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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2013

Profundizando en el anlisis de clases
Burguesa transnacionalizada y gran latifundismo

Fernando Dorado
Rebelin


Hacer un anlisis de clase de la sociedad colombiana es como escribir su historia. En aras del debate que de alguna manera se ha abierto [1] frente a si existen dos sectores enfrentados al interior de la oligarqua colombiana (expresin para identificar a la cpula de las clases dominantes que ejercen el poder monoplico del Estado), me voy a permitir exponer el siguiente cuadro (sinttico) de sectores y subsectores de esa clase dominante que hoy conforma una parte mnima de la sociedad colombiana.

Antes de avanzar es muy importante aclarar que no se puede hacer una fotografa plana y simple de la composicin de clases de Colombia ni de ninguna sociedad y que por el contrario hay que ver ese cuadro en movimiento, con unas clases y sectores de clase que se intrincan y superponen, por efecto de que esos sectores de clase son producto de momentos determinados de desarrollo econmico y social de la sociedad. Muchos de esos sectores evolucionan y algunos subsectores se mantienen con caractersticas del pasado. Adems, de acuerdo al impacto de nuevos fenmenos sobrevinientes, esas clases y sectores de clase nuevamente son movidas (transformadas) por circunstancias especficas como pueden ser la guerra o conflicto armado interno, la intervencin de la economa del narcotrfico, la presencia territorial de transnacionales, las transformaciones estructurales del aparato productivo, las mismas leyes gubernamentales, etc., etc.

Es decir, el cuadro es un esquema para aproximarnos a la realidad a fin de hacer un anlisis de un instante o momento, que debe ser mirado a la luz de la complejidad y del desarrollo desigual y combinado.

Las clases dominantes

Las clases dominantes colombianas han sido encabezadas histricamente por los grandes propietarios tradicionales de latifundios, que hoy se han visto acompaados de grandes terratenientes emergentes que han resultado de la apropiacin muchas veces legal, otras ilegal, pero siempre forzada de tierras despojadas a campesinos en las ltimas seis (6) dcadas. Esos grandes latifundistas se dividieron desde mediados del siglo XIX entre aquellos que entablaron grandes negocios con los capitalistas ingleses en ascenso y aquellos que mantuvieron una economa de subsistencia y servidumbre en sus grandes extensiones de tierra.

A lo largo de la historia surgieron burguesas, una industrial durante el siglo XX al calor del desarrollo industrial del mundo pero especialmente durante las dcadas de los aos 40s al 70s por efecto de la poltica de sustitucin de importaciones. Tambin, se fortaleci una burguesa burocrtica, intrincada con diferentes sectores de clase, con base en la administracin del precario Estado del Bienestar que se alcanz a desarrollar en los pases latinoamericanos. Entrelazada con esas burguesas creca la burguesa bancaria que al fundirse en los aos 80s y 90s del siglo pasado (XX) con la burguesa industrial y agro-industrial alimentada tambin por los dineros provenientes del narcotrfico se convierte en la burguesa financiera transnacionalizada que hoy domina la nacin, y que est representada por unos cuantos grupos y conglomerados econmicos que hoy se dan el lujo de explayar sus inversiones a Centroamrica y las Antillas, a varios pases de Sudamrica y a los mismos EE.UU.

Todos estos subsectores, latifundistas tradicionales y emergentes, burguesa industrial y agro-industrial, burguesa burocrtica, burguesa bancaria y financiera, son las clases dominantes en Colombia que conforman una oligarqua reaccionaria y neoliberal. Todas ellas, hacen parte de la oligarqua antinacional y entreguista de los intereses soberanos del pueblo colombiano. En eso no puede haber la menor duda.

Sin embargo en aras de comprender el momento poltico que se vive en Colombia, en aras de poder entender la coyuntura actual, es necesario visualizar dos grandes bloques de esa oligarqua, que se enfrentan bsicamente por dos tipos de intereses: el valor de la renta del suelo y la lealtad a la poltica ultraderechista de los EE.UU.

Esos dos bloques son: los latifundistas tradicionales que se han puesto a la cabeza de terratenientes emergentes, especuladores rentsticos [2] y campesinos ricos re-convertidos en ganaderos extensivos, por un lado, y por el otro, la burguesa transnacionalizada, que se ha puesto a la cabeza del conjunto de la burguesa y de la pequea burguesa alta, que aspira a convertirse en burguesa con base en el aprovechamiento iluso de la internacionalizacin de la economa (globalizacin neoliberal, TLCs. y otros convenios comerciales).

