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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2013

La Corporacin

Daro Aranda
Rebelin

Versin completa del artculo publicado en la revista MU de septiembre de 2012


Monsanto es la multinacional de semillas y agroqumicos ms poderosa del mundo. Cuenta con apoyo poltico y rentabilidad millonaria, y su modelo implica corrimiento de la frontera agropecuaria, desalojos rurales, desmontes y masivo uso de agroqumicos. Su desembarco en Crdoba de la mano de la Presidenta y del Gobernador, maz para agrocombustibles, la nueva ley de semillas y la profundizacin del modelo.

No soy la Presidenta de las corporaciones

Cristina Fernndez de Kirchner

10 de diciembre de 2011.

Discurso de reasuncin, en el Congreso Nacional.

 

Juana es abuela, cabello rubio y canas, una bolsa de hacer mandamos en la mano y la decisin de enfrentar a la empresa de semillas y agroqumicos ms poderosa del mundo: No queremos a Monsanto, avisa con naturalidad y arroja la primera pregunta retrica: Los polticos defienden ms a las empresas que a los vecinos?.

Es mircoles a la noche en Malvinas Argentinas, a veinte minutos del centro de Crdoba. Club vecinal de fiestas, un prolijo y humilde saln, escenario de una asamblea de vecinos que se opone a la instalacin de Monsanto en el barrio. Doa Juana parece una de las voces cantantes en la asamblea. Escucha atenta, primera fila y refuerza su idea: Si el Gobernador y la Presidenta quieren a Monsanto, que la fbrica se instale al lado de sus casas. Los vecinos la aplauden.

Monsanto tiene 111 aos de historia, su sede central en Estados Unidos, una facturacin anual de 7297 millones de dlares, domina el 27 por ciento del mercado se semillas a nivel mundial y acaba dar un paso ms en su poltica expansiva: el gobierno nacional aprob su nueva semilla de soja transgnica, impulsa el cobro de regalas por el uso del producto, impulsa una nueva ley de semillas (muy cuestionada por los campesinos) y comienza la instalacin de su planta ms grande de Latinoamrica en Crdoba, para avanzar con el maz transgnico y redoblar la produccin de agrocombustibles.

Apoyo poltico, corrimiento de la frontera agropecuaria, desalojos campesinos, desmontes y masivo uso de agroqumicos. La profundizacin del modelo en su manera ms explcita.

Ms de un siglo

La historia oficial seala que Monsanto Chemical Works fue fundada en 1901 por John Francis Queeny, empleado durante treinta aos en la industria farmacutica, que tom el nombre de su esposa (Olga Mndez Monsanto) y cre una pequea empresa, pero de rpido crecimiento. Con sede central en Saint Louis (estado de Misssouri), su primer producto fue la sacarina. En la dcada del 20 ya haba convertido a la compaa en una de las principales fabricantes de productos bsicos de la industria qumica, entre ellos el cido sulfrico.

En 1928, el hijo de Queeny, Edgar, tom la presidencia de Monsanto, que alcanz su era de expansin en la dcada del 30 con la adquisicin de tres empresas qumicas. Desde la dcada del 40 hasta nuestros das, es una de las cuatro nicas compaas que han estado siempre entre las diez primeras empresas qumicas de Estados Unidos, seala Brian Tokar en su investigacin Monsanto: Una historia en entredicho.

Tokar aporta un dato, luego retomado por Marie Monique Robin en su libro El mundo segn Monsanto, que la empresa oculta de su historia oficial. El herbicida conocido como Agente Naranja, que fue usado por Estados Unidos para defoliar los ecosistemas de selva tropical de Vietnam durante los aos 60, era una mezcla de qumicos que provena de varias fuentes, pero el agente naranja de Monsanto tena concentraciones de dioxina muchas veces superiores al producido por Dow Chemical, el otro gran productor del defoliante, detalla Tokar, director de investigacin en biotecnologa del Instituto de Ecologa Social de Vermont (Estados Unidos).

Segn la investigacin, ese hecho convirti a Monsanto en el principal acusado en la demanda interpuesta por veteranos de la guerra de Vietnam, que experimentaron un conjunto de sntomas atribuibles a la exposicin al Agente Naranja. Cuando en 1984 se alcanz un acuerdo de indemnizacin por valor de 180 millones de dlares entre siete compaas qumicas y los abogados de los veteranos de guerra, el juez orden a Monsanto pagar el 45,5 por ciento del total, explica y recuerda otro producto producido por Monsanto: PCB (elemento cancergeno utilizado en transformadores elctricos)

En 1976, Monsanto comenz a comercializar el herbicida Roundup (a base de glifosato). Pasara a convertirse en el herbicida ms vendido del mundo, seala an hoy en su sitio de internet. En 1981 la compaa se estableci como lder en investigacin biotecnologa. Y en 1995 fueron aprobados una decena de sus productos modificados genticamente, entre ellos la Soja RR (Roundup Ready), resistente a glifosato.

La empresa publicitaba que el Roundup era biodegradable y resaltaba el carcter ambientalmente positivo del qumico. La Fiscala General de Nueva York reclam durante cinco aos por publicidad engaosa. Recin en 1997 Monsanto elimin esas palabras en sus envases. Tuvo que pagar 50 mil dlares de multa. Es la ltima de una serie de grandes multas y decisiones judiciales contra Monsanto, incluyendo los 108 millones de dlares por responsabilidad en la muerte por leucemia de un empleado tejano en 1986; una indemnizacin de 648 mil dlares por no comunicar a la EPA datos sanitarios requeridos en 1990; una multa de un milln impuesta por el fiscal general del estado de Massachusetts en 1991 por el vertido de 750 mil litros de agua residual cida; y otra indemnizacin de 39 millones en Houston (Tejas), por depositar productos peligrosos en pozos sin aislamiento, acusa el investigador Brian Tokar.

Monsanto continu promocionaba el Roundup como un herbicida seguro y de uso general en cualquier lugar, desde cspedes y huertos hasta grandes bosques de conferas. Pero el 26 de enero de 2007 fue condenada por el tribunal francs de Lyon a pagar multas por el delito de publicidad mentirosa.

En Argentina, Monsanto cuenta con una planta en Zrate (Buenos Aires) desde 1956. Hace doce aos realiz una ampliacin, su planta de produccin de glifosato pas a ser la ms grande de Amrica Latina. En 1978 se instal en Pergamino y, en 1994, sum una planta en Rojas (Buenos Aires).

En 1996, el gobierno argentino aprob la soja transgnica con uso de glifosato. Con la firma del entonces secretario de Agricultura, Felipe Sol, la resolucin 167 tuvo luz verde en un trmite exprs: slo 81 das, y en base estudios de la propia empresa Monsanto. El expediente, de 146 pginas, carece de estudios sobre efectos en humanos y ambiente, y sobre todo el Estado argentino no realiz investigaciones propias sobre los posibles efectos del nuevo cultivo, se limit a tomar como propios los informes presentados por la parte interesada (Monsanto).

Patentes

En 1996 la soja ocupaba en Argentina 6,6 millones de hectreas. En el 2000 ya llegaba a 10,6 millones. En 2011 lleg a 19,8 millones de hectreas, a un promedio de expansin de 800 mil hectreas por ao. Representa el 56 por ciento de la tierra cultivada del pas.

Luego de la devaluacin de 2002, y cuando la demanda externa de soja aument, Monsanto intent cobrar regalas por el derecho intelectual de la semilla transgnica. Federacin Agraria Argentina (FAA) y el Gobierno rechazaron el pago.

Monsanto lleg hasta los tribunales europeos, donde intent frenar judicialmente lo barcos con soja proveniente de Argentina. Pero la va judicial no prosper.

Lejos estaba la empresa de tener problemas econmicos. En 2006 haba facturado 4476 millones de dlares. En Latinomrica, en slo el primer trimestre del 2006, factur 90 millones de dlares. Al ao siguiente, mismo periodo, tuvo un incremento del 184 por ciento: 256 millones de dlares. Gran parte se debi al mayor precio del herbicida glifosato, anunciaba la empresa, que sealaba al glifosato como el responsable de la mitad de sus ganancias. En 2007 la facturacin lleg a 7.300 millones. El presidente ejecutivo de Monsanto, Hugh Grant, expres en 2009 a la agencia de noticias (Reuters) que la compaa planeaba expandir el negocio de las semillas a una tasa de crecimiento anual de un 20 por ciento entre el 2007 y el 2012.

El Grupo ETC (Grupo de Accin sobre Erosin, Tecnologa y Concentracin) estudia desde hace 25 aos la concentracin del mercado agropecuario mundial. Monsanto tiene actualmente el 27 por ciento del mercado mundial de semillas, de todo tipo (ttransgnicas o no) y de todas las variedades. En semillas transgnicas, Monsanto tiene el 86 por ciento del mercado mundial. Es uno de los dos monopolios industriales ms grandes del planeta y de la historia de la agricultura e incluso, del industrialismo. Solamente Bill Gates (con Microsoft) tiene un monopolio similar, cerca del 90 por ciento del mercado, explic Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC.

