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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2013

Medelln diez aos despus de la "Operacin Orin"

Maurice Lemoine
Mmoire des Luttes

Traducido para Rebelin por Caty R.


El 2 de diciembre de 1993 el famoso y poderoso capo del crtel de Medelln, Pablo Escobar, cay acribillado a balazos en el tejado de una casa del barrio de Los Olivos. La larga cacera del hombre que condujo a este desenlace fue llevada a cabo por una unidad militar de lite, El bloque de Bsqueda, apoyado por los servicios secretos estadounidenses y un grupo de delincuentes perseguidos por Pablo Escobar (los pepes)- comandados por los hermanos paramilitares Fidel, Vicente y Carlos Castao, financiados a su vez, por los narcotraficantes del crtel de Cali. Hay que sealar, para la pequea historia, que la composicin de ese curioso grupo fue aprobada en 1989 por el presidente de Estados Unidos George Bush (padre) con el nombre en clave de Heavy Shadow.



Al margen de esta guerra a la cocana, otra guerra atroz y aparentemente sin fin provocada por las desigualdades sociales sigue ensangrentando Colombia. Las guerrillas se infiltraron desde hace ya algunos aos en los barrios populares de las grandes ciudades; a su vez los paramilitares pretendieron implantarse en Bogot, Cali, Barrancabermeja, etc. Hasta ahora muy rural, el conflicto se est volviendo urbano.

Fue en Medelln en 1996 donde surgi el Bloque Metro de las Autodefensas Campesinas de Crdoba y Urab (ACCU) dirigido por Doble Cero. Mucho despus, en abril de 2012 un exjefe paraco (1), Pablo Hernn Sierra Garca, alias Alberto Guerrero, afirm ante la justicia que las ACCU fueron creadas por los ganaderos del departamento de Antioquia, entre ellos los hermanos Santiago y lvaro Uribe Vlez (el cual, que mientras tanto pas por la presidencia de la Repblica, niega ferozmente esa acusacin). Pero, en resumen, en ese final de dcada de 1990, todava no habamos llegado ah. En el ao 2000 en Medelln, bajo las rdenes de Carlos Castao que feder al conjunto de los grupos paramilitares de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), el Bloque Metro dej su puesto al Bloque Cacique Nutibara, dirigido con mano de hierro por Diego Fernndez Murillo, alias don Berna.

Al oeste de la ciudad, apenas a diez minutos en coche del Centro Administrativo La Alpujarra, donde estn la Gobernacin y el Ayuntamiento, se encuentra la Comuna 13, un sector deprimido compuesto por 22 barrios legales o informales (2). Aferrado a las laderas de una montaa escarpada, rayado de caminos, empinadas escaleras, callejones, callejuelas y rincones oscuros, este autntico laberinto acoge a 200.000 habitantes originarios en su mayora del Urab antioqueo y chocoano al norte del pas-. Los pobres, vctimas de la exclusin social, arrojados a la economa sumergida pero con una gran capacidad de organizacin comunitaria y un firme sentido de sus reivindicaciones. De tal forma que la cohabitacin con las milicias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y sobre todo con el Ejrcito de Liberacin Nacional (ELN), el ms presente en la zona, no da lugar a demasiadas fricciones.

A esos tradicionales protagonistas armados se aade, en la Comuna 13, un grupo independiente, los Comandos Armados del Pueblo (CAP), que no dependen de las FARC ni del ELN pero comparten con ellos la opinin de que hay que enfrentarse al Estado. Esta milicia tuvo mucho xito, se oye todava en la actualidad, porque estaba formada por personas del barrio, antepona la labor poltica a la accin militar y se proclamaba sobre todo defensiva. Sabiendo por otra parte, nos completan la informacin, que las organizaciones comunitarias, artsticas, religiosas y otras, que manifestaban hacia ella cierta simpata, se mantenan totalmente autnomas. Al principio esas milicias no inquietaron demasiado a las autoridades. Supliendo las carencias del Estado garantizaban la seguridad luchando contra las bandas de delincuentes, mejorando las viviendas, construyendo caminos, etc.

La situacin cambi a principios de los aos 2000. Medelln tena en perspectiva importantes proyectos de desarrollo econmico incompatibles con la resistencia y las vas alternativas de cualquier tipo.



