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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2005

El debate interno sobre los atentados indiscriminados y sectarios
Quin mata a quin en Iraq y por qu?

Carlos Varea y Pedro Rojo
Rebelin/IraqSolidaridad


El pasado jueves, 2 de junio, el ministro iraqu de Interior, Bayan Jabr, daba la primera cifra oficial del nmero de civiles muertos por atentados y acciones atribuidos a la resistencia en los ltimos 18 meses: 12.000 iraques, de los cuales 10.500 seran ciudadanos de confesin chies. No se ha especificado cuntos de estos muertos son miembros de los nuevos cuerpos de seguridad iraques, concretamente de la Polica y la Guardia Nacional, el nuevo ejrcito iraqu [1].

Cabra recordar que tan solo la cifra estimativa de muertos causados por los ocupantes en su asalto a Faluya del pasado mes de noviembre bien podra aproximarse a la aportada por el ministro de Interior, o que sta sera apenas la dcima parte de la estimada en el estudio realizado por un equipo de epidemilogos de la Universidad John Hopkins de Baltimore para un perodo de tiempo similar y para el conjunto del pas [2], estimacin que no pudo incluir las reas de ms fuertes combates, como Faluya. Pero lo cierto es que las autoridades de ocupacin y las nuevas instancias iraques no aportan datos sobre las vctimas civiles ocasionadas por las fuerzas extranjeras o por los nuevos cuerpos de seguridad iraques, una decisin impuesta en su da por Paul Bremer al ministerio iraqu de Sanidad y que ha sido criticada por instancias sanitarias internacionales [3].

No se trata sin embargo de contraponer el nmero de vctimas de dos supuestos bandos. La cuestin es est la resistencia iraqu matando premedita y masivamente civiles?

Resistencia y atentados indiscriminados

Durante la visita a Iraq de la delegacin de la Campaa Estatal contra la Ocupacin y por la Soberana de Iraq (CEOSI) del pasado mes de abril, en el transcurso de las entrevistas mantenidas por el grupo con representantes de asociaciones civiles y sindicatos, entidades comunitarias y partidos polticos, cuadros de la resistencia, personalidades y profesionales de distintos mbitos [4], las consideraciones sobre los atentados indiscriminados y masivos que sufre Iraq a diario, adems de ser ampliamente coincidentes, nos permitieron apreciar un debate muy maduro sobre la metodologa, los objetivos y la dinmica de la actividad armada.

Sobre la metodologa, nuestros interlocutores indicaban que los ataques indiscriminados no deban ser considerados obra de la resistencia, que por norma no recurre a los atentados suicidas con coches-bomba [5]. La autora de este tipo de acciones de alto coste en vidas de civiles iraques cabe adjudicarla a tres elementos, siempre segn las consideraciones recogidas en Iraq: corrientes islamistas radicales no integradas en la resistencia, a los propios ocupantes e instancias iraques asociadas a aquellos, y a determinados pases de la regin.

En primer lugar, algunos atentados son obra ciertamente de las corrientes denominadas taqfiristas (anatematizadores) wahabitas, es decir, corrientes islamistas radicales de yihadistas mayoritariamente extranjeros, no necesariamente asociados a Al Qaeda o la red de al-Zarqawi (sobre cuya existencia real hay muchas dudas en el interior de Iraq), que consideran al conjunto de la sociedad como apstata de su fe, por cuanto no siguen adecuadamente los preceptos de su religin y de la Yihad. Ello determina que estos grupos no reparen en el coste de vidas humanas que acarrean sus acciones contra los nuevos cuerpos de seguridad iraques. A estos grupos cabe adjudicar por ello algunos de los reiterados ataques contra las colas de reclutamiento o los centros policiales (menos de la Guardia Nacional, mucho ms protegidos) perpetrados en barrios populares de Bagdad, Hila y otras ciudades del pas, sin que ello suponga un ataque premeditado contra una determinada comunidad religiosa. Segn declaraciones recogidas en Iraq, no hay relaciones de coordinacin entre los sectores nacionalistas e islamistas integrados en la resistencia iraqu y estos grupos taqfiristas, cuyas discrepancias se agudizaron respecto al asalto a la crisis de Faluya de noviembre y el previsible asalto estadounidense [6]. Tras ello, de nuevo, valoraciones contrapuestas respecto a las consecuencias para los civiles de la actividad armada.

