Portada :: Venezuela
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-01-2013

Revolucin Bolivariana: Ruptura epocal

Demian Konfino
Tupacamaria


RUPTURA EPOCAL

La Revolucin Bolivariana remite, sin dudas, al concepto de Maritegui Creacin heroica y, a la par, a la estrategia trazada por Fidel: Batalla de idea.

Nacido del colapso de la versin ms inhumana del capitalismo en Venezuela, la versin fin de siglo del pensamiento de Simn Bolvar surge como espejo invertido de un neoliberalismo aptrido fenecido, por obra de un lder y un pueblo.

La historia, y basta mirar los ltimos coletazos europeos, es profusa en ejemplos que explican cmo una crisis socio econmica es utilizada para profundizar la exclusin, falsificando los verbos y contradiciendo adjetivos. Ser austeros, ajustar, son utilizados como trminos moldeadores, edulcorados, que no expresan la verdad histrica: contexto donde se aplican esos trminos a la poltica, sitio donde a la pauperizacin planificada se la pate para adelante, claro est, por derecha.

Eso podra haber acaecido tras la revuelta popular conocida como el Caracazo, que hiri de muerte al proceso poltico liderado por el converso Carlos Andrs Prez, otrora lder de la Social Democracia venezolana, y junto a l, demoli las bases de una forma de ejercer el poder y hacer poltica, derivada del espurio pacto bipartidista, llamado de Punto fijo, entre Accin Democrtica y COPEI. La represin de la democracia formal barri las joranadas con ros de sangre y un saldo de miles de muertos por la Dignidad.

Es decir, para que nazca el Bolivarianismo, fue necesario un estruendo colosal, pero esa grieta deriv en ruptura solo porque un pueblo enorme se dispuso a repensar los conceptos, a desconfiar de cantos de sirenas, a constatar las brbaras consecuencias de la mentalidad de colonia. Y mut a proceso digno de gobierno, por la existencia exacta de Hugo Chvez Fras, cuya estatura epocal lo ubic, a algunos lustros de su aparicin pblica, en la galera de los Libertadores de Amrica.

Como expondremos, Hugo Chvez y su pueblo se consolidan en el Siglo XXI como aquello que jerarquiz Fidel y el pueblo de Cuba en el Siglo XX: faro y vanguardia de Nuestra Amrica.

No es casual que la oposicin majunche venezolana, insista en agitar un fantasma llamado Cuba, obviando el aprendizaje del pueblo bolivariano, en estos 15 aos, respecto al papel protagnico de Cuba en el elenco de la Vida.

Tampoco nosotros obramos azarosamente al nombrarnos por nosotros mismos, con el concepto martiano Nuestra Amrica. O, como sealaba Francisco de Miranda, Colombeia. O, como diramos nosotros, Tupacamaria. La batalla cultural ha sido la que ha permitido que un primer momento de fuga social, pueda desarrollarse en el tiempo. Este campo de la pelea es el que garantiza, a futuro, que los esfuerzos polticos, creativos, tericos y fcticos no perezcan por la claraboya de facilismos azucarados.

OBSTCULOS NATURALES

Justamente, una de las grandes dificultades que afront el proceso bolivariano, y que an obstaculizan un mayor avance, es lo que los venezolanos llaman la mentalidad petrolera en la sociedad. Refieren a la relacin entre la poca propensin al trabajo, derivada de la bendicin del oro negro, y el consumismo suntuoso como intento del american way of life, el modo de vida americano. Gringo, claro.

En Las Venas Abiertas de Amrica Latina, Galeano demuestra como las sociedades desarrolladas en el marco de alguna riqueza natural, codiciada por alguna de las etapas del capitalismo, han resultado paradojas religiosas, donde una bendicin se convierte en tragedia. El norte de Brasil o el Potos, son solo algunos ejemplos. En el caso venezolano, una economa primaria, seleccionada por su tierra, y por la divisin internacional del trabajo, como productora de petrleo, gener distorsiones sociales entre las escasas miles de familias locales beneficiarias de la renta petrolera y las millones de personas que jams accedieron al lujo y la opulencia no sudada, pero aprendieron que ese era el camino idealizado.

Sin embargo, y a pesar de esta y otras limitaciones como el importante nivel de corrupcin en la sociedad, la Venezuela de Chvez seala un sendero cargado de virtuosismos que son inspiracin para los revolucionarios del tercer mundo.

UNA APARICIN LLAMADA CHVEZ

En febrero del 92, encabezando un grupo de oficiales nacionalistas, sin Z, intent una insurreccin armada que result derrotada. l, ante las cmaras de televisin, le habl al pas asumiendo la absoluta responsabilidad por el levantamiento, pero sin bajar ninguna bandera. Alguien se haca cargo de un descontento generalizado. Los nios disfrazados de chavitos, empezaron a aparecer por todos los carnavales del pas.

En el ao 98, cuando asume la presidencia, lo primero que hace es proponer una reforma constitucional, tal como haba blandido en su campaa. El pueblo, tempranamente, comprobaba que no era ms de lo mismo. Contra la antipoltica, bastante arraigada en esa sociedad, apareca un militar de origen mestizo y pobre, que cumpla sus promesas desde la poltica, reivindicando la participacin poltica del pueblo.

Negros, mulatos, pueblos indgenas, mestizos, campesinos, obreros, urbanos pobladores de los cerros caraqueos y del pas rebalsaron la convocatoria. Ante el llamado, participaron activamente de cientos de jornadas de discusin sobre la reforma constitucional, cuyo producto final fue sometido a referndum y hoy es la Constitucin de la Repblica Bolivariana de Venezuela, basada en la democracia participativa y en la soberana intransferible por parte del pueblo.

Sancionada la nueva carta magna, el Comandante convoca a una nueva eleccin presidencial, para adecuar el mandato al nuevo paradigma refrendado. Al triunfar nuevamente, enfrenta la primera etapa con polticas internas destinadas a pagar la deuda social, para lo que se enfrenta a la meritocracia de PDVSA, una especie de tcnicos pretendidamente apolticos, acuartelados en la petrolera estatal, y a los dirigentes polticos, empresariales y mediticos que, a la vez, ponen el grito en el cielo frente a las polticas antiimperialistas y el acercamiento a Cuba.

En ese escenario es donde se produce una escalada poltica de la derecha que culmina con el golpe de Estado del 11 de abril de 2002, cuyo gobierno autojuramentado dur dos das y fue reconocido por la Espaa de Aznar y el rey Juan Carlos y los Estados Unidos de Bush. Y dur dos das porque bajaron. Aquellos olvidados de siempre, los soberanos aprendidos, dejaron sus casillas precarias de los cerros principalmente en Caracas- y bajaron. A devolver al presidente a sus funciones. A propinarle una paliza mayscula a los poderosos eternos. El 13 de Abril Chvez retorn, liberado, a Miraflores, rodeado por una emocin pobre, con escasos precedentes en Amrica. La sabidura popular acuo una frase que revela la Dignidad: Todo 11 tiene su 13.

EMBRIN DE REVOLUCIN

Esa unin entre el pueblo oprimido y las fuerzas armadas leales, mayoritarias, que no se prestaron al juego de la contrarevolucin, fue el factor poltico que derrot al poder establecido y permiti el desarrollo embrionario del proceso revolucionario que hoy vive Venezuela.

Amlcar Figueroa, poltico y terico venezolano, indica que ese componente fundante, la unidad cvico-militar, es la adecuacin bolivariana de la unidad obrero-campesina de otras revoluciones socialistas del Siglo XX. Este particularismo, junto al abrazo de Marx, Bolvar y Cristo son algunos de los signos de creacin autctona que empiezan a perfilar la siguiente etapa.

Tras el golpe frustrado, la oposicin reacciona con un paro petrolero en 2003, y la junta de firmas habilitantes de un referndum revocatorio del mandato. Gracias a las polticas sociales, visualizadas ampliamente por la poblacin, a travs de las misiones en casi todas las reas relativas a los derechos humanos esenciales, Chvez sale fortalecido, triunfando en el referndum y profundizando las alianzas latinoamericanas el ALBA proviene de este momento- y las del mal ejemplo, con los pases del eje del mal; acelerando las nacionalizaciones de empresas ubicadas en los sectores claves de la economa; y fomentando el Poder Popular.

