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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2013

Abajo la dictadura de la deuda para liberar a Tnez!

Fathi Chamkhi
Hilalpost

Traducido del frances para Rebelin por Carmen Garca Flores.


La deuda constituye desde la segunda mitad del siglo XIX la piedra angular de la dominacin extranjera en Tnez; en este sentido es un dato fundamental de su historia contempornea. Y juega aqu un papel antinacional, antidemocrtico y antisocial.

Esta dominacin ha terminado por empujar a las clases populares a la revuelta. No les hizo falta ms que 29 das para conseguir la cada del dictador, garante de la estabilidad del orden capitalista, y ahora se debe terminar con el propio rgimen de dominacin para poder disponer libremente de s mismos y liberar su propio futuro.

Pero, dos aos despus de la huida del dictador, la tarea se revela tan compleja como difcil, especialmente por la debilidad de la conciencia de clase de los oprimidos, la quiebra de las organizaciones revolucionarias, la virulencia del enemigo de clase y la importancia de los intereses econmicos y estratgicos en juego que sobrepasan ampliamente el marco de Tnez.

La deuda casa bien con la dominacin colonialista

La deuda constituye uno de los pilares del rgimen de dominacin. Es el cuchillo en el cuello que obliga a Tnez a someterse a los intereses del capital globalizado y de las finanzas mundiales. Destruir el mecanismo de la deuda constituye, pues, una de las labores revolucionarias esenciales en el camino hacia la superacin del orden establecido de dominacin capitalista.

1864-1881: la deuda como requisito previo para la colonizacin

La revuelta popular de 1864 contra la decisin del Bey de doblar los impuestos, y la feroz represin que le sigui, agravaron los problemas de tesorera del estado del Bey. Tras haber conducido a Tnez a la ruina, el rgimen beylical se vuelve hacia los acreedores extranjeros, especialmente franceses, para financiarse.

En 1869, los acreedores extranjeros, aprovechndose de la primera crisis de la deuda en Tnez, establecieron una Comisin financiera tripartita (francesa, italiana e inglesa) que someti las finanzas del estado a su control directo.

1881-1956: la colonizacin, un rgimen de dominacin, de explotacin y de pillaje

Bast medio siglo para que Tnez cayera, como un fruto maduro, entre las manos del imperialismo francs. La deuda fue el principal instrumento econmico de este proceso colonial.

Desde 1881 hasta 1956, el Estado francs se apropi de Tnez a cuenta del capital francs. La administracin colonial que se estableci pasa a tener una misin esencial: el mantenimiento por la fuerza armada del orden colonial, la ordenacin territorial local y la organizacin de la sociedad segn las necesidades de la explotacin y el pillaje capitalista. El coste financiero del rgimen colonial recay enteramente sobre Tnez. La sociedad colonizada pag los gastos de su propia explotacin.

Fracaso del proceso de descolonizacin 1956-1987: Tentativa de transicin nacionalista democrtica

El nuevo estado, salido de un largo proceso histrico en el que se combina la lucha poltica, incluso armada, y las negociaciones, se centra en el establecimiento de la soberana nacional: promulgacin del Cdigo del estatuto personal [2] en 1956, proclamacin de la repblica en 1957, emisin de la moneda nacional en 1958, creacin del BNT (Banco, Nacional de Tnez) y del dinar y promulgacin de una Constitucin en 1959, evacuacin de la base militar francesa de Bizerta en 1963, promulgacin de la ley llamada de la evacuacin agrcola en 1964 [3], y adopcin de medidas econmicas de inspiracin socialista.

Esta voluntad manifiesta de independencia supuso a menudo una fuente de tensiones ms o menos violentas con el estado francs. En primer lugar, con la creacin del BNT y el dinar; despus, con la demanda de retrocesin de los territorios agrcolas de los que los colonos se haban apropiado en masa bajo el rgimen colonial. La manera en la que se regul esta cuestin ilustra bien los lmites de las reivindicaciones nacionalistas del poder local pequeo-burgus. En efecto, frente a la demora, incluso el rechazo, del Estado francs en complacer a Bourguiba ste ltimo termin por aceptar las condiciones francesas: comprar progresivamente las tierras tunecinas con el dinero de la deuda que el Estado francs acord. Las tensiones perduran en febrero de 1958, cuando el ejrcito francs lanza un ataque areo sobre la ciudad fronteriza de Sakiet Sidi Youssef en represalia contra el apoyo de los tunecinos a los combatientes argelinos del FLN. El balance fue de 75 muertos y 148 heridos entre los civiles, entre los que haba una docena de estudiantes de una escuela primaria. Finalmente, la crisis del verano de 1961 por la base naval militar que el Estado francs mantuvo en Bizerta, se transform en un conflicto armado que supuso la muerte de un millar de personas, especialmente de civiles tunecinos, y la evacuacin de esta base por el ejrcito francs el 15 de octubre de 1963.

A pesar de estas tensiones, el Estado tunecino jams se cuestion la sumisin de Tnez a la antigua metrpolis colonial. Estas relaciones dominante/dominado son rebautizadas como relaciones de amistad y cooperacin: por un lado el Estado francs proporciona la ayuda econmica y financiera y por otra parte el Estado tunecino solicita esta ayuda para las necesidades del desarrollo nacional.

Bourguiba siempre sostuvo la idea de que Tnez no podra desarrollarse sin la ayuda financiera y econmica de Francia y de Occidente en general. En su pensamiento, mantener relaciones estrechas con la antigua metrpoli colonial, incluso reforzarlas, no era contradictorio con el desarrollo de la descolonizacin. Esto es lo que explica el hecho de que, a pesar de su voluntad manifiesta de independencia nacional, se fuera poco a poco acomodando a la tutela del Estado francs.

Tras la independencia de 1956, la deuda adopta una nueva forma. Ya no es gestionada directamente por el Estado colonial, sino que se convierte en responsabilidad del Estado nacional/postcolonial. A partir de una herramienta de explotacin colonial en provecho del capital francs, la deuda se transforma en una supuesta herramienta para financiar el desarrollo. Esta legitimacin fue asegurada en gran parte por la economa del desarrollo, que a menudo ha servido de cobertura ideolgica al neocolonialismo.

Segn esta teora, Tnez sufre una enfermedad crnica debido a la falta de ahorro local. Y por ello es incapaz de financiarse su propio desarrollo. La deuda se presenta como el remedio ideal al mal del subdesarrollo.

Entre 1956 y 1987 el coste de la deuda resulta soportable; las transferencias financieras netas [4] sobre la deuda supusieron para Tnez unos cinco mil millones de dinares. En fin, la deuda a lo largo de este periodo jug un papel econmico excesivamente limitado, y por consiguiente no pes mucho sobre la naturaleza de la financiacin global de la economa local. Pero su papel poltico consista sobre todo en conservar la economa tunecina en la rbita de la de Francia.

Durante los aos sesenta y sobre todo durante los setenta, el proceso de transicin nacional democrtica comenz a mostrar signos evidentes de estancamiento. Esta tendencia se confirm ms tarde, suscitando al mismo tiempo las tensiones sociales y acelerando las derivas dictatoriales y la degeneracin burocrtica del estado burguibista: represin violenta de la primera tentativa de amenaza de huelga general nacional en 1978, adopcin de una poltica de austeridad neoliberal; precintado de la central sindical obrera en 1985, etc.

La crisis se transform, durante la segunda mitad de la dcada de los ochenta, en el fracaso del sistema, bajo los efectos combinados de sus propias contradicciones, inherentes a la naturaleza de clase pequeo-burguesa de un pas bajo dominacin imperialista y bajo las presiones que ejerca la mundializacin capitalista neoliberal.

Frente a este fracaso, la burguesa local tira la toalla y cede el control a las instituciones financieras internacionales (FIF) y a la Comisin Europea. En el nuevo contexto de la mundializacin capitalista neoliberal, el capital global usa armas econmicas en su guerra contra los pueblos del Sur, pero tambin, cada vez ms, contra los del Norte. La deuda se convierte en una herramienta econmica y poltica principal de dominacin, de pillaje y de explotacin a escala planetaria.

El perodo que se extiende desde enero de 1984 (revuelta del pan) hasta el 7 de noviembre de 1987 (golpe de estado de Ben Al) fue determinante para la evolucin econmica de Tnez durante el cuarto de siglo siguiente. El fracaso del modelo capitalista dependiente y planificado por un Estado-patrn no tuvo respuesta. Una posicin rentista y un endeudamiento exterior apoyados por una orientacin econmica semi-liberal, permitieron a este modelo conocer durante los aos setenta una relativa prosperidad. Pero su crisis global mostr los lmites del sistema y la incapacidad de la burguesa local y de su burocracia de Estado para romper los lazos de dominacin.

Durante este periodo de crisis abierta del rgimen, el papel de las clases populares y ms particularmente de la clase obrera no fue decisivo. Fue tambin el caso de las organizaciones polticas de la izquierda. La burguesa local pudo pues, trocar con las fuerzas imperialistas su mantenimiento en el poder, contra la poca soberana nacional que haba sido arrancada tan duramente desde 1956.

El mantenimiento del rgimen capitalista dependiente en Tnez, y su reestructuracin en provecho de las transacciones y de la financiacin internacional, necesit la ampliacin y profundizacin del carcter dictatorial del rgimen que fue posible gracias al golpe de Estado de 1987.

1987-2010: la recolonizacin de Tnez

Aprovechndose del fracaso de la transicin nacionalista democrtica, los IFI y la Comisin Europea impusieron la dictadura de los mercados en Tnez: austeridad para las clases populares y provecho mximo para el capital mundial y sus auxiliares locales. Concretamente, esto significa la capitulacin poltica de la burguesa local, la reapropiacin colonial de toda la economa tunecina y la sangra del cuerpo social. En los ltimos 23 aos, Ben Al fue el perro guardin de esta economa.

Desde el plano econmico, la reestructuracin capitalista neoliberal de la economa local permiti una ampliacin sin precedentes de la esfera de la economa colonial. De las 8107 empresas [6] activas en los sectores de la industria y los servicios en 2011, aproximadamente el 51% estaban bajo el control directo del capital mundial. En el 21,3% de estas empresas, el capital provena del extranjero al 100% y empleaban el 35% del conjunto de activos ocupados en los dos sectores. El capital francs estaba ampliamente a la cabeza con el 42% de las empresas totalmente extranjeras que operaban en Tnez, seguido del capital italiano con el 26,4%. Les seguan los capitales alemn (6,4%) y belga (5,9%). Estos cuatro posean el 81% del capital extranjero que operaba en Tnez en la industria y los servicios. Su especializacin era la sub-contrata, especialmente en las actividades textiles y relacionadas con el cuero y las actividades mecnicas y elctricas. Esta economa colonial, orientada casi exclusivamente hacia el mercado exterior, realiz el 63,4% del valor total de las exportaciones llamadas tunecinas en el curso de los siete primeros meses de 2012. Tnez es un asunto jugoso para el capital extranjero: costes de explotacin reducidos al mximo y beneficios eximidos al 100% de impuestos, con libertad de su traspaso total hacia el pas de origen.

Las condiciones de existencia, de estabilidad y de extensin de la economa colonial en Tnez son la causa de los graves problemas polticos, econmicos, sociales, culturales y medioambientales. Para ocultar este drama social y ecolgico, se han puesto en prctica muchos subterfugios, maquillajes y estratagemas.

Primeramente, la propaganda del rgimen alaba los mritos de una economa dinmica, abierta y que realiza una media de crecimiento del 5% desde el comienzo de la contrarrevolucin capitalista neoliberal en 1987. Este discurso, que focaliza los resultados en trminos de competitividad, de apertura y de crecimiento econmico, ha sido difundido en el exterior por los representantes de los intereses imperialistas, especialmente la Comisin europea y los IFI.

Asimismo, la propaganda del rgimen dispuso de redes para difundir la imagen de un pas estable, serio y moderno. Esto fue facilitado por la dbil protesta social del rgimen, el apoyo casi incondicional de la burocracia sindical durante la dictadura, la aceptacin por la casi totalidad de la oposicin poltica de la perspectiva de una transicin democrtica lenta y negociada del poder poltico, y finalmente la imagen de un pas estable, que cada ao recibe millones de turistas europeos, en una regin de riesgo. Por ltimo, la gravedad de la crisis social y medioambiental es astutamente ocultada por las estadsticas falsificadas, y por un discurso oficial que proclama su adhesin a los derechos humanos y a las adquisiciones sociales (educacin, sanidad, vivienda, derechos de la mujer...).

Cuando Ben Al tom el poder en 1987, Tnez tena una deuda de aproximadamente cinco mil millones de dinares; cuando fue derrocado, la deuda ascenda a treinta mil millones. Los flujos financieros totales a ttulo de deuda, que transitaron a travs de una administracin local corrupta supusieron ciento cincuenta mil millones de dinares [7] Para qu sirvi todo este dinero?

La deuda sirve exclusivamente a los intereses de la economa colonial, que se asegura los flujos suficientes de divisas extranjeras [8] para garantizar, especialmente, el pago del servicio de la deuda, la financiacin de la repatriacin de los dividendos sobre el mercado local, el pago de las infraestructuras y de las importaciones de equipamientos y las materias primas necesarias para el buen funcionamiento de esta economa y la financiacin del poder desptico.

Entre 1987 y 2010, la transferencia financiera neta, solo a ttulo de deuda a medio y largo plazo fue negativa en ms de siete mil millones de dinares. En otra palabras, Tnez ha pagado ms de lo que ha recibido. Ha sido exportador neto de capitales de prstamos. En consecuencia, el Estado se ha visto obligado a reservar una parte que no cesaba de crecer, de sus ingresos fiscales para pagar el servicio de la deuda.

Este endeudamiento no mejor las condiciones de vida de la gran mayora de los tunecinos, y la fortuna colosal acumulada por el clan Ben Al en 23 aos de poder demuestra que se efectuaron importantes malversaciones con la complicidad de ciertos acreedores.

La carga financiera de esta deuda la soportan solo las clases trabajadoras, a pesar de que no estn obteniendo ningn beneficio de ella. La regresin de Tnez desde el puesto 78 en el ao 1993 al 94 en el ao 2011 en la clasificacin mundial del IDH ,[9] lo confirma. Aunque el aspecto ms manifiesto de esta regresin social es, sin duda alguna, la extensin de la pobreza [10], especialmente por el empeoramiento de la crisis del empleo [11] y por la erosin del poder adquisitivo de las masas populares.

Este tendencia a la precariedad contrasta con el crecimiento sustancial de los ingresos del capital, dopados por un sistema que combina liberalismo econmico, dictadura poltica y enriquecimiento rpido e ilcito de un cierto nmero de familiares vinculados con la cpula presidencial.

La crisis social se agrava a partir de 2008, por las repercusiones de la crisis financiera internacional. Los precios de los productos de consumo corriente conocen en ese periodo una subida significativa, acentuada adems por los efectos desastrosos de la poltica de austeridad y la sumisin de los servicios a la lgica de los mercados.

Esta situacin desencadena varios movimientos sociales, un poco por todo el pas, especialmente en algunas ciudades de la cuenca minera de Gafsa, sobre todo en la ciudad de Redeyef donde la sublevacin popular dur ms de seis meses a pesar de la feroz represin. Los acontecimientos de la cuenca minera de 2008 debilitaron la dictadura y prepararon el terreno para la revolucin que comenz en Sidi Bouzid dos aos despus.

La revolucin se nutre tambin de la crisis poltica, resultado de 23 aos de dictadura. A lo que hay aadir una desviacin mafiosa del poder bajo el impulso de clanes constituidos alrededor de las dos familias Ben Al y Trabelsi. Pero para las clases desheredadas y especialmente para la juventud, empobrecidas, marginadas y humilladas por este poder, la hora de la liberacin haba llegado!

17 diciembre 2010-25 febrero 2011: la primera revolucin tunecina

El 17 de diciembre de 2010, un drama personal prendi la mecha. Las masas desheredadas hicieron una irrupcin violenta en el dominio donde se regulaban sus propios destinos, cogiendo magistralmente de improviso al poder poltico, a sus socios comanditarios extranjeros y a la lite local. La primera revolucin tunecina se pone en marcha.

Esta no es la primera vez que las masas populares se agitan en Tnez [12] pero es la primera vez en su historia en la que los tunecinos todos juntos, unidos en un movimiento revolucionario, piden y consiguen la cada del poder [13].

Esta revolucin no es la consecuencia de una crisis econmica cualquiera. La economa local haba experimentado un crecimiento econmico de 3,7%, y esto a pesar de una coyuntura econmica mundial desfavorable, especialmente en la zona euro, principal socio econmico de Tnez. Es sobre todo la vuelta de tuerca de la economa colonial que sobreexplota a la sociedad, roba sus recursos naturales y repatria la totalidad de sus ganancias.