Ataques sectarios y la lgica de los ocupantes

A partir de los primeros meses de 2004 comienzan a multiplicarse ataques especficos contra determinadas comunidades religiosas, particularmente la chi y la cristiana, pero igualmente contra la sunn, como el perpetrado el sbado pasado en Bagdad contra una celebracin suf [7]. Si algunos de estos ataques son atribuidos igualmente a corrientes islamistas radicales de yihadistas iraques o de otros pases, integrados o no en Ansar al-Sunna y la red de al-Zarqawi, en el interior del pas se considera que su lgica y autora responden predominantemente a la determinacin de los ocupantes y de las instancias iraques por ellos instaurados de transformar una guerra de liberacin en una guerra civil, con el doble objetivo de justificar su continuidad en el pas y desprestigiar la actividad armada insurgente. Parte del movimiento internacional contra la guerra est siendo sensible a esta argumentacin, aqulla que pretende justificar la prolongacin de la presencia de las fuerzas de ocupacin en Iraq ante el peligro del estallido de una sangrienta confrontacin interna si stas se retirasen de manera inmediata.

Tambin a los propios ocupantes y a las nuevas autoridades iraques, adems de a mafias econmicas, se les atribuye en Iraq los secuestros y asesinatos de periodistas independientes y miembros de organizaciones internacionales, como fue el caso de la ciudadana iraqu y britnica Margaret Hasan. Su objetivo es claro: cerrar Iraq a la informacin y el compromiso internacionales.

Israel, Irn, Arabia Saud

Por ltimo, nuestros interlocutores introducen un tercer grupo de sujetos que podran estar promoviendo los ataques indiscriminados y sectarios: servicios secretos y gobiernos de algunos de los pases de la regin, en concreto, Israel, Irn y Arabia Saud.

A Israel se le atribuye principalmente los recurrentes asesinatos selectivos de intelectuales, acadmicos y profesionales iraques. Adems, una importante discrepancia con los estadounidense podra animar a los israeles a perpetrar o propiciar atentados masivos, mientras profundizan su relacin con el movimiento kurdo-iraqu [8]: Israel, a diferencia de EEUU, no quiere que Iraq se estabilice, pues podra determinar la emergencia de una potencia rival rabe que cuestionara su pretensin de ser el eje econmico de un Oriente Medio finalmente insertado, gracias a la guerra contra Iraq, en la economa capitalista mundializada. Al respecto, sigue siendo una incgnita qu grado de debilitamiento estratgico, de desestructuracin social y desmembramiento territorial de Iraq ha sido premeditadamente inducido por la Administracin Bush para dominar el pas y cunto se debe ya a haber perdido -precisamente- el control de la situacin interna iraqu.

Sera la misma razn que animara al otro aliado tradicional de EEUU en la zona, Arabia Saud, a desestabilizar Iraq, financiando, como as se afirma, a los grupos que profesan la misma lnea ultraconservadora islmica de la monarqua de los Saud, el wahabismo, la nica corriente religiosa reprimida por ello durante la etapa de Sadam Husein. Arabia Saud deseara asimismo impedir una normalizacin de Iraq que, como se lleg a afirmar tras el 11-S y antes de la invasin de este pas desde crculos estadounidenses, permitiera asentar en Bagdad un gobierno liberal y pro-estadounidense que sustituyera a una desprestigiada monarqua saud en el papel de gestor mundial del mercado petrolfero papel que lleva desempeando desde el trmino de la Segunda Guerra Mundial: Iraq, no ya Arabia Saud, albergara las primeras reservas mundiales de petrleo, tras un cuarto de siglo de no haber podido explotarlas intensivamente.

