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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2013

La demonizacin de Chvez

Vicen Navarro
Rebelin


Uno de los indicadores de la escasa calidad de la democracia espaola es la limitadsima diversidad ideolgica en los medios de mayor difusin en Espaa. El sesgo conservador de tales medios incluso de aquellos que se consideran de centro o centroizquierda- es muy acentuado en Espaa. Ni que decir tiene que tal sesgo es tambin caracterstico de gran nmero de pases llamados democrticos. Pero el caso de Espaa es extremo. Un ejemplo de ello es la cobertura de la poltica venezolana por los cinco rotativos de mayor difusin en el pas.

En EEUU, por ejemplo, donde el dominio conservador de los medios es tambin muy acentuado, la cobertura de la presidencia Chvez ha sido desequilibrada, dando gran prominencia a las voces crticas a tal gobierno. Pero voces menos crticas, e incluso favorables a tal gobierno, han aparecido en esos mismos medios. Tal como seala Mark Weisbrot (en su reciente artculo en The Guardian) en EEUU Los Angeles Times, el Boston Globe, el Miami Herald, e incluso el conservador The Washington Post, han publicado tambin artculos favorables al gobierno Chvez, aunque la gran mayora han sido crticos. Y en el ltimo fin de semana, The New York Times, en su seccin Summary of the Week, public la visin conservadora neoliberal, representada por Moises Nam, junto a la del propio Mark Weisbrot, Director del Center for Economic and Policy Research, de Washington, que rebati los datos presentados por Nam, presentando una realidad menos catastrofista que la descrita por tal autor.

Pues bien, les invito a que cuenten las veces que han aparecido artculos crticos de la presidencia Chvez en medios mayoritarios espaoles y lo comparen con el nmero de artculos favorables. Y vern que no ha aparecido ni uno. Incluso El Pas, el rotativo que se considera liberal (y que por mera coherencia ideolgica debera estar abierto a posturas divergentes, incluso crticas de sus editoriales), ha publicado las virulentas crticas al gobierno Chvez del Sr. Moiss Nam (entre muchos otros artculos como los del hiperblico Mario Vargas Llosa), sin nunca, repito, nunca, publicar un artculo favorable a tal gobierno.

Y ah est uno de los puntos ms vulnerables y defectuosos de la llamada democracia espaola: el monopolio meditico de los intereses conservadores en el sistema informativo espaol. Y este monopolio supone un coste elevadsimo para la democracia espaola. No slo impide que la poblacin est bien informada, ofrecindole un amplio abanico de posturas en sus medios, sino que reduce la calidad del debate poltico, pues las voces conservadoras-neoliberales, conocedoras de la ausencia de crtica a sus posturas, y dueas, por lo tanto, de una inmunidad intelectual, dicen y sostienen argumentos basados en datos que son fcilmente demostrables que son falsos.

Veamos, por ejemplo, la crtica de Moiss Nam, que fue, por cierto, uno de los arquitectos de las polticas de austeridad en el gobierno de Carlos Andrs Prez durante el periodo 1989-1990, siendo ministro de Industria cuando en 1989 ocurri el Caracazo donde el gobierno dispar contra civiles que protestaban las polticas de austeridad, asesinando a ms de 3000 venezolanos. Tal autor, que en su columna en El Pas se presenta paradjicamente como el gran defensor de los Derechos Humanos, ha sido una voz supercrtica del gobierno Chvez, promoviendo las polticas del Departamento de Estado de EEUU, lo cual explica su gran visibilidad meditica en los medios internacionales sujetos a la hegemona del gobierno federal de Estados Unidos.

En sus ltimos escritos, Moiss Nam, ha estado promoviendo el punto de vista, tambin transmitido por el gobierno federal de Estados Unidos, de que el gobierno Chvez ha llevado a Venezuela al desastre, creando un dficit pblico que, segn l, representa el 20% del PIB; estableciendo un sector pblico hipertrofiado que ha ahogado a la economa venezolana; ha generado una deuda pblica que es diez veces superior a la que exista en 2003; ha creado un sistema bancario que est colapsndose; y una industria petrolfera nacionalizada (que es la mayor fuente de ingresos al Estado) que est en claro declive, y un largo listado de calamidades. Como que en Espaa no hay ninguna posibilidad de que los medios de mayor difusin publiquen anlisis crticos de tales aseveraciones, resulta que la poblacin queda psimamente informada y se cree que Venezuela est en una situacin de crisis y colapso.

Si se hubieran publicado en Espaa, por ejemplo, las respuestas de Mark Weisbrot, publicadas en el The New York Times y en el The Guardian, se podra haber visto el grado de exageracin, hipertrofia y falsedades que contenan los datos presentados por Moiss Nam, entre otros. Mark Weisbrot es uno de los economistas ms crebles en temas econmicos internacionales en EEUU. Veamos los datos. El dficit pblico de Venezuela representa, segn el Fondo Monetario Internacional, no el 20% del PIB, sino el 7,4%. En cuanto a la supuesta hipertrofia de la deuda pblica en Venezuela, sta representa el 51,3% del PIB, un porcentaje que es menor que el promedio de deuda pblica de la Unin Europea (82,5% del PIB), y menor del objetivo al cual aspira la UE (el 60% del PIB). En cuanto al colapso de la industria petrolera, la cota de produccin de petrleo es la que los pases productores de petrleo, la OPEC, han acordado. Y su disminucin en las exportaciones de petrleo a EEUU responde a una decisin poltica del gobierno Chvez que intenta diversificar sus exportaciones y no centrarlas en un nmero reducido de pases. Tal reduccin en las exportaciones a EUU no tiene nada que ver con ningn colapso, que es inexistente, de la industria petrolera venezolana. Semejante manipulacin y falsedad aparece tambin cuando Moiss Nam habla de la hipertrofia del sector pblico. En realidad, y tal como muestra Mark Weisbrot (del cual extraigo esta informacin), el porcentaje de empleo pblico en Venezuela es aproximadamente un 18,4% de la poblacin empleada, que es inferior al existente en Francia, Finlandia, Dinamarca, Suecia y Noruega.

Mark Weisbrot seala tambin algunos de los puntos flacos de la economa venezolana, como es la elevada inflacin, un problema generalizado en Amrica Latina. Ahora bien, incluso en esta situacin problemtica, el gobierno Chvez ha podido reducir tal inflacin del 28,2% al 18%, reduccin que ha conseguido a pesar de un gran aumento del gasto pblico y muy en especial del gasto pblico social. Durante los ltimos diez aos, el gobierno ha aumentado tal gasto un 60%, expandiendo considerablemente su muy insuficiente Estado el Bienestar venezolano, causa de su gran popularidad entre las clases populares. Como bien han documentado los investigadores sociales de gran credibilidad internacional, los profesores Carles Muntaner (de la Universidad de Toronto), Joan Benach y Mara Pez Victor (de la Universidad Pompeu Fabra), la pobreza ha pasado a ser de un 71% de la poblacin en 1996 a un 21% en 2010, siendo especialmente acentuada la reduccin en la pobreza extrema, que pas de ser un 40% en 1996 a un 7,3% en 2010 (ver el artculo Los logros de Hugo Chvez y la Revolucin bolivariana, de Carles Muntaner, Joan Benach y Mara Pez Victor).

Es, por lo tanto, lgico y predecible que Hugo Chvez y el partido que lidera, en unas elecciones democrticas (en las que, por cierto, la gran mayora de medios de mayor difusin venezolana, controlados por grupos mediticos de sensibilidad conservadora y neoliberal, estaban en contra), haya ganado 13 de las 14 elecciones nacionales. Todos estos datos no aparecen en los medios de mayor difusin en Espaa, donde maliciosamente se ha demonizado a aquel gobierno. Las causas de esta demonizacin son fciles de entender. En primer lugar, Venezuela es hoy en pas del mundo con mayores reservas petrolferas. Los gobiernos estadounidense y europeos que apoyan a regmenes feudales en el medio oriente a fin de asegurarse la provisin de tal recurso, ahora se oponen a muerte a un gobierno que quiere servir a las necesidades de sus clases populares, y que no acepta ser, como lo son los regmenes feudales, mero servidor de aquellos intereses estadounidenses y europeos.

La segunda causa es que Amrica Latina ha estado gobernada durante largos periodos por gobiernos neoliberales como al que sirvi Moiss Nam, que expandieron la pobreza de sus poblaciones de una manera muy notable. Ello cre una respuesta de protesta que conllev el establecimiento, por medios democrticos, de gobiernos reformistas de izquierda, no slo en Venezuela, sino tambin en Ecuador, Bolivia, Argentina y Uruguay, entre otros (que aparecen como las bestias negras), y que eleccin tras eleccin continan siendo reelegidos. De ah la gran adversidad, pues parte de su vocacin reformadora se basa en romper los monopolios mediticos que han controlado la informacin en aquel continente. Pero de esto el lector espaol ni se entera. Y a esto le llaman democracia.

Vicen Navarro es Catedrtico de Polticas Pblicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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