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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2013

Entrevista a Rodrigo Fernndez Miranda, investigador y miembro del equipo de Alba Sud
Una reflexin crtica al discurso turstico dominante

Javier Tejera
Ecotumismo


Rodrigo Fernndez Miranda es investigador, consultor social, profesor y activista, y miembro de Ecologistas en Accin, Consume hasta morir, Folia Consultores y Alba Sud. Autor del libro Viajar perdiendo el sur, desde hace tiempo tenamos muchas ganas de hablar con l y plasmar su opinin crtica sobre cuestiones como el aumento exponencial del nmero de viajeros a nivel mundial, la deriva de las certificaciones de turismo sostenible , la fiebre por promover inversiones tursticas extranjeras en continentes como frica o sobre la democratizacin de segmentos como el turismo de cruceros, entre otros.

Pregunta: A mediados del pasado mes de diciembre, la Organizacin Mundial del Turismo (OMT) anunci que se haban alcanzado por primera vez en la historia la cifra del turista internacional mil millones en un solo ao, esto es motivo de celebracin o de echarse a temblar?

El crecimiento de la industria del turismo internacional viene mostrando una invulnerabilidad desde la firma de los Acuerdos de Bretton Woods, con un aumento imparable desde entonces en la cantidad de desplazamientos, de ingresos y destinos. Como referencia, la cantidad de desplazamientos internacionales, que, como bien dices, este ao por primera vez superan los mil millones, se ha multiplicado por dos desde 1993, por cinco desde 1975 y por cincuenta desde 1948. Y segn las previsiones de la OMT esta tendencia se mantendr a lo largo de las prximas dcadas.

Sin embargo, parece lgico que ninguna actividad, inclusive la industria ms poderosa de la globalizacin econmica, pueda crecer de forma indefinida cuando depende, directa y necesariamente, de unos recursos que son limitados y se desarrolla en un planeta que es finito. Si se tienen en cuenta los lmites ambientales tanto de inputs como de outputs se llega de la categrica conclusin de que la sostenibilidad es incompatible con el crecimiento infinito que necesita esta industria para garantizar su propia supervivencia.

Por eso, creo que el dato es para preocuparse y, principalmente, para promover una reflexin crtica de las personas que tenemos la capacidad material para desplazarnos.

Pregunta: A este ritmo, se alcanzarn los 1.800 millones de viajes internacionales en 2030, qu tipo de impactos, no siempre visibles, ha propiciado el crecimiento exponencial que ha experimentado el turismo a nivel mundial?

Los impactos del turismo internacional, que es un hecho econmico y sociocultural exclusivo de las clases medias consumidoras y del que quedan excluidas tres cuartas partes de la poblacin mundial, se suelen agrupar en tres categoras: econmicos, medioambientales y sociales.

En lo econmico, se debe tener en cuenta como cuestin general que cuando este turismo es entre Norte y Sur se desarrolla en el marco de unas relaciones comerciales y econmicas desiguales, y las empresas transnacionales tienen la potestad de centralizar las ganancias y socializar las prdidas y los impactos derivados de la actividad.

Por otra parte, entre los impactos econmicos se deben sealar otros como los siguientes: la creacin de puestos de trabajo precarios y con derechos laborales y sindicales muy limitados, y la destruccin de puestos de trabajo en actividades tradicionales (y fundamentales para la vida), como la pesca o la agricultura, entre otros. El aumento del precio de los recursos o los bienes esenciales, al crecer sensiblemente la demanda del suelo, el agua o los alimentos, lo que recae especialmente sobre los sectores ms empobrecidos de la poblacin local. Por otra parte, entre el 20 y el 80% de los beneficios que se generan a travs del turismo internacional salen de los pases de destino.

En materia medioambiental, la huella turstica se produce al ser una actividad masificada que en todos los casos supera la capacidad de carga de los territorios de destino. Asimismo, una parte importante de los recursos que hasta el desembarco del turismo internacional se utilizaban para la satisfaccin de necesidades bsicas de la poblacin autctona, cambian de uso y se convierten en una materia prima del mercado global.

Entre los impactos medioambientales tambin se pueden destacar: la sobreexplotacin de recursos, principalmente el agua y la tierra, dadas las caractersticas de la actividad turstica. Las consecuencias sobre el territorio que supone la creacin o ampliacin de las infraestructuras para la recepcin, movimiento o estancia de las visitas internacionales, y que la mayor parte de la poblacin local no utiliza. Los impactos locales y globales que conlleva el transporte motorizado, principal parmetro sobre el que se asienta el turismo, especialmente el areo que es el que ms daino resulta (y que representa ms del 43% de los mil millones de desplazamientos): la consecuencia ms grave es sin duda el cambio climtico. Adems, la actividad turstica genera contaminacin del aire, el agua y el suelo, y la generacin de residuos.

Por ltimo, para comprender los impactos sociales se debe tener en cuenta la construccin de relaciones asimtricas y verticales entre poblacin autctona y turismo, dada la relacin de dependencia econmica que existe en los pases que ponen en marcha el monocultivo turstico en sus economas.

Por lo que la turistizacin de un territorio, bajo el paradigma del desarrollo turstico y en el marco de la globalizacin neoliberal, supone un cambio radical en la fisonoma de la sociedad, la economa, las relaciones laborales y las condiciones de los entornos naturales. Una transformacin en la que la poblacin autctona y las comunidades locales no tienen voz en la toma de decisiones. A la nula participacin de la poblacin local hay que aadirle la muy limitada capacidad de regulacin y control que las autoridades pblicas suelen tener sobre la actividad y las empresas transnacionales que la operan, a pesar de desarrollarse en sus territorios y explotando sus recursos.

De esta manera, los territorios empobrecidos suelen quedarse con los impactos sociales, econmicos y ambientales, y sin los beneficios econmicos que se generan, ya que en su mayora a travs de diferentes mecanismos una parte significativa de las ganancias son sacadas y repatriadas de los pases anfitriones. As, en esta lgica prima el derecho de las empresas transnacionales al lucro y de las sociedades opulentas al consumismo, por encima de los derechos sociales, econmicos, culturales y ambientales de una parte significativa de la poblacin anfitriona.

Un modelo de desarrollo turstico incompatible con el desarrollo humano, la preservacin de las condiciones naturales, sociales y culturales en los destinos. Y la voracidad que conlleva la obtencin de ganancias en el corto plazo acelera los procesos de destruccin, sobreexplotacin y desposesin, y garantizan la insostenibilidad de la actividad. Y son los sectores ms vulnerables de las sociedades anfitrionas, y principalmente las generaciones venideras, los que ms sufren y sufrirn estos impactos.

Pregunta: Se ha sabido recientemente que Gijn se unir a Barcelona como   ciudad certificada en turismo responsable y sostenible   por el Instituto de Turismo Responsable. En el caso de la ciudad condal choca con las continuas quejas por el mobbing inmobiliario, la masificacin, la ausencia de negocios locales o la inflacin por parte de los vecinos del centro de la ciudad, por slo citar algunas cuestiones. El posicionamiento en trminos de sostenibilidad turstica se hace en clave de rentabilidad ms que de concienciacin real?

Considero que hay que poner en cuestin esencialmente todo aquello que tenga que ver con las certificaciones, sean de productos, de servicios o de destinos tursticos. La pregunta de fondo es: a qu necesidad responden estas certificaciones? A quin benefician?

La sostenibilidad es una cuestin muy concreta: se trata nada menos que de adecuar las sociedades y sus estilos de vida a la capacidad del planeta para proveernos de recursos y soportar los residuos y contaminantes que generamos. Se trata de satisfacer de forma equitativa a todas las personas, y fundamentalmente poder garantizar la satisfaccin de las necesidades de las generaciones venideras.

La sostenibilidad no es un concepto vaco de contenido, sino todo lo contrario. No obstante, parece que durante los ltimos aos distintas industrias intentan cooptar este concepto para vaciar su contenido y adaptarlo a intereses puramente mercantiles y econmicos. De esta manera, lo que tiende a hacer la industria, con la connivencia de los poderes pblicos, es transformar la idea de sostenibilidad en un nicho de mercado.

Los casos que citas de Barcelona y Gijn representan una contradiccin fundamental, y que nos pueden servir como ejemplos de cmo se intenta hacer de la sostenibilidad, el principal desafo que tenemos las sociedades opulentas a nivel social y medioambiental, un nuevo segmento de negocios, aunque para ello se deba desvirtuar totalmente la idea de qu es y qu no es sostenible.

Ms all de la cosmtica de las certificaciones, podemos encontrar iniciativas realmente vinculadas a la sostenibilidad, como es el caso de las Ciudades Slow, que buscan la mejora en la calidad de vida a travs del fomento de los espacios verdes, la ausencia de estrs y la tranquilidad. Esto se realiza a travs de bases como las siguientes: mantener una poltica de urbanismo amigable con los habitantes, el uso de energas renovables, una normativa coherente con la naturaleza, la conservacin de los espacios verdes e histrico-culturales, la alimentacin basada en los criterios de Slow Food, el cierre al trfico motorizado en los centros urbanos, entre otros.

En mi opinin, siendo la industria turstica globalizada junto con sus actividades conexas el principal agente de deterioro ambiental en el mundo, es lamentable que en nombre de la sostenibilidad se adopten estrategias cosmticas de marketing, y no un proceso de profunda reconversin.

Pregunta: Este ao se celebra la III edicin de Investour, un foro que se celebra en el marco de Fitur para promover inversiones en proyectos tursticos en frica en materia de infraestructuras, formacin, consultora y turismo sostenible. Qu tipo de inversiones se tendran que propiciar para poder hablar de turismo sostenible real?

Las inversiones tursticas que se vienen realizando en frica, principalmente desde principios del Siglo XXI, colocando a algunos de estos pases como mercados tursticos de peso creciente en la globalizacin (Marruecos, Senegal, Egipto, Tnez) estn replicando y profundizando un modelo de turismo internacional que lo que genera son ms desigualdades, ms deterioro medioambiental, y la acumulacin de riqueza en manos de un puado de empresas transnacionales que producen beneficios a partir de la explotacin de los recursos de pases empobrecidos.

Como premisa, toda inversin destinada a mega proyectos tursticos est en las antpodas de la sostenibilidad, porque como sealaba la sostenibilidad est por definicin reida con cualquier forma de masificacin. Este tipo de inversiones son las que se deberan propiciar para hablar de un turismo sostenible.

Por ello, la promocin de un turismo realmente sostenible tiene que ver con un turismo ms local, ms lento, de mayor cercana, ms frugal y, necesariamente, a pequea escala. Cosa que para las grandes transnacionales del sector supondra un menor retorno sobre la inversin.

Pregunta: Precisamente frica est siendo uno de los mayores focos de inversin turstica extranjera en la actualidad. Slo en el ltimo ao se ha incrementado un 42% el nmero de hoteles, con mucha presencia de marcas como Rezidor, Starwood, Hilton o Accor, en ocasiones en pases como Guinea Ecuatorial en donde la democracia brilla por su ausencia. Se dice que la mayor parte de estas inversiones vuelven a los pases de origen y para propiciarlas se dan amplios beneficios fiscales a las multinacionales, cul es la diferencia entre inversiones de este tipo y proyectos como EuroVegas o Barcelona World en Espaa?

Esta es una de las lgicas perversas que hay en la globalizacin econmica: el mito de la Inversin Extranjera Directa y el crecimiento del PIB como algo bueno en s mismo. En este tema el turismo es una de las industrias emblemticas: segn muchos estudios, entre el 20 y el 80% del dinero que entra por el turismo internacional en pases perifricos es repatriado hacia los pases dnde las transnacionales tienen su sede o directamente a parasos fiscales. Por cada dlar que entra por turismo en el Caribe, solamente 0,15 se quedan en el pas.