Finalmente, Irn aparece tambin insistentemente entre los sujetos regionales que podran estar implicados en ataques indiscriminados y sectarios, particularmente los sufridos recurrentemente por la comunidad chi. Tras esta implicacin de determinadas corrientes del clero iran estara la alternativa de convertirse en el gestor privilegiado ante EEUU de la crisis iraqu y, con ello, su inevitable interlocutor regional o la de promover una divisin efectiva de Iraq que hiciera bascular la zona sur y centro-sur de mayora chi a su rea de influencia.

La escisin administrativa de esta parte de Iraq no es tan ilusoria como cabra imaginar, como vienen reiterando las autoridades locales de las provincias de Maysan, Basora y Dhiqar [9]; de hecho, Basora estara ya bajo control efectivo de las milicias confesionales chies, segn recientes declaraciones del jefe de la polica de la ciudad al corresponsal de The Guardian [10]. No en vano, los principales interlocutores en Iraq de los ocupantes son desde hace tiempo las formaciones confesionales chies del Congreso Supremo de la Revolucin Islmica en Iraq (CSRII) y al-Dawa, durante aos asentadas y dependientes de Tehern y ahora hegemnicas en las nuevas instituciones surgidas de las elecciones del 30 de enero.

Una gestin autnoma, pero asociada a los intereses de EEUU, de los dos principales focos de produccin petrolfera de Iraq, un norte tnicamente kurdo y un sur confesionalmente chi, y el abandono de la zona centro de Iraq, sunn y rebelde, a su suerte no es la ms improbable salida para el atolladero militar en el que se encuentran los estadounidenses y satisfara a la vez a distintos elementos internos y regionales. Si se induce finalmente la confrontacin intercomunitaria en Iraq el desenlace sera sin duda ste.

Nuevos cuerpos de seguridad iraques

Un ejemplo de este empeo combinado de varios agentes internos y externos en favorecer el enfrentamiento civil en Iraq lo aportan los sucesos recientes de Tal Afar, caracterizados por la prensa internacional como enfrentamiento entre las comunidades sunn y la chi de la ciudad, cuando su origen se debi al asesinato por miembros de la resistencia del jefe local de la Polica, ciertamente de confesin chi pero muerto por su particular sometimiento a los ocupantes y su brutalidad contra sus conciudadanos. Tras ello, en estos das un fuerte contingente estadounidense est procediendo al asalto de la ciudad.

A Irn se le acusa de estar introduciendo masivamente armas y combatientes en zonas sensibles, como Tal Afar o en determinados barrios de Bagdad. La continuidad de esta lgica de ruptura intercomunitaria alimentada con los atentados masivos la estaran dando las nuevas instancias iraques surgidas de las elecciones del 30 de enero y dominadas por la corriente confesional shi asociada a los estadounidenses y a la vez con fuertes vnculos con Irn. La Asociacin de Ulemas Musulmanes (AUM) acusaba este mes de mayo a las milicias de las Brigadas Badr, el brazo armado del CSRII, de torturas y asesinatos de ciudadanos y clrigos sunnes. La AUM haba acusado al recin designado gobierno Yaafari de recurrir a los nuevos cuerpos de seguridad iraques, formados mayoritariamente por milicianos de las Brigadas Badr y pesmerghas kurdos, para establecer un estado de terror contra la comunidad arabo-sunn [11].

Durante la estancia en Iraq de la delegacin del Estado espaol, pudimos apreciar el debate sobre los ataques a los nuevos cuerpos de seguridad iraques, la Polica y la Guardia Nacional. El sbado 23 de abril el grupo de la CEOSI mantuvo un encuentro con la AUM, la mxima instancia sunn iraqu, fundada en mayo de 2003 e integrada en el Congreso Fundacional Nacional Iraqu (CFNI). En la entrevista participaron por parte de la AUM Abdelsalam al-Kubaysi, su responsable de relaciones pblicas y director del departamento de Teologa de la universidad al-Adan, y Muzzana Hani al-Dari, director de comunicacin de la Asociacin y de su semanario, de una tirada de 10.500 ejemplares. El encuentro se llev a cabo en la mezquita Um al-Qura, en Bagdad, sede de la AUM y cuyo recinto cuenta con proteccin armada propia.

Durante el encuentro se abord la cuestin de los ataques indiscriminados contra los nuevos cuerpos de seguridad iraques, cuestin suscitada entonces por la fetua (edicto religioso) emitido poco tiempo atrs por algunos clrigos sunnes llamando al alistamiento de los miembros de esta comunidad en la Polica y Guardia Nacional, y cuya justificacin fue la de impedir que los cuerpos de seguridad fueran hegemonizados por milicianos de las formaciones vinculadas a los ocupantes, como ya se ha dicho, esencialmente peshmergas kurdos y miembros de las Brigadas Badr chies. El edicto haba sido tambin firmado por el sheij Samarrai, imn de la mezquita en la que nos encontrbamos y miembro de la AUM. El edicto haba sido elaborado en el marco de la instancia administrativa de Bienes Religiosos (Habices) y, segn nuestros interlocutores, no contaba con el respaldo de la Asociacin. Al-Dari explic entonces:

El problema [de los ataques contra los nuevos cuerpos de seguridad] no se arregla emitiendo edictos, por cuanto se trata de un asunto muy complicado que requiere un tratamiento especial. [] En Iraq queremos establecer aparatos de seguridad nacionales, que cumplan con sus obligaciones y no estn al servicio de los ocupantes, como ocurre en la actualidad. Llamar a la gente a que participe en ellos complica an ms la situacin.

Hemos pedido a los integrantes de estos cuerpos que cumplan con su deber patritico y ciudadano. Si cumplen con ste no sern objeto de ataques: sta es la solucin, no emitir edictos. No vamos a llamar a alistarse [en cuerpos de seguridad] cuyos integrantes estn siendo utilizados como escudos humanos de los estadounidenses.

Segn al-Kubaysi los ocupantes expulsan de la Polica y de la Guardia Nacional iraques a quienes no quieren participar [en actividades contrainsurgentes] con los estadounidenses. Al menos 800 miembros han sido expulsados por no querer colaborar en la lucha contra la resistencia, por ejemplo en Samarra, donde han sido incluso atacados por este motivo [por las fuerzas estadounidenses]. El reciente caso de Rutba, ciudad situada a unos 100 kilmetros de la frontera jordana, confirma la nula autonoma de los nuevos cuerpos de seguridad iraques [12].

Al-Kubaysi aade que no hay capacidad de proteger de atentados a quienes se estn incorporando a los nuevos cuerpos de seguridad, y seala como indicio de inters que el ministerio de Interior haba retirado la proteccin del centro de reclutamiento del barrio de Adamiya, en Bagdad, que el da anterior haba sido objetivo inmediato de un ataque indiscriminado con coche-bomba [13].

Al-Dari introduce una cuestin importante al considerar que el alistamiento en la Polica y la Guardia Nacional quizs se est alentando por parte de los ocupantes y de las instancias oficiales iraques manteniendo intencionadamente la situacin de paro generalizado que vive el pas, cifrado en hasta el 70%, una consideracin que ser reiterada por otros interlocutores de la delegacin. Segn al-Dari, el gobierno interino de Alawi (an no se haba designado por entonces el nuevo gabinete de Yaafari) destinaba ocho mil millones de dlares mensuales a seguridad, cantidad a sumar a los ms de cuatro mil al mes que sigue gastando el Pentgono en lucha contrainsurgente, mientras que la estimacin oficial es que con 1,2 mil millones de dlares podra darse empleo a un milln de parados con una familia media a su cargo de cinco miembros. Un miembro de la polica o de la Guardia Nacional cobra unos 300 dlares al mes, es decir, tres veces ms que cualquier otro trabajador de cualquier sector [14]; comparativamente un mdico especialista cobra en la actualidad 400 dlares, como nos inform el doctor Osama, director del hospital al-Kindi durante la guerra. Si les dieran otra oportunidad para mantener a sus familias, sin duda no entraran en los cuerpos de seguridad, afirman nuestros interlocutores de la AUM.

