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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2013

El progreso que contamina y mata, no es progreso
Las contra caras del modelo

Indymedia Argentina


La reciente publicacin de un informe de la ctedra de Alergia e Inmunologa del Hospital de Clnicas de la Universidad Nacional de Crdoba (UNC), que arroja la escalofriante cifra de que el 51% de lxs vecinxs de un barrio de la localidad cordobesa de Alta Gracia, tendran afecciones vinculadas a la aplicacin de agroqumicos, puso nuevamente en tapete la tensin entre el negocio de los agro negocios y la salud humana. En Argentina se cultivaron en el ao 2011 unas 23 millones de hectreas con semillas transgnicas, trayendo consigo una aplicacin inusual de 300 millones de litros por ao de agroqumicos que ponen en riesgo la salud de ms de 12 millones de personas en la Argentina. A la par del crecimiento del fabuloso negocio, que queda en pocas manos -pool de siembra-, la contracara de este modelo es el incremento de las enfermedades y muertes producidas por la aplicacin de agroqumicos.

En los ltimos aos y como reaccin al silencioso genocidio, las comunidades han ido organizndose y presentando distintos niveles de resistencia al modelo transgnico. A la fecha, este movimiento tiene como victoria parcial el haber logrado el fallo de culpabilidad en la justicia cordobesa de un productor y un aeroaplicador que violaron las restricciones de pulverizacin en barrio Ituzaing.

El negocio

Con un precio de la soja por tonelada de $ 1.880.- y con la perspectiva alcista del precio de los granos de maz, trigo, girasol, sorgo, la economa argentina parece tener la gallina de los huevos de oro.

Con la incorporacin del transgnico en la argentina a mediados de la dcada de los 90, el campo argentino duplic su produccin de granos. En la actualidad es el tercer exportador a nivel mundial de soja. Este dato queda reflejado en un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario de mayo de 2012 (Productores de soja a nivel mundial (Datos a Set. 2011 USDA): 1) Estados Unidos: 90 millones de tn, 2) Brasil: 75 millones de tn, 3) Argentina: 49 millones de Tn anuales, 4) China: 18 millones de Tn anuales. Total Mundial: 264 millones de Tn.)

El 96% de este grano cultivado en nuestro pas se exporta bajo la forma de poroto, harina o pellets, aceite o biocombustibles. Siendo en este esquema el biocombustible un gran negocio ya que reporta ingresos por u$s 1300.- millones al ao.

El biodiesel puede elaborarse con cualquier tipo de oleaginosa, como la colza, palma, jatropha pero en la Argentina no hay produccin a escala que lo haga rentable salvo con soja, dice en su informe Julio Calzada, director de Informaciones y Estudios Econmicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Segn un informe de la Asociacin de Importadores y Exportadores de la Repblica Argentina ( AIERA) en el ao 2011 de las 25 empresas que ms vendieron fuera del pas 12 fueron vinculadas a la exportacin de granos ( oleaginosas y sus derivados), del resto del segmento 6 estn vinculadas a la venta de petrleo y gas, 2 a la comercializacin de productos de minera, mientras que solamente 5 estn vinculadas con bienes industriales ( 3 de autos, 1 de tubos de acero y 1 de aluminio). stas 25 empresas generan ms de la mitad de las exportaciones de nuestro pas, quedando a las claras la alta concentracin del mercado en pocas manos y el gran negocio que significa el modelo transgnico.

Superficies con Organismos Genticamente Modificados

La superficie total cultivada con transgnicos (Organismos Genticamente Modificados, OGM) en la Argentina en el perodo 2011/2012 fue de 23,6 millones de hectreas, unas 0,8 millones de hectreas ms que en la campaa anterior (equivale a un aumento de 3,2%). Con el 15% de la superficie global de organismos genticamente modificados (OGM), Argentina es el tercer pas productor de transgnicos, despus de Estados Unidos y Brasil, afirma en su estudio ArgenBio Minagri.

En 2011/2012 casi el 100% de la superficie de soja fue sembrada con soja tolerante al herbicida glifosato (18.800.000 has.), mientras que el maz transgnico ocup el 92% del rea destinada a maz (4.200.000 has.) y el algodn genticamente modificado ocup el 100% del rea total del cultivo (575.000 has.). De este algodn, el 12% (69.000 has.) correspondi a algodn tolerante a glifosato y el 88% a variedades de algodn con dos caractersticas acumuladas (tolerancia a glifosato y resistencia a insectos, 506.000 has.). Con respecto al maz, en 2011/2012 Argentina sembr maz con caractersticas acumuladas (resistencia a insectos y tolerancia a herbicida) en 2,4 millones de has., o sea el 57% del total. El resto de la superficie de maz correspondi a maz resistente a insectos (1,4 millones de has., o sea el 33% del rea total de maz) y tolerante a herbicida (400.000 has., el 10% del total de maz).

