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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2013

Cuba se abre a los pequeos negocios

Sal Landau
Progreso Semanal


El gobierno cubano ha anunciado recientemente nuevas regulaciones que facilitan la creacin de nuevos negocios justamente mientras muchos turistas, principalmente canadienses y europeos (ms de 2,1 millones en 2012), y cientos de miles de cubano-americanos con dinero y artculos para sus familiares llegaban a la isla.

Estos factores han ayudado a mantener la economa cubana y ha transformado la atmsfera de la calle en Centro Habana, por ejemplo, donde los vecinos venden a otros vecinos y hablan o suean con tener su propio establecimiento. Ahora pueden hacerlo legalmente, a diferencia del pasado, cuando las leyes hicieron ilegal el [I]cuentapropismo[/I] (negocios privados).

A fines de la dcada de 1980, Cuba se abri al turismo extranjero masivo, una industria que creci rpidamente, y el estado pronto reconoci la escasez de restaurantes decentes disponibles para los visitantes extranjeros o para los pocos cubanos con moneda convertible que podan decidir comer fuera. Luego, puf, el gobierno permiti que surgieran los paladares, pequeos restaurantes privados. Al principio, las reglas limitaban el tamao de los restaurantes, cubran las relaciones laborales e imponan fuertes impuestos a los propietarios. No obstante, algunos paladares ofrecan suficiente suculencia en su men como para hacerse de un nombre entre los turistas y los cubanos que tenan dinero para gastar. Ahora restaurantes de calidad compiten entre s en varios barrios de La Habana. En 2012, los pregoneros que venden productos alimenticios en carretillas movidas a mano anuncian sus productos en las calles. Estos nuevos empresarios compran directamente a los agricultores, a los cuales tambin compran los restaurantes, as como a pescadores y otros suministradores.

Sin embargo, los pequeos negocios, algo que todava no son realmente fciles de crear debido a las regulaciones y leyes existentes en Cuba, se han convertido en una forma establecida de buscarse la vida. Uno puede tener un establecimiento o trabajar para un dueo. Para el estado, esto significa una manera de eliminar a trabajadores ociosos de su nmina.

Zapateros, sastres, barberos y peluqueras han recibido del estado su centro de trabajo y abundan los pequeos negocios a los que suministran familiares (socios) desde Miami u otros suministradores que han encontrado la manera de traer materiales desde Panam y otras fuentes en el extranjero. Algunos materiales que estn a la venta son robados al estado. Pero algunas antiguas empresas estatales se han convertido en cooperativas que compiten en el mercado.

Como resultado de este acelerado capitalismo de cucaracha, los consumidores cubanos tienen acceso ms fcil a servicios y bienes que el estado monopolizaba antes bajo su etiqueta de socialismo o escasez del estado, como lo calificaban algunos humoristas contrarios.

Cuando los residentes de Centro Habana acuden al inmenso Mercado de Carlos III a comprar alimentos, en el camino pasan junto a vendedores de frutas y vegetales, pequeas tiendas con pequeos aparatos y artculos como piezas de auto, de plomera y nuevos neumticos, antes exiguos o desaparecidos en la isla.

Algunos vecinos se enorgullecen de estas reformas, aunque insisten que el socialismo debe permanecer (educacin y atencin mdica gratuitas, as como el derecho a la vivienda, alimentos baratos y otros beneficios subsidiados), y esos nuevos pasos han hecho mejor al socialismo, ms amigo del consumidor. Ahora tenemos, dijo un residente, un socialismo ms sensible.

Los cubanos no pueden exigir los privilegios materiales de los norteamericanos, pero estn en camino. En La Habana abundan los telfonos celulares, as como las [I]lap tops, [/I]y, por supuesto, el correo electrnico ha surgido como una gran forma de comunicacin, pero el acceso a Internet sigue limitado y es lento (en la mayora de los casos por acceso telefnico). El gobierno cubano no parece estar apurado para proveer a sus ciudadanos de un rpido acceso a la red, debido a sus propias preocupaciones de seguridad. Y la poltica norteamericana de extender la democracia a Cuba aumenta la amenaza desde el exterior. El Departamento de Estado ha seguido la poltica de encontrar y dar servicio a disidentes, algunos de los cuales son creaciones de la poltica norteamericana, como parte de su deseo de larga data por derrocar al gobierno cubano y restablecer la sociedad civil, lo que significa un regreso a la total propiedad privada y disminucin de importantes derechos.

La elite poltica de Washington no recuerda o no le importa que Cuba tuvo una sociedad civil apoyada por EE.UU. en tiempos de Batista. A la mayora de los cubanos no les agradaba ver a la Mafia operar el juego y otros negocios en contubernio con el gobierno. Tambin se oponan a los mtodos dictatoriales de Batista y a su polica brutal con mente torturadora. El 1 de enero de 1959, el pueblo opt por la revolucin encabezada por Fidel Castro, la cual haca nfasis en los derechos ms importantes (educcin, alimentos, vivienda, atencin mdica) sobre los derechos a la propiedad y a explotar a trabajadores.

Los cubanos, al igual que los norteamericanos que siguen a Cuba y a la poltica de EE.UU. hacia Cuba, preguntan: cundo EE.UU. eliminar su poltica de castigo, un embargo de 52 aos, y restaurar las relaciones con la isla? Los de la lnea dura insisten: El embargo solo tiene 52 aos. Denle tiempo para que funcione. Fidel y Ral pronto morirn y sin ellos la revolucin se evapora.

Los realistas que han estudiado a Cuba ven una sociedad y un gobierno bien organizados sin serios problemas de sucesin o de amenazas internas.

Los pesimistas de EE.UU. no ven beneficios claros e inmediatos para la administracin Obama si da pasos para mejorar las relaciones. Es ms, en Washington no aparecen seales de cambio econmico en los planes de Obama. La actitud de en qu me beneficia de la Casa Blanca no ofrece muchas perspectivas positivas de que el presidente vaya a cambiar el rumbo en los cuatro prximos aos. l ha mostrado poco inters en Cuba o en el resto de Latinoamrica, despus de aparecer en 2009 en Trinidad y dar esperanzas a la regin, y luego aplastarlas. Los optimistas pronostican ahora que para el 2050 el embargo pudiera autoerosionarse.

Por otra parte, algunos grandes intereses de negocios puede que pronto vean a Cuba como un mercado de 11 millones de personas, y una potencial fuente lucrativa para las inversiones. Su presin podra cambiar el clima poltico. Y aquellos de la izquierda que siempre han pensado que EE.UU. ha hecho dao a Cuba, podran organizar mejor su posicin. Qu extrao que alguna gente crea que hacer lo correcto debiera prevalecer en la Casa Blanca, en vez de tener el enfoque de cmo me puedo beneficiar? No fue el Obama por el que yo vot, sino el que me toc.

Pensar l, quizs, en su legado?

Fuente: http://progreso-semanal.com/ini/index.php/cuba/6443-cuba-se-abre-a-los-pequenos-negocios


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