Slo un poder desptico es capaz de imponer tal rgimen a su pueblo. La ideologa sola no es suficiente. Aqu, como deca Gramsci, el poder no dirige, domina, reina de forma absoluta.

Con la cada de Ben Al, la economa colonial pierde un aliado estratgico. Pero ella no espera desposeerse de sus intereses faltara menos! Para las fuerzas imperialistas, urge contener el proceso revolucionario gracias al mantenimiento de estructuras y de mecanismos de la dominacin. Dicho de otro modo, de la dictadura!

Nuevamente la deuda es la herramienta ideal para mantener sujeto a Tnez. Con la soga al cuello es ms fcil sofocar cualquier intento de ruptura con el orden dominante! Para confundir las pistas, consiguen no solamente derivar toda la responsabilidad de la crisis a Ben Al y a su clan, sino, sobre todo, consiguen presentarse como el salvador supremo de Tnez. Durante ms de dos decenios, el poder desptico sirvi como cortina de humo, detrs del cual operaba tranquilamente la economa colonial. Despus de la revolucin, este poder se ha convertido en su chivo expiatorio.

La primera medida poltica de la contrarrevolucin fue el mantenimiento del gobierno del dictador y el control directo del Banco Central por los IFI. La misma noche de la huida de Ben Al, un alto responsable del Banco Mundial, ex ministro de Ben Al, es nombrado a toda prisa desde Washington. El decreto de su nombramiento se publica en el peridico oficial el 17 de enero de 2011 junto al decreto que instaura el toque de queda en Tnez! [14] Enseguida, afirma que Tnez pagar su deuda [] en plazo [15] . Para el imperialismo se trata de maniobrar rpidamente para evitar que la cada de Ben Al no se transforme en un derrocamiento del rgimen. Despus de parchear la herramienta poltica, la contrarrevolucin usa el arma financiera para sofocar la revolucin; la deuda acta como un cuchillo en su garganta.

Durante el ao 2012, ao que se ha considerado el signo de la transicin democrtica y de la realizacin de las reivindicaciones de la revolucin el gobierno ha desviado 2500 millones de dinero pblico, a travs de los presupuestos del Estado, para pagar la deuda de Ben Al. En ese mismo tiempo, no ha dedicado ms de 700 millones al desarrollo regional, 1200 millones a la sanidad pblica, 800 millones al empleo y la formacin profesional y 600 millones a asuntos sociales.

Todos los gobiernos que se han sucedido en el poder desde el 14 de enero, incluso los que han salido de las elecciones del 23 de octubre, han considerado el pago de la deuda de Ben Al como un asunto primordial. La ANC (Asamblea Nacional Constituyente), salida tambin de las mismas elecciones, a su vez, permiti que una quinta parte del presupuesto de los ingresos del Estado se destinaran al pago de la deuda.

Reconocer la deuda del dictador, decidiendo seguir con su pago, constituye un acto antinacional, antidemocrtico y una complicidad de hecho con su dictadura. Proseguir con su pago mantiene al Estado en la lgica del ajuste estructural y de la mundializacin capitalista neoliberal. Adems, el hecho de pagar esta deuda priva a Tnez de medios financieros preciosos, en un momento muy crtico de su historia, y agrava su deuda externa. En efecto, Tnez no tiene con qu pagar la deuda, por lo que debe asumir ms deuda. Los nuevos prstamos corresponden exactamente al montante del servicio de la deuda pblica y son la causa de un dficit presupuestario record, del 6,6% del PIB.

Al aceptar el pago de la deuda de Ben Al, la burguesa local demuestra que persiste en su capitulacin frente a la burguesa mundial. De manera general, la poltica econmica y social del gobierno actual (salido de las elecciones, dirigido por el partido islamista Ennahda) est en la lnea del gobierno de Essebsi (febrero-diciembre 2011) y no ha hecho ms que seguir la postura de Ben Al ; para probarlo:

Despus de 1956, la burguesa local ha intentado, a pesar de su debilidad y del estado general de Tnez, sacar provecho del retroceso a nivel planetario del colonialismo, y del surgimiento del bloque del Este, para completar el proceso de descolonizacin. Desde el 14 de enero de 2011, se niega a apoyarse en la revolucin, y el balance catastrfico de Ben Al, para intentar liberarse, aunque sea un poco, del acoso imperialista.