En todos los barrios marginales a los que en los aos 60 y 70 llegaron las familias expulsadas de los campos por la violencia o atradas por el estallido industrial de la dcima metrpoli del pas, se cri una generacin de adolescentes que se agruparon en bandas las pandillas-. Fue en esas pandillas donde, en el apogeo de la guerra que libr contra el Estado, Pablo Escobar reclut a sus sicarios. Tambin los captaron los paramilitares, quienes, desde su intrusin, establecieron un control territorial, militar, econmico y social absoluto sobre la ciudad. Excepto en la Comuna 13, que solo ocupaban parcialmente. El ejrcito de los CAP y de los guerrilleros de las FARC y el ELN, as como la resistencia civil de las organizaciones comunitarias se lo impidieron. Sin embargo e independientemente de la lucha antisubversiva, los paracos codiciaban especialmente ese territorio: corredor montaoso estratgico, une el suroeste del departamento de Antioquia y el mar, en el golfo de Urab, una configuracin muy interesante para el trfico de armas o la exportacin de la cocana

El 29 de mayo de 2002, con el pretexto de pacificar la zona, una primera operacin militar la Operacin Mariscal- reuni 900 hombres de la fuerza pblica y se sald con la muerte de nueve civiles (entre ellos cuatro nios), 37 heridos y 50 detenciones arbitrarias. La intrusin, sin embargo, slo dur unas horas: la poblacin sali con banderas blancas y al mismo tiempo la presencia de la prensa y de organizaciones de defensa de los derechos humanos ejercieron tal presin que el ejrcito tuvo que detener su intervencin.

Elegido el 26 de mayo, Uribe asumi sus funciones en la Casa de Nario el palacio presidencial- el 7 de agosto. Inmediatamente orden retomar la Comuna 13 una forma de inaugurar su dura poltica de seguridad democrtica-. Tras una breve operacin Antorcha (el 15 de agosto), la operacin Orin lanz sobre el barrio, el 16 de octubre, cinco batallones de la IV Brigada, el Grupo de Fuerzas Especiales Urbanas (FUDRA), el batalln contraguerrillero del ejrcito, efectivos de la polica metropolitana y de la polica de Antioquia, con el apoyo del Departamento Administrativo de Seguridad (la polica poltica, DAS). Ms de 3.000 hombres lanzados en una operacin de guerra total contra la poblacin.

En efecto, aunque en las primeras horas las milicias combatieron la envergadura de la ofensiva las oblig a replegarse. Eso no impidi que los helicpteros continuasen acribillando los tejados de las casas, las tanquetas (blindados ligeros) siguieron disparando de forma indiscriminada empujando a las calles una avalancha de habitantes desesperados. Durante cinco das de pacificacin, vestidos de camuflaje, la cara cubierta con pasamontaas negros, los informadores -entre ellos un tal Carlos Pesebre que lo confesara- guiaron a los agentes de la fuerza pblica que registraron las casas. Al final de los registros, que se llevaron a cabo sin rdenes judiciales, se contaron 355 detenciones arbitrarias a las que se aadieron, segn el balance oficial, 39 civiles heridos, siete desaparecidos y tres policas muertos.

La primera fase de la operacin dur hasta el 20 de octubre. La Comuna estaba completamente aislada. Nadie tena autorizacin para salir o entrar, nicamente la versin de la fuerza pblica se filtr a los medios, se trata de una operacin militar legtima que, al perseguir a los grupos ilegales, ha devuelto la paz a la Comuna.

Una segunda fase poda comenzar: en la Comuna 13 slo permanecan los efectivos del ejrcito, de la polica y los paramilitares del Bloque Cacique Nutibara que ocupaban totalmente el territorio, lo que no haban podido hacer hasta ese momento. Desde entonces en esa zona, presentada como un laboratorio de paz, es raro no encontrar cadveres en las calles. As fue, recurriendo a la prctica de las desapariciones forzosas, como los paracos establecieron su control social en la Comuna hasta finales de 2003. Denunciamos eso desde el principio, recuerda la abogada Adriana Arboleda, miembro de la Corporacin Jurdica Libertad, nadie nos crea, nadie nos escuch. Nos acusaban de ser el brazo jurdico de la guerrilla.

Diez aos despus sabemos un poco ms sobre lo que deberamos llamar un crimen de Estado. Los supervivientes, los familiares de las vctimas e incluso los exparamilitares han afirmado que muchos desaparecidos fueron enterrados en un lugar llamado La Escombrera. Un vertedero 50% pblico y 50% privado que se extiende por 15 hectreas en la zona alta de la Comuna 13, en el lmite del barrio El Salao y con el municipio San Cristbal. Como Corporacin Jurdica, contina Adriana Arboleda, hemos registrado 92 desapariciones. Nunca hubo tantas en una zona urbana en tan poco tiempo. Pero la cifra real es mucho ms espantosa

En diciembre de 2002, dos meses despus de la operacin Orin, por iniciativa del presidente Uribe se firm el pacto de Ralito, primera etapa de la vuelta a la vida civil de los paramilitares que culminara en julio de 2005 con la controvertida ley Justicia y Paz que les garantizaba una impunidad casi total. El primer grupo desmovilizado, el 25 de noviembre de 2003, incluso antes de la aprobacin de la ley, fue precisamente el Bloque Cacique Nutibara. Convertido en la poca en el principal narcotraficante de la capital antioquea, donde controlaba tambin otras actividades delictivas como secuestros y extorsiones, Don Berna fue extraditado en 2008 a Estados Unidos por narcotrfico. All afirm que los cadveres de 300 vctimas, repartidos en un centenar de fosas comunes, se hallaban en La Escombrera. Tambin precis que la operacin Orin fue planificada y coordinada conjuntamente por los paramilitares y los miembros de la IV Brigada que mandaba entonces el general Mario Montoya nombrado despus comandante en jefe del ejrcito colombiano por Uribe- (3).

Ese pasado resurgi a finales de 2009 cuando, bajo presin de las familias de las vctimas y de las ONG que las apoyan, la alcalda de Medelln firm dos acuerdos uno con antroplogos peruanos, guatemaltecos y argentinos y otro con la universidad de Antioquia- para tratar de esclarecer los hechos. Encargados de determinar la viabilidad de posibles exhumaciones, los antroplogos extranjeros, tras considerarlas imposibles, arrojaron la toalla rpidamente. En efecto, en este tipo de procesos hay que saber cuntas personas se buscan, cmo se llaman y si es posible de dnde son, explica Andrea Romero en los locales de la seccin antioquea del Movimiento Nacional de las Vctimas de Crmenes de Estado (MOVICE). En este caso concreto, a falta de una investigacin preliminar, no existan esas informaciones y se corra el riesgo de encontrarse con un montn de cadveres imposibles de identificar que llevara finalmente a una segunda desaparicin.

Numerosos exparamilitares afirmaron que posean esas informaciones. Pero se niegan a darlas. El Bloque Cacique Nutibara se desmoviliz antes de la ratificacin de la ley Justicia y Paz, sus miembros no se beneficiaron de las garantas de impunidad de esa ley y por lo tanto corren el riesgo, si hablan, de ser perseguidos por la justicia.

Desde 2010 todo sigue igual. Escandalizadas por semejante inmovilidad, las vctimas y las ONG exigen imperiosamente el cierre inmediato de La Escombrera. En ese vertedero de basura, de un espesor de 70 metros, todos los das se vierten ms desechos, entre ellos numerosos productos qumicos que pueden modificar los resultados de las potenciales investigaciones futuras cuya posibilidad se aleja cada da un poco ms



Edificios nuevos, geomtricos, lujosas construcciones de vidrio y metal iluminadas por una profusin de carteles publicitarios A finales de 2012 Medelln va bien. El ramillete habitual de polticos, con sus frmulas prefabricadas, venden la ciudad como una metrpoli dinmica, un centro de negocios en la vanguardia del progreso, llena de turistas que pasean por la plaza Botero. Las tristes pocas del crtel y los paracos habran pasado definitivamente.

En 2005 los paramilitares abandonaron la Comuna 13 en sus vehculos para desmovilizarse. Unos das despus volvieron en los mismos vehculos, vestidos de civiles, para seguir controlando el barrio. Toda la ciudad ha vivido el mismo fenmeno lo mismo que numerosas regiones del pas donde ya actan, con los mismos modos operativos que en el pasado, las bandas criminales emergentes (BACRIM)-. En el corazn de Medelln, en las calles peatonales, centros comerciales y espacios pblicos, pululan guardias uniformados de compaas privadas de seguridad: la mayora son paramilitares reinsertados.

Cuando se extradit a Don Berna, en 2008, las compaas de transporte de algunos barrios organizaron un paro laboral inmovilizando sus autobuses con el beneplcito de la alcalda-. Y las violaciones de los derechos humanos continan, Ciertamente se puede observar que hubo una disminucin de las agresiones entre 2004 y 2006: los paras queran legitimarse, demostrar que hacan bajar los ndices de criminalidad, que volvieron a dispararse a partir de 2009. En parte tambin porque los lobos se devoran entre ellos.

Con Don Berna fuera del circuito su estructura mafiosa, la Oficina de Envigado, surgida en su origen de la red de sicarios creada por Pablo Escobar en la dcada de 1980, se ha disparado. Algunos miembros formaron un grupo nuevo los Paisas-. Desde 2011 otra banda, los Urabeos, les disputan los barrios ofreciendo a cada jefe de pandilla, para comprar su lealtad, 35 millones de pesos (15.000 euros) y un arsenal raramente inferior a seis fusiles de asalto. El jefe de los Urabeos, Carlos Pesebre, uno de los principales informadores del ejrcito en la operacin Orin ya tiene varios combos (4) a su servicio. En los perodos de tensin vinculados al reparto de las zonas todas esas personas se matan entre ellas hasta que se vuelve a establecer un clima de paz tensa (5).

