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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2013

Plataforma de Afectados por la Hipoteca
La autoorganizacin de la solidaridad

Franco Casanga
Peridico En lucha / Diari En lluita


Los ltimos trgicos acontecimientos en torno a los desahucios, as como las posteriores e insuficientes medidas adoptadas por el PP, nos dan una buena muestra de la situacin crtica por la que atraviesa el Estado espaol. Por un lado, los efectos de la crisis se ceban con la mayora social que, poco a poco, se rebela contra las polticas neoliberales que impone la troika. Por otro, el poder estatal es incapaz de dar soluciones a sus ciudadanos y comienza a perder el control de la situacin.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), que viene denunciando desde comienzos de la crisis el drama social de tantsimas familias en el Estado espaol, ha respondido al decreto-ley 27/2012 del gobierno, sealando en su comunicado que la patronal de la banca dict el decreto la semana pasada y el Gobierno redact ahora lo que le manda su amo. En efecto, la escenificacin tanto del PP como del PSOE para buscar una solucin ha terminado en otro simulacro que sigue sin abordar las causas reales del problema de la vivienda.

En su ltima asamblea, la PAH de Catalunya, que rene a las 33 plataformas locales, denunci que apenas nueve familias reuniran los requisitos que exige el gobierno. Desde el comienzo de la crisis ya van ms de 400 mil desahucios, una media de 526 desahucios diarios. Ante esta farsa slo cabe seguir luchando, nadie lo tiene ms claro que la PAH. La presin social que ha hecho que el bipartidismo haya salido corriendo para hacer algo es ms fuerte que nunca y seguramente se acrecentar con el tiempo.

La PAH, que se constituye a principios del ao 2009, es un colectivo que no nace de la nada, sino que surge como un paso ms all desde los movimientos sociales, como el V de Vivienda de Barcelona, all por 2006. La combinacin de experiencia y fuerza de sus miembros sirvi para que la PAH se transformara en un espacio vital de encuentro, para que fuera capaz de responder a las necesidades en torno al acceso a la vivienda tras el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Como colectivo reivindicativo y plural est conformado por personas solidarias, muchas de ellas afectadas por las deudas, que no dudan en invertir horas en asesorar a familias en proceso de ejecucin hipotecaria o en ponerse delante de la polica, si es necesario, para evitar el desahucio de alguna familia. La iniciativa Stop Desahucios no slo ha sido capaz de construir un tejido asociativo entre el vecindario, sin distincin de sexo, etnia o nacionalidad, sino que ha logrado instalar en la opinin pblica un optimismo esperanzador que tumba el mito del no hay nada que hacer.

El s se puede! que se escucha cuando se para algn desahucio es un grito impregnado de dignidad y de orgullo por defender lo nuestro, lo comn. Con ms de 50 asambleas en el Estado espaol, la PAH ha sido capaz de construir una red de apoyo mutuo que ha roto el crculo activista tradicional alrededor del derecho a la vivienda. En sus asambleas no veremos slo a jvenes activistas, tambin nos encontraremos con familias enteras, gente jubilada u obrera, personas autnomas, estudiantes, etc., socializando cada caso, cada problema, cada emocin, ya que se entiende que la nica forma de hallar una solucin es la praxis colectiva.

Cuntas personas han hallado en la PAH la recuperacin de una dignidad robada? Cuntas personas han visto la luz al final del tnel gracias al apoyo de la PAH? Al contrario de los bancos, cuntas vidas ha salvado la PAH? Seguramente decenas, miles, imposible calcular la solidaridad de tanta gente annima que ha pasado por sus asambleas.

Hace poco, el presidente de la Asociacin de la Banca Espaola anunciaba que la receta para acabar con la exclusin social era construir ms casas y dar ms crditos hipotecarios. El descaro de la oligarqua ya no es una excepcin, sino la regla.

En tiempos de agresiones tan brutales como las de hoy, la desobediencia civil se convierte, como dijo Manuel Caada, ex coordinador de IU en Extremadura, en el derecho de maana. La PAH ha demostrado que aquella frase tan vieja de la unin hace la fuerza en absoluto es un clich y sigue siendo tremendamente actual, porque la desobediencia civil, ms all de su consideracin jurdica y poltica, no es slo un derecho ms, es tambin una tica colectiva de la clase trabajadora.

Franco Casanga, militante de En lluita y miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de LHospitalet

Fuente: http://enlucha.org/site/?q=node/18001



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