Esta es una dinmica intrnseca al modelo de desarrollo turstico dominante en esta globalizacin.

Despus de la explosin de la crisis en el Estado espaol empezaron a verse dinmicas similares a las que las poderosas transnacionales tursticas con sede en el pas desarrollan en muchos pases empobrecidos, principalmente de Amrica Latina (NH, Sol Meli, Barcel, Iberostar, Riu, etc). Los ejemplos de Eurovegas y Barcelona World son claros en este sentido: se aprovecha la coyuntura de crisis social y econmica para poner en marcha megaproyectos intiles que slo benefician a una minora privilegiada, en detrimento de los derechos sociales, culturales, econmicos y ambientales de amplias mayoras.

Proyectos que suponen un cambio en las reglas del juego de los pases, para adaptarlas a los intereses de las transnacionales que pretenden invertir. Esto conlleva una adecuacin del marco legislativo, un alto retorno sobre la inversin, una fiscalidad entre laxa y nula, una relajacin de leyes laborales y medioambientales, entre otros. En definitiva queda a la vista que este tipo de proyectos no aporta prcticamente nada a las arcas pblicas ni al bienestar social, y supone una agresin al territorio, pero s aportan ingentes beneficios para las empresas que los explotan, nicas beneficiarias de este tipo de iniciativas.

Y la inversin extranjera y la hipottica creacin de puestos de trabajo son los dos argumentos que sirven para legitimar este sinsentido. Sinsentido por partida doble: el territorio espaol est saturado de turismo, y las evidencias sociales, econmicas y medioambientales son cada vez ms claras; asimismo, la apuesta por megaproyectos de estas caractersticas supondra no slo regresar, sino tambin profundizar el modelo productivo sustentado en la especulacin urbanstica y financiera que condujo al pas a la crisis ms grave de las ltimas dcadas, con consecuencias todava por conocer.

Es decir, lo que se propone como frmula para salir de la crisis es profundizar el modelo que nos condujo hasta ella, lo que solemos parodiar diciendo que se propone que para salir del pozo, sigamos cavando. En el imaginario social, y gracias a un discurso repetido hasta el hartazgo, estas ideas van teniendo cierto grado de consenso social.

Pregunta: Hace poco, en el marco del Foro de Turismo Responsable, se ha presentado una interesante iniciativa: el   Observatorio del Turismo Irresponsable. Se hace necesario cambiar la ptica y empezar a diferenciar al que realmente lo est haciendo mal? Qu criterio debe seguir el turista medio para detectar flagrantes casos de turismo irresponsable, que a priori se perciben como todo lo contrario?

Esta iniciativa del FTR me parece realmente interesante. Es verdad que la industria turstica globalizada es una de las que ha gozado de una imagen pblica ms positiva, siendo conocida como la industria sin chimeneas y quedando de esta manera durante mucho tiempo exonerada de los graves impactos locales y globales que produca. Sin embargo, las consecuencias negativas son cada vez ms evidentes y van siendo desenmascaradas a partir de la eficacia comunicativa de las organizaciones sociales y ecologistas, que muestran la cara oscura de esta actividad.

Por ello, tarde pero seguro, las transnacionales de la industria fueron dando durante los ltimos aos pasos en las polticas de responsabilidad social corporativa. Un fuerte avance sobre la cosmtica de la industria se produjo introduciendo en la comunicacin publicitaria nuevos nichos de mercado apoyados en valores sociales o ambientales. Turismo comunitario, turismo rural, turismo ecolgico, turismo sostenible aunque parece paradjico que las mismas transnacionales que hacen un turismo irresponsable sean las que abran segmentos de mercado de turismo responsable.

Todas estas iniciativas enmarcadas en la responsabilidad social corporativa aaden un grado de confusin a la sociedad sobre qu es y qu no es, por ejemplo, responsable, sostenible o justo.

