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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2013

Golfo Prsico
Lo que est en juego en el estrecho de Ormuz

Ren Naba
www.renenaba

Traducido para Rebelin por Caty R.


La correcta utilizacin de los principios universales

El golfo Prsico, posible punto de impacto derivado del enfrentamiento entre Irn e Israel constituye, segn la opinin unnime de los expertos, la yugular del sistema energtico mundial. Y la proyectada intervencin occidental en caso de cierre de la navegacin en el canal est justificada por el principio universal de la libertad de navegacin.

Sin embargo hay que sealar que los grandes principios universales raramente proceden de consideraciones altruistas y que en primer lugar responden a imperativos materiales.

Es el caso del principio de la libertad de navegacin blandido por la Inglaterra de los siglos XVII y XVIII para asegurarse la supremaca martima y en consecuencia su hegemona comercial en todo el mundo. Tambin ha sido as en el caso del principio de la libertad de comercio y el libre intercambio decretado por los pases occidentales en los siglos XIX y XX para obligar a China a recibir mercancas occidentales en su mercado interior en nombre de la poltica de puertas abiertas. Lo mismo en el caso del principio de la libertad de informacin, firmemente defendido por Estados Unidos inmediatamente despus de la Segunda Guerra Mundial para hacerse con la supremaca ideolgica en los cuatro mbitos que configuran el poder: poltico, militar, econmico y cultural.

El principio de la libertad de navegacin en los ocanos del nuevo mundo del siglo XXI

Las demostraciones de fuerza en torno al estrecho de Ormuz entre los estadounidenses y los iranes en 2012 -entre ellas las grandes maniobras navales de la OTAN del 16 al 27 de septiembre, las maniobras ICNMEX, con la participacin de 20 pases y unos 40 barcos para limpiar el canal- revelan retrospectivamente la utilidad del papel prescriptor de los occidentales para sus propios intereses.

La intervencin contra Egipto en Suez en 1956 para castigar a Nasser por nacionalizar el Canal, va de paso entre el Mediterrneo y el mar Rojo, es un ejemplo. El presidente egipcio, que pretenda financiar el desarrollo de su economa nacional por medio de la nica fuente de riqueza de su pas, los derechos de paso por el Canal, choc con la violenta oposicin de la empresa franco-britnica de Suez, lo que llev a una intervencin armada conjunta de Israel y las dos antiguas potencias coloniales de la poca, Francia y Gran Bretaa, patrocinadoras de la empresa.

La empresa de Suez estaba constituida por una agrupacin de una veintena de accionistas que se quedaba con el 90% de los ingresos del trfico del Canal mientras la poblacin egipcia, 30 millones de habitantes, se tena que conformar con el 10%. Nasser pretendi justamente invertir el porcentaje de las ganancias y desencaden la ira de los dos patrocinadores de la empresa en nombre del principio de la libertad de navegacin.

Un principio en apariencia trivial pero que encierra grandes retos geoestratgicos resumidos hace ya dos siglos por el contraalmirante Alfred Thayus Mahan (1840-1914): Quien consiga la supremaca martima en el ocano ndico ser un actor principal en el escenario internacional, sostena este geoestratega de la Marina de Estados Unidos.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Estados Unidos ha procedido a su despliegue geoestratgico segn la configuracin del mapa del almirante Harrison, concebido en 1942 con el fin de abarcar todo el mundo euroasitico. En aplicacin de la teora de los anillos martimos, se articula su presencia sobre un eje que reposa en tres bisagras, el estrecho de Bering, el golfo Prsico y el estrecho de Gibraltar, con el fin de provocar una marginacin total de frica, una marginacin relativa de Europa y confinar en un cordn de seguridad un permetro insalubre constituido por Mosc, Pekn e Islamabad que alberga a la mitad de la humanidad, 3.500 millones de personas, adems de la mayor densidad de miseria humana y la mayor concentracin de droga del mundo.

La previsible superpoblacin de la tierra, cuya poblacin prcticamente se duplicar en un siglo pasando de 6.000 millones de seres humanos en el ao 2000 a 11.000 millones en el ao 2100, es decir, ms que en toda la historia de la humanidad, va a convertir la bsqueda de nuevos espacios, un nuevo desafo de la competicin mundial, en el reto de la supervivencia de la especia humana.

En este sentido, la conquista del espacio es una ilustracin espectacular. El mar es ms familiar para el hombre que el espacio, ms ntimamente vinculado a la historia de la humanidad. La conquista de los espacios martimos, aunque menos llamativa, no es menos metdica. Omnipresentes en la esfera terrestre, los ocanos representan el 70% de la superficie del planeta, con una mencin especial al Pacfico que ocupa, l solo, el 50% de la superficie ocenica mundial.

Desde la antigedad ms lejana, el mar constituye un espacio de unin y acercamiento entre los pueblos, ha servido de escenario a famosas batallas navales (Trafalgar, Sawari) y sobre todo es apreciado por los estrategas como lugar ideal de proyeccin de las fuerzas a distancia.

El desarrollo de la prospeccin petrolera en alta mar, el cableado submarino y la sobreexplotacin de la pesca han convertido los ocanos en un gigantesco yacimiento de recursos naturales y animales. El 50% de la poblacin mundial vive en una estrecha franja costera de 50 kilmetros a lo largo de las costas y el 75% del comercio mundial en peso y el 66% en valor est garantizado por el transporte martimo, ms de 10.000 millones de toneladas anuales. La explotacin de los recursos martimos se ha cuadruplicado en 40 aos, pasando de 20 millones de toneladas en 1950 a 80 millones en 1990. La FAO, por su parte, estima en 40 millones el nmero de personas de todo el mundo que viven de la economa de la pesca; la red pesquera emplea, ella sola, a 12 millones de personas entre pescadores, tcnicos, fabricantes y comerciantes.

El estrecho de Ormuz

El golfo Prsico, uno de los principales abastecedores del sistema energtico mundial, sirve al mismo tiempo de gigantesca base militar flotante del ejrcito de Estados Unidos, que se sirve profusamente, a domicilio, a precios que desafan cualquier competencia gracias a sus protegidas pretromonarquas. Todas ellas, en diversos grados, pagan su tributo concediendo facilidades a su protector. As, la zona est cubierta de una red de bases aeronavales anglosajonas y francesas, la ms densa del mundo.

Canal de mil kilmetros de largo y cuya anchura se aproxima a los 50 kilmetros en su parte ms estrecha, el Golfo es una zona de unin entre el mundo rabe y el mundo persa, entre el sunismo y el chismo, las dos grandes ramas del Islam. Bordea Irn, que se considera la punta de lanza de la Revolucin Islmica; Irak, que durante mucho tiempo se present como la vanguardia del flanco oriental del mundo rabe, y seis monarquas petroleras de reciente construccin, poco pobladas y vulnerables, pero cuya produccin de crudo es la primera del mundo. Tambin es una zona intermedia entre Europa, de la que es el primer proveedor de petrleo, y Asia. Ambas seran las primeras afectadas por una eventual interrupcin del trfico martimo. Finalmente el Golfo sostiene, segn los estrategas occidentales, el famoso Arco del Islam del enfrentamiento en el Tercer Mundo que va de Afganistn a Angola pasando por el Cuerno de frica.

El mayor ejrcito despus de Vietnam se concentr durante la guerra iraqu-iran (1979-1989). Nada menos que 70 barcos con un total de 30.000 personas pertenecientes a las flotas de guerra estadounidense, sovitica, francesa y britnica cruzaron las aguas del Golfo, el estrecho de Ormuz, el mar de Arabia y el norte del ocano ndico. A ese ejrcito se aadieron las flotas dedicadas a la defensa costera de los pases de la regin.

Durante la extensin del conflicto iraqu-iran, tras la decisin de Irak de decretar una zona de exclusin martima, 540 barcos (petroleros y cargos) fueron hundidos o daados, es decir, casi el doble del tonelaje hundido durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), transformando el Canal en un gigantesco cementerio marino.

Un cierre total del estrecho de Ormuz, por el que transita el 90% del petrleo que se produce en el Golfo, privara a Occidente de la cuarta parte de su abastecimiento diario de energa. 20.000 barcos utilizan esta ruta martima todos los aos para transportar un tercio del suministro energtico de Europa. La flota estadounidense instal en Manama (Barin), el cuartel general de la V Flota, encargada del Ocano ndico. Adems dispone de facilidades en la isla de Massirah (sultanato de Omn), as como en la costa africana del ocano ndico en Berbera (Somalia), en Mombasa (Kenia) y en la isla britnica Diego Garca.

Seal de la importancia estratgica de la zona, el Reino Unido de la poca del protectorado britnico sobre el sur de Arabia convirti el puerto de Adn, la gran ciudad del sur de Yemen, en la plaza fuerte de la presencia britnica en el este de Suez para asegurar la ruta de las Indias.

Por otra parte, la militarizacin de las vas martimas figura entre los objetivos de Washington en esta zona sin ley que conecta el Mediterrneo con el sudeste asitico y el extremo Oriente por el canal de Suez, el mar Rojo y el golfo de Adn. En ese permetro altamente estratgico, Estados Unidos ha procedido al mayor despliegue militar fuera del territorio nacional en tiempos de paz.

El mundo rabe alberga tres de las principales vas de navegacin transocenicas. Pero no controla ninguna. El estrecho de Gibraltar, que garantiza la unin entre el ocano Atlntico y el mar Mediterrneo, est bajo la vigilancia de la base inglesa ubicada en el promontorio de Gibraltar, un enclave situado en territorio espaol. La unin del Mediterrneo con el mar Rojo est bajo control de las bases inglesas situadas en los dos extremos del canal de Suez, las bases de Dekhlia y Akrotiti (Chipre) y la base de Massirah (sultanato de Omn).

Finalmente, el paso entre el golfo Prsico y el ocano ndico est bajo el estrecho control del rosario de bases de la OTAN: el campamento franco-estadounidense de Yibuti, la base aeronaval francesa de Abu Dabi, el cuartel general del CENTCOM en Catar y la base aeronaval estadounidense de Diego Garca.

En virtud del principio de la libertad de navegacin, todas las vas de paso transocenicas, con excepcin del estrecho de Bering, estn bajo control de Occidente. Desde el estrecho de Gibraltar al del Bsforo, Dardanelos, Malaca y Ormuz.

Aunque China ha conseguido soslayar ese cuello de botella desarrollando su estrategia del collar de perlas con un rosario de puertos amigos a lo largo de sus vas de avituallamiento, Sri Lanka en frica oriental, la zona franca de El Pireo en Europa, Tartus en Rusia y Banias en la costa siria del Mediterrneo, ese no es el caso del mundo rabe.

Ms all de meter en vereda a esos dos pases recalcitrantes a la hegemona occidental, en el doble enfrentamiento con Siria e Irn subyace adems una operacin para soslayar el estrecho de Ormuz, sustituyendo la va martima por una va terrestre de transporte de los hidrocarburos del Golfo a Europa a travs de los puertos mediterrneos de Turqua por medio del proyecto TAP, el oleoducto transanatolio encargado de encaminar hacia Europa la produccin de crudo de las petromonarquas e Irak.

El desarrollo de la capacidad del oleoducto de la antigua IPC (Compaa Petrolera de Irak) de los campos petroleros de Irak a la terminal siria de Banias figura tambin en los proyectos de las petroleras, en caso de cada del rgimen sirio, reduciendo as la enorme dependencia de Europa occidental de los hidrocarburos de Argelia y Siria, dos pases fuera de la esfera de la Alianza Atlntica. Un imperativo desde el punto de vista de la evolucin del trfico martimo mundial: de los 20 principales puertos porta-contenedores del mundo, 13 se encuentran en Asia, el continente que en el ao 2020 asegurar ms de la mitad de la produccin mundial.

En la perspectiva de un enfrentamiento, Estados Unidos ha ultimado un nuevo sistema de radar en Catar, complementario de los que ya se instalaron en Israel y Turqua, para formar un amplio arco regional de defensa antimisiles.

62 aos despus de su independencia los pases rabes permanecen bajo control. Con la excusa del principio de la libertad de navegacin se alimenta una tutela drstica sobre el mundo rabe y sus yacimientos petroleros.

Se trata tanto de la navegacin como del derecho de autodeterminacin, que curiosamente confiere la independencia a Kosovo y a Sudn del Sur pero no a Palestina o al Sahara Occidental, reduciendo ese principio a una variable de ajuste coyuntural.

Arabian Sea (Bahr al Arab) y Almirante (Amir Al Bahr)

Sin embargo el ocano rabe es una realidad reconocida por los geoestrategas occidentales pero paradjicamente ignorada por los rabes, o al menos enterrada en su subconsciente.

Todos los pases rabes sin excepcin tienen una costa, incluso Irak en el Golfo Prsico, y a veces incluso dos: Marruecos se abre al Atlntico y al Mediterrneo; Egipto al Mediterrneo y al mar Rojo; Arabia al mar Rojo y al golfo Prsico. Y tambin Palestina, con Gaza entre el Mediterrneo y el mar Muerto.

Barin significa dos mares, Argelia las islas, la Pennsula Arbiga (Al Jazira Al Arabya) literalmente la isla de Arabia, y Gibraltar (Jabal Tareq) saca su nombre de su conquistador Tareq Ben Zyad, mientras al mismo tiempo, aunque no inventaron la brjula y el timn como los fenicios, los ancestros de los libaneses fueron sus propagadores.

En el inconsciente occidental el rabe es sinnimo de beduino, nunca de marino, una realidad interiorizada por los propios rabes, seal inequvoca de su alineacin mental. Sin duda para hacer que se olvide la antigua denominacin colonial de la zona petromonrquica, la Costa de los piratas, pacificada por los ingleses bajo el nombre de Trucial Coast (la Costa de la Tregua). Una estratagema inglesa que consisti en fijar y legitimar en el territorio a los piratas rabes a cambio del acceso occidental a sus yacimientos petroleros.

Las hazaas de los navegantes rabes que dieron fama a los innegables precursores de la cartografa son ignoradas por la propia opinin rabe. Olvidado Simbad el marino; olvidada la escuadra de los 100 navos de Saladino contra los piratas genoveses; olvidado Ahmed Ibn Majid, el gua de Vasco de Gama.

Y sin justificar en absoluto sus actividades, sino a guisa de ilustracin, los piratas del Cuerno de frica frente a un armada internacional de ms de 40 barcos de guerra demuestran diariamente que son los autnticos Prncipes de los mares (Amir al-Bahr) de donde procede el trmino almirante.

Zona estratgica por la que transita lo ms importante del comercio mundial, de Gibraltar (Jabal Tarek) a Suez, Bab el Mandeb y Ormuz, cuyo cierre hundira la economa occidental en una crisis sistmica, el ocano rabe ha estado totalmente colonizado en la era del petrleo, lo mismo que sus referencias memoriales. Bab El Bahr en Tnez fue rebautizado por los franceses Puerta de Francia y el mar de los rabes como Mar de Omn, mientras los franceses acudan a la terminologa rabe en su ordenamiento militar: Almirante (Alir al Bahr), Capitn (Kobtane).

Solo Gamel Abder Nasser utiliz esa arma disuasoria (1956), lo mismo que el rey Faisal de Arabia el arma del petrleo (1973). Pero nunca tuvo lugar ninguna maniobra conjunta de las fuerzas navales rabes fuera del control de una potencia extranjera. Y las marinas nacionales se dedican principalmente a la misin de guardacostas.

En la guerra de 2006 Lbano demostr una formidable capacidad naval defensiva al neutralizar la fragata Hanit, barco de mando de la flota israel. En el campo de la resistencia rabe, ese acontecimiento se celebra como una victoria naval equivalente a la de Sawari de los egipcios sobre la flota bizantina en el ao 655. Sin embargo en otras partes se desprecia en tanto que fue una hazaa naval de una formacin paramilitar chi, mientras que Sawari slo recuerda un contrato de armamento franco-saud que implicaba grandes comisiones.

Un tercio de la produccin de armas de Estados Unidos, del Reino Unido y de Francia, tres miembros del Consejo de Seguridad, protege los recorridos del petrleo rabe y la impunidad del Estado hebreo mientras, paradjicamente, Israel se obstina en querer lanzar sus 200 bombas nucleares para prevenir la fabricacin de una sola, la bomba iran, en estado virtual.

As los israeles preparan metdicamente el bombardeo de Irn, que dista 1.700 kilmetros, con el pretexto de un improbable ataque nuclear del que sin embargo estn protegidos por un escudo humano de cuatro millones de rehenes palestinos.

A la vista de ese desencadenamiento, el Golfo debera ser escenario de una guerra meditica y psicolgica. En complemento de la cadena catar Al-Yazira, en 2012 se program el lanzamiento de tres nuevos y ambiciosos vectores: Sky Arabia, en Abu Dabi, con la colaboracin de la cadena britnica Sky GB, del magnate australiano Ruppert Murdochh; Al Araba del prncipe Walid Ben Talal, desde Manama, en colaboracin con la firma Bloomberg; as como la cadena Al Mayadine de Ghassan Ben Jeddo, el antiguo de Al-Yazira.

Todas las cadenas petromonrquicas, sin excepcin, estn adosadas a bases occidentales: Al-Yazira, de Catar, al CENTON, el comando central estadounidense; Sky Arabia, de Abu Dabi, a la base aeronaval francesa; Al-Arab, del prncipe saud Walis, a la base naval de Manama, cuartel general de la V Flota Estadounidense del Ocano ndico Una singularidad de las petromonarquas, quiz la marca de su independencia.

Fuente original: http://www.renenaba.com/golfe-arabo-persique-les-enjeux-sous-jacents-du-detroit-d-ormuz/




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