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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2005

Se va organizando el nuevo poder popular

Econoticias

Comienza a emerger la Asamblea Popular Revolucionaria. Sus tareas inmediatas: control de barrios, zonas y caminos, abastecimiento de alimentos y autodefensa. Los ms pobres estn en pie de combate


En abierta rebelda contra el rgimen neoliberal y ante las amenazas de masacre y represin, las organizaciones sociales y populares de Bolivia han decidido volcarse a construir y consolidar los rganos del poder revolucionarios, que han comenzado a emerger en la lucha por la expulsin de las transnacionales y la nacionalizacin del gas y el petrleo.

"Se ha decidido constituir a la ciudad de El Alto como cuartel general y bastin de la revolucin boliviana", dice una resolucin de un masivo ampliado de dirigentes de la Federacin de Juntas Vecinales y de la Central Obrera de El Alto, que cont con la participacin de dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y de las principales organizaciones movilizadas en La Paz.

Las organizaciones sociales han decidido levantar la Asamblea Popular Revolucionaria en todos los rincones del pas para organizar a la poblacin empobrecida y a los trabajadores del campo y las ciudades, con el fin de ponerlos en pie de combate contra el neoliberalismo y las clases dominantes, que tambin se alistan para arrasar con la rebelda popular y as continuar saqueando impunemente a uno de los pases ms ricos de Sudamrica (ver: Tres fuerzas disputan el poder en Bolivia*)

Las Asambleas Populares, que estarn bajo la direccin de la COB, a nivel nacional, y de las Centrales Obreras Departamentales, a nivel regional, tienen la tarea de ejercer el poder en su respectivo territorio, organizar el suministro de alimentos y vituallas y preparar a los hombres y mujeres, a viejos, jvenes y nios, en la autodefensa y en la previsible lucha contra el Ejrcito, la Polica y los grupos de choque fascistas.

Las Asambleas estarn conformadas por delegados y representantes de todas y cada una de las organizaciones sociales, populares, culturales, sindicales, campesinas e indgenas y de cualquier naturaleza que luchen contra la opresin imperialista que vive Bolivia, a travs de los gobiernos neoliberales y de los poderes pblicos puestos al servicio de las transnacionales y de oligarqua de latifundistas y burgueses.

La intencin declarada de los dirigentes de la COB y de los sectores ms combativos y radicalizados del movimiento popular es lograr que todos los trabajadores, vecinos y clases medias se incorporen activamente en estas Asambleas, que en los hechos ya funcionan, aunque parcial e intermitentemente, en la ciudad de El Alto, en las carreteras del Altiplano y los barrios ms pobres de La Paz. All, los vecinos organizados en Juntas, en sindicatos, en barrios y distritos, tienen el control territorial y definen sobre aspectos vitales de la poblacin, como es la alimentacin, el transporte y la participacin en las movilizaciones y vigilias.

"Se ha decidido la conformacin de la Asamblea Popular revolucionaria y originaria, como instrumento de poder nacional a la cabeza de la Federacin de Juntas Vecinales, la Central Obrera regional, la Central Obrera Boliviana, la Federacin de campesinos, la Federacin de Mineros, Gremiales y otros sectores movilizados", dice el manifiesto que instruye que en cada Asamblea Popular deben establecerse los Comits de autoabastecimiento, de autodefensa, de prensa y poltica.

Las organizaciones sociales y populares de Bolivia, con la excepcin de las fracciones de campesinos, cocaleros, colonizadores y otras federaciones menores ligadas al Movimiento al socialismo (MAS), han decidido "ratificar la lucha inclaudicable por la nacionalizacin e industrializacin de los hidrocarburos", y que hasta ahora ha sido sistemticamente ignorada por los poderes pblicos, por el gobierno saliente de Mesa y por el Congreso dominado por los neoliberales, a pesar de cuatro semanas de multitudinarias manifestaciones y bloqueos que han paralizado al pas.

Las clases dominantes de Bolivia, aunque unidas en la defensa de los millonarios intereses de las petroleras extranjeras y de los grandes latifundios improductivos del oriente, estn divididas en la lucha por el poder. Los ms duros quieren que el presidente del Congreso, Hormando Vaca Diez, asuma el gobierno y barra con metralla la insurgencia popular. Los moderados, con apoyo de los reformistas del MAS y la Iglesia pugnan por hacer presidente al primer hombre de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodrguez, quien convocara de inmediato a elecciones. La Embajada de Estados Unidos, el Ejercito y las petroleras apoyan ambas salidas, aunque su prioridad es la primera.

En cambio, en los sectores sociales y populares que luchan por la nacionalizacin, estas opciones slo ofrecen hambre, pobreza y la continuacin del saqueo de Bolivia por las transnacionales y la burguesa local.

"Los trabajadores y vecinos rechazamos todas las maniobras de la clase dominante de sucesin constitucional o elecciones entre los mismos politiqueros", dice otra de las conclusiones del encuentro revolucionario celebrado en El Alto, a pocas horas de la convocatoria a la sesin del Congreso, en la ciudad de Sucre y que definir entre Vaca Diez y Rodrguez, entre la va militar y la va electoral, como respuesta de las clases dominantes a la crisis estatal.

"El Congreso no representa al pas. Nosotros confiamos en nuestras propias fuerzas", dice Gerardo Bustillos, uno de los dirigentes de la Central Obrera de El Alto.


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