Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2013

Crnica de un fracaso programado en Mal

Jean-Franois Bayart
CETRI

Traducido para Rebelin por Susana Merino


Francia tiene parte de la directa responsabilidad del derrumbe del Estado maliense. Ha sostenido desde los aos 80 los programas de ajuste estructural de origen neoliberal que han destrudo las escuelas y la salud pblica y ha abierto un camino real a las instituciones islmicas que las han sustituido.

Ha respaldado la liberalizacin de la produccin de algodn impuesta por el Banco Mundial, que aceler el xodo rural y la emigracin, bloqueando esta ltima, aunque las remesas de los expatriados son mayores que la ayuda pblica al desarrollo.

El AQMI se ha erigido en el principal enemigo de Francia

De todas maneras Sarkozy ya la haba eliminado y contribuido al debilitamiento de la autoridad del presidente Amadou Toumani Tour exigindole la firma de un acuerdo de readmisin de los migrantes clandestinos, polticamente inaceptable a los ojos de la opinin pblica, que luchaba desde 2010, sin l advertirlo, junto al ejrcito mauritano.

Esta militarizacin del problema en el norte de Mal ha proporcionado a Al-Qaeda en el Magreb islmico (AQMI), convertido en el principal enemigo de Francia en la extremidad de un arco de crisis que supuestamente va desde Pakistn hasta Mauritania, ttulos de nobleza antiimperialista que le facilitan reclutar combatientes. Ha agrandado adems la ola de desplazados y de refugiados, agravando la pobreza de las poblaciones saharianas.

Mala poltica ficcin?

El golpe de gracia lleg en 2011: la guerra en Libia condujo a los tuaregs malienses enrolados en las filas del coronel Gadafi a regresar al pas con ms armas que equipaje. El resto es conocido: la proclamacin de la independencia de Azawad, una vez consumada la derrota del ejrcito maliense que, dicho sea de paso, se supona un orgullo de la cooperacin militar francesa y de la OPA hostil a los yihadistas en el norte de Mal.

Por otra parte la guerra en Libia desorganiz los intereses econmicos de las redes de negocios del coronel Gadafi cuyas inversiones contribuan a la estabilizacin del Sahel.

Finalmente la prohibicin de los narcticos y el freno coercitivo de la emigracin que han impuesto las autoridades francesas. A pesar de la inanidad de tales polticas pblicas proporcionan a los traficantes dos formidables rentas que corren el riesgo de producir en el Sahel los mismos efectos que en Amrica Central: el desencadenamiento de una violencia paramilitar de la que formarn parte las grandes organizaciones criminales latinoamericanas, italianas, espaolas, junto a los diferentes grupos armados locales.

Mala poltica ficcin? La escena se desarrolla ya ante nuestros ojos con la criminalizacin deGuinea-Bissau, la creciente inclusin de otros estados de la regin en el trfico y financiacin que el Movimiento por la Unidad y la yihad aprovechan de Mal en el Africa Occidental.

Francia y los pases occidentales se han equivocado con relacin al Sahel, luego de treinta aos, cosechan lo que han sembrado.

Fuente: http://www.cetri.be/spip.php?article2924&lang=fr

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter