Portada :: Opinin :: La Izquierda a debate
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2013

Adis a Jos Mara Delgado, poumista y luxemburguista sevillano

Pepe Gutirrez-lvarez
Kaosenlared

Gracias a unas lneas tituladas, En el fallecimiento de Jos Mara Delgado, un luchador, un hombre bueno, un amigo, firmadas por Cive Prez, cuyas credenciales son su Carnet de paro, y aparecidas en Rebelin, nos ha llegado la triste noticia: Jos Mara ha muerto.


Jos Mara Delgado Gallego era un pequeo mito de la Sevilla proletaria, un militante de toda la vida del que su amigo Cive ha podido describir como un obrero del metal, un curtido luchador durante la dictadura franquista, que saba perfectamente que la lucha no haba acabado con el espejismo de la Transicin. Me asombraba su portentosa capacidad de lectura con la que era capaz de meterse entre pecho y espalda voluminosos tomos de pensamiento poltico. En su gran cabeza caba toda la historia del movimiento obrero, pero l no era un terico, sino un activista, un militante, que dedicaba todas sus energas a impedir que la dinmica de lucha entrase en va muerta. Hablo de lucha no de manera retrica, sino de lucha por los derechos sociales, que se articulan de forma concreta en salarios, condiciones laborales, pensiones, sanidad y educacin pblicas. Es decir, todo eso que la parte temporalmente vencedora est destruyendo, aqu y ahora, con tanta saa como cinismo.

Segn la misma nota, Jos Mara respiraba todava, el mircoles, 2 de enero de 2013, (cuando) hizo un postrer esfuerzo para escribir esta nota:

Lectores y seguidores, habrn comprobado el estado de abandono de esta bitcora. La causa no es otra que la imposibilidad a la que una larga enfermedad me tiene obligado.

En estos largos meses de abandono se han sucedido acontecimientos que, con independencia de la razn fundamental por las cuales interrumpo indefinidamente la publicacin, particularmente la audacia, dirase revolucionaria , del gobierno Rajoy en la aplicacin del ms salvaje programa de desmantelamiento del estado del bienestar, hubiera requerido una mayor atencin por mi parte; por otro lado la deriva independentista de la derecha catalana me obligara a poner coto a cualquier relacin con la izquierda centrfuga.

Personalmente, he conocido ms a Jos Mara por amigos comunes, y tambin por una fluida correspondencia va email, con intensas prolongaciones en el apartado de discusin abierto en Kaos. Jos Mara era un uno de los que habitualmente meta baza en mis artculos, especialmente en los que trataban de Rosa Luxemburgo, a la que haba adoptado como gua suprema, pero tambin sobre la historia del grupo Accin Comunista al que pertenecimos, as como sobre la ltima fase del POUM, apartado sobre el que el propio Jos Mara dej constancia en un texto de despedida de Wilebaldo Solano fallecido en septiembre del 2010, y en que nos contaba:

Conoc a Solano en 1977, todava estando en Accin Comunista, en el curso de las conversaciones y relaciones fraternales que desde el Comit Poltico del que era miembro, en la perspectiva del Congreso de Unificacin de los Marxistas Revolucionarios, mantenamos con el Comit Ejecutivo del POUM, luego del fracaso del mencionado congreso entre Accin Comunista, la Organizacin de Izquierda Comunista, el CUM y el POUM (mantena an un colectivo en de exiliados en Francia, en torno a Solano) adems de las agrupaciones de Barcelona, Valencia y Madrid.

El reducido pero bien armado intelectualmente POUM haba transigido no poco con AC, particularmente con sus posiciones ltimas bastante gramscianas (una de mas importantes ponencias comunes del congreso la constitua una sobre el bloque histrico revolucionario!) entonces estaba Gramsci muy de moda y AC exploraba en su pensamiento inspiracin para una accin poltica revolucionaria, no eurocomunista de los PCs italiano y espaol, que en aqul tiempo tambin chupaba rueda de Gramsci. Supongo que Gil, Solano, Baltasar, Pelai, el ya muy anciano pero lcido Juan Andrade, desde el POUM estaban dispuesto a negociar y transigir bastante, incluso hasta quedar en minora en el futuro partido, pero siempre a condicin de que el nombre a adoptar fuera POUM! y ello a los dirigentes de AC no a mi ni a otros le pareca tan anticuado como bolchevique, de hecho el POUM se senta leninista, y respecto de Trotsky y el trotskismo organizado en la IV Internacional mantenan posiciones algo parecidas, respeto y distancia, digan lo que digan hoy los trotskistas del Secretariado Unificado, NPA en Francia, IZAN en Espaa.

La ruptura del Congreso en Barcelona supuso el abandono de la mayora de la militancia del colectivo local de AC, un grupo reducido de profesionales y estudiantes se integr en la LCR, nos pasamos al POUM el frente obrero completo de AC en esta ciudad, no menos de una veintena de cuadros militantes en fabricas como Astilleros, CASA, Riviana, un fuerte grupo de enseantes, maestros y profesores, sanitarios, metalrgicos. Otro compaero y yo mismo fuimos elegidos para el comit ejecutivo del POUM.

El hecho curioso es que el POUM era bsicamente "bolchevique", leninista ms que trotskista y en todo caso al igual que AC escasamente simpatizante de la IV Internacional y siendo as, nosotros los que venamos de AC, bsicamente luxemburguistas, nos sentimos atrados por el POUM, solidarios, cabe decir, en parte por el mal trato y las escasa sensibilidad de nuestra propia organizacin, Accin Comunista en el proceso de unificacin, en parte a su vez, por la cosa romntica de su aureola antiestalinista durante la guerra civil y tambin por una cierta seriedad organizativa que echbamos de menos en la jaula de grillos, los cambios frecuentes de paradigma terico siempre al socaire de dos o tres tericos de cmara y la poca disciplina de AC, que al menos para mi, desde el punto de vista organizativo fue un ejemplo vivo de cmo la informalidad mas que tolerar, reclama, liderazgos oficiosos tan eficientes burocrticamente como las derivadas del centralismo mas burocrtico.

Por entonces Solano resida en Pars y sola acudir a algunas reuniones del ejecutivo en Barcelona, siempre en contacto con Pelai Pags (el historiador del POUM y miembro del CE) ya se dedicaba fundamentalmente a la recuperacin de la memoria del POUM. Como apunta Pepe Gutirrez lvarez, sola referirse a "nuestro" exiguo POUM (apenas un centenar de militantes en toda Espaa) como el "Poumito", algo que resultaba irritamte por lo que de menoscabo de nuestra labor me pareca. Ciertamente por entonces estaba muy afectado por la reciente muerte de su hija en trgicas circunstancias, todos sentamos por l un gran respeto, pero sabamos que su labor fundamental ya entonces era recuperar el buen nombre del POUM, su dignidad histrica de partido revolucionario y por encima de todo la dignidad de Andreu Nin, al esclarecimiento de su vil asesinato, puede decirse que Solano dedic lo mejor de su vida.  

Su hombra de bien, su clase, sus convicciones revolucionarias le impidi siempre atender a los cantos de sirenas de quienes estaba interesados en utilizar al POUM y el asesinato de Nin contra el Partido Comunista de Espaa, dej claro para propios y extraos que jams iba a prestarse a jugadas semejantes, todo lo que deseaba era que el PCE de Carrillo reconociera la honorabilidad revolucionaria de Nin y del POUM, y que se prestara a colaborar en el esclarecimiento de aquellos hechos.

En mayo del anterior, con ocasin de unas jornadas organizadas por IZAN en la Universidad de Sevilla, y en la que me tocaba hablar sobre la alianza Obrera y la revolucin asturiana de 1934, tuve ocasin de conversar extensamente con Jos Mara que por entonces era uno de los portavoces ms reconocidos de ATTAC en la capital andaluza. Haca tiempo que trataba de convencerlo para abrir un espacio de colaboracin con la Fundacin Andrs Nin, tema que obviamente le interesaba pero que no le acababa de convencer. Entre otras cosas porque era un carro del que le tocara tirar sin garantas de apoyos, pero tambin porque ya entonces manifestaba un rechaz a los nacionalismos incluyendo a los que no tenan Estado, punto sobre el que gustaba citar este pesaje de Marx:

La nacionalidad del obrero no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, es el trabajo, la esclavitud libre, el automercadeo. Su gobierno no es ni francs, ni ingls, ni alemn, es el capital. Su aire nativo no es ni francs, ni alemn, ni ingls, es el aire de la fbrica. La tierra que le pertenece no es ni francesa, ni inglesa, ni alemana, est a unos cuantos pies bajo el suelo. (Crtica de El sistema nacional de economa poltica de Friedrich List)

Esto obviamente tambin contribuy, sobre todo desde el momento en que tom como bandera la Rossa Luxemburgo antinacionalista, sobre la que lleg a escribir:

Condenara asimismo Rosa la deriva del trotskismo hacia las tesis de Giuspeppe Mazzini: "un estado para cada nacin, una sola nacin para cada estado".

Esta dedicacin autodeterminista del leninismo le hace el juego claramente al imperialismo interesado en reducir, fragmentar o borrar del mapa cuantos estados pueda, a fabricar los llamados "estados fallidos" en favor de la penetracin de sus empresas, capitales, fuerzas militares o paramilitares, etc. Simplemente le sale ms barato que tener que dar su parte del expolio de materias primas, petrleo, oro, diamantes o coltan, a las lites militares o dictatoriales gobernantes en esos pases de frica y Oriente, todo ello en un nuevo movimiento neocolonial, salvaje, brutal, que hace de los imperios jurdicos britnicos, francs, holands, poco menos que instituciones filantrpicas que ponan tierras en regado, construan ferrocarriles y educaban a los hijos de las lites complacientes en sus universidades metropolitanas.

Pero podis seguir defendiendo el derecho a la autodeterminacin de los pueblos, en seguimiento de cualesquiera entidad, grande o pequeas, rica o campesina, cualesquiera sea su carcter de clase, de la lite burguesa o pequeoburguesa que levante una bandera con el tringulo irredentista cerca del mstil, en cualquier circunstancia, aunque destruya estados multitnicos, en trance de destribalizacin, sin importar las consecuencias de genocidio mutuo, de limpieza tnica, de destruccin de familias mixtas: todo eso no importa para una supuesta izquierda que ha sustituido al "proletariado" como agente de la revolucin, por los "pueblos" siempre y cuando no se trate del "pueblo del estado", a la sazn, como casi todos los antiguos europeos, concepto ms cvico-democrtico, "ciudadano" que "nacional" dicho en sentido etnico-lingistico! Sin duda este tipo de "pueblos", britnico, italiano, belga, espaol, francs, ruso, se halla mas abocado a ejercer un patriotismo o nacionalismo agresivo, chovinista, jingosta, que el irredentismo nacionalista de los pueblos sin estado. Bien est, para quien lo crea, para los que creen estar en 1914, mientras los nacionalistas burgueses o pequeoburgueses les dejen meter cuchara y les sigan el juego al desorientado leninismo que les allana camino, aunque la experiencia ltima de nacionalistas vascos, croatas, serbios, catalanes, kosovares, kurdos, den cuenta de justamente lo contrario!

No hay que decir que nuestros debates fueron intensamente cmplices y fraternales, y los acuerdos eran tan importantes como los desacuerdos, que no eran pocos. Jos Mara aceptaba que el legado de Rosa formaba un entramado muchsimo ms amplio, que sobre el tema exista una bibliografa considerable (ah est todo lo escrito por Michael Lwy sobre la cuestin). Tambin tena que aceptar que Rosa no represento jams una vocacin antipartidaria ya que, por ms que critic furibundamente el centralismo y la burocracia socialdemcrata, que denost algunas aspectos de la actuacin bolchevique al principio de la revolucin, Rosa haba sido socialdemcrata germana y polaca, y cofundadora de los partidos comunistas de Alemania y Polonia. Habra que aadir que en el funcionamiento del sector luxemburguista liderado por Leo Jogiches, la disciplina era algo tan fundamental como lo pudo ser para Lenin.

Algunas de estas controversias fueron llevadas por Jos Mara a sus pginas, primero en http://www.nodo50.org/reformaenserio/, y en fechas ms recientes en IRA y LUX, que presentaba as:

En realidad es un verso del poema de Gabriel Celaya, "Espaa en marcha", bien conocido y memorable cantado por Paco Ibez: "...Ira y luz, padre de Espaa, vuelvo a arrancarte del sueo, etc." Me pareci un par de actitudes irreemplazables, cundo hay motivos para ellas, sobre todo se hallan un grado ms hacia all que la Indignacin y acaso otro tambin ms all de la conseja de Gramsci para el intelectual comunista: entender, traducir, decir.

Con todo, esa equidistancia, esta "Ira" intelectual, est mas cerca de la Democracia y de la cuestin social que de ningn otro lugar o acomodo, adems de en Espaa, sin orgullo pero igualmente sin mala conciencia. Como dira mi amigo Pepe F.: "pues lo mismo pero con la vena (del cuello) gorda". Que motivos hay: o no?

Profundamente conmovido, tras recibir la triste noticia de su fallecimiento he entrado en su blog IRA y LUX, donde veo que Un saludo y espero retomar esta publicacin a la mayor brevedad Haca bastante tiempo que arrastraba una enfermedad, la misma que ha acabado con un camarada, un militante obrero de los de siempre, un autodidacta que supo defender y honorar su libre pensamiento.

Fuente: http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/43759-adi%C3%B3s-a-jos%C3%A9-mar%C3%ADa-delgado-poumista-y-luxemburguista-sevillano.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter