Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2013

Los palestinos llevan la lucha a sus ocupantes
20 tiendas de campaa estremecieron a Israel

Jonathan Cook
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


NAZARET Cuando la dirigencia palestina obtuvo el estatus deobservador (no miembro) de las Naciones Unidas en noviembre, numerosos escpticos a los dos lados de la lnea divisoria cuestionaron qu beneficios prcticos devengaran los palestinos. Los incrdulos todava no han callado.

El Presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abas ha hecho poco para sacar provecho de su xito diplomtico. Ha habido vagas amenazas de aislar a Israel, declaraciones indecisas de no excluir una presentacin ante el Tribunal Penal Internacional y una declaracin de bajo perfil de la Autoridad Palestina sobre el nuevo Estado de Palestina.

En un momento en el que los palestinos esperaban un hito en su lucha por la liberacin nacional, las dirigencias de Fatah y Hams parecen tan mutuamente abstradas en s mismas como siempre. La semana pasada estaban dirigiendo sus energas hacia una nueva vuelta de conversaciones de reconciliacin, esta vez en El Cairo, en vez de concentrarse en la intransigencia israel.

En su lugar, un grupo de 250 palestinos comunes y corrientes tuvieron que mostrar cmo la idea de un Estado de Palestina podra obtener un significado prctico. El viernes, establecieron un campamento de carpas que queran convertir en una nueva aldea palestina llamada Bab al-Shams, o Puerta del Sol.

El domingo, mostrando cunto se inquieta Israel ante semejantes actos de resistencia popular palestina, el primer ministro israel Benjamin Netanyahu orden que una incursin matutina expulsara a los ocupantes, a pesar de que sus propios tribunales haban emitido una orden de no innovar durante seis das contra la orden de evacuacin del gobierno.

De un modo fascinante, los activistas no solo rechazaron la actitud cautelosa de sus propios dirigentes sino que tambin prefirieron copiar las tcticas de los colonos de la lnea dura.

Primero declararon que estaban creando hechos sobre el terreno, despus de explicar que es el nico lenguaje que Israel usa o comprende. Entonces seleccionaron el lugar ms polmicoimaginable para Israel: el centro delcorredor E-1, 13 kilmetros cuadrados de terreno sin urbanizar entre Jerusaln Este y la ciudad-colonia estratgica de Israel de Maale Adumim en Cisjordania.

EE.UU. haba aplazado la accin de Israel, comprendiendo que la consumacin del E-1 sealara al mundo y a los palestinos el final de la solucin de dos Estados. Pero despus de la votacin de la ONU Netanyahu anunci planes de construir otras 4.000 viviendas para colonos en el lugar como castigo a la impertinencia de los palestinos.

La comparacin entre los activistas de Bab al-Shams y los colonos no debera llevarse demasiado lejos. Una diferencia obvia es que los palestinos estaban construyendo en su propia tierra, mientras Israel est violando el derecho internacional al permitir que cientos de miles de colonos judos se instalen en Cisjordania.

La reaccin de Israel con respecto a cada grupo tena que ser diferente. Est especialmente claro en relacin con lo que el propio Israel llama los puestos avanzados ilegales, ms de 100 microcolonias, similares a Bab al-Shams, establecidas por colonos de la lnea dura desde mediados de los aos noventa, despus de que EE.UU. prometiera que no autorizara ninguna nueva colonia.

A pesar de la obligacin de desmantelar los puestos avanzados, los sucesivos gobiernos israeles han permitido que prosperen. En la prctica, das despus de que las primeras caravanas aparecieran en lo alto de un cerro en Cisjordania, los funcionarios israeles conectaron los puestos avanzados a la electricidad y el agua, construyeron rutas de acceso y revisaron el recorrido de los autobuses para incluirlos. La propagacin de colonias y puestos avanzados ha estado llevando inexorablemente a la anexin de facto a Israel de la mayor parte de Cisjordania.

En marcado contraste, todo acceso a Bab al-Shams fue bloqueado en unas horas tras la colocacin de las carpas y al da siguiente Netanyahu orden que el lugar se declarse zona militar exclusiva. En cuanto termin el Sabat judo, los soldados se concentraron alrededor del campamento. Temprano en la maana del domingo invadieron el lugar.

Es obvio que Netanyahu tema permitir cualquier demora. Los palestinos comenzaron a utilizar redes sociales durante el fin de semana para planificar manifestaciones masivas ante los bloqueos de las carreteras que conducan al campamento.

Por ftiles que parezcan los esfuerzos de los activistas en esta ocasin, el campamento indica que los palestinos comunes y corrientes tienen ms posibilidades de encontrar caminos imaginativos para inquietar a Israel que la reaccionaria dirigencia palestina.

La alta funcionaria de la OLP Hanan Ashrawi alab a los activistas por su instrumento no violento altamente creativo y legtimo de proteger tierras palestinas. Pero el hecho de que los funcionarios de la AP, incluido Saeb Erekat, no llegaran al lugar antes de que fuera acordonado por un anillo de seguridad israel solo aument la impresin de una dirigencia demasiado lenta y falta de imaginacin para reaccionar a los eventos.

Al establecer Bab al-Shams, los activistas demostraron visiblemente la naturaleza de apartheid del rgimen de Israel en los territorios ocupados. Aunque es poco probable que un breve campamento cambie la dinmica del conflicto, muestra a los palestinos que hay maneras parade ellos mismos lleven la lucha a Israel.

Despus de la incursin israel, uno de los organizadores del campamento, Mohammed Khatib subray elocuentemente el aspecto ms importante. Al establecer Bab al-Shams, declaramos que ya basta de demandar nuestros derechos al ocupante, desde ahora los tomaremos nosotros mismos.

Ese es, por supuesto, el gran temor de Netanyahu. Se informa de que el escenario que ms preocupa a sus funcionarios es que ese tipo de accin popular pueda ser infecciosa. Si los palestinos ven que la resistencia popular no violenta, a diferencia de una diplomacia interminable, ayuda a despertar al mundo ante su suerte, puede haber ms Bab al-Shams y otras sorpresas para Israel a la vuelta de la esquina.

Un pensamiento semejante fue precisamente lo que condujo al procurador general de Israel, Yehuda Weinstein, a justificar la violacin de la orden judicial de Netanyahu sobre la base de que el campamento causara protestas y disturbios con implicaciones nacionales e internacionales.

Lo que muestra Bab al-Shams es que los palestinos comunes y corrientes pueden llevar la lucha por el Estado de Palestina a Israel e incluso volver los propios mtodos de Israel contra l.

Jonathan Cook ha obtenido el Premio Especial de Periodismo Martha Gellhorn. Sus ltimos libros son: Israel and the Clash of Civilizations: Iraq , Iran and the Plan to Remake the Middle East (Pluto Press) y Disappearing Palestine : Israel s Experiments in Human Despair (Zed Books). Su nueva pgina en Internet es: www.jonathan-cook.net

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/01/14/how-20-tents-rocked-israel/

rCR



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