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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2013

Entrevista a Camila Cienfuegos, combatiente y delegada de paz de las FARC-EP en La Habana
Donde mi pueblo me necesite ah estar. Soy del pueblo y vivo para l.

Dax Toscano
Rebelin


Al igual que Camilo Cienfuegos, Camila sali del pueblo, al que ella se debe.

En el pueblo hay muchos Camilos, dijo Fidel tras conocer la muerte del Seor de la Vanguardia. No se equivoc el Comandante de la Revolucin Cubana: En los pueblos de Amrica Latina hay muchos Camilos y, por supuesto, Camilas que, con su accin revolucionaria, han sabido dejar en alto el nombre del Hroe de Yaguajay.



Camila Cienfuegos, guerrillera fariana, tambin enciende el fuego de la revolucin para forjar un presente y un futuro esplendoroso que permita la construccin de la Nueva Colombia.

De un corazn inmenso, cariosa, solidaria y amable, Camila decide compartir algunos pensamientos sobre su vida y la lucha revolucionaria en Colombia, de la cual ella ya es parte, los mismos que los expresa en forma apasionada, sincera, decidida, defendiendo siempre los intereses del pueblo y de la organizacin a la que pertenece con orgullo: las FARC-EP.

Camila, cmo usted se vincula a la guerrilla? Cuntenos un poco la historia de su vida guerrillera.

Mi vinculacin fue en el ao 1994. Era estudiante de segundaria, en una pequea ciudad del valle del Cauca, fui militante de la Juco, all realizaba, misiones como estafeta, presentbamos teatro, en los barrios ms pobres, en los diciembres, los camaradas nos daban regalos y recorramos las calles, entregando con tanta alegra pequeos detalles a los nios, a los ancianos. Tambin compartamos buuelos, natilla con mis compaeros de la Juventud Comunista. All aprend a diferenciar entre lo justo y lo injusto, y conoc a las FARC- EP.

Hija de padres de origen paisa. Mi madre una mujer emprendedora. Entregada por completo a la educacin de sus hijos, nos inculc el respeto, la verdad, la honradez, la palabra, el compromiso y el amor por el trabajo.

Mi padre, era un hombre muy estricto. Ambos pertenecan al Partido Comunista.

Desde muy joven he cuestionado la desigualdad, y buscando el camino que me indicara como construir un mundo de igualdad en lo humano; una sociedad donde todos y todas estn plenamente representados, busqu, y en las FARC-EP lo encontr.

Su familia le ha brindado apoyo en este camino que usted escogi?

Ellos han sido incondicionales desde siempre.

Los medios de comunicacin hablan negativamente del papel que cumplen las mujeres al interior de la insurgencia. Qu respuesta da usted a eso?

Esa interpretacin del papel de la mujer en la guerrilla, es la que hacen nuestros enemigos como parte de la guerra psicolgica.

En la realidad es todo lo contrario. Nuestro amor por el pueblo es la razn profunda de nuestra lucha. Esto determina y marca los perfiles psicolgicos del guerrillero en las relaciones interpersonales y afectivas, las relaciones que se dan en la guerrilla, que son libres, plenas y desinteresadas, alejadas de los valores y las costumbres de la sociedad burguesa en descomposicin que vive Colombia.

Qu actividades desarrollan fundamentalmente las mujeres dentro de las FARC-EP. Hay diferencias entre hombres y mujeres en este sentido?

En las FARC-EP hombres y mujeres desarrollan las mismas actividades: En lo poltico, en lo militar, en lo cotidiano. No existe ninguna diferencia. Esas diferencias las marcan las polticas de un sistema excluyente.

Somos unidades con igual compromiso, iguales deberes y derechos, lgicamente el nivel de desarrollo no depende del gnero, depende de las personas.

Qu mujeres luchadoras le inspiran en su actividad revolucionaria? Tuvo usted la oportunidad de conocer a la Comandante Mariana Pez o a Lucero Palmera, qu puede decirnos de ellas?

Las luchas y las experiencias de vida de miles de activistas, militantes y organizadoras del combate de las mujeres en el mundo entero: las mujeres vietnamitas, las trabajadoras de las fbricas, las plantadoras de arroz de la India, Manuela Caizares -que es considerada el alma de la insurreccin de 1809, en Quito-. A las Madres de los desaparecidos argentinos, las luchadoras por la reforma agraria, Manuelita Senz, Manuela Beltrn, Policarpa Salavarrieta, la Gaitana, las madres de los guerrilleros. Aprovecho la ocasin para rendir homenaje a las compaeras del PKK asesinadas por los servicios de inteligencia turcos en Francia. En general, todas nuestras heronas que han ofrendado su vida por la Colombia Nueva, son mi mayor inspiracin.

Conoce usted cul es la situacin de las mujeres prisioneras de guerra y polticas del Estado colombiano. Conoce a Marinelly Hernndez Orozco y su postura digna frente al sistema judicial colombiano ante el cual se declar en rebelda. Qu puede decirnos al respecto y qu mensaje enva usted a las luchadoras farianas detenidas en las crceles colombianas?

