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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2013

Huele a podrido en el Reino de Espaa

Carlos Martinez
Rebelin


El PP, su Gobierno, la oligarqua derechista que nos domina, si algo est tratando de imponer, es que la justicia ya no sea igual para todos y que hay personas destinadas a dominar y enriquecerse pues su pertenencia a la clase pudiente y propietaria les otorga la capacidad exclusiva de hacerlo. Es decir desde su preeminencia de clase el dominio total.

Es adems una oligarqua que esta imponiendo un rgimen patricio que otorga poderes por encima de los dems a la aristocracia econmica dominante. Si se dan casos de corrupcin poltica y abuso de poder, no va con ellos ni ellas. Si se cometen crmenes de trfico y mueren personas a manos de uno de ellos, se le tolera y exculpa y encima se hace de ese loco del volante un hroe. Si se adquieren viviendas ostentosas y muy caras, excesivamente caras, todo el mundo tiene derecho a ir de vacaciones a Marbella, es la respuesta. Ademas como muchos de ellos proceden de familas acaudaladas pues Ese es el PP, chulo, prepotente autoritario y arrogante. Con la arrogancia de los caciques, el autoritarismo de los jefes provinciales o nacionales de FET y de las JONS, con el aire despreciativo de las marquesas con mantilla acudiendo a misa de doce, seguidas por sus criadas, nos miran por encima del hombro y sonren.

Pero es que en este reino bananero y provinciano, adems hay que sufrir a un rey, cazador de diversas espacies protegidas, decrepito y vividor. Un rey con una amante alemana y aristcrata con extraas relaciones e intereses econmicos. Un yerno a punto de demostrarse ya lo chorizo que puede ser. Una princesa heredera consorte, desconocida a base de operaciones de cruja esttica que hemos pagado entre todas y todos con un silencio papanatas que ha parido unas hijas -nietas del heredero de Franco- que encima no pueden llegar a reinas pues la Constitucin se lo impide por ser mujeres. Esperamos una nueva Constitucin restaure la igualdad ante la ley.

Los derechos sociales en almoneda y listos para ser privatizados es decir convertidos en negocio de los amigotes del poder o el poder mismo y la mayor transferencia de rentas de la Espaa contempornea de pobres y trabajadoras y trabajadores hacia los ricos, es decir el robo masivo de dinero de los que trabajan y crean as como de las y los pensionistas en favor de los que detentan la riqueza o la administran a cambio de sueldos y beneficios esos si, no congelados.

Frente a esto, uno que se cree el Tribuno de la Plebe, Rubalcaba, en el que no cree la plebe ni esta necesita ya de tribunos. Con un discurso a rastras de las reivindicaciones sociales y sindicales, pero de cuya honradez y compromiso ya nadie cree, pues han sido engaados mil veces y no cuestiona los dos temas creo fundamentales, como son la deuda pblica y quien y como se paga o no se paga y la Unin Europea, es decir si esta Europa neoliberal que el ha contribuido a crear, nos sirve o no.

Los sindicatos mayoritarios acusan el desgaste de las maquinaciones en su contra y contemplan como se les ningunea en lo legal mermando sus competencias y capacidad de intermediacin, adems de sufrir una inmisericorde campaa en su contra curiosamente apadrinada por corruptores y corruptos del poder o cercanos al poder. Los sindicatos minoritarios, acostumbrados a las privaciones luchan en la medida de sus fuerzas, pero en demasiadas ocasiones el objetivo de sus criticas es la competencia sindical y no el enemigo patronal. Vivimos tiempos de buscar la UHP cueste lo que cueste. Todas estas situaciones y ataques merman la capacidad de respuesta y se crea a veces una situacin de impasse como la de estos das, que esta posibilitando la profundizacin de la ofensiva neoliberal. Hay que reaccionar masivamente y ya.

Hay sin embargo muchas huelgas y manifestaciones locales. Protestas ciudadanas ante el deterioro de la sanidad y de la educacin pblica. Pero junto a estos picos de conflictividad social, tambin fatalismo y resignacin e impotencia en ocasiones acerca de como movilizar. Muchos fuegos si, pero a veces dispersos y poco coordinados y excesivo miedo a los bomberos. Tras las huelgas generales hay que ver que se hace y como se revitaliza la contestacin generalizada.

