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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2013

Quin orden matar a Vctor Jara?

Manuel Cabieses Donoso
Punto Final


Luego de encausar a ocho ex-oficiales del ejrcito por el homicidio calificado de Vctor Jara Martnez, consumado el 16 de septiembre de 1973 en el entonces Estadio Chile, el juez Miguel Vsquez Plaza se encuentra abocado a discernir si los militares obraron por iniciativa propia o recibieron una orden superior para matar al connotado folclorista y director de teatro. En este caso, el magistrado deber identificar al o los responsables de esa orden y procesarlos como autores intelectuales del crimen.

Las sospechas del magistrado apuntan en dos direcciones. En primer lugar, hacia una instancia de inteligencia que se albergaba en el Ministerio de Defensa y cuyo mando operativo estaba a cargo del mayor Pedro Espinoza Bravo, el mismo que pocas semanas despus asumira como subdirector de la Dina, bajo las rdenes del coronel Manuel Contreras. Antecedentes reunidos en diversos procesos judiciales indican que Espinoza habra sido el encargado de decidir qu personas deban ser ejecutadas de inmediato, sin procedimiento judicial alguno, en los centros de detencin habilitados en Santiago por el Comando de Apoyo Administrativo del Ejrcito.

Un segundo escenario probable es que los oficiales acusados como autores materiales y cmplices del asesinato de Vctor Jara en el Estadio Chile hayan obedecido una orden directa emanada desde la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes, unidad a la que varios de ellos pertenecan y que diriga en esa fecha el coronel Manuel Contreras.

El juez Vsquez Plaza inculp como autores a los oficiales Hugo Hernn Snchez Marmonti y Pedro Pablo Barrientos Nez. Como cmplices fueron procesados Jorge Eduardo Smith Gumucio, Roberto Federico Souper Onfray, Ral Anbal Jofr Gonzlez, Edwin Armando Dimter Bianchi, Nelson Edgardo Hasse Mazzei y Ernesto Luis Berth-ke Wulf. En el caso de Snchez Marmonti, el magistrado indic que fue encausado como autor porque era el segundo en la lnea de mando en el Estadio Chile, dado que en ese entonces el jefe era el coronel Csar Manrique, procesado por el homicidio pero fallecido en 2009.

El ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago tiene presunciones fundadas de que Barrientos Nez fue el autor material de los disparos que causaron la muerte a Jara, y dict una orden de captura internacional en su contra, adems de iniciar los trmites para el pedido de extradicin a Estados Unidos, pas donde se encuentra radicado.

En el proceso falta precisar con exactitud el papel que cumplieron cada uno de los cmplices, pudiendo eventualmente aumentar el nmero de los autores materiales. Es el caso, por ejemplo, del mayor (r) Jorge Eduardo Smith Gumucio, a quien varios declarantes acusan de haber cumplido un rol protagnico en las torturas y en la muerte de Jara. Uno de los testigos, el conscripto Jos Paredes Mrquez, guardaespaldas del teniente Barrientos, acuciado por los remordimientos, relat aos despus a un ex oficial de Tejas Verdes que Vctor Jara estaba casi despedazado por los golpes recibidos. Sus costillas estaban quebradas. Y sus dedos estaban tumefactos. Paredes relat que el subteniente Jorge Smith se haba esmerado en golpear los dedos de ambas manos del cantante. Pa que aprendai a tocar mejor la guitarra, comunista conche tu madre, le repeta tartamudeando, a la vez que, empleando la empuadura de su revlver Llama cogido por el cao, martillaba los dedos del folclorista.

Paredes, quien haca su servicio militar en Tejas Verdes desde abril de 1973, fue destinado a la primera seccin de la Segunda Compaa de Combate y viaj a Santiago junto a un considerable contingente de su unidad para apoyar el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Ese da, inicialmente tomaron posiciones en los Arsenales de Guerra y luego fueron enviados a un punto de control en el camino a Melipilla. El mircoles 12 se les destin a la Universidad Tcnica del Estado para apoyar a efectivos del regimiento Arica, de La Serena, que mantenan rodeadas las instalaciones de la actual Universidad de Santiago.

El 15 de septiembre, el contingente de Tejas Verdes lleg al Estadio Chile, donde tambin haba soldados del regimiento Blindados N 2, de Santiago; del regimiento Esmeralda, de Antofagasta y del regimiento Maipo, de Valparaso.

Jos Paredes declar que el 16 de septiembre lo fue a buscar el teniente Barrientos y le orden que se dirijiese al sector del subterrneo. En ese lugar lo apostaron como guardia en un camarn, mientras cinco o seis oficiales, con tenidas de combate, escriban en unos papeles los datos que preguntaban a un detenido, que estaba sentado frente a un escritorio. Cerca de las 19 horas -agreg Paredes- llegaron los tenientes Barrientos y Smith, y lo llamaron junto al conscripto Francisco Quiroz. Traan a un detenido que indicaron era Vctor Jara y lo insultaban por su condicin de comunista. Lo dejaron en ese camarn, custodiado por Quiroz.

Despus de las 21 horas reapareci Jorge Smith, esta vez con Nelson Haase, segn el testimonio de Paredes. Smith comenz a jugar ruleta rusa con los detenidos. De pronto, puso a Vctor Jara contra la pared, gir la nuez del revlver y dispar, cayendo al suelo la vctima; luego, les orden a Quiroz y a l disparar al cuerpo una rfaga de sus fusiles SIG. Minutos despus se sumaron Barrientos y otro oficial, quienes siguieron disparando, tiro a tiro, al cadver del cantante con un fusil SIG.

El protocolo de autopsia de Vctor Jara revel dos disparos en la sien derecha, 16 orificios de entrada y 12 orificios de salida de diferentes tamaos en el trax; en el abdomen tena seis orificios de entrada de bala y cuatro de salida; la extremidad superior derecha mostraba dos heridas de bala; en las extremidades inferiores otros 18 orificios de entrada de balas y 14 de salida. En total, las descargas sumaban 44 proyectiles calibre 7.65, municin del fusil SIG utilizado.

LOS HOMBRES DE TEJAS VERDES

Las dos compaas de la Escuela de Ingenieros de Tejas Verdes enviadas a la capital viajaron bajo el mando del subdirector de ese instituto, el teniente coronel Alejandro Rodrguez Fain, secundado por los capitanes Germn Montero Valenzuela y Eugenio Videla Valdebenito. Los tenientes de aquella fuerza eran Orlando Carter Cuadra, yerno del coronel Manuel Contreras, quien lleg a general y ms tarde dirigi el Museo Militar; Jorge Garcs Von Hohelstein, casado con la hermana del ahora mayor (r) Carlos Herrera Jimnez, que cumple una larga condena en el penal de Punta Peuco por los asesinatos del dirigente sindical Tucapel Jimnez y del carpintero Juan Alegra Mondaca; y Nelson Haase Mazzei.

Entre los subtenientes que integraban ambas compaas figuraban Pedro Barrientos, buzo tctico, casado con la hija de un oficial de la Infantera de Marina y Rodrigo Rodrguez Fuchslocher, fallecido a mediados de 1974 en un volcamiento de camiones militares cerca de la base castrense de Peldehue, mientras participaba en un curso de contraguerrillas.

El coronel Manuel Contreras asumi el mando de la Escuela de Ingenieros a fines de 1972, cargo que comparti con las clases de Inteligencia que dictaba en la Academia de Guerra, en la capital. All, junto a otros coroneles y algunos capitanes empezaron a disear un aparato de inteligencia que permitiera enfrentar, llegado el momento, a las estructuras paramilitares de Izquierda que apoyaban al gobierno de la Unidad Popular.

En la Escuela de Ingenieros, Contreras tena como subdirector el teniente coronel Rodrguez Fain, fallecido, tataranieto de Manuel Rodrguez Herdoyza; como secretario de Estudios, al mayor Jorge Nez Magallanes y como comandante del batalln de Instruccin, un mayor al que apodaban El topo Lpez.

En marzo de 1974, el coronel Contreras dej el mando de la Escuela de Ingenieros y se traslad a Santiago con la secreta ambicin de dirigir la Academia de Guerra y la naciente Dina. No pudo hacer ambas cosas y opt por instalarse en el cuartel central de la Dina, en calle Belgrado, a escasos metros de la Plaza Italia, para abocarse exclusivamente a las tareas represivas. En la direccin de la escuela de Tejas Verdes fue reemplazado por el coronel Manuel de la Fuente.

LA GENERACION DEL 62

El capitn Luis Germn Montero pertenece a la generacin de subtenientes egresados de la Escuela Militar en 1962, cuya primera antigedad corresponde a Ricardo Izurieta Caffarena, sucesor de Augusto Pinochet en la Comandancia en Jefe del Ejrcito a partir de marzo de 1998. A esa promocin se adscriben, adems, algunos subtenientes que ms tarde cumpliran papeles destacados en la represin que sigui al golpe militar de 1973, entre ellos Jos Zara Holger, Federico Wenderoth Pozo, Gerardo Urrich Gonzlez, Antonio Palomo Contreras y Luis Polanco Gallardo.

Otros de esa misma generacin llegaron al alto mando y se transformaron en oficiales muy cercanos al general Pinochet, tales como Sergio Moreno Saravia y Eugenio Covarrubias Valenzuela. Este ltimo lleg a ser jefe de la Direccin de Inteligencia del Ejrcito (Dine). Fue procesado por el asesinato en Uruguay del qumico de la Dina, Eugenio Berros.

El capitn Montero, por su parte, junto a varios compaeros de su promocin, figura en el proceso por el asesinato del general Carlos Prats, testimoniando a favor del acusado Jos Zara Holger, uno de los responsables del homicidio del ex comandante en jefe, perpetrado en Buenos Aires en septiembre de 1974.

EL TENIENTE HAASE

El ahora coronel (r) Nelson Haase, es de la primera generacin de subtenientes que egres en 1967 de la Escuela Militar, que tuvo dos promociones. Entre sus compaeros figuran varios connotados violadores de los derechos humanos en los primeros aos de la dictadura, como los oficiales Cristoph Willeke y Miguel Krassnoff. A esa generacin pertenecen tambin el coronel (r) Carlos Carreo, secuestrado por el Frente Patritico Manuel Rodrguez en 1988 y el ex alcalde de Providencia, Cristin Labb, adems de otros oficiales hoy en retiro.

Perteneciente al arma de Ingenieros, Haase fue jefe de una de las unidades de la Dina, la Brigada Ongolmo, y ms tarde form parte de la Sociedad Pedro Diet Lobos, pantalla comercial de la Dina. En los inicios de 1980 estuvo al mando de la unidad del Cuerpo Militar del Trabajo, en Chaitn, donde se preocupaba escrupulosamente de que sus oficiales subordinados contaran con capas para las ceremonias, repuestas en uso por Pinochet, pero que pocos se preocupaban de adquirir porque era una prenda especialmente cara. Algunos oficiales tambin lo recuerdan por sus nfulas de seductor de las cnyuges de sus subordinados, caracterstica que, al parecer, influy en que fuera dado de baja al promediar esa dcada.

EL QUENO VIDELA

El capitn Eugenio Videla Valdebenito fue desde fines de 1972 el ayudante del coronel Manuel Contreras en la Escuela de Ingenieros. Paracaidista, buzo tctico y boina negra, era adems primo hermano de la ex cnyuge del jefe de la Dina, Mara Teresa Valdebenito Stevenson. En 1994, con el grado de general, lleg a ser juez militar de Santiago y comandante de la poderosa II Divisin del Ejrcito, con asiento en la capital. En esas funciones fue uno de los ms arduos defensores de Contreras cuando ste fue condenado y encarcelado por el crimen de Orlando Letelier. Al mando de una de las compaas de la Escuela de Ingenieros, que estaban en Santiago en septiembre de 1973, el capitn Videla habra sido el jefe directo del teniente Nelson Haase.

Pedro Pablo Barrientos, en tanto, por ahora uno de los dos sindicados por el juez Vsquez como autores materiales de la muerte de Vctor Jara, sali de Tejas Verdes destinado al regimiento de ingenieros en Chuquicamata. De Chuqui lo dieron de baja del ejrcito junto con el comandante de aquella unidad, el ya fallecido coronel Sergio Delfn Gajardo Munizaga. Ambos oficiales se echaban al bolsillo recursos destinados a remunerar a los soldados conscriptos

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RECUADRO

La sonrisa ancha

Me impresion su sonrisa, que no he olvidado. No s qu significaba: desafo o burla a sus carceleros? Paz interior? Quizs. La luz de una lmpara del Estadio Chile alumbraba su rostro. Lo reconocimos perfectamente. Pareca estar bien, se le vea tranquilo. Nosotros ramos una larga fila india de hombres que caminaban con las manos en la nuca apuntados por fusiles. Pasamos por su lado rumbo a los camiones frigorficos que nos transportaran -casi asfixindonos- al Estadio Nacional. A Vctor Jara lo haban separado del resto de los prisioneros y estaba sonriendo, las manos en la espalda, una luz en la cara. No pareca sentir temor.

Esa noche no sabamos dnde nos llevaban. Pensbamos que a la muerte. Eramos centenares de hombres asustados acariciando mentalmente las siluetas de nuestra mujeres y nios. A lo mejor Vctor Jara sonrea para nosotros. Una muda cancin de aliento, quizs. No lo volvimos a ver

(Publicado en Punto Final N 429, del 25 de septiembre de 1998)

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Publicado en Punto Final, edicin N 774, 11 de enero, 2013

 

www.puntofinal.cl

 


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