El filósofo argentino, residente en España, Nicolás González Varela, ha preparado la edición de un texto poco conocido de Marx, bajo el impactante título de <i>Sobre el suicidio</i>.
Como señala el editor, en esta obra
"Marx ilustra los aspectos anómalos, desnaturalizados y contradictorios
de la vida moderna, de la existencia bajo el Capital, de la alienación
que nos lleva al suicidio, y que afecta no sólo a las clases
desposeídas, sino a todas las esferas y manifestaciones de las
relaciones humanas. Incluso hoy en día estas historias se nos presentan
con una descarnada actualidad".
Se trata de un texto de intervención política del Marx joven que resulta, como indica el propio González Varela,
"de
enorme actualidad en España, uno de los países más neoliberales de
Europa, en el cual desde el inicio de la crisis capitalista en 2008 el
suicidio es la principal causa de muerte externa de sus ciudadanos, más
que los accidentes de tráfico. Según los últimos datos del Instituto
Nacional de Estadística cada año se quitan la vida 3.145 personas, es
decir, casi nueve personas al día".
Uno de los puntos de interés que el editor destaca para sacar a la luz
este texto en castellano es la atención a un problema como el de la
opresión de género, que padece doblemente (en sus formas económica y
familiar) la mujer, aspecto infrecuentemente abordado dentro de la
inmensa producción intelectual de Marx.
Para el Prometeo de Tréveris, el suicidio es un fenómeno multiclasista,
socialmente transversal, pero que se intensifica en aquellos que solo
tienen para intercambiar en el mercado su fuerza de trabajo.
Cuando hace poco menos de un año el Diputado de IU, Gaspar Llamazares,
denunció el incremento de los suicidios en España tras la eclosión de la
actual crisis capitalista, fue recibido por parte de algunos
representantes de la caverna mediática con epítetos descalificadores
("Llamazares desvaría", diario
La Razón). Poco importaba que los datos que manejaba el Diputado por Asturias procedieran de una fuente tan prestigiosa como la revista
The Lancet.
Esperemos que la edición de un clásico de entre los clásicos, como es
Marx, permita reabrir un debate que desafortunadamente nos golpea un día
sí y otro también, con escenas de desahuciados o parados poniendo fin a
sus días en medio de la desesperación.
Fuente: http://hijodefructidor.blogspot.com.es/2013/01/marx-y-el-suicidio.html