Esas luchas de influencia responden a intereses muy concretos: control del trfico y menudeo de droga, de la prostitucin, de la explotacin sexual de menores, de las extorsiones y del pequeo comercio en muchos barrios, los combos llegan incluso a los negocios de arepas, huevos, pollo y leche, imponiendo a las tiendas sus propias mercancas y prohibindoles la venta de otros productos.

Sin embargo, aunque las dinmicas de esas estructuras paramilitares no son las mismas de hace diez aos, una constante permanece: siguen amenazando abiertamente a las organizaciones comunitarias o culturales, a los comits de accin comunal, a los militantes y dirigentes sociales. Con total impunidad? Quiz total no. Los combos han conseguido tanto poder que no respetan a la fuerza pblica y no dudan en asesinar policas. En cambio el 8 de agosto de 2012 capturaron a Erickson Vargas Cardona, alias Sebastin, ltimo jefe conocido de la Oficina de Envigado. Es obvio que no se persigue a esos paramilitares como a los grupos guerrilleros. Y hay que sealar que detrs de esos actores criminales estn personas que tienen tanto poder empresarios, polticos u hombres de negocios- que a pesar de las detenciones las estructuras no se desestabilizan.

Se observan, en efecto, dos fenmenos curiosos. Con sus centros comerciales, sus teatros, sus museos, su metro y sus complejos para convenciones, Medelln se enorgullece de haber acogido la Asamblea General de la organizacin de Estados Americanos (OEA) en 2008; la del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2009; los Juegos Deportivos Sudamericanos en 2010; y quiere seguir siendo una metrpoli acogedora en la misma lnea. Durante esos perodos no hay un solo asesinato! Cmo se explica esto? Ningn enfrentamiento! Al da siguiente la violencia reaparece en todas las esquinas. Algunos apuntan una respuesta: dando pruebas de una complacencia demostrada, el gobierno no duda en pactar secretamente con las estructuras criminales a cambio del control social de los barrios. Adems de que ciertos sectores del conglomerado econmico antioqueo, propietarios del comercio e incluso de la ciudad, no tienen ningn inters en atacar la economa sumergida: es en sus bancos donde aterriza.



Mientras en La Habana el gobierno y las FARC intentaban negociar el final del conflicto armado, en la propia Colombia el movimiento social resurgi con fuerza desde 2010, y sobre todo desde que el 23 de abril de 2012 la Marcha Patritica (MP), una formacin creada recientemente, reuni a 80.000 personas en la plaza de Bolvar, en Bogot. Reclamando la paz con justicia social y reformas estructurales, empezando por la reforma agraria, tuvo un resultado todava mejor el 12 de octubre en una manifestacin nacional que reuni a 350.000 indignados en la calle. No hubo que esperar mucho tiempo para que, ampliamente repetidos por los medios de comunicacin, el ministro de Defensa, el general Juan Carlos Pinzn, y el presidente de la Federacin Colombiana de Ganaderos (FEDEGAN), Jos Flix Lafaurie, acusaran a la MP de estar financiada por los terroristas de las FARC. En un pas donde la oposicin, siempre pacfica, ha sido masacrada sistemticamente, esas declaraciones provocan grandes dolores de cabeza.

En Medelln, en la Comuna 13, la situacin se considera crtica. La guerra silenciosa de la mafia y sus bandas contina. Porque a travs de su accin cultural escapaba del orden paramilitar, el joven cantante de rap Elider Varela, El Duke, fue asesinado el pasado 30 de octubre. El 9 de noviembre Robert Steven Barrera, de 17 aos, miembro del grupo rapero Alto Rango, sufri la misma suerte. Un centenar de jvenes pertenecientes a Son Bat y a la red de hip hop la Elite estn amenazados. En el centro de la ciudad un militante de la Marcha Patritica no puede contener una mueca: Estamos en un pas, una ciudad donde todos los das vemos hechos aterradores. Ya no matan a toda la comunidad, asesinan a una persona y con eso todo el mundo sabe lo que le puede pasar. El miedo reprime los sentimientos y las acciones, restringe la militancia poltica abierta. La lucha por el cambio contina siendo peligrosa.



Notas:


(1) Paramilitar

(2) La Comuna 13 es una de las 16 comunas de Medelln de la que dependen, a su vez, cinco corregimientos (zonas rurales).

(3) El general Montoya dimiti en noviembre de 2008, cuando estall el escndalo de los falsos positivos de civiles asesinados por los militares y presentados como guerrilleros muertos en combate.

(4) Tradicionalmente se da el nombre de combo a un grupo de amigos que se renen habitualmente en una zona de la calle, para diferenciarlo de la banda que tiene la caracterstica de ser un grupo organizado de delincuentes.

(5) Medelln ha lamentado 2.186 homicidios en 2009; 1.651 en 2011; 1.064 en 2012 (de enero a finales de octubre). Semana, Bogot, 12 de noviembre de 2012.

Fuente: http://www.medelu.org/A-Medellin-dix-ans-apres-l




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