprenderse del activo, al que la administracin local concedi una concesin a 30 aos bajo condicin de entregarse a un nuevo propietario. Ya en esa poca la legitimidad del modelo de Madera era cuestionado por los directivos y parte del equipo mdico, aunque igual que ahora el doctor asturiano explicaba que "el negocio procede del ahorro obtenido con una gestin eficaz".

El mximo responsable de Capio Sanidad reduce el ruido del actual debate a un mero conflicto laboral, el que afecta a los profesionales de la sanidad pblica y su resistencia a perder las condiciones con otro modelo, como le ocurre al veterano piloto de una aerolnea ante el fenmeno low-cost. "Hay ms accidentes ahora o vuela ms gente?" En su opinin, el patrn pblico-privado no cuestiona el servicio universal y gratuito de la sanidad, sino que contribuye a la prestacin del servicio a un coste menor, lo que permite una mejor administracin de los recursos pblicos, contando incluso con el margen de beneficio que el operador privado obtiene por su gestin. Los nmeros a este respecto, sin embargo, son difciles de hacer. Como reconocen operadores del negocio, evaluar el coste por paciente en un gran centro hospitalario es un ejercicio objetivamente imposible.

El cuestionado papel de los polticos

En lugar de hablar de nmeros o modelos, el debate sobre la sanidad termina siempre en el fango de la poltica. Y motivos no faltan. Esta misma semana se conoca que la empresa Unilabs, de la que desde el pasado agosto es consejero Juan Jos Gemes, exresponsable de Sanidad de la Comunidad de Madrid, se ha hecho con la gestin de los anlisis clnicos privatizados por el poltico popular durante su mandato (2008-10) tras adquirir el 55% del consorcio adjudicatario. Por este motivo, aunque el comprador, filial de Capio, no tiene que ver con su antigua divisin en Espaa y aunque el exdirigente popular, actual ejecutivo del instituto de Empresa, se desvincul de la poltica hace ms de dos aos, la concurrencia de factores que invitan a la sospecha hace que el debate sobre la privatizacin de la sanidad se tia de sombras y elementos de duda.

El problema de fondo supera al maniquesmo entre lo pblico y lo privado para llegar a la esfera de lo poltico. Al final, son los partidos con capacidad de gobernar quienes incurren en las mismas prcticas 'extractivas'. Resulta fcil encontrar a dirigentes de uno y otro color como consejeros o asesores de compaas que antes fueron pblicas y ahora privadas, desde Felipe Gonzlez (Fenosa Gas Natural) a Jos Mara Aznar (Endesa), pasando por Rodrigo Rato (Telefnica), que operan en mercados regulados en condiciones de competencia limitada, como puede terminar ocurriendo con el sector sanitario, donde los volmenes de inversin son tan elevados que las barreras de acceso para que exista oferta de distintos operadores pueden ser infranqueables, de manera que el sector tienda a una concentracin en un par de grandes compaas.

De momento, Madera ha evitado fichajes polticos de campanillas, aunque eso no le ha librado de que se extendiera por las redes sociales un bulo segn el cual el triunvirato ms malvado del PP, formado por Esperanza Aguirre, Mara Dolores de Cospedal y Rodrigo Rato, es propietario de Capio, una relacin mercantil que explicara el inters de los populares por privatizar la sanidad pblica. La verdad, sin embargo, es bien distinta, aunque los constantes viajes de las lites dirigentes entre lo pblico y lo privado generan ese caldo de cultivo que hace verosmil cualquier vinculacin capciosa, porque en el fondo es lo que cabe esperar. Y es que al final, el patrn se repite, e igual que las grandes empresas sufragan la ONG de la exvicepresidenta De la Vega los grandes de la sanidad privada participan en la inciativa de cluster impulsada por el exconsejero madrileo de Sanidad.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/economia/2013/01/13/victor-madera-el-ministro-de-sanidad-en-la-sombra-112757/



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