La AUM distingue cinco tipos de violencia en Iraq: La de los ocupantes, la de las nuevas fuerzas de seguridad iraques, el crimen organizado de carcter mafioso, las organizaciones extremistas [islmicas] y la de la resistencia. [] Habiendo una media de 70 ataques diarios en Iraq, los medios de comunicacin focalizan su atencin en los indiscriminados. A travs de la figura de al-Zarqawi se pretende desprestigiar la imagen de la resistencia, seala al-Kubaysi, quien aade:

[] Hay atentados [indiscriminados] que son obra de los propios estadounidenses, como el perpetrado hace un ao contra la mezquita Kadimiya [en Bagdad]. [] Pero la mayor violencia es la derivada de los ataques continuos de las fuerzas de ocupacin y colaboracionistas contra poblaciones, como las recientes contra al-Qaim, Hut, Samarra, etc. Los coches-bomba no causan tantas vctimas civiles como las causadas en un solo da por los ocupantes en cualquier ciudad del pas.

Decenas de miles de personas han muerto antes de las elecciones [de enero de 2005] para forzarlas a votar. Al-Zarqawi ha matado por su parte a decenas para que no votase la gente. Ambos son culpables, pero los estadounidenses son los responsables de este crculo mortfero al imponer las elecciones. Si bien nada sabemos sobre al-Zarqawi, s sabemos bien quien es EEUU, la potencia que ha causado el derramamiento de tanta sangre.

Por su parte al-Dari seala que [] los wahabitas y su corriente taqfirista no domina la resistencia; no constituye ms all del 5% de la resistencia. Quienes afirman a travs de los medios de comunicacin estadounidenses y occidentales que esta corriente domina la resistencia pretenden fomentar tendencias islamfobas.

Debate interno

Tanto la AUM como el CFNI han reiterado la legitimidad de la actividad armada contra los ocupantes y su apoyo a la misma, as como la condena de las acciones indiscriminadas que causen vctimas civiles [15]. En particular la Asociacin de Ulemas Musulmanes se posiciona en contra de los ataques contra los cuerpos de seguridad iraques: No queremos que se maten iraques, an cuando la Guardia Nacional se haya convertido en un escudo humano de los estadounidenses. No queremos que el conflicto se transforme en un conflicto entre iraques, seal al-Kubaysi a la delegacin de la CEOSI. Otras formaciones polticas iraques y la propia resistencia consideran por su parte sin duda legtimo el ataque contra los nuevos cuerpos de seguridad iraques, particularmente la Guardia Nacional, directamente implicada en operativos contrainsurgentes [16].

El debate prosigue en el seno de la sociedad iraqu y de sus organizaciones anti-ocupacin, demostrando su madurez poltica y la complejidad de la situacin interna. Pero sea o no real su implicacin directa en atentados indiscriminados o sectarios, lo cierto es que los ocupantes y las instancias iraques colaboracionistas estn claramente interesados en presentar y transformar un conflicto de naturaleza antiimperialista como civil.

Precisamente, la cifra de muertos iraques en atentados atribuidos a la resistencia se ha dado a conocer tras casi dos semanas de desarrollo de la denominada Operacin Relmpago, iniciada el 22 de mayo y consistente en el establecimiento en torno a la capital un cerco de 608 controles militares mviles y 194 permanentes de tropas de ocupacin e iraques, un operativo que an prosigue y que sera se ha enfatizado el de mayor implicacin de fuerzas iraques desde la invasin, hasta 40.000 efectivos de la Guardia Nacional junto a 10.000 estadounidenses [17].

Igualmente, la publicacin del dato sobre muertos iraques se ha producido tras la finalizacin del mes ms mortfero de este ao, tras enero, para las fuerzas de ocupacin, con una media diaria de ms de dos soldados muertos en combate. Efectivamente, en una distribucin geogrfica muy amplia (provincias de al-Anbar, Diyala, Maysan, Bagdad, al-Tamn, Nnive, Babil y Salah al-Din) en mayo han muerto en Iraq 68 soldados de EEUU y dos britnicos (abatidos los das 2 y 29), la mayor parte de aquellos en los combates desarrollados en al-Qaim y otras localidades fronterizas con Siria de la provincia de al-Anbar [18]. En junio el ritmo de bajas estadounidenses se mantiene: 14 en al primera semana del nuevo mes, al menos dos de ellas en Faluya [19].

(Carlos Varea y Pedro Rojo formaron parte de la delegacin de la CEOSI a Iraq de abril de 2005).

Notas:

  1. Sobre sus efectivos actuales, vanse los datos aportados recientemente por la embajada en funciones de EEUU en Naciones Unidas en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/tropas_12-04-05.html.
  2. Estudio publicado en la revista Lancet: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/informes/lancet.pdf.
  3. Vase en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/victimas_5-04-05.html.
  4. Vase la relacin de entrevistas mantenidas por la delegacin de la CEOSI en IraqSolidaridad en http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ceosi-iraq_kubais_10-05-05.html.
  5. Vase en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ceosi-iraq_resist_5-05-05.html.
  6. Vase en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ceosi-iraq_faluya_10-05-05.html.
  7. Al-Jazeera, 4 de junio de 2005. Los sufes son sunnes que practican al religin de una manera diferenciada.
  8. El presidente de la regin autnoma del Kurdistn, Masud Barzani, lder del Partido Democrtico del Kurdistn, defenda esta semana en el diario saud al-Hayat abiertas relaciones en todos los campos entre el Kurdistn iraqu e Israel, as como la previsin del mutuo reconocimiento diplomtico de Iraq e Israel (UPI, 7 de junio de 2005).
  9. Youssef, N.A., "Proposal to divide Iraq into semi-autonomous states gains ground", Knight Ridder Newspapers, 24 de mayo de 2005.
  10. The Guardian, 31 de mayo de 2005.
  11. IslamOnline.net, 17 de mayo de 2005.
  12. Segn informa al-Jazeera (4 de junio de 2005), tras dos meses de polmica, una unidad de 90 miembros de la denominada Fuerza de Defensa de Rutba de la Guardia Nacional de esta ciudad ha sido desmantelada tras negarse sus componentes a seguir un curso de adiestramiento militar impartido por militares de EEUU en Camp Kirkush. Militares estadounidenses procedieron a despojar de armas y uniformes a los soldados iraques, quienes indicaron [] no recibir rdenes de los estadounidenses.
  13. Adamiya, barrio situado al oeste de la capital, ha sido considerado siempre como un bastin popular baazista. La delegacin de la CEOSI haba visitado el barrio ese mismo da (http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ceosi-en-iraq_22-04-05.html).
  14. El sueldo base en Iraq es de 150.000 dinares iraques (un dlar corresponde a 1.700 dinares). Para apreciar el valor adquisitivo de la poblacin, tngase en cuenta que, por ejemplo, un kilo de pollo cuesta en el mercado 3.500 dinares; uno de tomates, 1.000 dinares; un cartn de 30 huevos, 3.500 dinares; y medio kilo de leche en polvo maternizada, 10.000 dinares.
  15. Vase al respecto el documento final de la segunda asamblea del CFNI en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/cfni_31-05-05.html.
  16. Vase referencia en nota 5.
  17. El 6 de junio el gobierno de Yaafari daba cuenta de la detencin de 840 personas en este operativo (ABS News, 7 de junio de 2005).
  18. Particularmente costosas para EEUU fueron las jornadas del 11 (seis muertos en Karabilah, localidad cercana a al-Qaim, y otros dos en otros emplazamientos), 23 (cuatro soldados muertos en al-Hawash, provincia de Babil, y otros tres en otros puntos del pas) o 24 de mayo (cinco cados en combate en Bagdad). Vase: http://icasualties.org/oif/.
  19. Idem.



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