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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2013

Las razones de la continuidad democrtica en Venezuela

Alfredo Serrano Mancilla e Iigo Errejn
Pgina 12


Desde el anuncio de la reaparicin de la enfermedad del presidente venezolano Hugo Chvez, el oligopolio meditico internacional, marcadamente conservador y liderado por empresas espaolas y norteamericanas, y la derecha poltica venezolana se lanzaron a una campaa destinada a producir una imagen: la de la crisis de gobernabilidad y necesaria transicin palabra jams usada para los sistemas polticos liberales, destinada a erosionar la legitimidad democrtica en Venezuela. Un relato, como todos, orientado a modificar el escenario poltico y convertirse as en realidad. Para su desilusin, el nterin poltico marcado por la enfermedad y la falta del presidente se ha desarrollado hasta ahora dentro de los contornos de un gran consenso: el respeto a la Constitucin bolivariana de 1999 y a la voluntad popular expresada con extraordinaria frecuencia en las urnas en el sistema poltico venezolano. El discurso de la transicin, as, ha demostrado tener tan poco asidero en la realidad sociopoltica del pas como aquel de la victoria opositora fabricado ad hoc para las ltimas elecciones presidenciales. De nuevo, una de las principales dificultades opositoras en Venezuela estriba en creerse sus propios ejercicios de wishful thinking (expresin de deseo).

Estos primeros das del gobierno chavista reelecto han estado marcados por el desarrollo institucional, tanto en la Asamblea Nacional, que abri el 5 de enero el nuevo perodo legislativo, como en el Ejecutivo, que enfrenta ya las tareas ms urgentes de gestin. El chavismo, como la identidad poltica mayoritaria con el respaldo de las urnas y motor de los cambios histricos del pas, afronta el reto de traducir en lo concreto el Programa 2013-2019 por la Patria Socialista. En este marco, una de las principales banderas programticas en la campaa electoral presidencial fue sin duda el compromiso de entender la gestin como nuevo tiempo de la poltica para sedimentar la nueva correlacin de fuerzas en polticas pblicas que sigan modificando la cotidianidad en beneficio de las mayoras sociales. La gestin pblica socialista eficiente se convierte as en el gran reto transversal para la profundizacin e institucionalizacin del nuevo tiempo en Venezuela.

La mejor forma de contrarrestar los intentos opositores de crear un clima de inestabilidad y excepcionalidad ha sido la articulacin del apoyo popular con el normal funcionamiento de los poderes del Estado en sus diferentes mbitos. El primer momento relevante en esta estrategia fue la convocatoria por parte del vicepresidente Ejecutivo Nicols Maduro, del Consejo Federal de Gobierno, mbito de coordinacin territorial con los organismos subnacionales, en un hecho que represent el principio de un nuevo perodo de gobierno 2013-2019. De esta forma, y frente a los discursos de la crisis de gobernabilidad, se comenzaba a integrar la intensa pugna poltica en el marco de la normalidad institucional y en los diferentes espacios para la representacin de la pluralidad poltica. Otro hecho distinguido en estos primeros das de gestin ha sido la entrega de la Memoria y Cuenta del pasado ao por parte de Maduro en la Asamblea Nacional, de manera muy breve para ceirse al mandato constitucional en previsin de la ausencia del presidente. Esta dinmica ha continuado con la designacin de Elas Jaua como canciller, que ya ejerce una intensa agenda de relaciones internacionales obteniendo, por ejemplo, el apoyo explcito de su homloga colombiana.

En materia econmica el gobierno ha retomado ya los esfuerzos para la consecucin del gran objetivo de la nueva economa productiva en favor de los venezolanos. Para este logro, el ministro de Economa Giordani acaba de anunciar una notable inversin de 500 mil millones de dlares para el nuevo perodo 2013-2019. Adems, se han ya anunciado medidas para fortalecer los incentivos para mayor crdito destinado a la inversin productiva. Todas estas medidas estrechan el espacio para el discurso de la inestabilidad y responden al mandato popular democrtico en el sentido de la continuidad del proceso de cambio social.

Los prximos meses van a ser clave en un proceso poltico que es asimismo decisivo en el continente americano. En el horizonte del corto-medio plazo aparecen ntidamente unas elecciones presidenciales a las que la oposicin llega falta de iniciativa y lamiendo aun sus heridas polticas, pero conservando sus fuentes de poder elitista: mediticas, financieras y culturales. El chavismo, por su parte, afronta su consolidacin como proyecto de pas e interpelacin mayoritaria sostenible ms all del nombre propio en el que cristaliza como identidad. La pugna, no obstante, se libra sobre un terreno poltico y social marcado por 14 aos de expansin democrtica, recuperacin soberana y redistribucin del excedente econmico. Un proyecto validado en diecisis ocasiones en las urnas en sus catorce aos.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/subnotas/4-62096-2013-01-23.html



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