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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2013

Lbano
La incertidumbre sobre la frontera siria

Carlos Leo
Aish


Lbano ha dado ejemplo de buenas prcticas polticas y humanitarias al no cerrar la frontera con Siria, al menos de momento. Desde el atentado en el que muri Wisam al-Hasn y que puso en alerta a todo el pas y a la comunidad internacional, la tensin y los recelos hacia Siria y sus partidarios han ido in crescendo y la decisin de Lbano puede parecer arriesgada porque los sirios fieles a al-Asad a menudo se refugian en aldeas fronterizas con Lbano y han disparado proyectiles desde all; Si, por el contrario, Lbano cerrara la frontera, Siria podra aprovechar ese gesto como un pretexto para aumentar la violencia en el pas vecino, que, pese a haber recibido promesas de apoyo de varias potencias y vehculos blindados de Estados Unidos, es un pas pequeo y fcil de desestabilizar, por lo que quiere evitar ese conflicto a toda costa. Pero el debate sobre la permanencia de la frontera tal y como est ahora mismo se ha complicado por dos hechos: el primero fue la llegada constante de sirios para refugiarse del rgimen de Damasco; el segundo ha sido la intensificacin de las protestas de las familias por el secuestro de varios peregrinos chies por parte de tropas rebeldes sirias, que fueron liberados esta semana a cambio de ms de 2100 civiles que retena al-Asad.

Se estima que en Lbano se refugian algo ms de 190.000 refugiados sirios, aunque solo se han registrado 130.000, segn los datos que facilita ACNUR. Las zonas rurales del este del pas, a los que se llega desde Siria con solo cruzar la cordillera del Antilbano, son las principales bases de los refugiados, como el valle de la Beqa, que ha visto incrementada enormemente su poblacin. La solidaridad con los refugiados sirios (y palestinos hasta ahora asentados en Siria) es firme, aunque no todo el mundo lo percibe favorablemente. La poblacin rural es la ms susceptible respecto a la llegada de refugiados, pues ven peligrar los recursos, ya de por s escasos, de los que disponen. Por su parte, el Consejo de Obispos Maronitas expres en un comunicado su preocupacin por las consecuencias que puede tener para el pas un aumento demogrfico como el que se est produciendo: La cuestin humanitaria de los refugiados requiere esfuerzos de todas las partes, y hay que tener en cuenta la necesidad de adoptar medidas para que el acogimiento de refugiados no suponga una amenaza social, poltica o de seguridad. En el mismo sentido, el ministro de Agua y Energa, Yibrn Bsil, sugiri que debe cerrarse la frontera con Siria si no se controla el flujo de refugiados hacia Lbano, lo que le cost duras crticas incluso de otros miembros del Gobierno. Lo cierto es que Lbano puede verse superado por la llegada de ms sirios, por lo que ha solicitado a la Liga rabe que contribuya con 180 millones de dlares a la obtencin de alimentos para los refugiados que se han asentado en el pas.

Por otro lado, el caso de los once peregrinos chies secuestrados por rebeldes sirios hace siete meses y liberados esta semana ha vuelto al primer plano del debate poltico. Volvan de Irn y despus de dejar atrs Turqua, los retuvieron mientras atravesaban Alepo, al norte de Siria. La trascendencia de la reaccin de las familias de los peregrinos es an impredecible y su alcance incalculable, puesto que en sus manifestaciones no se limitan a pedir el regreso de los nueve peregrinos an prisioneros (dos fueron liberados), tambin apelan a la unin de todos los pases contrarios a los rebeldes y exigen responsabilidades a Turqua, que se apresur a dejar constancia de su colaboracin, as como a Arabia Saud y a Qatar, grandes aliados de los rebeldes; de esta manera, el asunto podra convertirse en un conflicto regional, algo que interesara sin duda al rgimen de Damasco. Sin embargo, este secuestro no solo est pasando factura a quienes apoyan a los rebeldes sirios, sino tambin a los grupos islamistas chies afines a al-Asad, fundamentalmente Hizbul y Amal, que han actuado con gran pasividad ante lo sucedido contradiciendo su retrica de sacrificio y martirio y defraudando a los familiares de los secuestrados.

Ambos asuntos, la afluencia de refugiados sirios y la crisis por el secuestro de peregrinos chies, tienen un desenlace incierto. Las buenas intenciones, o al menos buenas maneras, del Gobierno libans hacia los refugiados pueden chocar pronto con los intereses del pas. Por otro lado, los familiares de los peregrinos secuestrados por la oposicin siria han prometido dar la batalla con dureza. La decisin de mantener abierta la frontera con Siria es un gesto humanitario, sin duda, pero tambin un smbolo poltico, y en poltica los smbolos pueden ser determinantes.

Fuente original: http://www.aish.es/index.php/es/component/content/article/226-claveslibano/4058-libano-1312013-la-incertidumbre-sobre-la-frontera-siria



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