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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2013

Debate y movilizacin popular en la batalla por la paz

Jaime Caycedo Turriago
Agencia de Noticias Nueva Colombia (ANNCOL)


Al reiniciarse las sesiones de dilogo gobierno y Farc en La Habana en este nuevo ao pueden sacarse algunas conclusiones liminares. El proceso ha avanzado y mostrado su viabilidad, a contrario de los vaticinios de la ultraderecha y del poder meditico. La seriedad de planteamientos y la prudencia de las declaraciones muestran las diferencias pero reafirman la confianza en el camino escogido. Los detractores de oficio han perdido argumentos y existe una expectativa internacional que expresa simpata por el buen suceso.

En contrava del silenciamiento de los medios, las 19 audiencias adelantadas, en un primer momento, por las Comisiones de paz de Senado y Cmara; el Encuentro Pueblos Construyendo Paz y la realizacin exitosa del Foro Poltica de desarrollo rural con enfoque territorial, muestran que en amplias capas de la sociedad, concernidas directamente por el primer punto de la Agenda y ms all de ellas, no existe indiferencia y si disposicin de participar propositivamente. El cmulo de propuestas no son solo agregados a la legitimidad del proceso. Son indicacin clara de la necesidad de cambios de fondo que el establecimiento no puede continuar ignorando.

Buena parte de lo efectuado ha sido en pugna con la actitud limitante del gobierno. Acta ste con una valoracin puramente instrumental, con la idea de que todo cambie para que todo siga igual. Piensa en clculo de rdito electoral de los resultados del proceso y eso en el cortsimo plazo de meses que separa las conversaciones actuales de la campaa pro reeleccin de Santos. No asume con realismo la complejidad de la tarea emprendida. Prev que puede lograr la desmovilizacin del adversario a cambio de un alijo de promesas, en el marco de las cuestionadas y corruptas instituciones vigentes. O que, de repente, un operativo contundente de la guerra en medio del dilogo imponga la fuerza por encima de la razn. De momento, contina actuando solo con su visin de clase, sin una reflexin franca ante el pas sobre la paz como un problema nacional y social de alcance histrico. El menosprecio por el Prembulo del Acuerdo general como mera carreta ideolgica debera reemplazarse por una mirada ms comprensiva de la realidad colombiana cuando se sienten ya los latigazos de la crisis capitalista mundial.

Debemos decirlo con toda responsabilidad: slo la movilizacin popular puede hacer aterrizar las ilusiones gubernamentales de una paz sin cambios democrticos que ataquen las causas profundas de la guerra. El enorme descontento popular expresa el movimiento real de las fuerzas sociales en trance de despertar. Por lo pronto, los debates con presencia popular han empezado a disear un nuevo modelo econmico y social rural, compatible con la paz y con la democratizacin del Estado y de la Sociedad. Delinean una utilsima plataforma de lucha por la reforma agraria y la democratizacin econmica contra la aterradora desigualdad que sustenta y reproduce el modelo neoliberal dominante.

Slo la movilizacin popular y el amplio movimiento de simpata y apoyo a la solucin poltica que rodee el proceso puede impedir la ruptura del dilogo, por efecto de la arrogancia guerrerista o el clculo electorero. Todas las fuerzas de la democracia, los sectores conscientes de las fuerzas militares, las diversas vertientes de la insurgencia, la intelectualidad y la cultura, tienen la obligacin de actuar de manera proactiva para que el dilogo de paz culmine exitosamente. El debate abierto, debe continuar como foro permanente sobre todos los seis puntos de la Agenda y su Prembulo. Su pertinencia nos concierne a todos, nos pertenece, nos impone responsabilidades. La Ruta Social Comn, las constituyentes por la paz, el congreso por la paz, la amplia convergencia de movimientos, organizaciones, vctimas, iglesias, intelectuales, etnias, regiones, universidades, mujeres y jvenes tiene que trabajar en colectivo para lograr una inmensa demostracin de masas que estreche el vnculo del descontento social con la oportunidad de la paz como espacio de los cambios histrico polticos, largamente postergados.

(*) Jaime Caycedo Turriago es Secretario General del Partido Comunista Colombiano


Fuente: http://www.anncol.eu/index.php/anncol-debate/1370-ene-16-jaime-caycedo-pcc-debate-y-movilizacion-popular-en-la-batalla-por-la-paz


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