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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2013

Dos cafs con Elas Khoury

Naom Ramrez Daz
Entretierras


Una persona muy querida para m me dijo: Cuando veas a Elas Khoury en Beirut, dile que es nuestro faro en mitad de la oscuridad.

Me encuentro con l apenas dos das despus de llegar, en una cafetera donde nada ms entrar ya saben lo que el ustaz (trmino de respeto) va a tomar: un expreso y una botella pequea de agua. Trae una gran sonrisa dibujada en su rostro: un grupo de activistas palestinos ha levantado la aldea de Bab al-Shams, ttulo de una de sus novelas en cuya pgina 510 (de la edicin original en rabe) se puede leer:

Es el secreto de Younes, guardadlo en el vientre de la ballena, les dijo. Y tras tres das, tres aos y tres dcadas, vuestro abuelo Younes saldr del vientre de la ballena, como sali el primer Younes, y volver Palestina, y llamaremos a nuestro pueblo, que reconstruiremos, Bab al-Shams.

Cuando vuelvo a verle unos das despus, me dice que ni l recordaba ese pasaje, y que lo ha tenido que volver a leer. Me cuenta que sus sentimientos fueron muy encontrados durante el tiempo que el campamento estuvo levantado: Si alguien hubiera muerto, habra sido como mi muerte: es mi libro. Pero por otra parte, no puede evitar el orgullo de tener una aldea: me voy a poner a repartir tierras, y sonre.

Le habra gustado estar fsicamente all (mientras habla conmigo me dice sin mirarme: No me centro, estoy en el campamento con los chicos), pero un libans no puede obtener un visado israel de cualquier manera ni ir directamente desde su pas, adems de que l es conocido por su activismo anti-sionista de larga trayectoria (Yo me paso el da insultando a las autoridades). Entonces le pregunto cmo ve la situacin en Lbano, sobre todo en relacin con la vecina Siria. Es la primera vez que un libans me dice tan claramente: Ma fi Lubnan (No existe Lbano). Desde hace dcadas el proyecto fue que no existiera, mucho antes de la guerra civil. Actualmente, segn dice, los dos grandes bloques polticos enfrentados (el sun y el chi) estn en una especie de tregua expectantes, como hicieron al principio de las movilizaciones en Siria, cuando hubo algunas manifestaciones de apoyo a la revolucin organizadas por intelectuales, sin presencia de grupos de marcada identidad religiosa.

Entonces, su mirada se pierde y dice: La situacin en Siria me entristece. Hay algo oscuro en todo esto, algo que no entendemos, quiz algunos de los jvenes activistas lo sepan, pero los nuestros como Yassin al-Haj Saleh no. Hay algo internacional que se nos escapa. Le digo que claramente desde el principio ha habido una conspiracin contra la revolucin, pero que no veo en qu modo la expansin del yihadismo o de Al-Qaeda puede beneficiar a EEUU o a Rusia. Antes de poder terminar la frase, me interrumpe: Dudo que se vayan a expandir como para dominar el pas: eso depende de la predisposicin de la gente a aceptarlo. Creo que las potencias estn perdidas: EEUU quiere un pas asfixiado, sin valor, donde la gente solo viva por un trozo de pan diario, y Rusia quiere un pas donde tener influencia, pero hay algo ms. E insiste de nuevo: Hay algo ms

El nico problema en Siria es que no hay liderazgo, la Coalicin, que oblig al CNS a entrar bajo su gida porque les prometieron cosas, no ha hecho nada. No hay un lder. Si falta un programa ms all de la cada del rgimen o si no hay un consenso sobre el modelo futuro de Estado es porque no hay liderazgo. Estoy perdido, ya no s qu decir ni qu escribir. El rgimen va a caer, de eso no hay duda, pero parece que va a durar un tiempo. Le pregunto cunto ms va a durar. Ha decidido destruir Damasco antes de marcharse porque ese es su verdadero apoyo. Y explica: La idea de un estado alau no funciona, porque si sigue ah, mientras los alaues luchan entre s, es porque la burguesa sun lo apoya. Por eso, destruir Damasco. Pero no saldr, ser asesinado, como parece haber decidido. No dura porque sea fuerte, sino porque hay un juego internacional detrs que lo mantiene y que se nos escapa.

Aprovechando la internacionalizacin de la conversacin, le pregunto por el cambio de postura de Catar, que ya no pide armar a la oposicin, sino una salida pacfica. Contesta sin tapujos: Catar y Arabia Saud han armado a lo peor y a los nuestros no les han dado nada. Como ya dijera en uno de sus artculos: los sirios estn solos.

Antes de despedirme de l, le pido que me escriba algo. En apenas tres lneas desea que pronto nos encontremos, primero en Homs y despus en Bab al-Shams.

Le doy el mensaje. Me pregunta el nombre del emisario y dice: Saluda a de mi parte.

Fuente original: http://entretierras.net/2013/01/19/dos-cafes-con-elias-khoury/



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