En las crceles colombianas la tortura psicolgica y fsica se utiliza como metodologa para doblegar la voluntad revolucionaria, generalmente es vano el intento. Se trasgrede la libertad de opinin, el debido proceso, el derecho a disentir del rgimen oprobioso que desde hace dcadas destruye Colombia, en sntesis, se violan los derechos humanos. Estamos enfrentados a una fuerza inhumana y recalcitrante para la anulacin de la protesta.

A mis compaeras, quiero decirles que exalto su tenacidad de mujeres inquebrantables, comprometidas con el ideal revolucionario, bolivariano, la crcel es otra trinchera de lucha! Y como dice Julin Conrado en su cancin: Por ms oscura que sea la prisin no dejar de brillar la razn.

Qu piensa de Ingrid Betancurt, mujer que dijeron que se encontraba en psimas condiciones por su retencin por parte de las FARC-EP y que al final sali en perfectas condiciones?


Hoy en da no tenemos prisioneros de guerra en nuestro poder. El conflicto continua por la terquedad del seor presidente de Colombia de no aceptar un cese bilateral de fuego. Eso hace probable que en el futuro y como resultado del accionar poltico militar se haga presente nuevamente la realidad de los prisioneros. Nosotros tambin tenemos en las mazmorras colombianas presos polticos. Esa es una de las razones de nuestra insistencia por un tratado de regularizacin de la guerra, que incluye necesariamente el canje de prisioneros.

Con relacin al segundo punto, es ya de conocimiento pblico el nivel de manipulacin informativa por parte del Estado, que en aras de truncar el camino hacia la reivindicacin social informa con base a falacias. Ingrid, al igual que todos los prisioneros de guerra que tenamos en nuestro poder, se le reconocieron y respetaron todos sus derechos, prueba de ello es la forma distinta en la que sali Clara Rojas, circunstancia que guardaba ms genuinidad, y con esto me refiero a que exista una plena y evidente coherencia entre la esencia y la apariencia.

Cul es el momento ms duro que ha tenido que pasar en la lucha revolucionaria?

La noticia de la muerte de nuestros camaradas, sin excepcin. La arremetida paramilitar contra los pobladores, ver sus pequeas casas como las consuman las llamas, el sueo de un pueblo en destruccin, sin quien arara la tierra, atendiera los animales. El saqueo de los paramilitares a las viviendas, a pequeas tiendas, a mujeres y hombres violados brutalmente, los cadveres, amordazados, con infinidad de torturas, las viudas con sus pequeos hijos, sostenindoles en brazos ahogadas en llanto y terror, la desolacin de los pueblos, sin que nadie registrar qu ocurra a escasos kilmetros de los cuarteles de la polica. All tambin quedaron heroicos guerrilleros y guerrilleras dando su ltimo suspiro por defender el pueblo, esto en el ao de 1999.

Usted considera que sera importante que dentro del Secretariado de las FARC-EP est presente una mujer, claro est por mritos propios y no slo por su condicin de ser mujer?

Por supuesto.

En la Colombia Nueva, con paz, justicia social y soberana, qu rol le gustara cumplir?

Seguir luchando de la mano de mi pueblo. Donde mi pueblo me necesite ah estar presente. Soy del pueblo y vivo para l.

Un mensaje a las nias y jvenes y a las hijas e hijos de guerrilleros, cuyos padres no pueden compartir directamente con sus hijos e hijas pero que luchan por los hijos e hijas de todos los colombianos.


Hijos e hijas de los guerrilleros del mundo. Solo deseamos que no tengan que vivir la situacin que algunos de ustedes han vivido: Constantes masacres (con lista en mano), persecuciones, despojos de las pequeas parcelas, los allanamientos a sus viviendas, la interceptacin de llamadas telefnicas, el secuestro de los correos personales, los forzosos exilios a los que son sometidos, en pases ajenos a sus culturas, inclusive sin identidad propia. De verdad, lamentamos lo que han padecido y que la impunidad siga. No obstante, les recordamos con todo el amor de padres, que estn presentes en cada segundo de nuestra vida, que son elemento esencial de inspiracin, al igual que los miles de hermanos colombianos por los que luchamos. Queremos que vivan en una patria digna, sinnimo de un amor genuino, fundamentado en la solidaridad.

Por ltimo, gracias a quienes en solidaridad se han hecho cargo de ustedes, supliendo la labor que a la distancia nosotros no podemos cumplir, personas que pese a las capturas ilegales de las que son vctimas, con las que el Estado trata de amedrentar, siguen ah, incondicionales.

Mi mensaje es arriba las banderas de lucha, sin miedo de luchar por una revolucin, que deber ser social, y profundamente humana. Sin miedo de levantar la voz por la liberacin de la humanidad. La liberacin de hombres y mujeres. Cuando hayamos logrado ese triunfo ustedes nos ayudarn a construir ese nuevo pas y esa nueva Patria.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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