Tener como criterio primario quin promueve y quin se beneficia de una iniciativa turstica puede servir para discernir el tipo de turismo que se est consumiendo. Analizar el grado de coherencia de una iniciativa turstica anunciada como sostenible con el resto de las operaciones de la empresa que la ofrece. Es como cuando Starbucks decide que el 0,05% de su caf sea justo, y qu pasa con el restante 99,5%?

En todo este intento de confusin que lo que pretende es seguir promoviendo un estilo de vida y de consumo insostenible, justamente en nombre de la sostenibilidad, la responsabilidad o la justicia, creo que la clave vuelve a ser la informacin y la conciencia crtica de las personas. Una conciencia que adems de ser crtica repercuta en acciones concretas, que sea activa, que promueva no solamente un cambio en la mirada sobre el mundo y sobre nosotros mismos, sino tambin una transformacin de nuestras acciones que legitiman un modelo de desarrollo que es, antes que cualquier otra cosa, un salto al vaco.

Asimismo, la contrainformacin y la denuncia a empresas, polticas o prcticas tursticas dainas son elementos clave en todo este proceso de construccin de una sociedad ms crtica, y ms respetuosa con las personas, las culturas y sus entornos naturales, entre otros.

Adems, cada vez hay ms iniciativas de turismo alternativo desde las organizaciones sociales en el Norte y el Sur, un movimiento cada vez ms extendido y articulado que est construyendo desde hace dcadas otros turismos posibles. Lo que tambin supone empezar a discutir y a construir de forma colectiva otro proyecto de sociedad, fuera de las lgicas del crecimiento, el individualismo, el hedonismo radical o la competencia.

En conclusin, algunas preguntas que pueden orientar un cambio de mirada en el momento de viajar pueden ser: cmo se reparte el beneficio generado por la actividad? Qu cambios supone este turismo sobre los territorios y las comunidades locales anfitrionas? Qu participacin tiene la poblacin local sobre las decisiones acerca del proyecto turstico? En definitiva, qu modelo turstico estoy legitimando a travs de mi viaje?

Pregunta: Hablando de turismo irresponsable, a pesar de haber proyectos en marcha para propiciar una   mayor sostenibilidad ambiental en el turismo de cruceros, hablamos de uno de los segmentos tursticos ms insostenibles por naturaleza?

Al igual que fue sucediendo con el turismo internacional de estancia, el turismo de cruceros ha evolucionado desde el elitismo a una creciente masificacin. Actualmente, el turismo de cruceros es el subsector turstico que ms ha aumentado durante las ltimas dcadas en la economa globalizada. La demanda mundial se ha multiplicado cuarenta veces en cuatro dcadas, y durante los ltimos seis aos se ha duplicado, superando en 2011 los veinte millones de consumidores en el mundo. Aunque parece que su techo de crecimiento todava est lejos de alcanzarse.

Esta modalidad turstica es todo un paradigma del funcionamiento y las dinmicas de la globalizacin econmica. Sus caractersticas definitorias son tambin caractersticas de esta globalizacin. Por ejemplo, la movilidad fsica, la posibilidad de recolocacin del capital en tiempo y lugar a conveniencia de los intereses de las operadoras, el hecho de contar con una poblacin trabajadora que puede proceder de cualquier parte del planeta, la posibilidad de seleccionar las condiciones fiscales y laborales nacionales que resulten ms provechosas para las empresas o la ausencia de regulaciones globales estrictas para la actividad.

Por su parte, la concentracin de la oferta de turismo de cruceros es enorme: tres empresas transnacionales controlan prcticamente el mercado mundial, tratndose de un oligopolio. En cuanto a las condiciones laborales, su principal cualidad es una precarizacin extrema del empleo facilitada por el uso de las banderas de conveniencia en este tipo de embarcaciones.