Coincidencias

Un juicio histrica que, enmarcado en la Ley de Residuos Peligrosos ((24051), abra la puerta para encuadrara las fumigaciones como delito y la posibilidad de condenar a crcel a los productores y fumigadores.

Tres das despus de iniciado el juicio, el 15 de junio, en un almuerzo en el Consejo de las Amricas (espacio emblemtico del establishment econmico estadounidense) y frente a las mayores corporaciones de Estados Unidos, la presidenta Cristina Fernndez de Kirchner celebr: Hace unos instantes estuve con Monsanto, que nos anunciaba una inversin muy importante en materia de maz () Y adems estaban muy contentos porque Argentina hoy est, digamos, a la vanguardia en materia de eventos biotecnolgicos () Aqu tengo, y esto la verdad que se los quiero mostrar porque estoy muy orgullosa, el prospecto de Monsanto. Una inversin muy importante en Malvinas Argentinas, en Crdoba, en materia de maz con una nueva digamos semilla de carcter transgnico.

El 21 de agosto, luego de ms de dos meses de juicio, la Cmara I del Crimen dict sentencia: dictamin que los dos hechos denunciados (dos fumigaciones, una de 2004 y otra de diciembre de 2008) violaron la normativa vigente y fueron catalogadas como delito. Y conden a un productor Francisco Rafael Parra y al aerofumigador (Jorge Pancello) a tres aos de prisin condicional, cuatro aos de trabajos comunitarios y ocho aos de prohibicin para manipular agroqumicos.

Ese mismo da, el Ministro de Agricultura de la Nacin, Norberto Yauhar, present la nueva semilla de soja (RR2 Intacta) junto a los directivos de Monsanto. La gacetilla de prensa del Ministerio de Agricultura titul con una cita del vicepresidente de Monsanto Argentina, Pablo Vaquero: Trabajamos con un Gobierno que ha abierto el dilogo. La gacetilla oficial hace propia la publicidad de Monsanto y resalta las supuestas bondades de la semilla: Esta nueva tecnologa permitir contribuir a una mayor produccin y a mejorar el medio ambiente.

El ministro Yauhar celebr: Es un da muy especial para Argentina, porque vamos por una segunda generacin de soja, hoy aprobamos el evento nmero 27 y la biotecnologa es una herramienta para el crecimiento sustentable.

Semillas

En la principal feria de agronegocios de Argentina, Expoagro, de marzo de 2012, las empresas Monsanto, Nidera y Don Mario (la principal semillera de Argentina) tenan un objetivo principal: remarcar la necesidad de que el Gobierno apruebe la nueva soja RR2.

Esto que ves ac es la nueva tecnologa, invitaba Juan Manuel Bello, ingeniero agrnomo de semillera Don Mario, una de las empresas lderes del sector (Mu abril 2012). Se refera a una pecera de vidrio, sobre una mesa, de un metro de alto y dos de largo, dividida al medio. De un lado, la soja transgnica que se utiliza en la actualidad (llamada RR), tallos quebrados, hojas rotas y con agujeros de vaya a saber de qu bicho. A su lado, la nueva soja RR2, impecable, verde oscura, perfectas. Prometan mayor productividad, un 11 por ciento, que la soja RR.

La idea es que se pueda comparar a simple vista. La soja RR2 BT tiene un doble gen, el RR y el gen BT, que le otorga la resistencia a insectos, patentada por Monsanto. Ac la comercializaremos cuando se logre consenso en toda la cadena, desde produccin hasta exportacin. Hoy se trabaja con productores para sumar voluntades, suman su adhesin para utilizar esta biotecnologa, firman un acta acuerdo para darle la bienvenida a esta avance de la ciencia, detall.

El consenso, traducido al criollo, es la aceptacin de los productores locales a pagar regalas. Hasta marzo de 2012, productores y Gobierno parecan resistir el cobro de regalas.

