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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2013

Entre el Canalla* y el Rufin** est el proceso de paz

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin


La apertura del dilogo oficial Oslo- La Habana, entre el Estado colombiano y las FARC EP abri un proceso poltico novedoso que el aparato de Propaganda y Terror dominante an se niega a reconocer o valorar en su realidad. Tres aspectos fundamentales sac a flote dentro de las diversas fracciones que conforman la Oligarqua Trasnacionalizada dominante: 1) el problema madre de la madre tierra. 2) la lucha por el Poder clientelar para el usufructo del aparato de Propaganda y Terror con el que se ha manipulado y dominado al pueblo trabajador Colombiano. 3) la separacin artificial entre tcnica y poltica con el que se ha pretendido enfrentar los argumentos contundentes presentados por parte de las FARC, respaldados por la movilizacin social amplia y unitaria.

Histricamente, la clase dominante y dirigente en Colombia ha recurrido al enfrentamiento entre las clases subordinadas. En el Siglo XIX y gran parte del siglo XX, us la manipulacin sectaria bipartidista entre godos y cachiporros (conservadores y liberales respectivamente) para llevar sus peonadas a las carniceras que llamaron guerras civiles; la ultima la violencia bipartidista de 1946, que se pretendi superar con el pacto entre los dos partidos enfrentados por la burocracia diez aos despus. Como esta movilizacin social por las armas se politiz y se trasform en resistencia campesina, se recurri en 1964,en medio de la guerra fra mundial, al Plan Lasso elaborado en la Embajada de los EEUU para exterminar con bombardeos y tropas aero-transportadas las repblicas comunistas del sur oriente colombiano, las que, como broma del destino, slo tenan 48 ciudadanos.

No es nueva pues, la polarizacin y el sectarismo inducido por el complejo propagandstico del terror estatal para llegar al Poder central. Despus, durante el Frente Nacional bipartidista y los gobiernos siguientes, siempre se llegaba al solio de Bolvar mediante un emotivo proceso de sectarismo y polarizacin inducido en la muchedumbre. Todos los colombianos recuerdan las luchas a muerte (en la radio y los peridicos porque de noche tomaban wisky juntos y jugaban pker en el Gun club de Bogot) entre Lpez Michelsen y Gmez Hurtado, entre Turbay Ayala y Belisario Betancur, entre Cesar Gaviria enfrentado a la salvacin Nacional conservadora de Gmez Hurtado y Llorada Caicedo, entre Ernesto Samper y Pastrana Arango, entre Serpa Uribe y lvaro Uribe Vlez etc. Cada candidato a presidente tomaba una mscara que tapaba o maquillaba sus intereses de clase, que eran idnticos; solo variaba la rosca, o sanedrn, o combo acompaante en Palacio.

Y eso exactamente estn haciendo el Canalla y el Rufin actualmente: ponindose la mscara de clase. La diferencia, como dije arriba, es que el proceso de paz de la Habana al poner sobre la mesa el problema de la Reforma Agraria Integral y Territorial, enfrent de manera casi antagnica a dos de las fracciones ms poderosas y fuertes que hegemonizan el bloque trasnacionalizado de Poder dominante, y cataliz la pugna: los Agro-Pecuarios o latifundistas-ganaderos de Fedegn opuestos visceralmente a cualquier modificacin en la estructura agraria vigente, y los Financieros o grandes cacaos colombianos que se soban las manos con las grandes inversiones Agro-Mineras transnacionales que estn llegando a Colombia.

Y mientras la injuria y el escarnio pblico de los enmascarados va y viene, el aparato de Propaganda y Terror dominante ya inici la manipulacin, para la polarizacin de los colombianos, con sus encuestas electorales. La ltima, realizada el 16 y 17 de enero 2013 por Datexco y la emisora de Julito Snchez Cristo, muestra que el 34% de los colombianos votara para presidente por JM Santos, pero el 43% votara por Uribe Vlez. Al primero lo apoya el 30% de los colombianos, mientras al segundo lo apoya el 34%.

Entre ellos no hay diferencias ideolgicas de fondo. Hay intereses de clase: JM Santos asesorado por su amigo y consejero para la paz, el ciudadano Israel Shlomo Ben Ami, segn la formula probada en Palestina de negociar como si no hubiera guerra y guerrear como si no hubiera negociacin, es decir, separando en abstracto ambos procesos, que es lo que estn haciendo a la perfeccin tanto de La Calle en la Habana, como el ministro de guerra Pinzn en Bogot frente al aparato de Propaganda y Terror dominante.

Despus de la experiencia desastrosa del pacto del Ralito adelantado por Uribe Vlez y Restrepo (dnde est tan eminente colega?) y de los Falsos Positivos, Santos y sus asesores se dieron cuenta de que la clase dominante en Colombia no tiene ningn futuro tico ni moral y posiblemente sus principales exponentes tampoco tengan futuro Judicial (pasado judicial expedido por el DAS tal vez s), entonces propuso como salvavidas una forma de Justicia Transicional que cobijara a todo el mundo en Colombia. Pero para eso deba, a manera de anzuelo, hacer algunas concesiones en materia agrcola a la demanda tradicional de una reforma agraria levantada por las guerrillas, y proponerles unos dilogos de Paz. Ninguna de estas tres consideraciones (justicia transicional, reformas a la estructura agraria y dilogos de paz con la guerrilla) fue aceptada por Uribe Vlez, quien, empeado en la solucin militar del conflicto social y armado colombiano (acbelos mi general y no se preocupe!) encontr en ellas ms bien banderas de lucha de su fraccin de clase para volver al gobierno y hegemonizar su rumbo y su lgica de acumulacin de capital.

Situacin actual que est determinada por el papel oscilante y ambivalente de las Fuerzas Militares, que una vez estn con Uribe Vlez y otras con JM Santos. El mejor ejemplo de esto lo constituye Gabriel Silva, ministro de defensa de Uribe Vlez y su embajador en Washington, pero luego perro de presa de Santos para insultar a Uribe.

Y por ltimo, no se debe olvidar que el mtodo marxista se basa en una crtica total de la economa poltica, que no admite la separacin artificiosa que los burcratas y yupis negociadores del gobierno estn haciendo, entre los innumerables datos tcnicos y aspectos del problema agrario colombiano, y su manejo poltico. Que no hay ningn hiato entre lo tcnico y las concepciones polticas profundas y las viejas banderas de lucha, las que siempre deben estar en el centro de la orientacin. Enfrascarse en una discusin interminable sobre los aspectos tcnicos del problema agrario colombiano resulta semejante a ponerse a examinar el rbol rama por rama y no visualizar el bosque ,que es lo que verdaderamente debe interesar, y por supuesto tratan de evitar.

NOTA

Segn el diccionario de la Real Academia Espaola:

*Canalla. (Del it. canaglia). 1. f. coloq. Gente baja, ruin.2. f. ant. Perrera (muchedumbre de perros). 3. com. Coloq. Persona despreciable y de malos procederes.

**Rufin. (Quiz del it. ruffiano, y este derivado del lat. rufus, pelirrojo, rubio, por alusin a la costumbre de las meretrices romanas de adornarse con pelucas rubias). 1. m. Hombre que hace el infame trfico de mujeres pblicas. 2. m. Hombre sin honor, perverso, despreciable.


(*) Alberto Pinzn Snchez es mdico y antroplogo colombiano


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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