Como se podr observar con los datos brindados hasta aqu, para garantizar el nivel de productividad de esta modelo es necesaria la aplicacin a gran escala de millones de litros de agroqumicos que permitan garantizar el rinde de los cultivos.

Los beneficios obtenidos en el ao 2011 en el caso de la soja tolerante a herbicida, el valor bruto de los beneficios obtenidos por la reduccin de costos fue de 3.518,66 millones de dlares y por la expansin de la superficie cultivable, de 61.917,15 millones de dlares. En cuanto a la distribucin de estos beneficios, 72,4% fueron a los productores, 21,2 al estado nacional a travs de las retenciones y otros impuestos y el 6,4% restante a los proveedores de las tecnologas (semillas y herbicidas, distribuidos aproximadamente en partes iguales). En el caso del maz, los beneficios acumulados se distribuyeron en un 68,2% para los productores, 11,4% para el estado nacional y 20,4% para los proveedores de tecnologas (con el grueso, un 19%, para el sector de los semilleros). Finalmente, los beneficios en el caso del algodn fueron mayoritariamente a los productores (un 96%), con un 4 % para los proveedores de las tecnologas (3% a los proveedores de semillas y el resto a los de agroqumicos). Fuente: INTA (SIGMA)

Nota: La estimacin de los beneficios mencionados se ha realizado en base a un modelo matemtico desarrollado por el INTA (SIGMA), el cual utiliza informacin obtenida a partir del Estudio del Perfil Tecnolgico del Sector Agropecuario Argentino, complementado con informacin del MAGyP, ArgenBio, INDEC y FAO.

Nuevos sectores disputan el mercado

En nuestro pas en el 2010, ms del 50 % de la produccin de soja estuvo controlada por el 3% del total de productores, a travs de extensiones de ms de 5.000 hectreas, segn el informe Produccin de soja en las Amricas: actualizacin sobre el uso de tierras y pesticidas del Centro para la Bioseguridad de Noruega. Este estudio revela cmo en la prctica nos encontramos que ante el aumento de la superficie de produccin de transgnicos, la relacin con el incremento de productores es inversamente proporcional. A este dato debemos agregar la incorporacin o mayor disputa del mercado entre grandes empresas multinacionales que ya tienen en marcha el desarrollo de nuevas plantas de tratamiento y acopiadoras de granos.

El Plan Estratgico Agroalimentario 2020

En base a las perspectivas del negocio, son muchos los sectores monoplicos a nivel mundial que han puesto su vista en la Argentina y pretenden ampliar sus bocas de recoleccin. En los ltimos meses, la empresa Monsanto anunci va la presidenta Cristina Fernndez, la ampliacin de sus instalaciones en la regin, y la construccin de una de las plantas de acopio de semillas de maz ms grandes del mundo en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas.

Por su parte la Ministra de Industria Dbora Giorgi anunci que Monsanto invertir otros 180 millones de pesos en dos centros experimentales para continuar los procesos de estudio que hacen que la Argentina lidere en Amrica Latina el tema de patentamiento de elementos biogenticamente modificados. Con estas declaraciones se comunicaba el avance en la nueva y polmica Ley de semillas.

Pero no es tan solo esta empresa, vinculada a la industria armamentista, la que ya est llevando adelante sus proyectos. La multinacional de origen Suizo SYNGENTA anunci en julio de este ao la inversin de $ 800 millones en la provincia de Crdoba, concretamente en Villa Mara, para la produccin de un milln de bolsas anuales de maz y girasol para exportacin.

A este listado de empresas vinculadas a los agro negocios hay que sumar Cargill, Aceitera General Deheza, etc., un puado de grandes empresas que marchan el ritmo de produccin y agenda poltica en nuestro pas, poniendo como valor principal las ganancias del sector sin importar los daos en la salud que estas actividades traen indudablemente.

La salud en cuestin

En los ltimos aos y a partir de la actitud de denuncia emprendida por las madres de barrio Ituzaing, distintos sectores de la sociedad continuaron tomando conciencia respecto de los daos que trae para la poblacin y el medio ambiente en general este modo de produccin de cultivos.

