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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2013

La farndula de Miami

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin-Universidad de la Filosofa


Lo que menos importa es cmo se llaman (o se hacen llamar) mientras cumplan su servil cometido de ser tteres de un proyecto en el que los egos ms mediocres sirven para recaudar poder y dinero oligarca. Son un ejrcito de individualismos daados severamente, por la ideologa de la clase dominante, que los ha llevado al Everest de las ms infames lujurias anti-democrticas y alienantes. Y se creen talentosos. Atengmonos, por ahora, a: farndula. (Del prov. farandoulo). 1. f. Profesin y ambiente de los actores. 2. f. Antigua compaa ambulante de teatro, especialmente de comedias. 3. f. despect. Arg., Cuba, El Salv., Ur. y Ven. Mundillo de la vida nocturna formado por figuras de los negocios, el deporte, la poltica y el espectculo.1

A diferencia de otras farndulas, la de Miami es tributaria de una tradicin golpista cultivada a la sombra de los peores intereses comerciales y criminales, de las peores mafias que la historia yanqui ha hospedado y prohijado. Su Alma Mater monetaria sostiene maridajes ideolgicos con la moral burguesa de la hipocresa, de la doble moral, de la traicin, del el crimen organizado, de la prostitucin y de todo lo que el capitalismo es capaz de infectar en su carrera demencial por acumular riquezas y humillar a la mayora de los seres humanos. Y se exhiben sin pudor en los medios que la burguesa les presta.

No pocos de los muchachos y muchachas incubados en la farndula de Miami, aunque tengan actas de nacimiento variopintas, son colaboradores voluntaristas y aportan, con alegra de raiting, sus diezmos para financiar operaciones golpistas. Su fama y cualidades histrinicas no alcanzan para ocultar su mentalidad sumisa y reaccionaria. Son mercenarios que lo mismo cantan para el Papa que para la Casa Blanca, que protagonizan narco-novelas igual que pastorelas. A sabiendas son el mismo muladar todos -y cada uno- bajo el destino manifiesto de la fama y el glamour de pacotilla con que se celebran ellos mismos. Y tienen seguidores, compradores, adoradores y promotores.

La lgica del negocio tiene, siempre la tiene, una explicacin muy clara: La industria del entretenimiento ms grande del mundo est, cmo no, en EEUU, y segn cifras de PricewaterhouseCoopers, generar un beneficio de unos 726.000 millones de dlares este ao.2 Y cuanto ms se acerquen a esa cifra los famosos de Miami, ms poder acumulan para ponerlo a los pies del imperio que les provee casa, nacionalidad e identidad en el reino de los mercachifles. Para acercarse, lo ms que puedan a las cifras mayores, son capaces de vender a su mismsima progenie si alguien les prometiera aplausos en las cloacas de la estulticia. Y con esa moral de siervos cmo no van a colaborar para financiar golpes de estado, campaas de calumnias, burlas, ofensas y todo lo que sea necesario para aduearse de todos los mercados posibles?

Esta es una forma de explicar por qu, tarde o temprano, en vivo o a distancia, todos van a parar a Miami, con las mismas empresas disqueras, televisivas, radiofnicas y editoriales. Eso explica por qu todos estn montados en el mismo tipo de espectculos (repetitivos hasta la nusea) el mismo tipo de msica, canciones, temas y mercadotecnia. Eso explica por qu todos distribuyen igual, piensan igual, se visten igual y comparten la misma, milimtrica mediocridad servil. Se han convertido en una costra txica de la industria cultural de masas plagada por parsitos que gritan, desde su uniformidad mercantil, que son cada uno originales, distintos y nicos seres tocados por la mano de dios. Y chantajean a los pueblos de mil maneras.

No importa cmo se llamen, cmo se disfracen ni qu argucias inventen hasta su mejor faceta humana esta intoxicada por la moral de mercachifles, incluida la misin publicitaria de dar limosnas, hacerse pasar por buenas personas o acariciar a los nios hurfanos. Y evadir impuestos. En Miami tiene asiento la farndula ms denigrante que es antologa del horror burgus y que se ha vuelto, cada da, ms cnica mientras se exhibe en nombre del arte, la cultura y el entretenimiento. Una verdadera aberracin que en sus ribetes delincuenciales, tambin llena pginas largas, de las pginas ms amarillistas, para seguir facturando a diestra y siniestra.

Cmo llegamos a este horror farandulero? Llegamos arrastrados por la degradacin del capitalismo que fabrica, sin descanso, militantes serviles del engao, del espejismo y del hurto cada vez ms especializados en comerciar con los gustos, los sentimientos, las alegras y las tristezas de la clase trabajadora. Llegamos hasta aqu no para quedarnos con los brazos cruzados. Y eso incluye a todos los pocos que, aun ingenuos, son forzados a dejarse extorsionar y manosear en la meca del circo meditico golpista. Es hora de dar, profundizara, la batalla econmica socialista, la batalla poltica para organizarnos y movilizarnos desde las bases y la Batalla de las Ideas.


Notas:

1 http://www.rae.es/rae.html

2 http://listas.eleconomista.es/economia/240-las-industrias-que-ms-dinero-mueven-en-el-mundo


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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