A la burguesa transnacionalizada comprometida en continuar con el proceso de reprimarizacin de la economa le interesa introducir una serie de cambios en el sector agropecuario, no para beneficiar a los pequeos y medianos productores agropecuarios o para darle la mano a los campesinos sin tierra (desplazados y no desplazados), sino fundamentalmente para bajar el costo de la renta de la tierra, que se ha convertido en un alto costo de la produccin agropecuaria, especialmente la que les interesa a ellos, o sea, la de agrocombustibles (caa de azcar y palma aceitera). Es ms, posiblemente estn interesados en el mercado de alimentos transgnicos para exportacin (soya, maz, otros), en los cultivos agroforestales y en la produccin de otros cafs (robustas) para competir en el mercado mundial tomando como escenario las tierras de los Llanos Orientales.

Para poder hacerlo necesitan modernizar el mercado de tierras y pacificar el campo. De all la gran necesidad de resolver el problema del desarrollo agrario integral y hacerlo a la par con la terminacin del conflicto armado interno. Tales polticas apuntaran a disminuir o debilitar el poder del latifundismo ganadero, que ms que basar sus ganancias en los procesos productivos, viven y juegan con base en la renta del suelo. Esa burguesa lo que necesita es hacer viable los agro-negocios y no cualquier clase de agro-negocio, sino los vinculados al gran capital internacional y a los mercados globales de la energa y los alimentos.

Por otro lado, esa burguesa transnacionalizada tiene un nuevo pensamiento geopoltico que la aleja de las posiciones ultraconservadoras del latifundismo ganadero. Es una burguesa que en coordinacin con las burguesas del resto de Latinoamrica especialmente las de Brasil y Argentina ha adquirido conciencia de sus propios intereses con respecto a los de la burguesa imperial estadounidense. De all que hayan asimilado (entendido a su manera) los esfuerzos de los gobiernos revolucionarios (Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua. Cuba) y progresistas (Brasil, Argentina, Uruguay) por la integracin de un bloque latinoamericano, y que para jugar en ese bloque han constituido su propio sub-bloque con Mxico, Chile, Per y Colombia, jalonando a pases de Centroamrica.

De all podemos comprender el por qu la poltica del gobierno colombiano que representa en lo fundamental los intereses de esa burguesa transnacionalizada se ha distensionado frente a los pases del ALBA, no slo pensando en los negocios comerciales puntuales que se haban visto conmocionados y obstaculizados por la poltica de confrontacin de Uribe, sino pensando en el largo plazo frente a los bloques de poder econmico que es necesario consolidar a nivel global para poder jugar con fuerza en los mercados internacionales de las materias primas y otros productos (comodities).

Por otro lado, es importante tener en cuenta que la burguesa transnacionalizada si bien es reaccionaria y nada progresista, en la coyuntura actual debe posar de progresista para poder apoyarse en amplios sectores populares para derrotar polticamente (y en parte econmicamente) al latifundismo ganadero. De all los esfuerzos del gobierno de Santos por impulsar la poltica de la restitucin de tierras a los desplazados y de reparacin de las vctimas del conflicto, pero dichos esfuerzos los limita a la legalidad institucional y no a la movilizacin de los sectores sociales comprometidos en dichos planes -, y por ello son polticas que se quedan a medio camino, obstaculizadas por el aparato burocrtico y las condiciones reales de violencia y presin armada que existe en el territorio real y concreto, por parte de los actores violentos que han despojado de la tierra a los campesinos pobres.

Esa situacin de relativa debilidad de la burguesa transnacionalizada es la que hace posible que los sectores democrticos y populares puedan disear una poltica de alianza parcial con la burguesa transnacionalizada y de unidad de accin con su gobierno, siempre sobre la base de empujar nuestras propias propuestas y garantizar nuestra independencia y autonoma poltica. En la prctica, el slo hecho de que la insurgencia est negociando en La Habana, crea condiciones para forzar al gobierno a comprometerse en el terreno con las comunidades que logren organizarse y movilizarse.


NOTA: En un prximo artculo analizaremos el campo de las clases subordinadas trabajadores, campesinos, pequea burguesa y sectores medios


NOTAS:

[1] Ver: Alberto Pinzn Snchez. Algo ms sobre la oligarqua latifundista y financiera trasnacionalizada:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=162083&titular=algo-m%E1s-sobre-la-oligarqu%EDa-latifundista-y-financiera-trasnacionalizada-

[2] Es importante tener en cuenta que en los ltimos aos por efecto de la crisis capitalista mundial est en operacin un proceso de inversin global en compra de tierras, que se ha convertido en un fenmeno especulativo de acaparamiento de tierras de orden global.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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