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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2013

Acerca del centralismo democrtico y la subordinacion y constancia

Arturo D. Villanueva Imaa
Rebelin


La formulacin y explicacin vicepresidencial acerca del centralismo democrtico como la razn principal para fundamentar el cuestionamiento gubernamental y consiguiente alejamiento de Rebeca Delgado de la Presidencia de la Cmara de diputados, ha provocado innumerables reacciones tanto acerca del origen de la prctica y la verdadera significacin poltica, como de la pertinencia y justeza en su aplicacin en el caso especfico de la zarandeada diputada.

Al respecto, quisiera llamar la atencin acerca de tres aspectos que no deberan pasar desapercibidos, en vista de que estn ntimamente relacionados con el tipo de prcticas y acciones que una gran mayora de bolivianos esperamos se realicen como resultado del proceso de cambio y transformacin que, en este caso, estn relacionados con el debate interno y la democracia, y el tipo de comportamiento que se debera esperar de funcionarios pblicos y militantes, en el manejo de los asuntos pblicos.

En primer lugar, llama la atencin el concepto y enfoque del centralismo democrtico que el Vicepresidente Alvaro Garca utiliz, puesto que si bien puede ser asociado a las ideas que Lenin sostuvo antes y durante la revolucin bolchevique, como instrumento para promover el debate ms amplio y rescatar el aporte y pensamiento de todos los militantes revolucionarios; sin embargo, en los hechos ha sido asociado generalmente con la prctica estalinista de la poca (y tambin de otros regmenes), para imponer su criterio y deshacerse de militantes y compaeros dentro de su partido, que dio como resultado el aislamiento y castigo, e inclusive la desaparicin y muerte de muchos dirigentes y revolucionarios que formaron parte de la revolucin rusa de 1917.

Adicionalmente, el concepto de centralismo democrtico que fue utilizado por el Vicepresidente, est ntimamente asociado a la democracia burguesa representativa de mayoras y minoras que, se supone, el proceso de transformacin y cambio ha superado, para incluir la democracia participativa y comunitaria, donde lo que se privilegia no es la supuesta razn de la mayora, sino el debate, la propuesta y la bsqueda de consensos. Es decir, un centralismo democrtico que no sirva para excluir, discriminar y sectarizar, sino ms bien para abrir el debate, aportar ideas y construir consensos sobre la base de las mejores propuestas planteadas por el conjunto de miembros, organizaciones y sectores que componen, forman parte y construyen el cambio. El concepto de centralismo democrtico, basado en las mayoras y minoras, es pues, a pesar de su enorme gravitacin pasada como un aporte constructivo para enriquecer y profundizar los programas revolucionarios, una prctica que debera rescatar y asumir los avances en la propia democracia participativa y comunitaria que hoy buscamos construir ya no en aras del dominio de mayoras, sino en favor de los consensos y el rescate de las mejores propuestas.

Finalmente en tercer lugar, y habindose expresado aquella invitacin para abandonar y dejar el proceso a todo aquel militante que no est de acuerdo y comparta las reglas de juego del partido, debe mencionarse que este concepto de centralismo democrtico, evidentemente es ms acorde con aquel principio de subordinacin y constancia de los cuarteles (pero principalmente de regmenes y sistemas autoritarios, excluyentes y sectarios), donde las rdenes se cumplen y no se discuten, con lo cual no slo se burla el ms elemental y bsico principio de ejercicio democrtico, sino que se da paso ya no, ni siquiera a determinado tipo de dogmas o verdades que se tiene la obligacin de asumir como absolutas e incuestionables, sino a la imposicin de rdenes que anulan toda posibilidad de aporte, discusin y anlisis.

Aunque las consecuencias acerca de dicho discernimiento vicepresidencial (que siguieron a la molestia expresada pblicamente por el Presidente Evo Morales respecto del rol de Rebeca Delgado en la Presidencia de diputados), han sido muy elocuentes acerca del tipo de centralismo democrtico que se ejercit en este caso; valga el mismo para aprender y, en su caso, corregir prcticas que hacen a la esencia del militante revolucionario, aludido por el propio Vicepresidente. En otras palabras, que centralismo democrtico s, pero no as.


Arturo D. Villanueva Imaa es Socilogo boliviano. Cochabamba , Bolivia; Enero 17 de 2013.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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