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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2013

Mal
El por qu de la intervencin imperialista de Francia

Paul Martial
Sinpermiso.info


En general, cuando el gobierno francs se ocupa de los malienses es para expulsarlos, por qu, de repente, se transforma en defensor del pueblo de Mal? Para intentar responder a esta pregunta, es inevitable sealar las responsabilidades de Francia en la crisis de Mali.

1.  Las responsabilidades de Francia en la crisis de Mal

1.1 Las polticas de ajuste estructural

La crisis de la deuda en los aos 80 tuvo un impacto dramtico en el continente africano. Para Mal en 1968, la deuda era de 55 mil millones de FCFA, pero en 2005 haba alcanzado los 1.766 mil millones de FCFA. Los planes de ajuste estructural y las polticas de la Iniciativa de los Pases Pobres Altamente Endeudados (PPAE) han tenido consecuencias desastrosas para Mal, que han dado lugar a la privatizacin masiva de las empresas de Mal en beneficio de multinacionales a la vanguardia de las cuales estn las francesas. La distribucin de energa elctrica ha pasado al control de Bouygues, que est tambin presente en la mineria, como la mina de oro de Morila. La Compaa de Desarrollo Textil de Mal, que gestionaba el sector del algodn se ha vendido parcialmente a Dagris. Orange, a travs de su filial Ikatel, se ha vuelto a hacer con la telefona. La Oficina del Niger, que gestiona la tierra cultivable de la cuenca, se ha convertido en un promotor del acaparamiento de tierras. A esto se suma la presencia de multinacionales como Delmas, Bollor con almacenes de 100.000 m 2 para el almacenamiento de algodn. La segunda consecuencia es el debilitamiento de un Estado incapaz de cumplir con sus deberes sociales y de soberana. Los servicios de salud y educacin se estn desmoronando, el ejrcito como se ha visto- es totalmente incapaz. Esta tendencia es ms pronunciada en el norte del pas, que es la regin ms pobre.

1.2 Corrupcin masiva

Al mismo tiempo, la clase poltica en Mali es especialmente corrupta. El entorno de Amadou Toumani Tour (ATT) y su clan han amasado millones de dlares mediante la corrupcin y el trfico ilegal, especialmente en el norte del pas. El trfico de todo tipo financia no slo a los jihadistas, armados o no, sino tambin a la jerarqua militar de Mal y la clase poltica. Francia siempre ha apoyado a Amadou Toumani Tour, que aunque devolvi el poder a los civiles despus del golpe de estado, se present y gan las elecciones presidenciales de 2002-2007 y luego 2007 -2012, en unas elecciones cuya transparencia y limpieza fueron muy cuestionable. Como de costumbre, la diplomacia francesa ha tolerado y apoyado a ATT a pesar de conducir al pas al abismo.

1.3 La intervencin en Libia

Francia ha estado a la vanguardia de la intervencin militar en Libia. Como en el caso de Mal, Sarkozy aleg lo urgente de la situacin para intervenir entonces se trataba de columnas blindadas que estaban a punto de entrar en la ciudad liberada de Bengasi. Conocemos lo dems, la intervencin para bloquear la columna se convirti en una masiva operacin de la OTAN que secuestro la revolucin Libia y evit a golpe de conquistas territoriales que se pudieran construir y establecer estructuras de poder. La militarizacin total y la cada brutal de Gadafi ha creado un vaco favorable para todos los grupos yihadistas y de traficantes que se han hecho con los arsenales gadaffistas. El fulminante derrumbe del rgimen libio, sin una estructura alternativa de gobierno creble, ha desestabilizado toda la regin al eliminar un instrumento de mediacin de conflictos en el Sahel.

1.4 Francia juega con fuego

Francia, al igual que otras potencias imperialistas, comprendieron que ATT era incapaz de luchar realmente contra AQMI en el norte de Mali. Se trata de un tema esencial para Francia y AREVA, que ha invertido grandes sumas de dinero para la extraccin de uranio en Nger, en la zona fronteriza con el norte de Mal. Crey que podra utilizar a los tuaregs del MNLA como una especie de poder adicional para garantizar la seguridad de las instalaciones mineras y contener los ataques de AQMI. El Movimiento de Liberacin Nacional de Azawad (MNLA) es una organizacin laica tuareg que lucha por la independencia de Azawad, situado en el norte de Mal. Es el resultado de una recomposicin de las organizaciones tuareg. La mayor parte de sus tropas combatientes vienen de Libia, donde sirvieron en el ejrcito. Con la cada de Gaddafi volvieron a Mal con armas y vehculos equipados con ametralladoras. Una caravana puede recorrer miles de kilmetros sin problemas. La diplomacia francesa de la poca, dirigida por Jupp, siempre fiel a sus intereses, explic que haba llegado el momento de iniciar las negociaciones con el MNLA para darle credibilidad y aliento: "Pars es favorable a un dilogo poltico entre malenses. As lo reiter Alain Jupp reiter en la escalinata del palacio presidencial de ATT: "Se trata de un dilogo poltico que ayude a salir de la situacin de impasse y evite la confrontacin. Un dilogo inter-maliense es absolutamente necesario. En esta reunin el ministro francs ha recordado que Francia se haba comprometido a respetar la integridad territorial de Mal y que el enemigo nmero uno tena un nombre:. AQMI, al-Qaeda en el Magreb Islmico "[ 1 ].

El escenario se desarrolla de manera diferente de lo que esperaban los estrategas del Quai d'Orsay. El MNLA se aliar con los yihadistas en la lucha contra el ejrcito de Mali, aunque ser expulsado despus de las principales ciudades del norte por sus antiguos aliados. Hay cuatro grupos yihadista: Ansar Dine, organizacin tuareg que se neg a unirse al MNLA y cuya prioridad es la introduccin de la sharia; AQMI, que viene del GSPC argelino, el Grupo Salafista para la Predicacin y el Combate; el MUJAO (Movimiento por la unidad de la yihad en el oeste de frica) y la secta Boko Haram, que siembra el terror en el norte de Nigeria atacando al estado, as como a los nigerianos cristianos.

2. La poltica de Francia en la crisis de gestin Mal

2.1 Recordatorio

La intervencin de Francia en Mal se inscribe en una larga tradicin de intervenciones. Desde la independencia de sus colonias africanas, Francia ha intervenido sesenta veces. La estrategia de Francia es mantener su influencia poltica y econmica a travs de un apoyo inquebrantable a varias dictaduras que a cambio promueven los intereses franceses. De esta manera, las multinacionales francesas tienen autnticos nichos de mercado en la industria alimentaria, logstica, transporte, telefona, adems del saqueo de los recursos naturales, incluido el petrleo y el uranio.

2.2 Peones de Francia

Cuando puede, la diplomacia francesa evita intervenir directamente. Tambin en la crisis de Mal. Tiene dos estructuras para ello. La primera, la presidencia de la Unin Africana, que asegura el presidente de Benn Boni Yayi. Durante su visita a Francia el 30 de mayo, Hollande le aconsej que la UA hiciera una solicitud de ayuda al Consejo de Seguridad de la ONU para pedir una intervencin militar en frica: "Analizando las distintas maneras de resolver la crisis, el presidente francs pidi a la CEDEAO y la Unin Africana utilizar el Consejo de Seguridad de la ONU, de modo que puede "disear un marco para Mal y la zona ms amplia del Sahel en el que reestablecer la estabilidad "" [ 2 ]. Cuando ha conocido en Montreal la intervencin militar francesa, afirm que estaba muy contento (sic) [ 3 ]. Su segundo punto de apoyo es la CEDEAO, que es la organizacin que agrupa a los Estados de frica Occidental, presidida por Alassane Ouattara, que debe su puesto como presidente de Costa de Marfil a los tanques franceses. La excusa entonces fue hacer respetar los resultados de las elecciones presidenciales. Unas elecciones cuya legitimidad es cada vez ms discutible. En cuanto al mediador de la CEDEAO, no es otro que el burkines Blaise Compaor, bien conocido en el serrallo de la francofona porque ayud a derrocar a Thomas Sankara y fue cmplice de Charles Taylor, condenado por crmenes contra la humanidad por su abusos en Liberia y Sierra Leona.

2.3 Francia se opone a un proceso de transicin poltica

Cuando la jerarqua militar ha querido enviar a los soldados malienses al frente, asegurndoles que las armas y municiones llegaran despus, estall una revuelta en el cuartel de Kati, situado a quince kilmetros de la capital, Bamako. Los rebeldes se dirigieron hacia el palacio presidencial, mal defendidos por algunos miembros de la guardia presidencial. ATT tuvo que huir. Los rebeldes tomaron el poder, anunciaron la creacin de un consejo nacional. El golpe fue apoyado por las organizaciones de la izquierda radical, activista de la sociedad civil, y parte de los sindicatos que fundaron el Movimiento Popular 22 de Marzo. Esta organizacin tiene como objetivo ser el brazo poltico de los militares. La diplomacia francesa est en la misma lnea que las potencias africanas de la regin. El gran temor es que Mal se emancipe del orden neo-colonial establecido y harn cualquier cosa para restablecer al frente del pas al vilipendiado ATT o a alguien de su squito. La CEDEAO a decretado un bloqueo econmico cuya eficacia se ha hecho sentir pronto debido al aislamiento del pas. Se sabotean todos los esfuerzos de reforma poltica que respondan a las necesidades de las poblaciones y consiguen colocar al frente de Mali al Presidente de la Asamblea Nacional, que no tiene legitimidad ni popular ni constitucional. Peor an, mientras que los yihadistas fortalecen su posicin, la CEDEAO bloquear en los puertos de Dakar y Conacry los envos de armas que Mal ha comprado legalmente [ 4 ]. Solo sern liberados cuando el gobierno de Mali firme la solicitud de asistencia militar exterior.

2.4 El lobby belicista

Francia har un intenso cabildeo para que la comunidad internacional acepte el principio de intervencin militar. Sern sus diplomticos los que escriban la resolucin de la ONU y se enfrentarn durante meses al escepticismo de la ONU, los EE.UU. y la propia Argelia, que acabarn aceptando de mala gana la propuesta de negociacin con grupos como el MNLA y Ansar Dine.

3. La intervencin militar de Francia

Analistas como Jacquemot, del semanario L'Express, han explicado que esta intervencin se prepar durante mucho tiempo: "El comienzo de la intervencin francesa fue repentino, pero se haba planeado durante mucho tiempo. Como prueba de ello, la contraofensiva, que lleg mucho ms lejos de las localidades amenazadas, estaba bien preparada"[ 5 ]. Le Drian, ministro de defensa, tambin habl en 2012 de una intervencin inevitable [ 6 ].

Una vez ms, la urgencia alegada para justificar la intervencin militar busca evitar el debate y permite avanzar hacia objetivos que cambian con el tiempo. De hecho, la intervencin se justifica para detener el avance de los yihadistas. Hoy en da es evidente que, una vez alcanzado ese objetivo, aparece otro nuevo: se habla ahora de "erradicar los islamista, de devolver la seguridad al estado maliense", lo que permite a la diplomacia francesa total libertad de accin.

Una intervencin que se realiza fuera del marco jurdico internacional. Recordemos que la resolucin 2085 del Consejo de las Naciones Unidas slo autoriza la intervencin de fuerzas militares africanas. Francia ha obtenido un dictamen favorable a posteriori del Consejo de Seguridad de la ONU, pero con fuertes reservas de los expertos militares del mismo.

Para no salirse del marco legal, Francia sostiene que actu a peticin del Presidente en funciones de Mal, que como hemos visto carece de legitimidad constitucional y popular.