En ese contexto aparece una palabrita tab: Socialismo. Chvez la menciona por primera vez en 2005, en el Foro Social Mundial de Porto Alegre. Llama a construir el Socialismo del Siglo XXI. A inventarlo. En 2006, gana las elecciones, enarbolando el Socialismo como principal bandera, con el 62 % de los votos.

SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

Tras la avalancha de votos por el Socialismo, surge el primer Plan Socialista de Venezuela, que avanza desde un capitalismo de Estado a lo que el intelectual Heinz Dieterich denomina la profundizacin de la Democracia Participativa y Protagnica del Pueblo. No solo nacionaliza empresas de servicios bsicos, sino fbricas de la industria ligera y semi pesada, y fomenta las cooperativas y el control y gestin obrera de fbricas recuperadas. Al mismo tiempo, se planifica la conformacin de consejos comunales como ncleo fundamental del nuevo diagrama poltico, integrado por vecinos, tendiendo a la descentralizacin y a la resolucin de los problemas de cada comuna por sus propios interesados.

De esta etapa es la propuesta de una nueva reforma a la Constitucin, que ampliaba derechos y le quitaba la corona al instituto de la propiedad privada, enunciando diferentes formas propiedad. Sin embargo, sometida a referndum, la reforma perdi. Una campaa feroz y macartista de la derecha latinoamericana, junto a la falta de conviccin de varios oportunistas que integraban puestos importantes dentro de la estructura poltica de la Revolucin, impidieron el avance.

EL SURGIMIENTO DEL PSUV: REFORMA O REVOLUCIN TEORA O PRCTICA

Chvez toma nota de la falta de organicidad y disciplina dentro de las filas de la Revolucin y plantea la necesidad de conformar un Partido Poltico unificado que sea sostn del proceso y sea un partido de masas que forme cuadros. Nace el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

El PSUV, se conforma como tal y surge de un proceso riqusimo de debate. Aparece, dentro del chavismo, una discusin indispensable: Reforma o Revolucin. Es decir, cambiar algunos aspectos de la vida poltica, o incluso todos, pero sin cuestionar la estructura de opresin; o atacar directamente a los pilares econmicos del capitalismo. Una u otra postura se transparenta a partir de la respuesta al interrogante sobre qu hacer con la titularidad de los medios de produccin, la apropiacin de plusvala y la propiedad privada.

Este debate, siendo gobierno, es indito para muchos de nuestros pases. Es sta uno de las grandes realidades de la Revolucin Bolivariana.

El PSUV se da sus rganos de gobierno, disciplina, manifiesto de principios y objetivos, todos ellos contenidos en el Libro Rojo, que consagran la pertenencia a un partido revolucionario. El Partido destaca como prioritario, la necesidad de la formacin terica de los militantes, contraponindola a una realidad muy latinoamericana, la tirana de la praxis, que reduce el papel de la teora, ridiculizndola o ubicndola en un lugar secundario.

Se trata de un dilema interesante. Si una organizacin poltica se dedica a hacer militancia territorial, sin estar dotado de una estructura, principios, objetivos, su praxis cotidiana puede servir a intereses insospechados por el hacedor. Y, por el contrario, si la organizacin se dedica a estudiar, reflexionar, resolver los problemas en la sobremesa de un caf y sus militantes no ponen el cuerpo en un territorio, nunca puede probarse la certidumbre o falsedad de los estudios abordados.

Un dicho popular sentencia: En el camin, andando, se acomodan los melones. Claro, pero el camin tiene un conductor que traza un camino, decidiendo el modo del manejo y la velocidad a emplear. Y alguien, un pen, ubic los frutos de determinada manera. Y otro, un patrn, decidi que se trasladen en ese vehculo y no en otro. Ese camin posee un acoplado con una estructura determinada que contiene a los melones, predeterminando o limitando la arbitrariedad del movimiento de los frutos.

Es decir, la absolutizacin de la improvisacin en la prctica militante desconoce los determinantes preexistentes, el orden establecido que condiciona la prctica. Del mismo modo, los tericos que desconocen el terreno donde se aplican sus teoras, al pueblo y su cotidianeidad, parten de premisas prestadas, no constatadas.

El equilibrio de ambas, parece ser lo necesario.

Sin embargo, en el caso del PSUV, la teora y la formacin poltica tienen mala prensa, a pesar del Libro Rojo que declara como valor fundamental del partido la formacin y autoformacin socialista. El Diputado venezolano Eduardo Piate, autor de un formidable y reciente libro sobre el PSUV y su relacin con las masas, considera que sin formacin poltica e ideolgica dentro del partido se impone el pragmatismo y empirismo y se establecen las bases del oportunismo y el reformismo. Explica, tambin, que la formacin de cuadros implica tanto lo terico como lo prctico, concluyendo con Lenin que sin teora revolucionaria no hay movimiento revolucionario. En esta lnea, razona que la divisin entre los que estudian y los que hacen es la aplicacin al partido de la lgica capitalista de la divisin del trabajo.

El PSUV se ha convertido en una tremenda maquinaria electoral, con ms de 7.000.000 de afiliados, que ha probado su eficacia en todas las elecciones en las particip desde su creacin. Ello, si bien es necesario para una Revolucin que se somete peridicamente a elecciones democrticas, ha menoscabado el objetivo de ser un partido revolucionario en la acepcin brindada por el propio Chvez: partido de masas que forme cuadros. Su estructura se adeca a cada campaa electoral, actuando ms como partido de gobierno que como partido revolucionario, cuyos militantes puedan ponerse al frente de las necesidades que an no han sido satisfechas por la Revolucin o que han ingresado en la amansadora de la burocracia.

VENEZUELA HOY: LOGROS Y DESAFOS

El actual momento de Venezuela, encuentra a su pueblo familiarizado con el trmino Socialismo a punto tal que no duda en jurar, cuantas veces haga falta, Socialismo o muerte. Ello no necesariamente signifique conciencia de una ideologa poltica-econmica. Sin embargo, el terreno arado por el lder de la Revolucin se encuentra frtil para el desarrollo del socialismo en cada comuna y en el Estado todo.

Un Diputado, comprometido y transparente, nos precis que se ha avanzado mucho en la construccin del Socialismo en lo social y en lo poltico, pero muy poco en trminos econmicos. Ello se traduce en que se han ampliado derechos a los invisibles de la Historia, se les ha dado voz y protagonismo. Este mismo Diputado proviene de los cerros de Caracas, de los sectores ms postergados de Venezuela.

Los marginados en Venezuela, en trminos generales, hoy tienen trabajo, comen y estudian. Llegan los mdicos donde nunca antes. Se han construido ms de 3.000.000 de viviendas populares de calidad. La Unesco declar a Venezuela territorio libre de analfabetismo. La participacin poltica de la inmensa mayora se ha incrementado a niveles nunca vistos, hecho que puede reflejarse en algo anecdtico pero significativo. La Constitucin de Venezuela se vende en los kioskos o por venta ambulante, como objeto de consumo popular. Y el pueblo sale a la calle a defender a su gobierno con su constitucin en la mano y leda.

Este enero, hemos sido testigos de ello. A manera de ejemplo valen los gritos de la multitud a una Diputada que haba entrecerrado los ojos en el acto multitudinario y profundamente emotivo del 10 de enero: Despierte Diputada, tenemos que estar todos unidos y bien despiertos.

En el plano internacional, Chvez es sinnimo de Gracias en Medio Oriente y el Caribe, por la prctica del internacionalismo. El sueo de Bolvar, la Patria Grande, empieza a ser realidad por el impulso venezolano contra el ALCA, por la creacin del ALBA, PETROCARIBE, la UNASUR y la CELAC, primera Comunidad de naciones latinoamericanas en la que se excluye a Estados Unidos y Canad, impensada aos ha.

Todo ello, dentro de un cmulo innumerable de acciones reparadoras y de avance hacia la Dignidad del hombre y la mujer venezolana, conviven con la estructura econmica capitalista, perseverando la Bolsa de comercio, el monopolio y la propiedad privada. Si bien, el neoliberalismo da muestras de su ocaso en Venezuela, el capitalismo sigue vivo.

Este es el desafo del Programa de la Patria ideado por Chvez, plataforma de gobierno 2013-2019. Minar los cimientos del capitalismo, transitar tambin en lo econmico al Socialismo del Siglo XXI, como adaptacin del concepto indgena del Buen vivir.

HISTORIA Y PATRIA

La adoracin por Chvez alcanza niveles religiosos. La prdica cristiana de la Revolucin ayuda a ese desenlace. Pero que un hombre afirme que est dispuesto a cambiar su vida por la del Comandante; o los llantos por igual de la moza del Gran Caf de la Sabana Grande y de un Diputado en la intimidad de una conversacin poltica, con dos desconocidos argentinos, en su despacho, no son obra de la liturgia ecumnica. Es la constatacin de la contemporaneidad de un hombre que ha marcado un pliegue definitivo en las tradiciones polticas latinoamericanas, mas sobre todo, ha torcido el rumbo de dependencia existencial de millones de compatriotas.

Una hermosa cancin compuesta para la campaa presidencial del 2012, remate el estribillo con el eslogan Chvez corazn del pueblo. Y es acertado. Chvez es sentimiento y latido. Es amor y genio caribeo. Es alegra y picarezca. Es baile y canto. Por eso, pudimos apreciar la emocin del pueblo de CATIA, un barrio popular de Caracas, cuando se pararon a entonar el himno y el parlante devoli a Chvez y al pueblo entonando, a capela, Gloria al bravo pueblo que el yugo lanz.

Chvez encabez una patriada de cara a las elecciones del 7 de Octubre pasado, tras pasar por 3 operaciones por cncer. Es que en la campaa, Chvez reafirm lo que tantas veces: l milita para la Historia, jugndose la vida, como tantos prceres de nuestro panten libertario. Es que el Comandante Chvez es quien ha resignificado la palabra Patria, cuando las banderas se bajaban, se decretaba la muerte de las ideologas y cruzarse de bando era una moda muy posmo.

Por eso tiene razn cuando indica Hoy tenemos Patria. Porque ahora Patria implica a un nosotros y a una esperanza irredenta: Los derechos humanos de carne y hueso coherentes con su enunciacin, para todos y todas.

Eso lo entiende bien la militancia chavista. Y sus primeros militantes, unidos, son Nicols Maduro y Diosdado Cabello, vicepresidente de la Nacin y presidente de la Asamblea Nacional, respectivamente. No se dejan cizaar por la carroa opositora y defienden al Socialismo como reino de Dios en la tierra, en palabras de Maduro, durante un acto en la puerta de la Asamblea Nacional este 5 de Enero. Ellos entienden que quien manda es Chvez y su ideario. Pero, por las dudas, el pueblo chavista se encarga de recordrselos permanentemente cuando coronan los Vivas, gritando Viviremos y Venceremos. No son trminos neutros. Tienen el tatuaje lcido del Comandante en jefe.

Chvez se curar. Eso anhelamos, con fervor militante, todos los compaeros y camaradas del Partido de la Vida. Lo logre o no, el pueblo asegura que los otros, los del Este, los mantuanos, los de apellidito noble, No volvern.

Los militantes del porvenir tenemos el deber de no cejar en organizacin, en estudio, en debate, en embarrarnos, en compartir lo cotidiano, lo existencial y los sueos. En perseguir los sueos de Bolvar y de Fidel y de Chvez. Y de tantos.

La Revolucin Bolivariana es la mayor inspiracin que tenemos sobre lo real, lo posible y lo anhelado hoy. La esperanza socialista, tras la cada del mal llamado Socialismo real, hoy es presente, batalla y creacin. Y eso se lo debemos a un pueblo y a un tipo comn y excepcional llamado Chvez.

[email protected]

Fuente: http://tupacamaria.wordpress.com/2013/01/23/revolucion-bolivariana-ruptura-epocal/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter