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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2013

El Salvador
Los Acuerdos de Paz, 21 aos despus de la finalizacin del conflicto armado

Rudis Yilmar Flores
Alainet


El debate de la transicin de posguerra en El Salvador contina abierto, veintin aos de iniciado este proceso. Uno de los aspectos cruciales de la discusin es la dimensin democrtica de esta transicin, en todo caso se pens que si se daba esta transicin, esta deba ser necesariamente democrtica, pero la realidad demostr que no se trataba de algo mecnico que nos conducira a un rgimen de estas dimensiones.

Un elemento clave en la discusin y en el discurso sigue siendo que los acuerdos de paz pusieron fin al conflicto armado que generaron cambios en las viejas estructuras del Estado y se crearon nuevas instituciones. Ejemplo de ello fue la desaparicin de los cuerpos represivos de seguridad como la Guardia Nacional, Polica de Hacienda, Polica Nacional, los batallones de reaccin inmediata, la reduccin del ejrcito, la creacin de una nueva doctrina militar y surgieron la Nueva Polica Nacional Civil, El Consejo Nacional de la Judicatura, el Tribunal Supremo Electoral, el Foro Econmico Social que en los sucesivos gobiernos de derecha lo desaparecieron y un elemento importante fue la conversin del ejrcito guerrillero en una institucin poltica que gan las elecciones presidenciales en marzo del 2009.

Si estos cambios son importantes, no fueron suficientes para rebasar las causas que generaron el conflicto armado que gnero ms de 70 mil muertos y 100 mil desaparecidos, el tema econmico social sigue siendo el indicador que mide el nivel de democratizacin que vive el pas y la falta de concertacin en grandes temas como la reduccin de la pobreza.

Hay un elemento que adquiere gran trascendencia y que el proceso de transicin democrtica no ha logrado resolver es el problema de la exclusin social, la mala distribucin de la riqueza, la falta de empleo, de una vivienda digna, educacin y que en los ltimos aos ha provocado un auge mayor de la violencia en sus distintas manifestaciones en el seno de un orden social que le da la espalda a la gran mayora de la poblacin en sus propios intereses.

En cierto modo, El Salvador en los ltimos tiempos debi perder la brjula en el tema del cumplimiento de los acuerdos de paz, ya que estos fueron suscritos como un requisito imprescindible para avanzar en los nuevos propsitos de la democratizacin social y poltica del pas, pero a estas alturas existe un dficit en su cumplimiento segn lo pactado en Chapultepec y Nueva York.

La democracia misma pierde vitalidad cuando se trata de mejorar las condiciones de vida de la poblacin. Por eso la tarea es, avanzar hacia una Democracia de Ciudadana. Lo anterior consiste en organizar a la sociedad para asegurar y expandir sus derechos. Es necesario, para ello, una Democraticidad del Estado: esto es el grado en que el Estado ha organizado las relaciones sociales.

El pas atraviesa un momento bastante difcil, con una serie de fisuras que reflejan un alto grado de conflictividad social y una clara ampliacin de la brecha entre ricos y pobres.

En este contexto es importante reflexionar sobre el comportamiento que ha tenido el pas y la configuracin de la transicin que hoy vivimos desde sus dimensiones econmicas polticas y sociales.

Los ltimos 20 aos que fueron gobernados por el partido Alianza Republicana nacionalista (ARENA), Y bajo la doctrina neoliberal comenzaron a implementar una serie de medidas antidemocrticas tales como el ajust estructural, que propicio la reduccin del gasto pblico en las reas sociales y una serie de procesos de privatizacin que generaron, un aumento en los niveles de desempleo y provocando un xodo masivo de salvadoreos a otras partes del mundo y de manera particular hacia los Estados Unidos en busca del sueo americano.

El modelo econmico implementado en 1989, con la llegada del presidente Alfredo Cristiani al poder por medio del partido ARENA, comenz toda una etapa de reformas neoliberales que condujeron al pas a una polarizacin sin darle soluciones concretas a los problemas que dieron origen al conflicto armado.

Un aspecto de dichas polticas, es haber delegado las funciones del Estado a la clase empresarial, y esto provoc que durante los ltimos 20 aos se diera una ausencia completa de las funciones del Estado en resolver los problemas del pas.

Las medidas antidemocrticas de los ltimos cuatro gobiernos desde (1989- 2009), establecieron una amplia brecha entre ricos y pobres, se generaron procesos de privatizacin en varia fases desde aquellos activos que no prestaban precisamente un bien pblico como las cementeras, los hoteles, puertos y aeropuertos y una segunda fase en la que se vendieron las empresas generadoras de energa elctrica las telecomunicaciones y las pensiones, actualmente est en discusin la privatizacin del agua y la salud, tambin en el ao 2001 se produjo el proceso de dolarizacin de la economa que beneficio a las transnacionales y los sectores empresariales en detrimento de las mayoras que comenzaron a pagar los costos de la dolarizacin al incrementarse de manera vertiginosa el costo de la vida y una cada de los salarios.

La realidad de los salvadoreos se volvi muy compleja ya que las necesidades ms sentidas de la poblacin no se logran resolver, esto necesariamente conduce a los sectores populares a una lucha permanente por la reivindicacin de sus derechos y la respuesta de manera inmediata de los ltimos dos gobiernos ha sido la criminalizacin de los movimientos sociales a partir de la creacin de nuevas leyes como la ley antiterrorista y los planes mano dura y sper mano dura y el surgimiento de los juzgados especializados o blindados como las nuevas formas de represin del estado.

La tarea de la construccin de la democracia es una tarea pendiente de los acuerdos de paz y retoma mayor auge con el gane electoral de la izquierda el 15 de marzo de 2009, representada por el FMLN, por considerarse como el triunfo del pueblo y donde el estado de privilegios de que gozaba la derecha tienden a desaparecer y el nuevo gobierno debe seguir contemplando en la agenda el trato preferencial por los pobres.

No cabe duda, existe una deuda histrica con el pueblo salvadoreo y su democracia, ahora se le presentan nuevos escenarios y nuevas formas de lucha ante la nueva realidad que vive el pas y el mundo, aun cuando la izquierda gobierne es necesario romper los viejos esquemas de dominacin y de explotacin de la clase empresarial que hoy en da siguen vigentes y que se niegan a aceptar que el mundo cambio.

Rudis Yilmar Flores es Profesor Investigador de la Universidad de El Salvador, Facultad Multidisciplinaria Orienta (San Miguel). Miembro del Comit Directivo de la Asociacin Latinoamericana de Sociologa, Secretario de la Directiva de la Asociacin Centroamericana de Sociologa, miembro de la Asociacin Salvadorea de Sociologa.


Fuente: http://alainet.org/active/60992


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