Wikileaks

A lo largo del gobierno de Nstor Kirchner primero y de Cristina Fernndez despus, importantes funcionarios y congresistas de Estados Unidos, adems de sucesivos embajadores, presionaron a la Casa Rosada para que facilitara a la empresa Monsanto el cobro de regalas por el uso de semillas transgnicas. Lo que empez como un duro enfrentamiento, con cargamentos de harina de soja incautados en puertos europeos en el 2004 y 2005, se encamin hacia una negociacin sobre la nueva generacin de semillas, dejando atrs el intento de cobro de Monsanto, seala una serie de cables filtrados por Wikileaks, escribi el jefe de la seccin Internacionales de Pgina12, Santiago ODonnell el 3 de marzo de 2011, donde cables hasta entonces secretos de la embajada mostraban una supuesta resistencia del Gobierno respecto a ceder a Monsanto.

En los cables, Monsanto aseguraba que el 85 por ciento de la soja que se produca en Argentina se haca con su frmula, pero menos de un tercio pagaba regalas. Si bien el lobby oficial estadounidense a favor de Monsanto fue incesante, hasta los propios analistas de la embajada reconocieron en los cables que el reclamo era dudoso: Los granjeros argentinos tienen derecho a replantar no a revender semillas generadas en una cosecha originada en semillas registradas sin pagar regalas, pero no a venderlas, dice un cable de marzo del 2006 firmado por el entonces embajador Lino Gutirrez, explic el editor jefe de Pgina12.

Cambios

El primer anunci de la soja RR2 fue realizado el 4 de julio de 2009 en Clarn Rural, uno de los principales voceros de los agronegocios (junto con el diario La Nacin, socios en la muestra Expoagro). Prometa un mayor rendimiento, entre 10 y 15 por ciento mayor a la primera soja transgnica.

En septiembre de 2011, la Presidenta present en Tecnopolis el Plan Estratgico Agroalimentario (PEA), con objetivos cuantitativos a alcanzar en 2020. En cuanto a produccin granaria destaca que el objetivo es aumentar un 60 por ciento la produccin (de los 100 millones de toneladas, llegar a 160), con el consiguiente avance sobre nuevos territorios.

El 28 de febrero de 2012, la Presidenta anunci que investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), del Conicet y de la empresa Bioceres haban logrado una semilla de soja resistente a la sequa y que lograba altos rendimientos, lo que posibilitara el avance sobre regiones en la actualidad hostiles al monocultivo. En Bioceres tiene participacin accionaria Gustavo Grobocopatel, titular de uno de los mayores pool de siembra del continente (Los Grobo).

Organizaciones ambientales y campesinas aportaron la mirada ausente en el acto oficial: el corrimiento de la frontera agropecuaria, con ms desmontes, ms poblaciones desalojadas y ms uso de agrotxicos.

En el discurso de junio de 2012 ante los empresarios estadounidenses, la Presidenta record el avance de los cientficos de la UNL, Conicet y la empresa Bioceres. Y abord por primera vez en pblico el tema tab de las patentes de semillas: Estaban muy contentos (los directivos de Monsanto) porque Argentina hoy est a la vanguardia en materia de eventos biotecnolgicos. Tambin en repatriacin de cientficos haca la Argentina y fundamentalmente en respeto a las patentes. Como ahora nosotros hemos logrado patentes propias nos hemos convertido tambin en defensores de las patentes.

Al regreso de ese viaje, los tiempos se aceleraron. Monsanto tuvo libre para la nueva soja. E incluso visto bueno para el cobro de regalas.

El 9 de agosto, desde el XX Congreso de la Asociacin Argentina de Productores de Siembra Directa (Aapresid), el secretario de Agricultura lo confirm: La estaremos aprobando en breve.

Al da siguiente, la crnica del diario La Nacin es elocuente. En el marco de Aapresid, el tema de la nueva soja fue motivo de un encuentro informal entre directivos de Monsanto -entre ellos, el vicepresidente, Pablo Vaquero- y dirigentes de la Comisin de Enlace, como Eduardo Buzzi (presidente de la Federacin Agraria Argentina), Carlos Garetto (presidente de Coninagro), Luis Miguel Etchevehere (vicepresidente segundo de la Sociedad Rural Argentina) y Jos Basalda (directivo de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Tambin estaba el jefe del gremio de trabajadores rurales (Uatre), Guillermo Venegas. En un stand de Monsanto, todos compartieron una improvisada picada.

Once das despus, el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, present la nueva soja junto a los directivos de Monsanto. Hay que respetar la propiedad intelectual, reclam ese mismo da el Ministro de Agricultura y afirm que el Gobierno est trabajando en una nueva ley de semillas, que contemple el cobro de regalas para quienes desarrollan las semillas transgnicas.

Regalas

Tan milenaria como la agricultura es el derecho a guardar parte de la cosecha como semilla, para la prxima siembra, el llamado uso propio de la semilla.

Con la nueva soja, Monsanto articul un modo privado de cobro de regalas, que elude al Estado. Firm contratos individuales con productores (segn Monsanto, ya firm con el 70 por ciento de los productores de soja) y articul acuerdos con acopiadoras y exportadoras, que controlarn las cargas de camiones que llegan a los acopios. All se realizar un test a los granos y, si se detecta que la soja es de Monsanto, se le descontar al productor el cobro de regalas. Monsanto implement un sistema que ubica al Estado es un lugar de simple observador.

La decisin de las empresas de semillas, con Monsanto a la cabeza, es alterar el derecho histrico al uso propio, bajo el argumento de respetar la propiedad intelectual. Y, junto con el Gobierno, avanza en una nueva ley de semillas.

Carlos Vicente, de la organizacin internacional Grain (organizacin referente en el estudio del mercado de semillas y las corporaciones agrcolas). La ley actual, de la dcada del 70, permite el uso propio. Durante miles de aos los campesinos criaron, mejoraron y cambiaron semillas, sin que nadie se las apropiara. Pero se crea un derecho de propiedad intelectual, no es la patente sino a la obtencin vegetal, y se puede tener derecho de propiedad intelectual, un monopolio sobre la semilla que quita reconocimiento a los miles de aos de historia campesina. Ahora alguien, las corporaciones, pueden ser dueos de las semillas, alerta y remarca que las organizaciones campesinas se oponen de manera radical a cualquier freno al libre intercambio y circulacin de las semillas ya que esto significa frenar el histrico proceso de creacin de diversidad que los campesinos han sostenido por miles de aos.

Vicente apunta a la Unin Internacional para la Proteccin de las Obtenciones Vegetales (UPOV), una organizacin intergubernamental con sede en Ginebra (Suiza), constituida en 1961, donde tienen gran incidencia las multinacionales el agro y a la que adhieren los estados (entre ellos, claro, Argentina). En 1978, la UPOV crea la norma UPOV 78 que implica la aplicacin del derecho de obtencin de un vegetal, que va en lnea con la patente en manos de empresas, pero tambin reconoce el uso propio de semillas, para volver a sembrar las semillas sin pagar regalas, y permita que investigadores puedan analizar y producir mejoras sobre cada semilla nueva.

La UPOV da un salto en 1991, donde impulsa una legislacin privatizadora de semillas. La UPOV91 limita el uso propio y la investigacin, ya que una empresa puede monopolizar una semilla e incluso exige que, si otros quieren seguir investigando sobre esa semilla, deban pagarle. Es muy grave, es la apropiacin de la vida, denuncia Carlos Vicente, de Grain.

-Cmo se relaciona Monsanto, la nueva ley de semillas que prepara el Gobierno y la UPOV 91?

Vicente no duda: Monsanto haba anunciado a inicios de 2000 que no iba a realizar nuevas inversiones en Argentina porque no se le garantizaba seguridad jurdica. De la mano de la Presidenta en Estados Unidos, el anuncio de Monsanto de instalar su mayor planta de maz transgnico en Crdoba, hay un acuerdo que le devuelve seguridad jurdica, se aprueba la nueva soja, le permiten en cobro de regalas por un sistema privado y se aprestan a modificar la ley de semillas.

Vicente remarca que la modificacin de la ley va por todas las semillas, no solo la soja, la enmarca en la tremenda ofensiva del agronegocios en todo el continente y la resume de una forma que mete miedo: Es un paso hacia la privatizacin de las semillas, la privatizacin de la vida en manos de las corporaciones.

El Movimiento Nacional Campesino Indgena (MNCI) explicit en julio pasado su rechazo a la nueva ley de semillas. En un comunicado, la catalog como un premio para los agro saqueadores y denunci que legitima el robo y la apropiacin gentica.

Las especies y variedades que han sido obtenidas por la seleccin de campesinas e indgenas durante diez mil aos, ahora seran de quien la patenta primero, o quien modifica un gen de los 40 mil que pueden caracterizar una planta. L as semillas son patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad y no una mercanca al servicio del capital, reclamaron.

Contradicciones?

Yo le comentaba, y la gente de Monsanto no lo saba, que tenemos una Patagonia en la cual algn productor argentino tiene produccin, por ejemplo, forrajera y que uno lo puede observar en medio de la estepa patagnica los crculos que solamente con riego producen forraje de primersima calidad. Y tenemos tambin agua en la Patagonia (). Esto nos da la idea de que el elemento vital, agua, nos va a permitir extender la frontera agropecuaria, propuso la Presidenta ante los empresarios estadounidenses el 15 de junio pasado.

Quince das despus, el mircoles 27 de junio y desde San Luis, la Presidenta insisti: Debemos extender an ms la frontera agropecuaria, tenemos que hacerlo () Cuando vena con el helicptero vea esos inmensos crculos aqu, en medio de esta llanura puntana, que tal vez en otro momento solo tena pasto o criaba y engordaba terneros, como me deca el Gobernador, y que hoy, a travs del riego estn permitiendo generar follaje, estn permitiendo generar produccin en zonas impensadas en la Argentina.

En cadena nacional, la Presidenta dio un paso ms: Yo sueo con que en mi Patagonia, que es una estepa, tambin podamos hacer produccin intensiva de follaje de maz. No es una fantasa, estos mismos crculos que he visto aqu, los he visto tambin en los campos de un conocido empresario y productor que tiene estancias en mi provincia () y sabemos que vamos a producir tambin un maz con una variedad transgnica que nos va a permitir, precisamente, en ese lugar constituir una las zonas tambin donde podamos extender toda la frontera agropecuaria y la ciencia y la tecnologa.

El Movimiento Campesino Indgena (MNCI) es uno de los espacios ms novedosos de la lucha agraria, con presencia en diez provincias. Integra la Va Campesina Internacional (el movimiento mundial de campesinos y trabajadores del campo) y de la Coordinadora Latinoamericana de Organizacin del Campo (Cloc).

Durante la resolucin 125 cuestionaron a la Mesa de Enlace, pero sobre todo apuntaron al modelo agropecuario. En noviembre de 2009 recibieron en Quimil (Santiago del Estero) al entonces ministro de Agricultura, Julin Domnguez. En noviembre de 2011, luego del asesinato del campesino Cristian Ferreyra (miembro del MNCI), la organizacin explicit su dilogo con el Gobierno. La Cmpora, el Frente Transversal, Nuevo Encuentro y el Movimiento Evita se movilizaron junto al MNCI, en diciembre de 2011, al Congreso Nacional y presentaron un proyecto de ley de freno a los desalojos campesinos (que an no fue tratado).

El 27 de julio pasado, el MNCI difundi un duro comunicado contra el Gobierno Nacional. Democracias o corporaciones transnacionales: tiempos de eleccin.

La Bienvenida y entrega de nuestros bienes naturales a las transnacionales es una gran contradiccin con otros principios enunciados desde el gobierno nacional () Cmo explicamos que los dueos de la tierra y las transnacionales estn embolsando fortunas y en nuestros barrios y comunidades an nos rodea la pobreza? Cmo debemos leer estas caricias discursivas a Monsanto, Vale, Barrick? La Mesa de Enlace ve satisfecha cmo se reconoce su discurso y su modelo. El yuyo ya no es maldito, ahora es bendecido, y los ruralistas van por ms.

El Movimiento Campesino Indgena sabe que el avance del agronegocios implica un avance sobre sus territorios, con ms desalojos, desmontes, agrotxicos y represin: Nuestra posibilidad de vivir, trabajar y producir se ve amenazada con cada paso que dan las transnacionales en nuestro territorio, y es por esto que vamos a combatirlas hasta nuestra ltima gota de aliento. Se trata de vidas, de millones de vidas que estn en juego.

Tres semanas despus del comunicado del MNCI, el Gobierno aprob la nueva soja de Monsanto.

Maz en Malvinas Argentinas

La Presidenta Cristina Fernndez de Kirchner se reuni hoy con directivos de la empresa Monsanto, quienes le anunciaron un plan de inversiones de 1.500 millones de pesos para desarrollar una planta de produccin de maz en la localidad de Malvinas Argentinas, Crdoba. Implica la creacin de 400 nuevos puestos de trabajo (). La nueva planta tendr como funcin el tratamiento y acondicionamiento de semillas de maz. Con las mencionadas instalaciones, la Argentina contar con las dos plantas ms grandes del mundo de produccin de semillas , ambas pertenecientes a Monsanto, precis el 15 de junio el comunicado de la compaa con sede el Estados Unidos.

Monsanto argumentaba que el maz era importante para el desarrollo del agro argentino porque era la mejor opcin para rotar con la soja, mejora el balance de nutrientes, hace que la erosin del suelo sea menor y mejora el rendimiento.

Argentina posee 19,6 millones de hectreas con soja y 4,5 millones con maz.

Dos meses despus, invitados por Monsanto a Iowa (Estados Unidos), los propios periodistas de agronegocios de Clarn y La Nacin revelaron la nueva avanzada del modelo agropecuario: ampliar la superficie cultiva de maz para destinarla a agrocombustibles.

Despus de la fiebre de inversiones que hubo en plantas de biodisel a base de soja en la Argentina, el prximo turno ser para el etanol de maz. Ya hay una veintena de proyectos de plantas que suman inversiones por 1500 millones de dlares. Se estima que este biocombustible podra hacer crecer en poco tiempo 10 por ciento el rea con maz. El dato lo saben en la compaa de semillas Monsanto, que organiz una gira con periodistas por los Estados Unidos para visitar, entre otras cosas, plantas de etanol y analizar el estado actual de esta industria, sincera la crnica de Fernando Bertello, en La Nacin del 31 de agosto.

En Ro Cuarto (Crdoba), donde Monsanto tambin instar una planta experimental, avanza en la produccin de agrocombutibles en base a maz la empresa Bio4, de empresarios locales. Tambin avanzan proyectos de la Asociacin de Cooperativas Argentinas (ACA) en Villa Mara (Crdoba), Aceitera General Deheza (del ex legisladorrr kirchnerista Roberto Urqua), la aceiterVicentnin (con una planta en Santa Fe). Con un total de al menos 20 plantas, tambin se producir agrocombustibles en Salta, Entre Ros, San Luis y Baha Blanca.

Los agrocombustibles acumulan una larga lista de cuestionamientos. La ms reciente, en Argentina, provino en agosto pasado de la Ctedra de Soberana Alimentaria de la Universidad Nacional del Comahue: G enerar agrocombustibles significa destinar la parte de la superficie cultivable a la produccin de granos para alimentar motores en vez de alimentar a la poblacin. Se est siguiendo al pie de la letra las metas planteadas por el Plan Estratgico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA) en materia de objetivos productivos sin tener en cuenta las consecuencias sociales, ambientales, econmicas y culturales que acarrea.

La Ctedra, un espacio novedoso e interdisciplinario que problematiza e investiga el modelo extractivo, denunci: Es obligacin saber que aceptar el cultivo masivo de plantas para producir agrocombustibles supone incrementar la presin sobre la tierra y no justamente para producir alimentos para las poblaciones locales, lo que se traduce en el aumento de nuestra vulnerabilidad alimentaria.

Asamblea

Saln de fiestas y eventos Santina. Un prolijo rectngulo de diez metros de ancho por veinte de largo. Piso de cemento, paredes blancas. Detrs de una iglesia y frente a la plaza principal, sobre la calle San Martn, la principal del barrio Malvinas Argentinas, de casas bajas, cruzado por dos rutas que corren paralelas (88 y la 19) y dividen al barrio en tres (bautizados primera seccin, segunda y tercera).

El saln de fiestas est ubicado en la Segunda Seccin. Es mircoles a la noche de calor y es la cuarta reunin de la Asamblea Malvinas lucha por la vida, espacio autoconvocado luego de que se enteraran por televisin, en vivo y directo de boca de la Presidenta, que Monsanto se instalaba en su barrio, 32 hectreas que ya estn cercadas con alambre y con mquinas apisonando la tierra.

Matas Marizza tiene 30 aos, es maestro de segundo grado en la escuela del barrio. Cara redonda, barba rala, jeans amplios. Nos desayunamos con el anuncio de la Presidenta, recuerda.

El boca en boca comenz a circular y se gest la primera reunin de vecinos autoconvocados, el 24 de julio. Muchos vecinos tienen parientes en el barrio Ituzaing, conocen de las fumigaciones, del juicio. No fue una noticia agradable escuchar que Monsanto se instala en el barrio, a menos de un kilmetro de una escuela, explica.

Yanina Barzboza Vaca tiene 21 aos, habla rpido y siempre vivi en Malvinas Argentinas. No slo que conocemos de cerca el Ituzaing, conocemos de cerca las fumigaciones. Ac estamos rodeados de soja. A slo cinco cuadras de San Martn (calle principal), ya tens soja y fumigaciones. Hace mucho que se denuncia que chiquitos con problemas para respirar, pero nunca nos hicieron caso. Adems, en la localidad vecina (Monte Cristo) viven familias que desde hace seis aos denuncian los efectos de las fumigaciones.