3.1 La intervencin va a durar

la intervencin tendr una larga duracin debido a la fuerte resistencia de los yihadistas, bien entrenados y equipados. Adems, la tctica de estos grupos es separarse e intentar capturar pueblos o pequeas aldeas. Loa ataques areos sern poco efectivos. De hecho, se utilizan principalmente para atacar posiciones fijas claramente establecidas, almacenes, campos de entrenamiento, etc. En todos los casos tendrn que llevarse a cabo operaciones terrestres. Los militares franceses ya han tenido que luchar en Diabali. Tericamente, estas operaciones deben ser responsabilidad de los ejrcitos africanos, pero stos, como el de Nger o Senegal son muy poco eficaces, y aunque fuesen relativamente eficientes, no conocen el terreno. As que en todos los casos el ejrcito francs tendr que desplegarse, y no se excluye que tenga que estar en primera lnea de fuego. Se adivina ya el inicio de una intervencin a largo plazo, porque el objetivo es el despliegue de 2.500 soldados franceses en Mal.

Tengamos en cuenta, ya que es importante en un momento importante de austeridad fiscal, que la valoracin de la intervencin actual se estima en 400.000 euros al da [ 7 ]. No cuesta mucho imaginar lo que se podra hacer con tales sumas para mejorar las estructuras sociales y de salud en la regin del norte de Mal.

El reforzamiento del plan Vigipirate, el deseo de dramatizar todo lo posible el riesgo del terrorismo contribuyen a crear un clima de unidad nacional, y al mismo tiempo fortalece el racismo en Francia. Una vez ms, la tesis de que el Islam es un peligro potencial para Francia se fortalece.

3.2 El riesgo de crisis humanitaria

Despus de seis das de conflicto, la ONU ha registrado ms de 150.000 refugiados que huyen de las zonas de guerra y se refugian en los pases limtrofes, donde la poblacin tambin es pobre, as como 230.000 personas desplazadas en el propio Mal [ 8 ]. La falta de apoyo poltico, el vaco creado por la huida de los yihadistas de las ciudades importantes de la regin podra dar lugar a conflictos entre comunidades a partir de viejos resentimientos. El elevadsimo nmero de armas en circulacin en la regin, las milicias organizadas, como Ganda Iso (hijo de la tierra, en idioma Songhai), una de las tres que forman el Frente de Liberacin del Norte de Mal, la reciente decisin del MNLA de oponerse a la entrada del ejrcito de Mal en el norte del pas, hace temer una explosin de violencia o por lo menos una serie de conflictos violentos de gran mortalidad provocados por la creacin de milicias de autodefensa de las diferentes comunidades. Existe el riesgo ms que probable de caer en una situacin idntica a la del este del Congo Kinshasa (RDC) donde, a pesar de la presencia de fuerzas de la ONU, no se puede detener esta espiral de violencia. Sobre todo cuando, como en el caso de la Repblica Democrtica del Congo, adems de los conflictos inter-comunitarios pesan intereses econmicos relacionados con distintos trficos ilegales, en especial de narcticos. El caso ms llamativo es el aterrizaje de un Boeing 727 lleno de cocana con destino a Europa con un valor de mercado de varios millones de euros. Ya somos testigos de atrocidades cometidas por el ejrcito maliense, como informa Le Monde ?[ 9 ]

3.3 La necesidad del internacionalismo

Nuestra posicin es contraria a una especia de cuasi unidad nacional impuesta. Hay quienes se han podido ver arrastrados por una emocin perfectamente legtima contra la barbarie yihadista y el sufrimiento de la gente, pero ahora las cosas son cada vez ms evidentes, y se nos dice que la guerra ser larga, dura y cara.

Francia, que es la fuente de los problemas, no pueden ser la solucin. Francia, que desde la independencia de los Estados de frica ha apoyado siempre a las peores dictaduras, las peores masacres, las peores guerras, que est implicada en el genocidio de Ruanda, no es la mejor situada para defender los derechos de los pueblos en frica.

No tenemos ms remedio que denunciar la francofona, el apoyo a los dictadores, el que Hollande reciba a los Bongo, Dby, Compaor; que no haya dicho ni una sola palabra de protesta sobre la violencia de las fuerzas represivas en Togo contra los manifestantes.

Debemos reafirmar nuestra solidaridad con las fuerzas progresistas de frica y Mal que se oponen a la intervencin francesa.

 

Notas:

[ 1 ] http://www.rfi.fr/afrique/20120226-

[ 2 ] http://www.lanouvelletribune.info/i

[ 3 ] http://afriqueexpansion.com/news/68

[ 4 ] http://www.maliweb.net/news/armee/2

[ 5 ] http://afriqueexpansion.com/news/68 ...

[ 6 ] http://afriqueexpansion.com/news/68

[ 7 ] http://french.irib.ir/info/internat ...

[ 8 ] http://www.lemonde.fr/afrique/artic

[ 9 ] Le Monde.fr | 01/15/2013

 

 

Anexo: La Resolucin 2085 y la cuestin del Norte de Mal

Declaracin de Amadou Diarra Tioul Presidente de la Liga de la Justicia, el Desarrollo y los Derechos Humanos (LJDH)

20 de enero 2013

''Considerando que la situacin en Mal es una amenaza a la paz y la seguridad internacionales, el Consejo de Seguridad, en virtud del Captulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, aprob la Resolucin 2085 que autoriza el despliegue en Mal, por un perodo inicial de un ao, de la la misin internacional de apoyo a Mal (MISMA) bajo liderazgo africano (...)

La Resolucin, al tiempo que indic que la MISMA debe respetar la soberana, la integridad territorial y la unidad de Mal, le asigna entre otras la misin de ayudar a Mal a restaurar la capacidad de sus fuerzas de defensa y seguridad (...) a recuperar las zonas del Norte, en coordinacin con otros socios internacionales involucrados en el proceso, incluida la Unin Europea y otros Estados miembros;

Esta es esencialmente la cuestin central.

El origen del problema no es nuevo. Se trata del irredentismo touareg. Pero las implicaciones relacionadas si son nuevas. A saber, la existencia de una realidad "narco-criminal-fanatica" estrechamente vinculada a reivindicaciones polticas.

La Resolucin 2085 que da una solucin a los problemas, sin embargo contiene elementos contradictorios con declaraciones de funcionarios franceses: el respeto a la soberana, la ayuda para recuperar la zona norte, la proteccin de los ciudadanos franceses que viven en Mal, la supervivencia Mal, etc. La posicin del derecho internacional se establece en la Resolucin 2085, es decir, el respeto de la soberana. Pero, de qu vale ese principio si Francia se reserva la capacidad de proteger a sus nacionales residentes en Mali?

El problema parece solucionarse de dos maneras: primero, la Resolucin 2085 se refiere al Captulo VII de la Carta de la ONU, despus a la declaracin del Presidente interino de Mal solicitando ayuda de Francia. Se trata del derecho a la legtima defensa individual o colectiva? Es seguramente lo ms probable. Pero si es as, la base jurdica se encuentra en el silencio de la resolucin 2085 sobre este punto. A menos que se recurra al dicho de que "la necesidad hace la ley".

En total, la pregunta que surge es si la intervencin de Francia, antes de "la reconstruccin de la capacidad de las fuerzas de defensa y de seguridad de Mal y el establecimiento de MISMA es legal. La respuesta es que si la base jurdica para la intervencin militar francesa es susceptible de impugnacin, tiene, sin duda, una justificacin moral, a saber, el derecho a proteger comunidades humanas en riesgo o vctimas de una represin que niegue el derecho a la vida, su sistema poltico y cultural. Sin embargo, eso no le da facultades para actuar contra los intereses de las vctimas o al margen de iniciativas de las Naciones Unidas.

Adems, tanto la Resolucin 2085 como la iniciativa francesa plantean claramente la cuestin del acceso a la tecnologa de las naciones. Bsicamente, el recurso a la tecnologa militar francesa muestra claramente que la ONU es un instrumento en manos de las naciones fuertes''. Si existiese una autntica cooperacin entre iguales, no estaramos a punto de arrodillarnos para pedir a las potencias ricas que nos defiendan.

Por el derecho de los pueblos y naciones a dotarse del equipo necesario de acuerdo a sus necesidades!

Amadou Tioul Diarra

Abogado, Mal

Bamako, 16 de enero 2013

 

Paul Martial es miembro del colectivo anticapitalista Afriques en Lutte

 

Traduccin para www.sinpermiso.info: Gustavo Buster

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5615


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