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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2013

Carlos Varela: un gnomo que se agiganta

Lilian Sabina Roque
suenacubano.com




Si el misterio y la poesa de las canciones de Carlos Varela hacen temblar de emocin por s solos, con la fuerza armoniosa de las cuerdas de la Orquesta de Cmara de La Habana bajo la batuta de Daiana Garca y con la direccin musical de Aldo Lpez Gaviln llegaron a hacer vibrar a decibeles bien altos las almas de todos los presentes este sbado al concierto por sus 30 aos, en el Teatro Nacional.

Fue en silencio Como los peces, que se revel la noche, para dar paso a un escenario, cuyo teln de fondo era un largo pasillo rodeado de grandes ventanales. Carlos Varela reapareca as, inconmensurable, ante su pblico, despus de una ausencia prolongada de los espacios habaneros, para devolvernos el encanto de sus canciones en vivo.

Carlos regal a su pblico sus mticas Siete, Habname, Memorias Una palabra, Foto de familia, Monedas al aire, Leador sin bosque, Como un ngel, Guillermo Tell; frente a un auditorio que adems de corear sus canciones vibr ante cada emotivo verso y acertado acorde.

Tambin hubo estrenos, como El rbol de los pjaros dormidos, cancin que desnuda el sentimiento e incita a reflexionar sobre esas realidades que tan bien sabe develarnos Varela con el sortilegio de su poesa.

Los Muros y puertas cayeron ante el hechizo de la voz de Jackson Browne, uno de los invitados forneos a esta fiesta. El brasileo Ivn Lins y el boricua Eduardo Cabra, tambin se encargaron de darle espectacularidad y sonidos novedosos a la escena. Con el primero, Varela interpret No es el fin, para dar paso al sensual ritmo de las composiciones del cantante carioca, reconocido en Cuba por la msica a famosas telenovelas. Con el segundo haciendo un deleite del sonido, Varela cant Veinticinco mil mentiras sobre la verdad.

Del patio hubo sorpresas: X Alfonso impregn la sala con su inigualable timbre. Diana Fuentes fue la voz femenina de la noche, su voz angelical se uni a la de Carlos para regalarnos Luna de vino tinto y De vuelta a casa, con esta ltima se alcanz un momento hondamente emotivo, pues la Orquesta de Cmara de La Habana hizo una interpretacin magistral de este tema, con arreglo de Aldo. El auditorio palpit con cada golpe de cuerda, instantes perdurables en la memoria y el sentimiento, que podrn disfrutarse de cierta manera despus, pues todo el concierto qued grabado para su versin en DVD.

Si algunos quedaron con el sabor nostlgico por las ausencias de sus hermanos de generacin, los llamados cantores de la hereja: Frank Delgado, Gerardo Alfonso y Santiaguito Feli, las expectativas fueron bien saldadas al final, cuando con todo el teatro de pie, coreando: La poltica no cabe en la azucarera, desfilaron por el escenario: Juan Formell y su hijo Samuell, Jos Luis Corts, Giraldo Piloto, Alexander Abreu e Issac Delgado; en lo que fue, no solo el abrazo meldico de la timba y el son con el rock and roll, sino la conjuncin, en un profundo sentimiento de hermandad, de toda la msica cubana.

Tanto aquellos que recordaban sus canciones con aoranza, como los jvenes que tambin colmaban el teatro, apreciaron la grandeza de una obra que gana significados y se enaltece con el paso de los aos. La hondura de las canciones de Varela junto a la riqueza musical de los arreglos dejaron patente una certeza: el gnomo cada da se agiganta ms en el corazn de su pblico.


Fuente: http://www.suenacubano.com/news/1410c5e85dd211e2b9ce3860774f33e8/carlos-varela-un-gnomo-que-se-agiganta/



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