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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2013

Quin detiene el negocio de las armas en Estados Unidos?

Leandro Albani
Barmetro Internacional


Entre 280 millones y 310 millones de armas se encuentran en Estados Unidos, pas habitado por 311.999.354 personas, segn el ltimo censo poblacional conocido en abril de 2012.

Haciendo una cuenta conservadora, y tomando la primera cifra de la cantidad de armas que existen en ese pas, cada ciudadano tendra en su poder 1,1 pistola, revlver, fusil, escopeta o un armamento ms sofisticado.

Por su parte, la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU), estim que en Estados Unidos hay un promedio de 88,8 armas por cada 100 habitantes. En 2011, una encuesta de la firma Gallup revel que 47% de los norteamericanos contaba con al menos un arma en su casa.

Que por estos das en Estados Unidos se haya profundizado el debate sobre el control de armas es algo que se desprende de las cifras antes citadas. Pero la razn de esta discusin fue la masacre en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown, estado de Connecticut, en la cual fueron asesinadas 27 personas, entre ellos 20 nios.

El vicepresidente Joseph Biden entreg al titular de la Casa Blanca, Barack Obama, un informe realizado por una comisin especial, creada tras los asesinatos de Sandy Hook. En el documento se proponen cambios relacionados con mayores exigencias en cuanto a los trminos de salud mental de los potenciales compradores de armamento. Tambin se estipula la reactivacin de una legislacin que prohbe los fusiles de asalto en el pas. Esta normativa ya fue avalada por el Congreso en 1994, pero caduc en 2004.

Otras iniciativas son el incremento de los chequeos universales de antecedentes de los compradores de armas, y ampliar el alcance de la ley que aprob el Congreso en 1998, que establece un Sistema Nacional Instantneo de Chequeo de Antecedentes Criminales, administrado por el FBI.

Hasta el momento no se han escuchado comentarios sobre las compras de armas de forma ilegal o un cuestionamiento firme a la industria armamentista, que promueve su consumo de manera indiscriminada.

Como bien apunt el analista David Brooks en el reciente artculo "Locura armada", publicado por el diario mexicano La Jornada, dentro de la clase poltica estadounidense nadie "se atreve a prohibir las armas en manos civiles, slo estn considerando algunas de las automticas, algunas semiautomticas y algunos tipos de municiones".

Los hombres del rifle

Conocidas las inquietudes expresadas por el presidente Obama para buscar un control de armas en el pas, los grupos de lobby asociados al complejo militar-industrial desplegaron un sistema de propaganda recurrente, donde miedo, violacin de derechos y libertades son las puntas de lanza.

Estas agrupaciones, encabezadas por la Asociacin Nacional de Rifle (ANR), evocan la segunda enmienda de la Constitucin estadounidense. La normativa indica: "Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no ser infringido".

Con estas dos lneas, la ANR -conformada por al menos 4,2 millones de afiliados- y un grupos de congresistas se han aferrado a la enmienda para defender una visin cuasi militarista para la sociedad. David Keene, presidente de la ANR, declar que su organizacin tiene suficiente apoyo en el Congreso para rechazar cualquier proyecto sobre control de armas.

A pocos das de ocurrida la masacre de Sandy Hook, el vicepresidente de la organizacin armamentista, Wayne LaPierre, calific la iniciativa para restringir la venta de armamento como "mentirosa". LaPierre afirm que "lo nico que detiene a una persona mala con una pistola es una persona buena con una pistola". Basado en este pensamiento, propuso en nombre de la ANR, emplear guardias armados en las escuelas, iniciativa que tuvo recepcin en varios puntos del pas.

Quien se sum al discurso de "los hombres del rifle", fue el ex legislador republicano por el estado de Florida, Connie Mack, vinculado a grupos terroristas anticubanos. Desde Newtown, el republicano llam al Congreso a no tratar el control de armas, porque era "imposible". A tono con la ANR, Mack expres que no crea "que se logre nunca evitar que la gente mala haga cosas malas". El republicano defendi la posesin indiscriminada de armas en manos de civiles, argumentando que "podremos aprobar otras leyes, pero lo nico que logramos es restringir a los ciudadanos respetuosos de la ley de los derechos de que gozan en este pas".

Frente a la situacin derivada de la masacre de Sandy Hook, el lder del Partido Demcrata en el Senado, Harry Reid, defensor a ultranza de la tenencia de armas, reconoci que se debe producir una amplia discusin sobre el tema. El legislador manifest hace un mes que el pas necesita un profundo debate sobre cmo cambiar "la cultura que permite el crecimiento de la violencia".

Los que dicen "No" a las armas

Tras los asesinatos en Newtown, un grupo de padres de los menores muertos en la escuela primaria, conformaron la organizacin Sandy Hook Promise (SHP), que llam a un dilogo nacional sobre la tenencia de armamento entre civiles.

En declaraciones a la prensa, Nicole Hockley seal que a un mes despus de la muerte de su hijo Dylan, de seis aos de edad, se ha reunido con familias destrozadas por otras masacres como la de Columbine (1999), Aurora (Colorado, 2012) y Virginia Tech (2007). Otras agrupaciones que promueven el control de armas son la Asociacin Internacional de Jefes de Policas (AIJP) y una coalicin de 700 miembros denominada Alcaldes contra las Armas Ilegales (AAI).

En diciembre de 2012, la cadena ABC y el diario The Washington Post publicaron una encuesta que mostr que la mayora de los estadounidenses est a favor de prohibir la posesin de armas en el pas. El 54% de las personas consultadas manifestaron que la masacre en Newtown tiene su raz en "problemas ms amplios" que atraviesa la sociedad norteamericana.

El interrogante en Estados Unidos es si realmente existe la voluntad poltica real para, al menos, aplicar controles ms efectivos y frreos sobre el acceso a las armas por parte de civiles.

Mientras tanto, una escena que ejemplifica la problemtica en ese pas qued reflejada en el documental Bowling for Columbine (2002), cuando su director Michel Moore abri una cuenta en el banco North Country. Como primer beneficio, la entidad le entreg a Moore un rifle de caza, tras someterlo a un simple cuestionario sobre su adiccin a las drogas y posibles problemas mentales.



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