Nombres como glifosato, endosulfn, DDT, 24D, Clorpirifs, etc. dejaron se ser extraos al vocabulario de denuncia de los pueblos que padecen la aplicacin de estos insecticidas-acaricidas rganos-fosforados, y comenzaron a ser centro de la imputacin de los causantes de los elevados tasas de cncer, malformaciones congnitas y muertes de los habitantes de los pueblos fumigados.

Un informe dado a conocer a inicios del 2012, por Mdicos de Pueblos Fumigados, basado en informes de oficinas del registro civil de distintos pueblos donde la poblacin est expuesta sistemticamente a fumigaciones, revela que casi el 30% de las muertes se producen por cncer, mientras que en otras zonas del pas ese nmero no llega al 18%, siendo la primera causa de muerte los problemas cardiovasculares.

Para Medardo vila, integrante de Mdicos de Pueblos Fumigados, este aumento: es correlativo en el tiempo con el aumento del uso de los agrotxicos y el factor ecolgico actuando en el medioambiente es principalmente la presencia de estos contaminantes.

En barrio Ituzaing la estadstica de muerte por cncer es del 33%, registrndose en una poblacin de 4mil personas ms de 220 casos de cncer. Esta cifra supera a la media del pas, pero se repite en las zonas donde la fumigacin esta presente.

Durante el juicio por fumigacin en barrio Ituzaing, el Dr. Andrs Eduardo Carrasco dej en claro ante el tribunal que el glifosato: no es biodegradable y agreg hay estudios que comprueban que se mantienen incluso en las napas de la tierra, el glifosato pasa a la sangre y a las vas respiratorias. Pasa donde quiere y parte de lo que entra nunca sale.

Siguiendo con su declaracin, asever que para l las sospechas son suficientes para aplicar el principio precautorio, creando al menos espacios de seguridad. Es un viejo principio de la deontologa mdica. Ante la sospecha, uno tiene que prevenir, no puede esperar a la certeza explic el mdico y ms tarde continu mi sospecha me llev a la investigacin, es difcil creer que los relatos de vida que uno escuch no tuvieran un sostn de veracidad. La sospecha me llev a ver si yo poda explicar con mis sencillas tcnicas lo que estaba sucediendo.

Su declaracin fue contundente El glifosato es un veneno porque mata organismos vivos. No slo mata plantas sino tambin clulas vivas de humanos y animales.

En una declaracin conjunta entre Madres de barrio Ituzaingo y el Colectivo Paren de Fumigar de Crdoba das antes de concluir el juicio por contaminacin se dejaba bien en claro la postura acusatoria: Desde hace ms de 10 aos ciudadanos del interior del pas denuncian que las fumigaciones los enferman; a la par que el agronegocio se expande ms y ms sobre la base de un modelo de agricultura txica con semillas transgnicas, un sistema que consume cantidades crecientes de venenos y que en este ultimo ao utilizo 370 millones de l/kg de diversos venenos (68% glifosato). El gobierno nacional y los gobiernos de muchas de las provincias del pas, impulsan con entusiasmo este modelo, negando sus efectos txicos, a pesar de contar, ante sus propios ojos, con la evidencia de las consecuencias que producen sobre la vida y la salud de su poblacin.

Otra valiosa declaracin durante el juicio fue la del Ingeniero Javier Souza, quin explic que Argentina asiste a un modelo productivo de monocultivo. Se sabe que los monocultivos son insustentables. Afirm que se estn alterando los ciclos biolgicos a partir de insumos externos: insecticidas, pesticidas y fertilizantes. A su vez, la dependencia del modelo productivo de estos insumos se agudiza a causa de la prdida de nutrientes de la tierra, explic el experto.

El ingeniero Souza es parte del Convenio de Estocolmo, organismo que nuclea a ms de 120 pases del mundo, en el cual se llega a consensos respecto a cules qumicos deben ser retirados del mercado por ser perjudiciales para la salud y el ambiente. Explic que el glifosato est siendo investigado para que se lo declare C.O.P. (Contaminantes Orgnicos Persistentes).

La importancia de todo lo expuesto por cientficos, mdicos, y profesionales vinculadxs a la salud en el juicio a la fumigacin en barrio ituzaing, hace hoy a un importante registro histrico de esta problemtica en el pas, ya que es la primera vez que quedan testimoniadas ante un estrado las certezas de la ciencia respecto de las graves consecuencias en la salud del avance del modelo de siembra de organismos genticamente modificados.

El fallo condenatorio del Tribunal sobre el agricultor Francisco Parra y al piloto aeroaplicador Edgardo Pancello, de tres aos de prisin condicional no efectiva por violacin de la Ley de Residuos Peligrosos (24.051), dej un antecedente importante a instancias de un nuevo juicio (causa madre) donde entre otras cosas se buscar determinar la relacin causa/efecto entre las fumigaciones y las enfermedades y/o muertes en barrio Ituzaing.

Para esta causa ya suman nueve los imputados, entre ellos seis ingenieros agrnomos, a los cuales se los acusa por contaminacin ambiental dolosa, y los ya condenados en la sentencia del primer juicio de agosto de 2012, el agricultor Francisco Parra, el piloto aeroaplicador Edgardo Pancello y el productor absuelto Jorge Gabrielli.

El modelo en el banquillo de los acusados

Como expresin de la relevancia de la resistencia, lucha y toma de conciencia de la gravedad de las fumigaciones y la presin que sta genera sobre el sistema poltico y judicial, hace pocos das se anunci que en febrero de 2013 tendr inicio un nuevo juicio por contaminacin dolosa en Colonia Tirolesa, otra localidad cercana a la capital de Crdoba.

En esta causa se lo acusa a Nestor E. Conci de realizar fumigaciones a un lote sembrado en esta oportunidad con papa, pero generalmente ocupado por soja, en la zona de Colonia Tirolesa, con el producto Engeo de Syngenta; un insecticida a base de thiametoxan y lambdacihatina (neonicotinoide + piretroide) de categora 2 (moderadamente peligroso para la salud); aplicado con un equipo terrestre de arrastre.

La denuncia data de noviembre del 2008, y la fumigacin se realiz al costado este del campo mencionado, a escasos 20 metros del sembrado, donde existe una zona poblada y habitada por familias de la localidad.

All se fumig violando el retiro establecido por la Ley provincial 9164. Se estuvo realizando la aplicacin desde la hora 11 de la maana hasta las 18 hs, con 26,5 de temperatura, hubo mucho viento todo el da y a las 12.45hs se registr un intenso viento del oeste de 65 km/hora; Conci continu con la fumigacin; violaba la distancia a la zona poblada, la temperatura recomendada y el viento que fue muy superior a los 5 km/h aceptables como buenas prcticas para cualquier aplicacin de agrotxicos.

Durante estos aos y como forma de frenar la peligrosa actividad, en distintas localidades de Crdoba, el pueblo fue buscando y encontrando formas de organizacin y resistencia. Como expresin de la misma se fue pugnado, con distinta suerte, por la aprobacin de ordenanzas que restrinjan la aplicacin de agrotxicos en cercana de lugares poblados. La ordenanza de Alta Gracia es uno de los mayores logros del movimiento, ya que prohbe la fumigacin a 1500 metros de zona urbana. A la fecha, son 18 las localidades cordobesas que tienen ordenanzas que limitan la pulverizacin con distintos niveles de restriccin.

La resistencia ha echado a andar

Este ao se vivieron en Crdoba significativas e histricas movilizaciones en defensa de la soberana alimentaria, el fin de las fumigaciones y el respeto por la vida. Primero el apoyo de miles de cordobesxs en las calles para exigir justicia para las madres de Barrio Ituzaing y luego para repudiar la instalacin de Monsanto en Malvinas Argentinas y su smil SYNGENTA en Villa Mara.

Lo que pareca un imposible hace un par de aos comenz a aparecer y a consolidarse: una sociedad que se pronunci masivamente, teniendo en este ltimo trimestre como mxima expresin la resistencia contra Monsanto.

Malvinas Argentinas es una localidad a 15 km del centro de la ciudad de Crdoba, la misma es la tpica ciudad dormitorio de familias pobres y trabajadoras, rodeada de campos con distintos cultivos y con una parte de la misma atravesada por la ruta provincial 19. Esta senda es una arteria importante del pulmn transgnico ya que conecta Crdoba con Santa Fe.

Es all donde Monsanto pretende instalar su planta, y todo el poder poltico provincial, municipal y nacional hace su juego para garantizar que la semillera monoplica eche sus races. Curioso escenario se plantea donde sectores K (gobierno nacional), delasotistas (gobierno provincial) y radicales (gobierno municipal) muestran un nivel de acuerdo y articulacin para limpiar el camino y coronar el 2014 con la inauguracin de la planta.

Pero el camino esta mellado de conciencia y organizacin de vecinxs del pueblo que nucleadxs en la Asamblea Malvinas lucha por la Vida han generado en tiempo record ms de una complicacin al armado poltico aparentemente infalible.

Con el correr de los meses todas las propuestas tendientes a generar una resolucin democrtica, entindase consulta popular, fueron rechazadas de plano por el Concejo Deliberante de Malvinas, mediando una represin para quienes protestaban en las afueras de municipio por parte de la polica de Crdoba y grupos que respondan al Intendente Daniel Arzani.

Otras de las vas donde se ha planteado la disputa es en el terreno jurdico donde los recursos de amparo para que no se avanzara con las obras de construccin de la planta fueron desestimados por el fiscal Anticorrupcin de Crdoba, Gustavo Hidalgo

La presentacin penal planteaba que los acusados (funcionarios provinciales y municipales) incurrieron en el delito de abuso de autoridad y violacin de los deberes de funcionario pblico al otorgar pre factibilidad a la radicacin y autorizar el inicio de las tareas preliminares a la construccin de la planta antes de que la firma hubiera completado los requisitos que fija la Ley General del Ambiente 25.675.

Pese a los reveses planteados, se contina exigiendo que se hagan pblicos los informes de impacto ambiental que a la fecha y con los plazos vencidos aun no han sido presentados por la Secretaria de Ambiente provincial, la cual autoriz la ejecucin de la 1era. etapa de la instalacin de Monsanto en Malvinas Argentinas.

Para el conjunto de las asambleas son necesarias polticas pblicas que consideren la importancia de resguardar el ambiente, polticas que limiten la codicia desenfrenada de los empresarios y sus socios, ya que consideran que: son estos empresarios y funcionarios quienes ven en el ambiente:un medio para reproducir rpida e ilimitadamente el capital, desconociendo los ritmos regenerativos de la naturaleza y generando daos ambientales cuyos costos sufren y pagarn toda la comunidad

La resolucin N 595 de la Secretara de Ambiente provincial abre nuevos interrogantes al respecto de la correcta ejecucin de los pedidos emanados de la misma, los cuales se desconocen a la fecha y que solicitan expresamente un plazo de 30 das para presentar los estudios de modelos de dispersin atmosfrica tendientes a obtener proyecciones de contaminantes en el ambiente, por ejemplo. Y 45 das para presentar los anlisis de agua correspondientes a la capa fretica inmediatamente aguas debajo del predio de emplazamiento del proyecto Entre otras indicaciones, tampoco se dio a conocer el Monto de la Inversin y el cmputo y presupuesto del proyecto.

Pero es en el escenario de disputa de la opinin pblica, donde el monopolio Monsanto ha encontrado un hueso duro de roer, ya que es all donde el Movimiento se ha presentado con un fuerte consenso en la poblacin.

Esta situacin ha generado que Monsanto deba invertir miles de pesos en pautas publicitarias, costosos viajes a periodistas, encargar encuestas telefnicas para conocer ms acabadamente su imagen en la ciudadana, adems de impulsar reuniones con equipos de distintas redacciones periodsticas para fijar su imagen benevolente.

El progreso que contamina y mata, no es progreso.

Ms all de que la semillera pueda ejecutar su obra, no hay dudas que no ser fcil para ningn gobierno, de ahora en ms, continuar con sus polticas transgnicas, sin que se encuentre con niveles mayores de resistencia al modelo.

Los puntos de reclamo planteados por las asambleas socio ambientales son el rechazo a las polticas extractivistas y productivistas como la agricultura transgnica y de agrotxicos, la megaminera y la minera de uranio y subrayan: repudiamos enrgicamente la instalacin de la planta de Monsanto en Malvinas Argentinas, como la de Syngenta en Villa Mara o la de Dow Chemical en el norte cordobs. Adems exigen que se respeten los derechos a la soberana popular del pueblo de Malvinas Argentinas que reclama por un plebiscito que decida si se acepta o no la instalacin de Monsanto en ese lugar. Y demandan un sistema productivo que integre a toda la poblacin, que redistribuya la riqueza que se genere, y que preserve la capacidad regenerativa del ambiente para que siga siendo fructfero para todo el pueblo que habita la provincia ahora y en el futuro.

Fuentes:

http://argentina.indymedia.org/news/2013/01/829339.php



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