Lo que es diferente de 1987, es que esta vez han sido las clases trabajadoras las que se han lanzando contra el rgimen. La burguesa local que no tena ya proyecto para Tnez, est adems falta de ideologa actualmente. El discurso nacionalista y democrtico que haca de hoja de parra para ocultar las vergenzas del poder de Ben Al y disimular su naturaleza antidemocrtica y antinacional, no le puede ser de ninguna ayuda, al quedar desacreditado a los ojos de las masas populares. Entonces, voluntaria o involuntariamente, los intereses capitalistas acuden a la ideologa religiosa para legitimarse y salvaguardar el rgimen.

Frente al fracaso del proyecto burgus de transicin nacional democrtica, la capitulacin definitiva de la burguesa local y la necesidad de abrir perspectivas viables, la alianza poltica de fuerzas revolucionarias y la continuacin y profundizacin del proceso revolucionario son indispensables para que Tnez se deshaga definitivamente de este rgimen. Las clases trabajadoras y la juventud nos han abierto el camino de la revolucin, ahora nos toca a nosotros esclarecer el camino que conduce hacia la libertad.

Las fuerzas imperialistas no tienen ms respuesta a las aspiraciones del pueblo tunecino que la austeridad y el libre mercado, como la medicina popular de otros tiempos, que tena como remedio universal sangrar al paciente, a veces hasta la muerte! As como la medicina ha avanzado y ha dado la espalda a la prctica destructiva de la sangra, la sociedad tunecina debe tomar un nuevo camino para romper con el orden establecido.

De inmediato es primordial, para abrir perspectivas reales ante el proceso revolucionario, luchar para:

  1. La mejora de manera considerable de la condicin femenina con la prohibicin por ejemplo de la poligamia, el repudio y la regulacin del derecho al divorcio de las mujeres.

  2. El artculo primero de esta ley, que estipula que solo los nacionales tienen el derecho de poseer la tierra, convierte en ilegales las propiedades de los colonos extranjeros en Tnez. Bourguiba, as, echaba un pulso a De Gaulle, con el fin de acelerar la venta de estas tierras al Estado tunecino.

  3. El saldo de las entradas netas del capital de los prstamos es el resultado de los prstamos nuevos (cuotas en positivo) menos el pago del servicio de la deuda (cuotas en negativo).

  4. El dinar vale actualmente 0,5 euros.

  5. De 10 empleados o ms.

  6. Alrededor de cien mil millones de dlares americanos.

  7. El dinar tunecino es una moneda local, no canjeable en el exterior.

  8. ndice de desarrollo humano elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

  9. El actual gobierno provisional reconoce una tasa del 25% de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza, a pesar de que la dictadura pretenda hacer creer que la pobreza no sobrepasaba al 3.8% de los tunecinos.

  10. Tnez conoce una tasa de paro persistente alrededor del 15%, a la que se aade una fenomenal extensin del subempleo que afecta a alrededor del 60% de los activos ocupados.

  11. La ltima revuelta, conocida como la revuelta del pan tuvo lugar en 1984.

  12. Adems de la cada del dictador, la revolucin consigue la prohibicin del partido en el poder (RCD) y la derogacin de la Constitucin.

  13. An en vigor!

  14. Conferencia de prensa del 21de enero de 2011.

  15. Estrategias en materia de comercio y de inversiones para el Sur del Mediterrneo despus de las revoluciones de la Primavera rabe, ver http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P7-TA-2012-0201+0+DOC+XML+V0//FR.

  16. http://www.imf.org/external/french/np/sec/pn/2012/pn1296f.htm

Fathi Chamkhi es profesor universitario y experto econmico en el desarrollo, titular del premio internacional Alfonso Comin 2012, portavoz de la asociacin RAID (ATTAC/CADTM TUNISIE) y militante en favor de la anulacin de la deuda de Tnez contratada bajo la dictadura.

Fuente:http://hilalpost.com/fr/2013/01/14/abattre-la-dictature-de-la-dette-pour-liberer-la-tunisie/?utm_campaign=&awesm=fbshare.me_cAPA&utm_content=fbshare-js-large&utm_source=facebook.com&utm_medium=fbshare.me-facebook-post

 



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