Vivimos en un estado autoritario. El Reino de Espaa es un reino autoritario, en el que hay que ser ya rico, para ir a pedir auxilio judicial o proteccin judicial frente a las arbitrariedades. La polica acta con impunidad en las protestas sociales y sindicales, hay casos de abusos policiales, hay interrogatorios aleatorios e intimidatorios y el Ministro del Interior se permite decir que nos va a reeducar a los y las activistas sociales y sindicales a base de multas gubernativas. Los Ayuntamientos van a ser mutilados en su composicin democrtica y encima, ellos los de Grtel, los de Barcenas se atreven a decir que es para ahorrar. La realidad plurinacional de los pueblos ibricos de Extremadura haca el este, es negada y ahora lo prximo ser recentralizar y volver a la Espaa una, con la que soar Jos Antonio Primo de Ribera.

Los mercados no necesitan de la democracia, por eso Attac con gran precisin habl de la dictadura de los mercados -que existe y es real pero hemos pasado ya a una dictadura poltica que de forma inexorable se va conformando. Porqu el problema no son solo los recortes y las privatizaciones, no, tambin lo es la perdida de la igualdad. Las y los ciudadanos de este reino no somos iguales, ni en derechos ni en deberes. La falta de rigor y veracidad informativa y la manipulacin masiva casi total que sufrimos, es fruto del pensamiento nico impuesto por los liberales autoritarios y los amos del capital. Es que el neoliberalismo esta produciendo ha producido grandes cambios culturales y esos cambios eran necesarios para imponer su crisis y gracias a su crisis explotar, robar y desahuciar con total impunidad a las clases populares.

La Unin Europea tampoco es un dechado de democracia, pues en ella mandan una casta de eurcratas no electos, que dictan normativas siempre en favor de los poderosos y las transaccionales, jams en favor de los pueblos. Por eso en la lucha que estamos llevando en el reino podrido, ya ni siquiera contamos con Europa. La Europa antifascista ha sido secuestrada por una turba de mercaderes y unos burcratas sin legitimidad ninguna.

A pesar de todo resistimos. Hay mil intentos de forjar la unidad y los frentes del pueblo y de las clase trabajadora contra a la falsa democracia patricia y el inservible tribuno de la plebe no reconocido. Hay llamamientos y referentes auto-ofertados. Sobran encuentros y reuniones o tal vez no y soy injusto conmigo mismo. Faltan huelguistas, manifestantes y ocupantes. Hay mucho llamamiento y poca audiencia. Tal vez ese es el momento que debemos vivir y superar. Pero mientras averiguamos si son galgos o podencos, ellos, los de arriba, preparan el ataque sobre las pensiones, eliminan subsidios de supervivencia, privatizan la salud y convierten lo publico en su negocio.

Hace falta la convergencia y el actor poltico Pero que la lucha institucional y demoscopica no nos haga perder de vista la imperiosa necesidad de volver a saltar a la calle y a las carreteras.

La unidad y la confianza solo se forjar en la lucha social. En las salas de juntas podemos discutir y enfrentarnos antes de ponernos de acuerdo y eso es lo que hace falta un gran acuerdo de las y los de abajo. Una nueva forma de hacer y entender la poltica, sin las zancadillas y los codazos, pero tampoco sin el insulto el menosprecio y el dogmatismo.

Creo que las fuerzas polticas y los actores polticos debieran aprender de los movimientos sociales. De hecho el nuevo relato ha surgido de los movimientos sociales exclusivamente y en su seno, pues sin elecciones a la vista y como profesin, se ha tenido la posibilidad de analizar la fase actual del capitalismo y de su critica pasar a proponer alternativas. Tambin alternativas europeas y a nivel continental tal y como ya trabaja y llama la Alter Summit de la que ya os he escrito y os recomiendo leis sus propuestas. La Cumbre Social y otras plataformas y asambleas se deberan adherir y acompaar su movilizacin europea del 13 de Marzo.

Vale la pena no callar, ni consentir. Creo que con fuerza debemos exigir la dimisin del gobierno. El encuentro de las fuerzas sociales y la construccin entre partidos y movimientos de la Coalicin imprescindible para alcanzar el gobierno y conseguir el poder para que el poder popular no vuelva a ser secuestrado. En lugar de vivir en un reino podrido, vale la pena alumbrar un poder ciudadano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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