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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2013

Elecciones israeles
Yair Lapid, un atractivo novato en un campo lleno de lobos

Iigo Senz de Ugarte
guerraeterna.com


Yair Lapid es sin duda el nuevo kingmaker de la poltica israel. Si algn lector espaol no conoce nada de sus ideas, puede estar tranquilo. Lo mismo se puede decir de muchos israeles, incluidos unos cuantos de los que le han votado. Todo el mundo destaca que el programa de su partido es bastante vago y que l no se ha destacado precisamente por despejar las dudas.

Los periodistas de su pas lo recibieron en su momento con los lugares comunes habituales, soplo de aire fresco y todo eso, y cuando se dieron cuenta de que no tena detrs una estructura organizada ni un ideario muy definido procedieron a hacer lo habitual en estos casos: sacudirle fuerte. Adems, Lapid cometi algunos errores un tanto infantiles e Internet se ocup del resto.

Entonces, cmo ha podido convertir a su partido en la segunda fuerza poltica en su primera cita con las urnas? Es difcil saberlo, porque en diciembre los peridicos contaban que los sondeos le daban seis, ocho escaos, como mucho, muy por debajo del nivel que alcanz al irrumpir en la escena a principios de ao. Quiz la respuesta ms razonable es que una parte importante de la sociedad quiere que alguien tome la bandera del cambio que no encuentra en los partidos tradicionales. Esos partidos hicieron lo posible por ignorar a Lapid en la campaa, con la idea de que darle publicidad era precisamente lo que necesitaba su nuevo rival. Est claro que se equivocaron.

Lapid naci en 1963 en una familia de buena posicin. Hijo de un muy conocido periodista, Tommy Lapid, goz de una juventud muy relajada, tanto que ni siquiera acab el instituto. Su padre tuvo una meterica entrada en la poltica con un partido, Shinui, que lleg a ser la tercera fuerza poltica. Su ideologa era laica, lo que quiere decir en Israel que se opona al poder y privilegios de los ultraortodoxos, pero de forma tan radical que si su mensaje hubiera procedido de un no judo, es muy probable que le habran acusado de antisemita.

Lapid venera el recuerdo de su padre, de ah que sea casi imposible que su hijo forme parte de un Gobierno en el que haya partidos ultraortodoxos, pero ya se ha ocupado de dejar claro en poltica que no est contra los religiosos, sino contra los extremistas. Es un matiz interesante. No provoca pnico entre la gente que respeta la religin, y al mismo tiempo es la mejor opcin posible para los laicos de Tel Aviv que piensan que los haredim deben hacer algo (por ejemplo, prestar el servicio militar) a cambio de todas las subvenciones y ayudas sociales que reciben.

Lapid comenz su carrera periodstica como columnista, pero no de temas polticos. Entr a trabajar en televisin y se convirti en una estrella gracias a programas de entrevistas, digamos con ms contenidos blandos que duros. En un pas obsesionado desde siempre por la informacin poltica (en los 90 era normal que a la hora en punto el conductor del autobs subiera el volumen de la radio y que los pasajeros escucharan atentamente el boletn), el xito de Lapid demostraba que los espectadores tambin estaban interesados en otros temas y otro estilo. No todo iban a ser guerras, generales, palestinos e iranes.

Lapid funcionaba en pantalla porque no daba el perfil tpico de israel, pero al mismo tiempo no pareca ser extranjero. Se le notaba aficionado a la buena vida, le gustaban los puros, y tambin tena matices ms potentes, como haber practicado el boxeo de joven, aunque por lo visto no era muy bueno. No tena educacin universitaria, y por otro lado escribi muchos libros, la mayora novelas de intriga. Era un tipo que no estaba parado. Haca cosas.

El paso clave para l, que se mova en crculos de lite, beautiful people para entendernos, fue pasar a presentar el informativo ms visto de la televisin. Antes se le poda definir como una personalidad televisiva, pero a partir de entonces ya con temas periodsticos ms duros se manej muy bien y vio aumentar su prestigio.

Cuatro aos despus, entr en poltica, pero no como lo hizo su padre. No con un mensaje duro y claro sobre lo que quera hacer en poltica. Todo era ms difuso porque las circunstancias sociales le favorecan, aunque quiz l no saba hasta qu punto. El mensaje de cambio era una carta ganadora.

La prensa israel es dursima con sus polticos. An ms con los polticos novatos que no dan la talla, y es difcil alcanzar ese nivel si no se cuenta con un pasado militar o de experto en temas de seguridad. Hasta a Tzipi Livni, que slo poda presentar como credencial una carrera en el Mossad, la hacan de menos. Los periodistas siempre estn pensando en la prxima guerra, y los conflictos socioeconmicos les interesan mucho menos y ocupan mucho menos espacio en las portadas.

Al igual que Obama, Lapid es un poltico con forma de test de Rorschach: cada uno ve en l lo que quiere ver. Hasta ahora ha sido certero a la hora de denunciar algunos de los problemas de la sociedad de su pas, no tanto a la hora de suministrar soluciones.

La poltica israel ha visto muchos partidos centristas surgidos al calor de alguna personalidad con carisma y unos cuantos desertores de otros partidos. Muchos se apagaron con la misma rapidez con que surgieron. Como en otros pases, los israeles parecen sentir un cierto hartazgo con sus polticos, que tienen la desagradable costumbre de no jubilarse nunca, y estn dispuestos a probar nuevos sabores. Nadie tiene garantizada una experiencia apacible. No es raro que una marca poltica relativamente nueva desaparezca. Kadima ha pasado en tres aos de 27 escaos a cero.

Lapid ha sido lo bastante listo como para prometer que no albergar en su partido a fugados de otras formaciones. El transfuguismo es un mal endmico all, por lo que la actitud de Lapid es un buen intento de intentar iniciar una nueva forma de hacer poltica. Y adems es inteligente. Los que llegan de fuera no tardan mucho tiempo en mover la silla al lder que les ha abierto las puertas.

Al final, la poltica consiste en tomar decisiones entre varias opciones con aspecto evidente de ser todas malas. Ahora Lapid est ante una tesitura clave. Quedarse en la oposicin en una vida apacible, pero que puede hacerle pensar que ha dejado pasar la oportunidad que nunca volver a tener, o pactar con Netanyahu e intentar cambiar las cosas desde dentro. l dice que conoce muy bien a los polticos por su pasado como periodista, pero Netanyahu es un hueso duro de roer.

El primer ministro gasta fama de apostar por estrategias equivocadas, pero es mucho mejor en la tctica. Su camino puede conducir a ninguna parte, e incluso as en la poltica israel Netanyahu ha demostrado en muchas ocasiones que se recupera de sus errores y vuelve a estar en posicin de imponer su voluntad.

Veremos pronto a Netanyahu abrazar la bandera del cambio. Lo que no s es si Lapid descubrir que intentarn estrangularle con ella.

Los datos bsicos de Lapid estn sacados de estos dos perfiles:

Yesh Atid sets out to prove its more politics than personality. The Times of Israel.

Yair Lapid, prom king politician. Haaretz.

Fuente original: http://www.guerraeterna.com/yair-lapid-un-atractivo-novato-en-un-campo-lleno-de-lobos/



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