Finalmente, los impactos que genera esta actividad son totalmente desproporcionados a su peso como subsector. Estas consecuencias se podran resumir en: contaminacin del aire, el agua y la tierra y destruccin de biodiversidad marina en materia medioambiental. En el mbito social, la violacin sistemtica de derechos sociales, laborales y sindicales, y prcticas discriminatorias por motivo de origen tnico o racial, nacionalidad o gnero a las personas trabajadoras a bordo de las embarcaciones. Por ltimo, la impunidad fiscal y el oscurantismo financiero a travs del uso de banderas de conveniencia y parasos fiscales, adems de las fuertes dinmicas de control y concentracin de los beneficios de la actividad, con una competencia desigual para las pequeas y medianas explotaciones tursticas en los destinos, y prcticamente sin derramas para las poblaciones anfitrionas.

Por eso el turismo de cruceros es uno de los segmentos tursticos ms insostenibles. Con el agravante de que est suponiendo una de las principales apuestas de la industria, frente al estancamiento del turismo de estancia en alguno de los principales mercados geogrficos del Norte econmico. Por lo que, si no se logra detener esta peligrosa tendencia, lo ms grave de esta modalidad de los cruceros est todava por venir.

Ms informacin aqu.

Pregunta: Ahora que cada vez se oye y escucha el trmino turismo sostenible y conociendo tu opinin crtica al respecto, podras explicarnos qu es para ti el turismo responsable ideal y que consejos daras a un viajero realmente concienciado sobre dar un giro en su forma de viajar y hacer turismo?

Creo que, en trminos generales, un turismo responsable se relaciona con una forma de viajar y ejercer el ocio que tenga en consideracin a los entornos naturales, sociales y culturales en los destinos, de modo que no existan impactos negativos de la actividad. Dicho de otra manera, un turismo es responsable si est cultural, medioambiental y socioeconmicamente integrado en las comunidades y territorios anfitriones. Por lo tanto, en primer lugar entiendo que se trata de una actividad que, como punto de partida, debe apelar a una conciencia crtica de las personas viajeras.

Por otra parte, para hablar de responsabilidad en el turismo se deben tener necesariamente en cuenta los lmites biogeofsicos de inputs y de outputs con los que se enfrentan los modelos de produccin, transporte, distribucin y consumo. Por el contrario, el modelo de desarrollo turstico en el capitalismo global est condenado al crecimiento infinito para garantizar su propia supervivencia; y esto lo hace esencialmente irresponsable.

Desde mi perspectiva, un turismo responsable debera alejarse de todo principio dentro de las lgicas productivista y economicista, y apoyarse en valores, como la equidad, la solidaridad, la justicia o el respeto por el medioambiente. En cuanto a las formas de produccin, un turismo responsable debera como base promover el desarrollo humano y social local de las comunidades receptoras, contribuir a la proteccin y conservacin de las condiciones naturales del territorio, ser social y econmicamente sostenible, producirse a pequea escala y con condiciones laborales dignas. Aunque tambin, como deca, debera relacionarse con las formas de consumo, diferencindose claramente de las lgicas y dinmicas del consumismo, instando al respeto a las culturas y entornos locales y promoviendo unos intercambios interpersonales con roles horizontales.

Por lo que, un turismo responsable se relaciona con un cambio de mirada y con una transformacin sociocultural que incida directamente en el estilo de vida dominante, principalmente en las sociedades del Norte econmico. Se trata de una evolucin en las formas de viajar, conocer, disfrutar, consumir, que ponga a la vida en el centro, a la economa al servicio de las personas, y a la sostenibilidad como epicentro de un nuevo modelo econmico, productivo y de desarrollo. Y esto en el contexto de crisis medioambiental global se relaciona directamente con la reduccin: porque no es posible sostener por mucho tiempo mil millones de desplazamientos internacionales al ao, porque esta situacin ms temprano que tarde conducir a un colapso, porque no hay planeta que resista una agresin de este nivel.

Creo que el desafo es asumir de forma colectiva y consensuada esta transformacin, antes de que sea la propia naturaleza la que imponga sus lmites.

Fuente: http://www.albasud.org/blog/ca/376/entrevista-a-rodrigo-fern-ndez-miranda-a-ecotumismo


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