A la primera asamblea llegaron concejales, pero los vecinos los echaron. La segunda asamblea fue el 30 de julio. Las dos primeras fueron muy desorganizadas, todos tenamos necesidad de contar lo qu veamos y los temores, recuerda Marizza. La tercera asamblea fue el 4 de agosto. Donde, casualidad o no, se cort la luz en esa parte del barrio. Consiguieron un grupo electrgeno y la asamblea continu.

Ese da se aprob una actividad informativa al costado de la ruta, para el 15 de agosto. Se repartieron folletos a todo vehculo que cruzaba el barrio y a los vecinos. Tuvo buena repercusin en los medios de comunicacin de Crdoba.

Daniel Arzani va por su cuarto mandato. En la asamblea todos los llaman Daniel, a secas, es un bario donde todos se conocen. Arzani es radical, al igual que los siete concejales que le dan mayora automtica. La oposicin: una concejal de Unin por Crdoba, del gobernador Jos Manuel De la Sota, que tambin apoya la instalacin de Monsanto.

El Concejo Deliberante aprob el 13 de marzo la instalacin del obrador en las 32 hectreas. No se hizo ningn estudio de impacto ambiental que obliga la ley, no se inform a la comunidad. El Intendente hizo reuniones en casa de familias, algo habitual ac, convocadas por punteros, pero ni ah tuvo apoyo. Los vecinos le dijeron siempre te bancamos, pero en esta no, afirma Marizza.

La asamblea de vecinos cuenta con unos diez jvenes que coordinan las actividades decididas por el plenario de vecinos. Hacemos operativo lo que se aprueba en asamblea. No decidimos nada nosotros solos, avisa Yanina Barboza.

La asamblea de hoy se espera movida. Un volante firmado por vecinos por el s convoca a una reunin para maana y remarca el apoyo a Monsanto. No saben quines son, pero apuestan fichas a que son de la Municipalidad. Segunda novedad: una decena de encuestadoras recorrieron el barrio y preguntaron la opinin de los vecinos respecto del Intendente, del Gobernador, de la Presidenta y, claro, de Monsanto. Quin hizo la encuesta? Slo se identificaron como una consultora.

Paciencia y consenso

Un argumento recurrente son los 400 puestos de trabajo que promete Monsanto y los gobiernos repiten (desde el municipal, hasta el nacional, sin olvidar al provincial). Nos movimos, estuvimos averiguando y confirmamos que Monsanto public en su sitio web una convocatoria para profesionales de agronoma, qumica, contadura, mecnica y marketing para jvenes de entre 21 y 27 aos, con nivel de ingls medio. Est claro que el trabajo no ser para los vecinos. Segn el ltimo censo, en Malvinas no hay ms de 50 estudiantes universitarios. Que no nos mientan ms, reclama Marizza.

Marizza y Barboza coinciden que la llegada de Monsanto posibilit visibilizar las fumigaciones que rodean al barrio y tambin la lgica paternalista, inconsulta, de la clase poltica.

Convocada para las 20, la asamblea comenz con 39 minutos de demora. Unas 150 personas, muchas mujeres con chicos, parejas jvenes, hombres con su bolso de recin vuelto del trabajo. Primer tema, repaso de las condenas por el juicio del barrio Ituzaing Anexo. Le sigui el panfleto de los vecinos que supuestamente s quieren a Monsanto, acciones para frenar a Monsanto durante las prximas semanas, posibilidad de recurrir a una accin legal y la necesidad de presionar polticamente.

Por momentos la asamblea se dispara de temas. Todos quieren hablar. El clsico compaero de los mbitos militantes se reemplaza por vecino. Muchos nunca asistieron a una asamblea, e intentan seguir discutiendo incluso luego de las votaciones. Se vot bloquear la entrada a Monsanto y concurrir, al da siguiente, a la convocatoria que apoya a Monsanto. Se aprueban ambas. Y luego algunas vecinos quieren volver a discutir. Los coordinadores vuelven a explicar la metodologa, pero igual abren el juego. Saben que la batalla ser larga y de la paciencia y el consenso depender su suerte. Enfrente est el Gobierno (en sus tres niveles) y, claro, la corporacin ms grande del agronegocios.

Blog del autor: https://darioaranda.wordpress.com/2013/01/16/la-corporacion/ 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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