Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2013

El caos y la guerra llaman a la puerta de "Sahelstn"

Txente Rekondo
Gara


Hace algo ms de un ao, la rebelin de los tuareg en Mali supuso el punto de partida de una serie de acontecimientos que han trastocado profundamente esta importante regin africana y que amenaza con extenderse en el tiempo y en el espacio.

Toda una serie de factores han colaborado en el actual panorama, que ofrece muchos paralelismos con experiencias recientes (Irak, Afganistn o Libia) y puede dar paso a otro paradigma, Sahelstn. La conexin entre las dimensiones local, regional e internacional sirve para comprender mejor la situacin

La dimensin local. En estos trece meses Mali ha desembocado en el caos. Hace trece meses los tuaregs se rebelaron contra el gobierno central, lo que fue una nueva etapa de enfrentamientos que ha caracterizado ya en el pasado las relaciones de este pueblo con los sucesivos gobiernos de Bamako. El regreso desde Libia de combatientes bien armados y con experiencia militar tras la cada de Gadafi, junto a una larga historia de agravios polticos, marginaciones sociales y negligencias por parte de Mali, impulsaron esta nueva fase del conflicto.

A partir de ah se sucedern los acontecimientos, con un golpe de estado militar contra el gobierno, toma de todo el norte por los tuaregs, y posterior declaracin de independencia, enfrentamientos entre islamistas y tuaregs, auge del protagonismo de al menos tres organizaciones islamistas con evidentes vnculos ideolgicos y estructurales con la red al Qaeda, y finalmente la intervencin extranjera del Estado francs.

Lo que hasta hace un ao mostraban como ejemplo de transicin hacia la democracia, se ha convertido en un nido de diferentes crisis. La primera de ellas de carcter poltico, ya que las instituciones apenas se reponen del enfrentamiento tras el golpe y las divisiones polticas son ms que evidentes; una crisis de seguridad, con un ejrcito en desbandada, desmoralizado: otra de tipo territorial, con ms de la mitad del pas en manos de grupos islamistas y tuaregs y en ltimo lugar, la tragedia humanitaria, con cientos de miles de desplazados internos y refugiados.

La dimensin regional. La regin, el Sahel o el Sahara Central, se ha convertido en el eje central de la crisis, ms all de lo que acontece en Mali, que puede considerarse como el desencadenante perfecto.

La regin alberga importantes recursos naturales, por el que pugnan las principales potencias mundiales y de los que se aprovechan las lites locales. Persisten dos conflictos histricos sin resolver (el proceso soberanista del Sahara Occidental y las reivindicaciones del pueblo tuareg), y ha crecido la influencia de organizaciones como al Qaeda en el Magreb Islmico (AQMI), junto a otros grupos como Boko Haram en Nigeria, o al-Shabhab en Somalia.

Las caractersticas de la regin han permitido en los ltimos aos el desarrollo de un sistema de redes de delincuencia organizada. La importacin de productos para el consumo, unida al impago de tasas, foment un contrabando controlado, que se extendi al trfico de armas, drogas y personas (incluido en este apartado el lucrativo negocio del secuestro de extranjeros, tanto turistas, como trabajadores de ONGs y otras empresas).

Algunos apuntan a que en las operaciones de trfico de tabaco (muy lucrativas) podan haber influido las grandes compaas internacionales, enojadas con las tasas y el monopolio en muchos estados sobre este producto. Ni qu decir tiene que estas actividades han trado consigo una importante merma de los ingresos estatales, junto a la expansin de prcticas ligadas a la corrupcin y a la colaboracin entre traficantes y funcionarios, militares y policas.

El AQMI ha ampliado su presencia inicial en Argelia a la mayora de estados de la zona. Para ello ha puesto en marcha una estrategia de integracin regional, creando lazos estrechos a travs de matrimonios y acercamientos familiares; patrocinando con dinero, armas, entrenamiento militar o formacin poltica a los nuevos grupos locales y convirtindose en una especie de agencia de colocacin para sectores de la juventud y determinadas tribus, enfadadas con las polticas de sus respectivos gobiernos, ante los que mantiene un discurso en el que se presentan como sus defensores ante los gobiernos.

Con un comn denominador ideolgico en torno al salafismo, todas esas organizaciones comparten un nexo comn, al tiempo que cada una sigue manteniendo su propia agenda local. Algunos apuntan a la existencia de una especie de corredor islamista (lo que otros han comenzado a definir como Sahelstn) y en el que de momento se pueden observar tres vrtices cada da ms poderosos, una especie de triunvirato: AQMI, Boko Haram en Nigeria y Al Shabaad en Somalia.

La dimensin internacional. En este puzzle no podan faltar los actores internacionales. La intervencin francesa puede volver a situar otra regin en una compleja y delicada, incluso explosiva, situacin.

Las maniobras de EEUU, por un lado, y el Estado francs, por otro, no son nuevas en la regin. El Plan-Sahel de Bush en 2004, a travs de militares, tropas especiales y contratistas, se asegur su presencia en Mauritania, Nger, Chad y Mali, y se ampli a otros estados vecinos (entre ellos Nigeria y Argelia) con la Iniciativa Antiterrorista TransSahariana, logrando permanecer en dos de los estados energticos ms ricos en recursos.

Por su parte, es de sobra conocido el inters de Francia en sus antiguas colonias, tanto en clave ideolgica (la mal llamada Francophonie) como geoestratgica (recuperar su peso en la esfera internacional y controlar los recursos naturales). Cuando los intereses franceses (el uranio de Nger y la potencialidad energtica de Mali) estn en peligro, Pars se viste con su ropa de gendarme y enva sus helicpteros. Esa y no otra es la cruda realidad de la Franafrique, y que en esta ocasin puede abrir (si no lo ha hecho ya) todo un abanico de amenazas transnacionales, ms all adems de las dramticas consecuencias para las poblaciones locales.

Los grupos locales que buscan derrocar a sus gobiernos e instaurar una agenda islamista, alimentados por jvenes que se ven obligados a emigrar a Europa, intentarn aprovechar el caos que puede seguir a la intervencin en la regin.

Es pronto para determinar si las experiencias de Irak, Afganistn o Libia acabarn reproducindose en el Sahel, pero lo que est claro es detrs de estas intervenciones militares no se encuentran supuestas ayudas humanitarias, sino ms bien la defensa de los intereses de las otroras potencias coloniales.

Sirva como colofn el trmino elegido por Pars para la operacin militar. Serval es el nombre de un felino africano que, en su juventud, puede ser domesticado, pero es difcil de mantener en cautividad porque no suele reconocer la jerarqua impuesta por sus dueos. A pesar de ello, es utilizado como mascota extica en algunos pases occidentales. Ya veremos si finalmente el propio nombre acaba siendo proftico.

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130123/384166/es/El-caos-guerra-llaman-puerta-Sahelstan



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter